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“Más allá de las góndolas: las marcas propias salen del supermercado”

El estancamiento del consumo se convirtió en el principal argumento de venta para las marcas propias, que crecen de la mano de los clientes que por una cuestión económica dejan de lado los temores y prejuicios a la hora de hacer sus compras. La demanda de estas nuevas marcas ya no es un fenómeno exclusivo de los grandes supermercados ni de las categorías más populares de alimentos y bebidas, y cada vez más rubros y empresas se suman a la tendencia, desde farmacias hasta cadenas de artículos deportivos, pasando por los autoservicios chinos y las tiendas de las estaciones de servicio.

De acuerdo con el relevamiento que realiza la consultora Kantar WorldPanel, en 2016 las marcas propias de los supermercados fueron de las contadas ganadoras en materia de consumo, con un crecimiento del 8% en su volumen de ventas, aunque gran parte de esta suba se perdió durante el primer cuatrimestre de este año. “Hoy, las marcas propias se quedan con el 5% del gasto total de los hogares, pero su valor se duplica si sólo se toman en cuenta las ventas en hipermercados, supermercados y discounts“, explican en Kantar. “Comprar una marca propia significa un ahorro promedio del 32% frente a una primera marca”, agregan.

En Kantar precisan que las marcas propias son compradas por las familias de todos los niveles socioeconómicos excepto las de la base de la pirámide, rompiendo con el prejuicio de que se trata de un consumo ligado exclusivamente a los más pobres. Además, destaca que la Argentina, Chile y Colombia son los tres países de la región donde este tipo de líneas están más desarrolladas.

La fuerte penetración de las marcas propias explica que la tendencia haya cruzado los límites de los supermercados y que estas propuestas sean cada vez más comunes en otros sectores de la economía.

Producción tercerizada

Una incursión por el momento más contenida es la que está llevando la petrolera YPF, que hace unos meses lanzó su propia línea de alfajores y snacks de frutos secos con la marca YPF Full. Los productos se comercializan en los mostradores de las estaciones de servicio de YPF y su llegada se enmarca en el relanzamiento de las tiendas Full.

Otro rubro en el que las marcas propias están haciendo pie es el de los artículos deportivos, una categoría históricamente dominada por nombres que apuestan muy fuerte a la inversión publicitaria, como Nike, Adidas, New Balance y Puma.

“Quisimos darle al consumidor argentino la posibilidad de tener productos de buena calidad a precios más accesibles y sobre todo incorporar categorías donde había una alta necesidad en el mercado y, por supuesto, una oportunidad. No hay intención de competir con las grandes firmas, sino más bien de actuar en segmentos donde la marca no sea el factor determinante para la decisión de compra”, aseguró Bautista Clemente, gerente comercial de Netshoes Argentina, tienda de venta online de artículos deportivos.

Clemente precisa que la clave para competir contra las grandes marcas pasa por saber encontrar los nichos que hoy no están siendo abastecidos y ofrecer una respuesta más rápida a los cambios en los hábitos de compra de los consumidores locales. “Muchas veces lo que sucede con las marcas de primera línea es que tienen un poder de reacción mucho menor para responder a las necesidades del consumidor. Las marcas propias, en cambio, permiten acelerar esos tiempos. Si hay una necesidad puntual que el mercado está mostrando, las marcas propias te permiten esa flexibilidad de poder llegar en tiempo y forma con el producto adecuado en el momento en que se esté necesitando”, señaló el gerente de Netshoes.

Los autoservicios chinos tampoco se quedaron al margen del avance de las marcas propias. Hace un par de años, un grupo de supermercadistas orientales intentaron una primera prueba a partir de los acuerdos con algunos proveedores locales, como el frigorífico Quickfood y Los Grobo, para la comercialización de sus propias líneas de alimentos. Más reciente es la incursión en el canal que está haciendo la distribuidora de vinos Nuke Mapu, que a partir de un convenio con la bodega Lurton está comercializando la línea de varietales Tierra del Fuego en autoservicios chinos y vinerías.

Antecedentes

La presencia de las marcas propias en el mercado argentino es un fenómeno reciente. Los primeros antecedentes de este tipo de líneas de productos hay que buscarlos en la década del 70 con la marca SuperCoop, que pertenecía a la cooperativa El Hogar Obrero.

El mayor desarrollo igualmente se dio en los 90 con el desembarco en el país de cadenas internacionales de supermercados, como la norteamericana Walmart, la española Día% y la francesa Leader Price. Esta última intentó, sin éxito, imponer entre los consumidores locales un modelo de hard discount, en el que todos los productos que se comercializaban en sus tiendas pertenecían a su marca propia Leader Price. La pobre recepción terminó en la salida de la cadena francesa, que terminó vendiendo sus locales porteños al grupo Eki, que a su vez fue adquirida por Carrefour.

Hoy, la cadena más activa en este tipo de productos es Día%, que cuenta con un portafolio de más de 900 categorías con su marca propia. A nivel local, la marca Día% compite básicamente por precio, aunque en su país de origen la cadena de supermercados también cuenta con una línea de alimentos gourmet, con el nombre de Delicious, dejando en claro que existen consumidores que buscan un ahorro en todos los segmentos de la pirámide social.

32% diferencial

Es el ahorro promedio que ofrecen las marcas propias frente a las líderes, según la medición de la consultora Kantar WorldPanel.

La Nación

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El futuro del consumidor argentino: ¿de infieles a “multifieles”?

Hay estrategias para fidelizar a consumidores.

Ser infieles es una de las principales características de los argentinos en medio de la crisis económica, que aumento de tarifas e inflación de por medio, derivó en una pérdida del poder adquisitivo y -como consecuencia- en una caída del consumo cercana al 7% durante este año.

Infieles, a la hora de hacer sus compras: se estima que cada consumidor visita más de cinco canales distintos por mes y que, en este marco, los comercios de cercanía (es decir, los de barrio y de los conocidos como “chinos”) son una de las opciones más utilizadas, seguida por supermercados.

Es a este consumidor a quien las grandes cadenas intentan atrapar con sus programas de fidelización, pero sin la esperanza de que le sea totalmente fiel, sino al menos parcialmente. Nace así un nuevo consumidor: “los multifieles”.

Maximiliano Narducci, de la consultora Nielsen, señaló a ámbito.com que “hoy los consumidores adhieren a distintos programas de fidelización (por ejemplo, es fiel a distintas cadenas de supermercados), por eso para las empresas no es importante la exclusividad con respecto a su cliente sino que su estrategia pasa por lograr que éste vuelva una y otra vez al establecimiento, o al menos fidelizarlo en el canal (en detrimento de las compras en comercios de cercanía)”.

