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“Boom pre-devaluación: los consumidores se apresuran a comprar electrodomésticos por temor a un salto de precios”

Los economistas afirman que está por venir la “devaluación más anunciada en toda la historia argentina”.

Y ese anticipo está generando cambios cada vez más notorios en los consumidores, que se hacen más evidentes cuanto más se acerca la fecha de asunción del próximo Gobierno.

Si bien en los primeros contactos con la prensa, tras el triunfo en el balotaje, los referentes de Cambiemos trataron de no referirse al tema dólar tan abiertamente (como sí lo venían haciendo durante la campaña) entre los particulares ya está instalada la sensación de que una corrección cambiaria será inevitable. 

Es que todavía resuenan en los oídos de la clase media las palabras de Alfonso Prat-Gay -confirmado para ocupar la titularidad en el Ministerio de Hacienda y Finanzas-, quien había adelantado que durante la nueva gestión “subirá el dólar oficial, que hoy afecta a pocos, y bajarán todos los otros, que afectan a la gran mayoría”.

Si bien en el macrismo trabajan con el argumento de que la mayoría de los precios ya estáncalculados en base a un tipo de cambio equivalente a $16 –y que por ello un deslizamiento de la divisa no debería trasladarse de manera significativa a los precios- entre las personas estálatente el recuerdo de lo que sucedió en enero de 2014. 

En ese entonces, la divisa estadounidense pegó un salto de casi 20% y los bienes atados al billete verde, especialmente los productos electrónicos y los artículos del hogardesaparecieron de las góndolas o fueron remarcados al día siguiente.

Con ese antecedente aún fresco en la memoria, las distintas cadenas de electro hoy están viviendo un verdadero “veranito” de ventas. 

“Después de las elecciones, estamos teniendo más afluencia de público. La gente tiene miedo a una devaluación y que, a causa de ello, se disparen los precios”.

Con esta sencilla frase, el gerente de una sucursal porteña de la cadena de electrodomésticosGarbarino resume el comportamiento de los consumidores por estos días, que llegan a los locales apurados por comprar y cargados de incertidumbre.

El objetivo es claro: anticiparse a lo que en el mercado ven como un inminente salto del tipo de cambio, adquiriendo productos que en unos meses estarán más caros, aprovechando además la posibilidad de pagar en cuotas fijas y en plazos de 12 o hasta 18 meses. 

El responsable de un local de Frávega también confió a este medio que, conforme se fue acercando el balotaje, pero especialmente tras la elección que consagró a Macri, “comenzamos a tener una mayor afluencia de público. Y la tónica en general es la deapurarse a llevarse algo”.

“Esto lo notamos porque en muchos casos en los que no tenemos stock de un determinado modelo, ya sea de una notebook, tableta, heladera o LED, hay clientes que no muestran reparos en decidirse por otro, incluso con prestaciones diferentes”, completó.

Un dato clave es que, en líneas generales, los productos de informática y los de línea blanca tienen un alto contenido de insumos y piezas importadas. Por ello, cualquier movimiento alcista del billete verde termina impactando en los valores de venta al público.

En el caso de televisores, notebooks y smartphones, el porcentaje de componentes del exterior supera el 90%. En lo que respecta a heladeras y lavarropas, esta proporción puede promediar el 50 por ciento. 

En este contexto, el economista Jorge Todesca, de la consultora Finsoport, advirtió que existen condiciones en la Argentina para que, ante una eventual devaluación, se produzca un fuerte traslado a precios.

El analista comparó la situación actual de la economía con la que había en enero de 2014, cuando el Gobierno provocó un salto del dólar y la inflación llegó al 40% a lo largo del año.

“En ese escenario, una depreciación del peso probablemente generará un pass through(traslado) elevado“, señaló.

La lógica del “ahora”

El experto en consumo Guillermo Oliveto confirmó que hay un boom de ventas de bienes cuyos precios están atados a la divisa estadounidense.

“Es lógico que la gente adelante consumos, ya que los argentinos son expertos en anticiparse a los cambios”, señaló.

“Cada vez más personas ponen en marcha la lógica de la oportunidad. El pensamiento que manda es ´compro ahora o me quedo afuera´”, añadió. 