En Argentina, sólo tres de cada 10 personas está adherida a un programa de lealtad, lo que significa el nivel más bajo en Latinoamérica. Sobre ese total, cerca del 65% es miembro de dos o más comunidades de beneficio, según el Estudio Global sobre Sentimiento de Lealtad 2016 publicado por Nielsen.

“En nuestro país, los consumidores eligen comprar en comercios de barrio y en los supermercados chinos y eso hace que el 70% no esté adherido a ningún programa; sumado a que las grandes cadenas de supermercados comienzan recién ahora a desarrollar propuestas en este sentido”, destacó Narducci.

Los argentinos que participan en estos programas coinciden en que las recompensas o beneficios que mayor valor tienen son, sin duda, los monetarios. En este sentido, para más de la mitad de estas personas los descuentos en productos son los que mayor valor representan. En segundo lugar, aprecian mucho los reembolsos (49%) y por último, los productos gratis (46%).

Además, los participantes coinciden en que un minorista y su programa de fidelización resulta más atractivo cuando pueden obtener puntos y recompensas por las compras, independientemente de si fueron realizadas online o en la tienda física (82%). Sin embargo, la flexibilidad en el uso de las recompensas (82%) y los descuentos personalizados (81%) son prácticamente igual de relevantes para los clientes de un comercio en particular.

A nivel regional, los latinoamericanos son quienes menor participación reportan de los programas de lealtad (56%). No obstante, Brasil sobresale como el país que cuenta con más participantes (51%). Por su parte, argentinos, mexicanos y venezolanos son los que menor participación evidencian (en torno al 65% respectivamente).

En términos globales, EEUU sobresale como la región en la que mayor presencia tiene estos programas debido a que el 85% de las personas pertenece a alguno. Incluso, 5 de cada 10 norteamericanos están inscriptos en dos o hasta 5 programas al mismo tiempo. Otra de las regiones en la que la lealtad minorista es muy notoria es Asia Pacífico donde 68% de los participantes pertenece a una iniciativa de fidelización de un retailer.

¿Cuál es el futuro de estos programas de lealtad? El siguiente paso es personalizar la experiencia de compra, que en un ejemplo práctico sería lo que ya implementó un supermercado en Argentina para sus clientes “expertos” en ahorro: al comprar utilizando la tarjeta de descuentos, se le entrega al comprador un cupón con distintos descuentos, que en general son para productos que ha adquirido en alguna oportunidad anterior.

Ámbito

“Supermercados, bajo la lupa de los consumidores”

En la actual crisis del consumo masivo, producto de la fuerte suba de precios en el último tiempo y la gran pérdida del poder adquisitivo, la percepción de los consumidores deja muy mal parados y en el ojo de la tormenta a los grandes supermercados. Para graficarlo de algún modo, la caída en el nivel de ventas que sufren este año las cadenas parece ser inversamente proporcional al incremento de los atributos negativos que reciben por parte de los compradores, principalmente, debido al exiguo compromiso con éstos frente a la escalada de la inflación, según revela un estudio de CEOP realizado entre el 21 y 26 de octubre pasado en exclusiva para Ámbito Financiero.La investigación muestra en forma contundente que más de la mitad de los encuestados (54,4%) tiene una imagen “bastante negativa” de los súper, particularmente, de los que integran el nivel socioeconómico (NSE) bajo. El resto, un 29,1%, dice tener una imagen regular, mientras que apenas un 16,5% mira a las cadenas con buenos ojos.

Ante la pregunta si los supermercados acompañan a los consumidores en el actual contexto económico, un 90,1% de los encuestados respondió que “no” y sólo un 7,2% consideró que “sí” lo hicieron, “mucho y/o bastante”. Dentro de este pequeño número, se destaca claramente Supermercados Día (42,1%), la cadena con capitales españoles que tradicionalmente es la preferida de los sectores más bajos -aunque en la actual coyuntura también buscan posicionarse en barrios ABC1- ya que se caracteriza por tener precios “más económicos” en relación con sus competidores. En el otro extremo aparecen Jumbo (1%), Disco (1,8%) -ambos de la multinacional chilena Cencosud-, y la estadounidense WaltMart (2,3%). Las tres cadenas, además, son las menos valoradas en cuanto a “buenos” precios. Mientras que en la mitad de la tabla, pero más cerca de los peores lugares, se encuentran la cadena argentina Coto (14,5%), los supermercados chinos (8,8%), y la francesa Carrefour (8,6%).

El índice de precios de supermercados (IPS-CESO), elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), marcó en octubre pasado una inflación del 1,1% en relación con septiembre, pero a lo largo de año ha mostrado cifras porcentuales cómodamente superiores al 2% mensual. Es por ello que la suba en los últimos 12 meses es del 40%, mientras el acumulado de 2016 ya alcanza el 31%. Para la asociación Consumidores Libres, en tanto, la canasta básica de alimentos (según su histórico relevamiento de 38 productos en súper y negocios minoristas de CABA) registró un aumento del 1,06% en el décimo mes del año, mientras que en 2016 el incremento llega al 32,62%. Estas cifras son en algunos casos superiores al porcentaje acumulado del índice general de inflación, de acuerdo con consultoras privadas y organismos estatales. En esta coyuntura las ventas acumuladas de los supermercados en los primeros ocho meses de 2016 mostraron un aumento del 26,8% interanual, según el INDEC, lo cual en términos reales marca una contracción de más de 10 puntos porcentuales, según la inflación acumulada en los últimos 12 meses hasta agosto.

Si bien los supermercadistas salieron a negar en más de una oportunidad que ellos generen inflación, sino que es el Estado el que la produce a través de la emisión monetaria -habría que añadir los efectos de las devaluaciones del peso- para muchos especialistas de defensa del consumidor las cadenas hacen su aporte en el encarecimiento de los productos alimenticios y las tildan de “grandes formadoras de precios”.

El titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, aseveró a Ámbito Biz que “los grandes supermercados contribuyeron y en gran medida a generar inflación y a realimentarla a partir de permanentes remarcaciones de precios”. De hecho el exdiputado nacional recordó que desde su asociación, juntamente con la CTA y otras organizaciones, convocaron este año a dos boicots contra las cadenas en todo el país en señal de protesta por los constantes aumentos de precios.

A Sandra González, presidenta de ADECUA, no le sorprende que los súper tengan una pobre imagen, dada la multiplicidad de “artimañas” que utilizan en detrimento del consumidor. “Poco les importa remarcar de más: en marzo cuando el dólar superó los $16 subieron fuerte los precios, pero cuando la divisa cayó hasta los $14 meses después, no fueron capaces de bajarlos. Son claros protagonistas en la formación de precios y hoy no están a la altura de las circunstancias”, afirma a este medio.

En el debate sobre si los súper efectúan o no remarcaciones desmedidas, los especialistas de defensa al consumidor ponen sobre la superficie la relevante diferencia que existe entre los precios del productor y los que aparecen en las góndolas.

Un informe difundido el mes pasado por CAME sostuvo que los valores de los productos agrícolas se multiplicaron por hasta 10,8 veces en septiembre (el promedio fue de 4,9 veces). Por su parte, un reciente estudio de Consumidores Libres constató que la diferencia de precio entre lo que se le paga al productor o fabricante y lo que luego le cobran al consumidor en los súper osciló entre un 40% y un 250%. “Esta diferencia contrasta enormemente con la que existe por ejemplo en EE.UU. y Europa. En esos lugares el nivel de remarcación se ubica entre un 7% y un 9%”, argumentó Polino. A su vez, el titular de Consumidores Libres comparó el valor de una canasta compuesta por 21 artículos de un supermercado mayorista, que totalizó $263, con el monto total de los mismos productos en distintas cadenas. Idénticos artículos alcanzaron en Jumbo los $557,86 (+112%); en Carrefour, los $531,90 (+102%); y en Coto, los $492 (+87%). Esta brecha sustancial de precios explica en gran parte por qué muchos consumidores han comenzado a volcarse desde hace un tiempo a distintas cadenas mayoristas, que decididamente se posicionan como un competidor nato de los grandes supermercados.

Otros de los factores que analiza el estudio de CEOP es el de la percepción de las promociones transparentes. En este apartado, Día vuelve a encabezar las preferencias con un 30,9%. “Este liderazgo supera al promedio en el nivel socioeconómico medio y bajo”, enfatizó CEOP. Luego, aparecen Carrefour (14,4%), Coto (11,7%); los chinos (10,3%); Waltmart (4%); Disco (3,9%); y Jumbo (2,4%), como los menos confiables en las ofertas.

De acuerdo con lo que reflejan estos números, la mayoría de las cadenas parece no tener una buena imagen en relación con las promociones, una herramienta que durante este año utilizaron casi cotidianamente y con fuerte agresividad. “Muchas promociones son engañosas ya que por ejemplo no informan los precios del producto, sólo el porcentaje del descuento. Entonces nadie sabe lo que cuesta realmente el artículo, si es caro o barato”, opina Ricardo Vago, ex diputado bonaerense y presidente de la Unión de Usuarios y Consumidores en Defensa de sus Derechos.

“Esto viene de años, pero ahora se agudizó mucho con los descuentos del 70% u 80% en la segunda unidad comprando dos productos iguales, que se extiende en algunos casos de jueves a domingo. Hoy hay que ir al súper con una calculadora o con un contador, realmente te mareás”, ironiza la titular de ADECUA. En tal sentido, Vago expresa que las excesivas promociones “han contribuido para que hoy no existan precios de referencia”. Y lo que es peor aún, tampoco los hay entre distintas sucursales de un mismo súper, ubicadas en un mismo barrio. “Es el caso de Carrefour, en cuyos tres formatos, el híper, el market y el express, existen diferencias sustanciales de precios”, señala González, quien considera que “el valor real de los productos es el que surge tras aplicarse el ya famoso descuento en la segunda unidad”. En tales casos, desde las asociaciones de defensa al consumir advierten que “muchas veces las cadenas inflan los precios para luego hacer los descuentos, porque con la promoción del 70% no están vendiendo al costo. Eso indica el amplio margen de remarcación que efectúan”.

PRECIOS CUIDADOS, MUY DESCUIDADOS

Especialistas en consumo coinciden en que el programa oficial Precios Cuidados es una poderosa herramienta en pos de brindar justamente una cierta referencia sobre los valores de los productos, pero carece de funcionamiento pleno en la práctica, ya sea porque los súper no cuentan con todos los productos en las góndolas aduciendo “circunstancias ajenas a la empresa”, como “la falta de abastecimiento temporario” -según constató este medio en una sucursal de Carrefour-, o porque los ubican en lugares de complicada visibilidad a los ojos de los consumidores. “Las cadenas se adhieren voluntariamente al programa y después la mayoría de los artículos no están, o los colocan en el estante inferior de la góndola. Tendrían que estar a la altura de la vista. Está bastante descuidado el Programa porque no existen los controles por parte del Gobierno, y tampoco hay sanciones por los incumplimientos”, denuncia el titular de Consumidores Libres.

Ámbito Biz

El modelo del “supermercado XL”, en crisis: las cadenas dependen cada vez más de los formatos exprés

Fueron las grandes estrellas a principios de los años 2000.

Nacieron como una lógica reacción de las grandes cadenas de retail, que necesitaban contrarrestar el fuerte crecimiento de los supermercados chinos.

Sin embargo, en años subsiguientes, los formatos express perdieron parte de su brillo. Esto, a raíz de dos cuestiones:

-La mejora en el poder de compra de la población, con salarios creciendo por encima de la inflación.

-Los megadescuentos y beneficios de todo tipo propuestos por los grandes establecimientos a sus clientes.

Sin embargo, hoy en día, los formatos exprés han recobrado protagonismo, a raíz del mayor cuidado del presupuesto mensual de buena parte de la sociedad.

Hay, además, otras cuestiones que explican por qué estas superficies, menores a los 500 metros cuadrados se animan a ir por su revancha.

La del ahorro en tiempos, es una de ellas, que se suma a la del ahorro en plata, ya que la mayoría de los que concurren compran lo justo y evitan llevar al carrito aquellos productos prescindibles.

Los formatos de proximidad se imponen en momentos en los que se crece la cautela. Los números de los últimos meses dan cuenta de que la corriente va precisamente en esta dirección.

Por lo pronto, la capacidad de gasto de las familias tuvo una contracción superior al 10% en agosto con relación a igual mes del año pasado, de acuerdo conla investigación de la firma especializada FyEConsult.

Hay otro dato que inquieta a los empresarios supermercadistas: según INDEC, en agosto lasventas en términos reales (contrastándolas con una inflación interanual del 46% para el mismo mes), cayeron casi un 16 puntos porcentuales.

Es, en este escenario, en el que los formatosmini” reciben un mayor caudal de personas.

“Venimos viendo un crecimiento de estos formatos, tanto desde el lado de la oferta como del de la demanda”, dice a iProfesional Patricia Sosa, directora comercial de CCR.