El otro temor es que el cambio de contexto económico le ponga fin al “festival” de cuotas que estuvo vigente en los últimos meses y que fue clave para explicar el crecimiento en la comercialización de artículos del hogar. 

Si bien Francisco Cabrera, futuro ministro de Producción, anticipó que el plan “Ahora 12” va a continuar, se encargó de aclarar que esto será sólo por un tiempo determinado.

Pero, aun si se mantuviese, el golpe al bolsillo puede darse a partir de una suba de las tasas que rigen en el mercado, lo que elevará el costo de los créditos.

Así, el riesgo ante un encarecimiento en el financiamiento (que suele estar oculto en el precio final) o que los bancos reduzcan las promos y beneficios se han convertido enargumentos válidos para impulsar las ventas.

Más demanda, menos oferta
El problema que está dándose en el mercado doméstico es que la mayor avidez por parte de lla clase media de adelantar compras está chocando con una oferta de artículos del hogar yproductos de informática que está achicándose de manera paulatina.

En este sentido, los expertos advierten que más que un problema de cantidades se están divisando inconvenientes en la variedad de modelos. Esto genera que, en muchos casos, los clientes deban conformarse con lo que hay en exhibición.

¿La razón? La escasez de dólares. Sucede que, así como en 2009 la administración kirchnerista celebró el resurgimiento del polo tecnológico de Tierra del Fuego, hoy está dejando en evidencia que no tiene los billetes verdes suficientes para abastecerlo.

Desde la cámara que nuclea las empresas fueguinas reconocieron a iProfesional, bajo estricto off the record,  ue el cupo mensual de billetes verdes acordado con el Gobierno, que era deu$s300 millones (a repartir entre todas las compañías del sector), actualmente no se está respetando. Y, lo que es peor, no tienen certidumbre sobre los plazos en los que podría restablecerse.

“Nos están habilitando entre u$s100 millones y u$s150 millones. Esta cifra es la mitad o menos de lo que deberían estar dándonos, en base al acuerdo al que arribamos”, advirtieron a este medio.

Así las cosas, la administración K no sólo está incumpliendo el pacto con el polo tecnológico de Tierra del Fuego sino que, además, le niega las divisas que sí está entregando a losahorristas.

De hecho, el monto que recibieron el último mes todas las fábricas de electrónica del sur del país (para poder importar insumos y abastecer de productos al mercado interno) es menora la cantidad de “dólar ahorro” que salió por ventanilas oficiales sólo el primer día hábil de noviembre.

En este contexto, Miguel Ponce, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior, fue categórico al afirmar que “el relato de reindustrialización se está cayendo a pedazos. Ya no quedan dólares para que la industria argentina pueda funcionar con normalidad mientras que, en paralelo, los particulares pueden atesorar sin inconvenientes”.

Stockeo en el súper
Para los expertos en consumo los rubros electro y línea blanca no son los únicos que se ven impulsados por este “boom pre-devaluación”. 

La venta de pasajes y paquetes turísticos, por ejemplo, también le está marcando la tónica a este escenario de transición política. 

Y ciertas categorías de los súper se están sumando a la tendencia.

Se trata de un comportamiento habitual en los argentinos frente a cualquier situación de incertidumbre en materia económica: aprovechar las visitas a las grandes superficies para llevarse más de lo necesario, almacenar mercadería y, de esta manera, protegerse frente a un incremento de precios.

Consultado por iProfesional acerca de los cambios de hábitos que impera en las góndolas en estos últimos meses, Juan Manuel Primbas, country manager de la consultora Kantar Worldpanel, advierte que “en varias categorías se está dando un efecto stockeo“.

Esto se nota, principalmente, “en rubros tales como limpieza e higiene personal”, detalló Primbas.

Una consecuencia de este comportamiento se refleja en que las visitas al súper el changuitosale cada vez más cargado , contrariando la tendencia que regía hasta hace un tiempo.

De hecho, según el último relevamiento de Kantar Worldpanel, “en 6 de cada 10 categorías se incrementó la compra”.

El stockeo en estos días tiene una característica distintiva: “La gente almacena en aquellos casos en que las marcas o los propios supermercados otorguen algún beneficio o descuento“.