Un claro ejemplo de esta tendencia es que Jumbo este año tiene planeado inaugurar una serie de locales de proximidad. ¿Cuántos? un “piso” de ocho antes de diciembre.

Para ello, la compañía invertirá cerca de $600 millones, para sucursales que estarán ubicadas en Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Los “mini”, más grandes en ventas
En los últimos años, se han multiplicado las propuestassmall” y la expansión de estos formatos superó con creces a la de las grandes superficies.

Según datos aportados a iProfesional por la consultora especializada Kantar Wordpanel:

-En los últimos seis años, se duplicó la cantidad de negocios express, según revela la consultora especializada en consumo CCR.

-En 2010 se contaban unos 650 puntos de venta. En cambio, hoy día, ese total trepó a los 1.300.

– Su repunte ha sido cinco veces mayor al crecimiento de los de mayor tamaño, que sólo incorporaron a su red unos 200 establecimientos (20%)

En cuanto a la participación en ventas, se observa lo siguiente:

-Los hipermercados + supermercados (es decir los de mayor tamaño) reúnen el poco más del 30%

-Los formatos de cercanía + discount + autoservicios (menor tamaño) aglutinan un 45%.

– Los autoservicios se imponen al resto de los canales (ver cuadro).

¿Y los chinos? Por lo pronto, los comercios asiáticos, lejos que estar en crecimiento -como sucedía hace unos años, muestran una notable merma.

Durante 2015 unos 400 locales bajaron sus persianas, sobre unos 10.700 que operaban en todo el país (ahora quedan 10.300 en pie).

“Las grandes cadenas pueden negociar con las marcas para luego trasladar esosimportantes descuentos a sus clientes. Además, tienen mayor poder de negociación con los fabricantes“, expresa Juan Manuel Primbas, country manager de KantarWorldpanel.

Además, este tipo de beneficios “derraman” desde las grandes superficies hacia las pequeñasdel mismo nombre, tal como sucede con Carrefour y Carrefour Express.

“En ocasiones coinciden y otras veces no, pero las mayores espaldas les permiten ofrecer precios más bajos que a sus competidores asiáticos”, dice Primbas.

En cuanto a las ventas:

– En los hipermercados, el gasto promedio por persona (no por familia familia) es de unos$1.700 por mes.
– En los formatos de cercanía, de $1.150 por mes por individuo.

En el caso de Carrefour, a sus tradicionales sucursales le empezó a sumar distintassuperficies de menor tamaño.

Concretamente:

-Los “exprés“, menores a los 500 metros cuadrados

– Los “market“, de tamaño intermedio entre el anterior y los grandes espacios.

Otro de los que apuesta por estos formatos exprés es Walmart, bajo su nave insigniaChangomás.

Cuando escasea el dinero, aumentan “las compras de reposición, que consiste en llevarse sólo aquello que se acabó en el hogar”, afirma Sosa.

Otra de las tendencias que los analistas advierten es la combinación de distintos puntos deventa que realizan los consumidores, en busca de precios bajos y promociones tentadoras.

“El público hoy va a diferentes canales de compra y alterna distintas opciones”, señala Sosa.

En este sentido, indica: “Mientras que en el año 2012 los argentinos visitaban un promedio detres formatos por mes, este año ya detectamos que este número de referencia ascendió acinco“.

Para Sosa, la tendencia que hoy se impone es clara: “Tickets más cortos y alternancia de canales”.

Mayoristas, otra opción

Otro de los comportamientos que se acentuó en los últimos meses, impulsado por el cuidado del peso, ha sido las mayores compras de la clase media en canales mayoristas.

La explicación a este fenómeno es sencilla y la directora comercial de CCR lo resume en una sola frase: “En estos lugares, la percepción de ahorro es de un 25%, en comparación con el resto de las alternativas”.

La percepción que tiene buena parte de la sociedad sobre los distintos canales de ventas va variando a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, en el caso de los súper chinos, los analistas destacan que los consumidores ya no los consideran más atractivos que el resto de los retailers en cuanto a precios.

Además, que se limitan a comprar en ellos determinadas categorías. Puntualmente, bebidas con alcohol y productos de almacén.

Marcas propias
Los supermercados que se enfocan en ofrecer productos de marca propia -discount- se venbeneficiados por el contexto recesivo.

“Los súper están haciendo una fuerte apuesta por sus marcas propias en dos sentidos”, dice a iProfesional Luis Alfredo Rodríguez, de Kantar Worldpanel.

“En primer lugar, a través de precios atractivos. En segundo, vía la mejora de la calidad de lamercadería“, completa.

Otro de los motivos por los que esta cadena muestra una performance positiva, en pleno escenario recesivo, es su acertado plan de expansión a nivel territorial.

“La cadena se fue ampliando y llegando a barrios ABC1 en los que antes no estaba presente”, indica Rodríguez.

Este experto destaca el hecho de “llegar a toda la pirámide poblacional y atravesarla de manera transversal” como uno de sus grandes atributos.

También es cierto que en los últimos años los argentinos se fueron volviendo menos reacios a llevar artículos marca súper“.

Esto, en un contexto en el que priorizan aquellas opciones que les permiten reducir gastos porque saben que, en muchos casos, los fabricantes son los mismos que los de la mercadería de primera línea.

Valoración de las promos
Otra de las cuestiones que también se ha ido modificando es la valoración que los argentinoshacen de las distintas propuestas promocionales.

En este sentido, los analistas indican que empiezan a perder efectividad aquellas promos que van de la mano del incentivo al stockeo.

“Hoy se impone un consumo más racional, de reposición y no tanto la acumulación demercadería como forma de protegerse de la inflación”, señala a iProfesional Sosa, de CCR.

Por este motivo, continúa Sosa, “las promociones del tipo 4×3 o 3×2 no resultan tanefectivas en un contexto como el actual”.

En cambio, “hoy se valoran más las propuestas que hablan de ‘precios congelados‘, que implican mantener el valor de un producto fijo durante un tiempo determinado”, agrega.

Algunas de las empresas que ya se sumaron a este tipo de campañas son La SerenísimaQuilmes.

Adaptar las campañas de marketing a un escenario de fuerte caída del poder de compra es, sin dudas, una de las claves para sobrevivir en los tiempos que corren.

En relación con la manera de atraer la mirada del público, las cadenas ya tienen amplia experiencia: promociones, ofertas y precios competitivos son los tres condimentos esenciales.

IProfesional

El supermercado tradicional, en decadencia ante el auge de los “mini”

Los ejecutivos de las cadenas de supermercados, en estos días de fuerte caída de consumo y bolsillos apretados, enfrentan un doble desafío.

Por un lado, deben continuar delineando estrategias para evitar seguir perdiendo clientes, en un contexto en el que las decisiones de compra se basan más en la oportunidad que en la “fidelidad” a una empresa.

En segundo término, tienen que buscar la forma de que los consumidores regresen a las grandes superficies. 

El retroceso de los hipermercados no es una tendencia nueva. Viene de hace unos años. Pero los expertos coinciden en señalar que es un fenómeno que se profundizó mucho en este último tiempo.

De la mano de este cambio de hábito, atrás quedó la costumbre de realizar la “gran compra del mes” en un único punto de venta. 

Ahora, las largas listas para el súper dieron paso a visitas más frecuentes a los comercios, pero en las -en general- se adquieren solamente productos puntuales, en función de las necesidades diarias.

Y en momentos en que los consumidores buscan precio pero también practicidad, los pequeños supermercados tipo “exprés” son los que corren con mayores ventajas.

El ritmo con el que los grandes espacios de compra vienen perdiendo participación puso en alerta a los ejecutivos. Y si bien las cadenas reaccionaron rápido, abriendo tiendas más chicasy adaptadas a esta tendencia, la pregunta es qué sucederá en el futuro con los hipermercados.

Son construcciones que pueden superan los 500 m2 y que enfrentan el riesgo de convertirse en “elefantes blancos“. Es decir, espacios con altos costos fijos de mantenimiento pero con una facturación en declive.

Por ello, hay analistas que aseguran que los hiper en la Argentina están atravesando una fase de decadencia, que se ve plasmada no sólo en la pérdida de market share sino en el nivel de aperturas de nuevos locales.

La preferencia de los consumidores por los formatos de proximidad se hace evidente si se tiene en cuenta que, en los últimos seis años, la cantidad de puntos de venta se disparó un 104%, según revela la consultora en consumo CCR.

De esta manera, de 2010 a esta parte, la tasa de expansión de los comercios tipo “exprés” fue cinco veces superior a la que mostraron los supermercados de mayor tamaño, cuyo crecimiento fue de apenas 20%.

Puesto en números, los comercios pequeños totalizaban casi 640 hace seis años. En la actualidad, ya superan los 1.300. 

Como contrapartida, las grandes superficies sumaron apenas 200 locales en todo el país a lo largo de ese mismo período.

Patricia Sosa, directora de CUORE de CCR, destaca que el combo conformado por “suba de tarifas, inflación, inestabilidad en el empleo y caída de salario realafecta el comportamiento de los consumidores.

¿Cómo repercute esto en los hipermercados? En que cada vez menos clientes realizan compras con ganas de ver “qué otra cosa encuentran“, además de los estrictamente necesario.

Así, en momentos en que más argentinos están pendientes de no llegar apretados a fin de mes, la premisa es gastar lo justo y necesario, evitando las tentaciones y privilegiando loracional.

Si a esto se le agrega el “factor tiempo” y la practicidad, los formatos exprés cuentan con todas las variables para ganar share frente a las grandes superficies.

Al analizar cómo evolucionaron los distintos canales de comercialización es posible ver cómo los locales de menos de 500m2 experimentaron un fuerte crecimiento, especialmente a partir de 2013.

Un consumidor, muchos canales de compra
Hace cinco años, era común que los consumidores se sintieran identificados con alguna cadena de supermercados.

Algunos elegían por la calidad de la carne, otros por precios y algunos por variedad. Pero también estaban aquellos que iban a un único hipermercado simplemente por costumbre.

Hoy, la realidad se muestra completamente diferente. En busca de precios y oportunidades, hoy los argentinos han multiplicado la cantidad de canales que visitan y, en lugar de ser “fieles” a un determinado retailer, en estos días se inclinan por un mix.

De hecho, los consumidores visitan cinco canales de venta diferentes por mes, en promedio.

Desde CCR destacan que un 98% de las personas se identifica con el concepto de “compra oportunista” y más de un 40% admite que va “a muchos lugares diferentes para aprovechar las ofertas que cada uno brinda”.

Por este motivo, desde la consultora definen la actitud de los argentinos como “racionalidad al palo”.

La comodidad de ir a hacer las compras en los horarios y lugares disponibles hoy cede terreno frente a la necesidad de combinar puntos de venta acorde a los precios y promociones.

En la misma línea, 4 de cada 10 argentinos admiten que acomodan los días de compra según los descuentos que les ofrecen.

En este sentido, Sosa hace especial foco en que “entre abril de 2015 y el mismo mes de 2016 creció un 15% la cantidad de personas que se cambiaron a una alternativa más económica a la hora de ir de compras“.

Otros de los datos que se desprenden del mismo estudio es que apenas un 13% mantiene las mismas marcas y productos que venía comprando.

En paralelo, una de cada diez personas ya se anima a comprar productos de súper por Facebook o por la web.

Desde CCR indican que las grandes superficies no son las únicas perjudicadas.

Los supermercados chinos también se ven golpeados. Básicamente porque -entre otras cuestiones- no disponen de Precios Cuidados y la percepción de los consumidores es que los valores que manejan no es tan bajo como se consideraban hace algunos años.

Esto hizo que en 2015 tuvieran que cerrar 3.000 locales de los 18.000 autoservicios que había distribuidos en todo el país.

El impacto de la inestabilidad laboral
Los argentinos vienen acostumbrados a manejarse en un contexto de alta inflación.

Sin embargo, en los primeros cinco meses de la gestión macrista se suma un motivo más de angustia entre los consumidores: la preocupación por la situación del empleo.

En esta línea, Sosa señala que esta variable “cambia radicalmente el mapa de las preocupaciones”, a la vez que detalla que 7 de cada 10 consumidores ya reconocen que tienen temores asociados con el escenario laboral.

Los principales motivos de incertidumbre en esta área se concentran en cuatro puntos: desocupación, dificultad para conseguir empleo, paritarias y actualización del mínimo no imponible.

En la vereda opuesta, se encuentra la preocupación por “conseguir la casa propia”, que aparece mencionada como un motivo de preocupación por menos del 30% de los encuestados.

La explicación que da Ricardo Fitz Simon, CEO de CCR, es que hoy los argentinos se encuentran en una encrucijada: “Muchos no pueden ni pensar en ahorrar para comprar la casa propia, pero hoy tampoco tienen resto como para seguir volcando recursos al consumo”.

Las grandes cadenas, desplazadas
El cuidado del bolsillo ha ido llevando a los argentinos a inclinarse por otras alternativas que se alejan de los formatos de compra más tradicionales. Y, en ese tren, empiezan a ganar terreno distintos espacios tales como las ferias barriales y los mercados mayoristas.