Independientemente del rubro del que se trate, lo que demuestra el comportamiento de losargentinos es que hay un temor palpable de que una corrección del tipo de cambiorepercuta en el poder de compra.

Y la clase media, que tiene sobrada experiencia en esto, cada día que pasa se muestra más ymás previsora, ya sea anticipando la adquisición de un paquete turístico en el exterior, una portátil o un electrodoméstico. Es decir, a la devaluación más anunciada de la historia.

IProfesional

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“Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total”

 Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total

La búsqueda de los individuos y familias por ganarle a la inflación y aprovechar el atraso cambiario siguió impulsando los préstamos personales, con tarjeta de crédito y prendarios, para captar las promociones, adelantar consumos y viajar, para hacerles ganar tres puntos porcentuales hasta representar el 46,5% del total a fines de octubre.

La contracara es el retroceso de medio punto en los créditos a empresas, pese a los incentivos oficiales, ya que los adelantos en cuenta corriente y los descuentos de documentos alcanzaban el 36,8% a esa fecha, según datos del Banco Central.

El aumento en la participación del crédito al consumo en el total es una característica de la economía kirchnerista. “Es la consecuencia de un régimen de alta inflación que se establece en el negocio bancario: a corto plazo y redituable con morosidad baja. Es lo que les permite a los bancos obtener rentabilidad. También porque la mayor parte del fondeo es de corto plazo, ya que el 70% es de un plazo menor a 30 días, y los plazos fijos remunerados ganan participación”, explicó Martín Polo, economista Jefe de Analytica.

El crecimiento del 53,5% anual (7,7% mensual en octubre) en tarjetas de crédito se debe principalmente al impulso del programa fomentado por el gobierno Ahora 12, sobre todo en el área de indumentaria, las campañas de marketing y promociones que ofrecen los bancos y la fuerte demanda en turismo, según explicó el responsable del sector en un banco privado. A fines de octubre los plásticos ya abarcaban el 22% del total.

Le acompañan un alza de un 36% (3,7% mensual) en préstamos personales hasta alcanzar el 21,8% del total. Y de la suba del 16,1% en prendarios (aunque un 50% se considera corporativo), un 5,4% de la masa prestada.

Para las empresas, las altas tasas de interés, la falta de inversiones y una economía que no crece no deja lugar para que el crédito crezca demasiado. Y aunque el gobierno creó varias líneas que incentivan el financiamiento subsidiado, como la Línea de Crédito para la Inversión Productiva, los adelantos en cuenta corriente crecieron 25,8% anual (1,7% mensual) y los descuentos de documentos, 37% (4,4% mensual).

Algunos de los balances al tercer trimestre presentados por los bancos cotizantes en la Bolsa muestran esta tendencia. En el Galicia, los préstamos a empresas bajaron del 44,9 al 41,5% de los $ 86,2 mil millones prestados respecto del tercer trimestre de 2014 y a individuos subieron de 54,3 a 57,8%. En el Francés sucedió algo similar: los corporativos bajaron de 33 a 31% de los $ 49,9 mil millones otorgados y los de consumo subieron de 46,9 a 51%. El Patagonia, en cambio, elevó un punto el crédito a compañías al 63,3% del total de $ 30 mil millones.

Se estima que 2015 será un buen año para el consumo, pero que en 2016 dependerá del ajuste económico -si se resiente el nivel de actividad, se retiran los subsidios, se devalúa y eleva la inflación-, lo que puede afectar el poder adquisitivo de las personas y el empleo.

“Este año vamos a terminar bien. Pero hay un cambio de gobierno. El año que viene depende mucho de las medidas que se tomen después de diciembre”, dijo el responsable de Tarjetas. “El consumo se siguió activando y la morosidad se mantuvo estable porque todos los años hubo paritarias, el sueldo fue acompañando a la inflación y permitió pagar lo que consumiste. Si no se sigue con el mismo esquema, la economía se va a resentir”, agregó.

Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

 Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

El consumo en dólares con tarjeta de crédito cruzó una nueva marca, que podría ser una de las últimas si la existencia del “dólar tarjeta” comienza a diluirse una vez pasadas las elecciones. Según datos del Banco Central, a fines de octubre, –último dato relevado por la entidad que conduce Alejandro Vanoli– el stock promedio se ubicó en u$s 505 millones, 16% por encima del dato promedio registrado el mes previo. Sin embargo, una comparación anual muestra un incremento del 49% contra el mismo día y mes del año previo.
Según un informe de la consultora Wait & See, el promedio de u$s 505 millones de stock que marca el mes es el más alto para un período desde noviembre de 2013, cuando el promedio ascendió a u$s 479 millones. Desde entonces, el consumo promedio en dólares con tarjeta de crédito vino descendiendo hasta que en 2015 comenzó nuevamente a elevarse.

A la hora de apuntar los motivos que impulsan el fenómeno, puede distinguirse por un lado, el atraso cambiario, “que parece haber incentivado a buena parte de los tarjeta-habientes, ya que el tipo de cambio que se aplica a esas compras resulta de la cotización oficial sumado al 35%”.

Por otro lado, sostienen que la cotización del dólar tarjeta sigue siendo inferior a la del dólar paralelo o blue. En rigor, mientras el dólar tarjeta (con el 35% adicional incluido) se ubica en $ 12,96, el blue ya marca valores cercanos a $ 14,70 aunque podría volver a escalar algunos centavos en las próximas horas.

“La demanda de dólares turistas a la AFIP se utiliza muchas veces para realizar el ‘puré’, es decir, comprar en el oficial y vender en el paralelo. Esta estrategia se aplica junto a un consumo importante con la tarjeta de crédito que reemplaza a las divisas”, señalan.

En este sentido, varios analistas de mercado marcan la existencia de una fuerte especulación de muchos argentinos que buscan anticiparse a un potencial ajuste en los valores que se manejan en el tipo de cambio a partir de diciembre y que también parece haber impactado en las compras realizadas con plásticos. De esa forma, muchos tarjeta-habientes adelantan sus consumos en moneda extranjera a niveles que son similares a los que empujaron a imponer un recargo del 35% a los pagos con plásticos. “Si no estuviéramos muy cerca de evidenciar cambios en el sistema, seguramente el Gobierno ya hubiera instrumentado algún tipo de restricción adicional”, dijeron en la City.

Como se mencionó más arriba, uno de los elementos más llamativos del repunte del consumo de dólar turista es que prácticamente ha hecho desaparecer el efecto de disuasión que en diciembre de 2013 tuvo la imposición de un recargo del 35% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales por cada dólar consumido fuera del país hecha por la AFIP.

Otro aspecto del fenómeno a tener en cuenta según el equipo de Wait & See es la pérdida de divisas por turismo. Este flujo amenaza con agravarse a medida que se acerca la temporada de verano, si bien las recientes restricciones podrían marcar una pausa en la tendencia. Es que uno de los principales destinos internacionales para los consumidores locales, Brasil, ha devaluado su moneda hasta llegar a las 4 unidades por dólar (más de 40% interanual), lo que coloca a la relación peso argentino – real brasileño en niveles de la década del 90.

Sólo en el primer semestre las salidas brutas de divisa por turismo crecieron 29% interanual hasta sumar u$s 4199 millones en el período.

Cronista

Los argentinos “cuoteros” buscan en la financiación y las promos el atajo para “sacarle ventaja” a la inflación

Conseguir dólares es para los argentinos una tarea cada vez más difícil. Y eso hace que a la hora de decidir qué hacer con el dinero, muchos se vean disuadidos de la idea de ahorrar.

Es que, en un entorno inflacionario en el cual el billete de $100 alcanza para comprar cada vez menos cosas, guardar los pesos no parece una buena idea.

Por eso, el gran dilema al que hoy se enfrenta la gente es cuál es la “mejor jugada” para no ver caer el valor de sueldo a medida que pasan los meses:

  • Algunos insisten con el dólar y, a pesar de reconocer el altísimo valor de la moneda en el mercado negro, se arriesgan a comprar el “blue”.
  • Otros, apuestan por los plazos fijos para aprovechar los intereses que pagan los bancos, que suelen rondar entre el 10% y el 15%. Pero el gran problema en este caso es que, en la carrera de la inflación, esa tasa ha quedado absolutamente relegada.
  • Un tercer grupo, en cambio, prefiere invertir en refacciones o mejoras en sus propiedades, para aumentar así su valor en el mercado. De todos modos, la “pesificación forzada” del sector también pone un interrogante en lo que a mercado inmobiliario se refiere.
  • Y también están los que apuestan por el consumo, como manera de esquivar la desvalorización de su dinero.