¿Cuál es el motor que impulsa este cambio de hábitos? Una doble percepción:

-Por un lado, muchos consumidores muchas veces se sienten “estafados” por las marcas y encuentran difícil determinar cuál es el precio real de un artículo de supermercado.

“La percepción de las personas es que tienen que pagar más por artículos de peor calidad“, apunta Sosa.

-La sensación de “ahorro” que tienen los consumidores es mucho más fuerte en las ferias que en los súper tradicionales.

De hecho, según el relevamiento de CCR, son tres los formatos que integran el podio de los que son considerados como “más económicos” por los argentinos: los mayoristas, el mercado central y las ferias barriales.

Recién en un cuarto lugar aparece una cadena como alternativa económica. No casualmente, se trata de un retailer que tiene entre un 60% y un 80% de sus productos de marca propia: Día.

Este es otro indicio más de que hoy la premisa a la hora de comprar es cuidar el sueldo, por encima de la fidelidad a una marca. Los supermercados captaron esta tendencia y, en los últimos meses, fortalecieron la apuesta por la “marca propia”.

IProfesional

¿Adiós a los “híper”?: los supermercados redefinen su modelo de negocios ante la caída de la rentabilidad

Las aguas bajan turbias para los principales jugadores del negocio supermercadista en la Argentina. 

Variables que van desde la inflación local hasta un cambio de formato a nivel global están obligando a las compañías de mayor peso a repensar el modelo de las grandes superficies. 

En los últimos años, los súper chinos y los comercios mayoristas (que ganaron share entre los propios consumidores) comenzaron a minar la rentabilidad de los peso pesados del sector.

Esto obligó a compañías como Cencosud o Carrefour a tener que acelerar la apertura de bocas de venta de proximidad en detrimento de los “híper“, un modelo que durante mucho tiempo había demostrado ser exitoso.

Un dato que aporta la consultora especializada en consumo CCR resulta revelador: más del 60% de los argentinos actualmente prefieren los formatos “exprés” a la hora de ir de compras.

Este cambio no sólo se traduce en un mayor peso de los autoservicios más chicos: también tiene su correlato en recortes de horas de trabajo o, directamente, despidos. De hecho, recientemente Carrefour cesanteó empleados en provincias como Entre Ríos, Santa Fe Tierra del Fuego.

Carrefour está bajando el nivel de contrataciones y mutando a la versión exprés, porque le resulta más barata”, aseguró a este medio Diego Virgili, delegado gremial de la empresa en Rosario.

Por el lado de Cencosud, la situación muestra algunos puntos en común. Según el Sindicato de Profesionales de Comercio, la firma “ha estado realizando algunos ajustes internos, en medio de la desaceleración del consumo”.

En un comunicado, el gremio sostuvo que la firma desvinculó a 600 trabajadores que estaban empleados en locales de Jumbo, Easy, Vea, Disco y Blaisten.

“En los últimos meses, desde el consorcio empresarial chileno lanzaron una ofensiva importante para flexibilizar el empleo y reducir puestos de trabajo. Por ello, en las sucursales la falta de personal es una constante”, afirmaron.

Según datos de CCR, el volumen de ventas se contrajo más de un 5% en los últimos dos años y fueron los hipermercados, justamente, los que más contribuyeron a esa tendencia negativa.

En términos de facturación, de acuerdo con la consultora, los locales de proximidad y losautoservicios este año vienen imponiéndose con una participación cercana al 77%, frente al 23% que ostentan los “híper”.

Para los expertos del sector, el “efecto achique” que viven las grandes superficies obedece, en gran medida, a cambios de hábito por parte de los propios consumidores.

“La gente ya no está yendo a hacer la compra del mes como sucedía en otros tiempos. Ahora elige ir por cosas puntuales. Eso genera que los negocios grandes tengan problemas en términos de facturación. Eso explica por qué los hipermercados están tan interesados para que se les permita seguir estando abiertos los domingos”, comentó a iProfesional Fernando Aguirre, referente de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), en relación al proyecto de ley que busca limitar el trabajo los fines de semana.

“De lunes a viernes es cada vez más común ver que las grandes superficies están prácticamente vacías. La receta de combinar compras con paseo dejó de darle resultado a las cadenas. La propuesta comercial más efectiva es la cercanía. Además del tema costos, lo que cambió es el comportamiento del que compra”, añadió.

Para dar una idea de cuán relevante se volvió para las principales empresas del sector apostar por minimercados, desde CCR indican que en los últimos cincos años se inauguraron unos 200 “híper” en todo el país, mientras que en igual lapso los puntos de cercanía sumaron 700 locales.

Según Primbas, los que más se expandieron en este último tiempo fueron los “formatos exprés y las opciones tipo discount, como Día, que atrae clientes por los precios bajos de sus marcas propias”.

Día cuenta con alrededor de 600 puntos de venta y opera a través del modelo de franquicias, algo que viene explorando Carrefour a través de “5 Minutos”. Esta última alternativa ya viene sumando varios locales en distintas localidades bonaerenses.

Pero donde más fuerte pisa Carrefour es en el segmento de negocios “exprés“, con unos 400 puntos de venta; en tanto que Walmart acumula más de medio centenar a través de Changomás.

El factor inflación
El gerente de Kantar Worldpanel, Juan Manuel Primbas, sostuvo que, además de la decisión de los consumidores de destinar menos tiempo a las compras, el factor inflación también aleja a los clientes de los hipermercados.

“La gente se ‘stockea’ menos que hace unos años y eso responde no sólo a los costos. También obedece a cuestiones de orden social, como el menor tamaño que ahora tienen las familias”, explicó a iProfesional.

Además, sostuvo que “ya no es tan común que se realice la gran compra para todo el mes. Ahora se privilegia la cercanía. Y muchos de los que mantienen la costumbre cada vez se vuelcan más por los mayoristas, que ofrecen mejores precios”. 

En el marco de esta tendencia por la cual cambiaron los hábitos de consumo, se suma que ahora más argentinos buscan concentrar su compra en aquello que realmente necesitan, dejando de lado los comportamientos impulsivos.

Atrás quedaron las largas listas del súper. Hoy, en cambio, se imponen los tickets cortos.

Desde CCR definieron al comprador actual como “agnóstico” y explicaron que hay una gran desconfianza hacia las clásicas estrategias de las empresas para vender más.

En este punto, resulta claro que los formatos más pequeños ofrecen a los consumidores menores oportunidades de tentarse y favorecen la concreción de compras más planificadas.

Para Guillermo Oliveto, de W Consultora, “la innovación más importante que se dio en el retail del consumo masivo luego de la irrupción de los chinos es la de los mini supermercados de cercanía”. 

Algunas de las claves del éxito de este formato, según enumera el experto en consumo, son:

1. La tendencia global a hacer un uso más efectivo del tiempo.

Para el consultor, “la gente, en estos días, tiene muchas actividades y la compra de productos masivos no es precisamente la más placentera sino que tiene que ver con una necesidad”.

2. Practicidad y racionalidad

Sobre este punto, Oliveto destaca que los formatos “mini” satisfacen dos necesidades puntuales: no se resigna del todo la variedad y, en muchas gamas de productos, se puede acceder a precios más bajos que el de los de autoservicios asiáticos.

3. El crecimiento de los hogares unipersonales

El director de W Consultora pone el foco en esta variable y la vincula con la “urbanización y la mayor densidad de población” que impulsaron la necesidad de abrir bocas nuevas y satisfacer las necesidades de compras más individualistas, alejadas del “changuito lleno”. 

4. El “walking distance

Según Oliveto, hoy en día los consumidores prestan atención al factor denominado “distancia caminable”. ¿Qué significa este concepto? Es cuando la gente procura hacer las compras apoca distancia de la casa o del trabajo, especialmente para no mover el auto.  

Hipermercados y chinos
La evolución de este escenario ¿debe leerse como la extinción de los hipermercados? Primbas relativizó esta opción.

“Habrá lugar prácticamente para todos los actores. Las grandes superficies deberán reorientar parte de su negocio a vender más a través de los canales online. Los supermercados de cercanía crecerán fuerte mientras que los almacenes tradicionalesquedarán acotados a determinados productos”, vaticinó.

“Hacia adelante hay que leer estos cambios como una tendencia que seguirá profundizándose. La competencia ya no es por vender para todo el mes si no captar la compra del día a día. Esto es algo irreversible“, completó.

Claro que este nuevo modelo de negocios tiene sus desafíos: “Para las cadenas, operar conopciones exprés implica enfrentar el grave problema de la distribución. Porque una cosa es abastecer un hipermercado y otra a cientos de puntos en toda una ciudad. Los costos ahí sedisparan y eso es algo que ya están entendiendo las empresas más grandes”, afirmó.

En este contexto, la amplia red de locales comandada por ciudadanos chinos y coreanostambién es responsable de este incremento en la competencia que sacude a lossupermercados, si bien el formato sintió la recesión y hubo varios puntos de venta que debieron bajar las persianas.

Desde Cedeapsa, entidad que nuclea a los autoservicios asiáticos, su titular, Yolanda Durán, se vanaglorió de haber “empujado” a los grandes a competir por cada cliente prácticamente en todas las veredas de la Ciudad de Buenos Aires.

“Ahora ves a las cadenas haciendo todo lo posible por sacarnos del mercado pero fuimos los que realmente nos interesamos por el comercio en los barrios. Como la competencia es más fuerte en Capital estamos más enfocados en el interior. Abrimos algunos locales en la Patagonia y la idea es irnos cada vez más al sur”, sostuvo a iProfesional.

Para Durán, la venta a precios accesibles, con puertas abiertas de lunes a domingo y una oferta fresca y variada de carne y verduras “son elementos que nos mantienen en la pelea”.

“Los supermercados asiáticos suman más de 8.000 en toda la Argentina y, de ese número, unos 3.000 integran nuestra cámara. Incidimos para que muchos bajen precios o mejoren sus servicios. El plan también es profundizar otros canales”, aseguró.

Como parte del nuevo modelo de negocios en el segmento de productos masivos, la directiva anticipó a iProfesional que “estamos trabajando para avanzar y lanzar una plataforma decomercio online“.

“Estamos desarrollando un canal de ventas por Internet que estará disponible tanto en Capital como en las provincias”, disparó, dejando en claro que los súper chinos también están dispuestos a sumar nuevas herramientas para dar pelea.

IProfesional

“La guerra de los retailers: pelean todos contra todos, vuelven formatos de 2002 y se expanden fronteras”

La guerra ya es de todos contra todos. Después de 18 meses de freno en el consumo la innovación está a la orden del día entre los retailers, y todas las cadenas tuvieron que redefinir sus modelos de negocios. Los cambios de hábitos de los consumidores, que se muestran cada vez más infieles a la hora de elegir donde hacer las compras, y el regreso de algunos formatos generados en la crisis de 2002, son sólo algunas de las nuevas tendencias. “En los niveles altos y medios frecuentan por mes hasta cinco comercios diferentes antes de efectuar sus compras”, precisan en la consultora CCR. A continuación el nuevo mapa.

1) Las grandes cadenas se asocian con los almacenes

Las ofertas de la nueva red de comercios Red Mini Costo se escucha en las radios con la voz de Pancho Ibáñez. Detrás de esta propuesta se encuentra el grupo Maxiconsumo, dueño de la cadena de supermercados mayoristas Maxiconsumo y de la marca de alimentos Marolio. “Lo que estamos haciendo es una especie de franquicias en la que el pequeño comerciante puede acceder a las ofertas de Marolio y al resto de nuestras marcas propias a un precio competitivo y a la vez beneficiarse de la publicidad que hacemos de la red en los medios. Somos verdaderos socios porque no los obligamos a trabajar exclusivamente con nuestra línea de productos, y los comercios que adhieran a la red pueden comprar en otro mayorista”, explicaron en Maxiconsumo.

El modelo de Red Mini Costo -que ya cuenta con 250 comercios asociados en Capital y el conurbano- tiene más de un punto de contacto con el proyecto 5 Minutos de Carrefour y que ya cuenta con dos locales a modo de prueba en la localidad de Caseros. “Es un formato nuevo en el que nos asociamos a un pequeño comerciante a través de la provisión de mercadería, pero que no se trata de una franquicia, porque no usan la marca Carrefour ni tampoco los obligamos a abastecerse en forma exclusiva con nosotros”, explicaron en Carrefour.