A pesar de que cada consumidor toma el camino que considera mejor, un denominador común entre los argentinos aparece a la hora de las compras: la mayoría de ellos elige pagar en cuotas todo lo que le sea posible.

Ya sea en la búsqueda de renovar el placard, de llenar el changuito en el súper o de invertir en algún electrodoméstico, los compradores apuestan a aprovechar los planes de pago en todas las ocasiones, esperando que la inflación haga lo suyo y licúe el valor de la cuota.

Así lo informa un reciente estudio de TNS que asegura que, actualmente, 4 de cada 10 argentinos realizan algún tipo de compra con financiación en varios pagos.

De acuerdo con la investigación, este hábito creció con fuerza en el último tiempo.

“En relación con dos años atrás, vemos un aumento significativo de este hábito en los niveles socioeconómicos bajos, creciendo del 34% en el 2010 al 40% en 2012“, señala el informe.

Consultado por este tema por iProfesional.com, Emiliano Schwartz, desde la consultora Tomadato, apunta que “el uso de esta forma de pago hoy es evidente. Cada vez son más los compradores que optan por la ‘cuotificación'”.

Los rubros más populares
Si bien este hábito se incrementó en el país, no se refleja en la misma medida en todos los ámbitos.

En ciertos rubros en particular, las cuotas son más requeridas que en otros. En este sentido, el estudio señala que:

• Los artículos del hogar son los bienes que más se pagan en cuotas (29%).
• Luego aparece la ropa (13%).
• En menor medida, se elige esta opción a la hora de comprar automóviles (5%), solicitarpréstamos de vivienda (4%) y abonar viajes (3%).

El perfil de los más “cuoteros”
Pero más allá de los rubros en los que los argentinos prefieren elegir por esta opción de financiación, la investigación también permite conocer cuál es el perfil del “comprador cuotero”.

Sobre este punto, el informe destaca que la búsqueda de planes de pago se incrementa principalmente en determinados segmentos de la población, tales como:

• Las mujeres (43% vs. 38% de los hombres).
• Las personas de entre 25 y 49 años (46%).
• Los sectores medios y bajos (43%y 40% respectivamente, versus 29% de la clase alta).
• Quienes habitan en el Interior del país (44% vs. 36% en el Gran Buenos Aires y 30% de los porteños).

El gran objetivo: “ganarle” a la inflación
La razón del crecimiento de esta tendencia se vincula principalmente con que las cuotas se han convertido en una herramienta clave en el intento de salvaguardar el dinero del aumento constante de los precios en el mercado.

Así lo describe Schwartz en diálogo con iProfesional.com: “El gran objetivo es ganarle a la inflación y que la plata se licúe lo menos posible, porque la última cuota que se paga termina siendo muy barata”.

Y resume: “El tema de las cuotas crece al ritmo de la inflación“.

Por eso, además de los electrodomésticos y la ropa, esta forma de pago se extiende a otras áreas como los viajes.

En este sentido, menciona el consultor, “también mucha gente usa la posibilidad de comprar los pasajes en cuotas“.

Pero más allá de la inflación en sí misma, los expertos consultados por este medio consideran que otro de los motivos por los cuales creció la inclinación a abonar en varios pagos está vinculada con el “aprendizaje”.

El argentino entendió con el tiempo que apalancarse con las cuotas le conviene mucho más que pagar en efectivo“, resume Schwartz.

Cuotas vs promociones: ¿qué valoran más los argentinos?
Si bien las cuotas se volvieron en el país una herramienta cada vez más valorada por los consumidores, existe también otro beneficio que los clientes tienen en cuenta y que valoran a la hora de realizar un acto de compra: los descuentos.

Es que la “pasión por las promociones” caló hondo en el país, al punto que se volvieron una costumbre en los compradores.

Pero, ¿cuál de estos dos beneficios es más requerido por los argentinos? La respuesta, según Schwartz, depende en gran medida del rubro.

A modo de ejemplo, puntualiza algunos casos:

• Para la compra de alimentos y artículos de consumo masivo, los clientes valoran más eldescuento sobre el producto, los 3×2 o los 2×1.
• En cambio, a la hora de llevarse algo del rubro electro, indumentaria o bazar, prefieren las cuotas porque los montos de los artículos suelen ser más elevados.

Las promociones, un “arma” para retener clientes
En cuanto al lugar que ocupan los descuentos en la mentalidad del consumidor argentino, José Ignacio Amodei, director en Trade de la consultora CCR, explica a iProfesional.com que “las promociones hoy son un must“.

Y argumenta que esto ocurre porque “la gente cree que cuando no compra con algún tipo de rebaja está pagando un sobreprecio”.

De hecho, el experto advierte que esta es una de las razones por las cuales las grandes cadenas de supermercados -muchas veces, a su pesar- se ven obligadas a mantener los beneficiosque brindan en conjunto con los bancos.

“El canal de supermercados hace muchos esfuerzos y ofrece descuentos. También los retailers realizan constantemente actividades promocionales para conquistar a los compradores”, afirma.

Los locales de cercanía, un competidor fuerte para las cadenas
Pero las grandes cadenas no sólo no le “sueltan la mano” a la estrategia de descuentos porque los consumidores hayan adquirido el hábito. También se aferran a ella porque las promos les sirven para salir a competir con otros formatos más pequeños, que fueron ganando terreno en estos últimos años.

En este sentido, el director de CCR menciona: “Creció mucho el concepto de cercanía y fue ganando espacio. En el último tiempo, se impusieron los autoservicios. Sobre todo, los orientales”.

De acuerdo con el estudio “La Argentina Bipolar” de la consultora, actualmente los negocios chinos son dueños de un 30% del mercado de consumo masivo, mientras que:

• Los hipermercados tienen un 12,7% del share.
• Los supermercados concentran el 27,2% del total.

Las razones del fortalecimiento de los locales de cercanía, de acuerdo con el experto, son principalmente dos:

• La rapidez en las compras.
• La percepción de que se gasta menos dinero (Lea más: nota “Marcas apuestan a los formatos chicos: ¿alivianan el bolsillo o es un mayor gasto?”).

Pero además de los “mini súper”, otro jugador se incorporó en el último tiempo a la pulseada por ganar espacio en las compras que habitualmente se llevan a cabo en los retailers: algunas cadenas de farmacias.

Es que, como indica Amodei, “creció mucho también el consumo masivo en estos negocios”. Tanto es así que estos locales (en conjunto con las casas de limpieza) se llevan el 6% del mercado.

Las marcas propias de los súper, en ascenso
Además de la opción de las cuotas y el “amor” por las promociones, otro de los indicadores de que los argentinos comenzaron a cuidar más sus pesos y a regular un poco más sus gastos se advierte al analizar la evolución que tuvieron las marcas propias de los supermercados.

Como muestra el estudio realizado por CCR, éstas crecieron un 0,4% en 2012. En 2011, los productos que llevan el nombre de la cadena ocupaban un 10,2% del mercado y hoy alcanzan un 10,6% -el porcentaje máximo en los últimos cinco años-. (Lea más: Ante un panorama más frío de consumo, empiezan a “ganar terreno” las marcas propias de los súper).

Así se puede observar en el siguiente gráfico:

El consumo, desacelerado
Más allá del panorama antes descripto, existe un tercer factor que hace que las cuotas y promociones se vuelvan una herramienta fundamental en manos de las empresas para intentar retener a los consumidores: los niveles de consumo no son los del año pasado y, mucho menos, los del anterior.

En este sentido, el consultor de CCR indica a iProfesional.com que la situación actual es poco alentadora: “El segundo trimestre de este año presentó una involución en el consumo con respecto al primero de 2012 y al mismo período del año pasado”. Y agrega que “se nota una clara desaceleración”.

La razón, resume Schwartz, es evidente: “Hay más cuidado a la hora de comprar porque hoy impera en la Argentina un consumidor más analítico y racional”.

Guadalupe Piñeiro Michel


Autor

Emiliano Schwartz

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