2) Los chinos cruzanla General Paz

Los autoservicios asiáticos fueron los grandes ganadores de la década de 2000, sobre todo después de la crisis de 2001/2002. Su expansión fue vertiginosa y llegaron a tener 13.000 comercios sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires. Pero en los últimos años vieron cómo empezaban a perder terreno ante formatos de cercanía, como Carrefour Express, Día, Mini Coto y Chango Más. Por eso, muchos decidieron comenzar una nueva vida en el interior del país, donde ya habían asomado tímidamente hace unos años. Han puesto el ojo en sitios donde no llegan las grandes cadenas, como pueblos perdidos, y también en aquellos lugares donde la gente tiene un alto poder adquisitivo, como ciudades del sur argentino. “Es así, el mercado solo te va llevando”, confirma Yolanda Durán, presidenta de la Cámara de Supermercados Asiáticos en la Argentina (Cedeapsa). Según cuenta, les llegan desde el interior muchos pedidos. “Tenemos uno muy grande que está en Monte Quemado, un pueblo a 300 kilómetros de Santiago del Estero, donde no están las grandes cadenas. Ése es uno de los tantos que hemos instalado”, añade Durán.

3) Los supermercados seducen a los negociosde barrio

Durante años las grandes superficies fueron consideradas el gran enemigo del comercio de barrio. Del otro lado, el rechazo no era tan grande pero siempre estuvo latente la idea de que el llamado “canal moderno” constituía una propuesta superadora que tarde o temprano iba a terminar barriendo con los pequeños negocios.

Hoy esa dicotomía quedó en suspenso. Los comercios de barrio encontraron en las grandes superficies un proveedor que en muchos rubros les resulta tan competitivo como un mayorista, mientras que cadenas como Carrefour o Coto desarrollaron formatos específicos para abastecer a los negocios de barrio. A la cabeza de la tendencia, sin embargo, está Córdoba, donde ya funciona la primera cadena híbrida (mayorista y minorista) Súper Mami Dino, que es impulsada por Eduardo Bugliotti (el ex dueño de Hipermercados Libertad).

4) Los hipermercados se vuelcan a la cercanía

Como respuesta a la marea de los autoservicios chinos, las grandes marcas de supermercados fueron a librar batalla a su propio terreno. Y fue así cómo Carrefour lanzó sus Carrefour Express, Walmart apostó a Chango Más y Coto se largó con Coto Mini. “Como siempre la respuesta hay que pensarla desde el lado del consumidor -comenta Guillermo Oliveto, presidente de la consultora W-. Es la gente la que encontró ahora en las grandes cadenas una propuesta que antes no encontraba. Y eso se llama mini supermercado.”

José Ignacio Amodei, director de Trade de la consultora CCR, confirma que ésta es una tendencia que llegó para quedarse. “Como es una cercanía muy relacionada con las cadenas, recibe todas las estrategias comerciales y tradicionales de esas cadenas, cosa que no pueden hacer los autoservicios chinos -explica-. A la hora de comprar en un punto de venta de esta naturaleza, uno se encuentra que hay precios cuidados, promociones, descuentos del día, cosa que los asiáticos no ofrecen.”

“Las tiendas con superficies de 0 a 500 m2 fueron las que más crecieron presentando una variación de su facturación del 43,2% a nivel total y del 35,8% a nivel de tiendas comparables”, precisaron desde Nielsen.

5) El hard discount se suaviza

Hace casi 20 años, la cadena española Día% introdujo el concepto de tienda de descuento (hard discount) en el mercado argentino con la apertura de su primera tienda en el barrio de Congreso. Hoy la propuesta de Día% está consolidada a nivel nacional con más de 600 sucursales, que en su mayoría se reparten entre la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, pero que ahora también incluye una avanzada en el interior, con los primeros locales en Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Entre Ríos.

El modelo de las tiendas de descuento resultó el gran ganador de la combinación de ahorro y cercanía que buscan los consumidores en tiempo de ventas en baja. Pero sin descuidar su negocio original la cadena también apuesta por una reformulación de su propuesta comercial, apuntando a captar clientes más sofisticados y que no se mueven solo por el precio. Con la mira en mejorar la experiencia de compra, Día% ya puso en marcha las primeras tiendas su concepto Maxi Día%, que ofrecen servicios y productos más propios de un supermercado tradicional, como más líneas de cajas, playa de estacionamiento y alimentos frescos.

6) Los mayoristas, a la conquista de los consumidores finales

Los mayoristas son otros de los ganadores del momento. Para Amodei, de CCR, compensan con la compra del consumidor final la caída que tuvieron en la venta a canales de venta minorista. “Es un formato que ha evolucionado bien -destaca el experto-. Tiene comunicación gráfica, por televisión y radio. La gente va en búsqueda de la defensa de su poder adquisitivo y en parte se encuentra con que el mayorista ocupa un espacio en el que él se siente cómodo.” Claro está, hay que trasladarse hasta los sitios distantes donde se ubican los mayoristas. Por eso, son los segmentos de nivel socioeconómico medio o alto, porque es el que cuenta con dinero para movilizarse. Juan Manuel Primbas, director de la consultora Kantar World Panel, señala que “una de cada tres personas compra en mayoristas (36% el último año, antes era 29%). También el canal se ha ido transformando, porque en algunos lugares del interior empezaron a abrir alguna boca más chica”.

7) Las farmacias se cuelan en la pelea de la canasta básica

Hace unos años era impensado, pero hoy ya no: se puede comprar agua, yogur y hasta yerba, entre otros, en las góndolas de las farmacias. Sus dueños entendieron que podían convertirse también ellos en un mercado de cercanía y sacar buena rentabilidad de esa jugada. Además, según señala Amodei, estas tiendas se dieron cuenta de que podían fortalecer el rol de cercanía con productos en los que ya eran fuertes. “Las cadenas de farmacia se metieron en la pelea, fundamentalmente en lo que es cosmética y tocador. En muchos casos, la farmacia se terminó transformando en el comercio de cercanía en cosmética y tocador”, explica Amodei. Farmacity, Pigmento, Central Oeste, Danesa o Vital pelean en una guerra que en el retail, deja cada vez menos dudas: ya es de todos contra todos.

CLAVES DE LA NUEVA ERA

  • Los autoservicios chinos pusieron su mira en localidades donde no llegan las grandes cadenas o en ciudades donde el poder adquisitivo de los habitantes es alto
  • Las farmacias se metieron en la pelea por la venta de productos de la canasta básica, como yerba, yogur y gaseosas, y compiten con los comercios de cercanía
  • Los mayoristas arman ofertas para atraer a los consumidores finales que, a su vez, se ven atraídos por la conveniencia de comprar en esos locales
  • Las comercios de barrio encontraron en las grandes superficies a un proveedor que en muchos rubros les resulta tan competitivo como un mayorista
  • Los hipermercados se jugaron a abrir más bocas de cercanía y se impusieron como los ganadores del último tiempo, al conquistar a un cliente que quiere buen servicio y distintos medios de pago

La Nación


Autor

Emiliano Schwartz

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