Posts Tagged 'CFT'

“Menú ahorro: volver al colegio sin que colapse el presupuesto familiar”

Marzo es un mes de muchos gastos familiares

Marzo no se salva nunca de los golpes al bolsillo. Pero este año, el impacto viene más intenso: la suba de tarifas de servicios públicos e impuestos provinciales/municipales y peajes entre otros, se combinan en un mix bastante explosivo con las compras de uniformes, libros y útiles ahora sin las “salvadoras” cuotas sin interés que aliviaban o, al menos, repartían la carga en varios meses.

En promedio, equipar a un chico para volver al colegio demanda a los padres unos $ 1.500, de acuerdo con los datos de una encuesta realizada por D’ Alessio IROL a la que tuvo acceso exclusivo LA NACION. “El 41% de quienes participaron dijeron desembolsar más de $ 2000 por cada uno de sus hijos para comprar útiles, libros, calzado y uniforme; el 24% entre $1000 y $1500; y el 24%, gastará en torno a $2000”, señala Nora D’ Alessio vicepresidenta de la consultora .

Con 2 o 3 tres hijos en edad escolar, la cuenta para una familia tipo se convierte en un número que desequilibra el presupuesto. Y eso, claro, sin contar las cuotas de los colegios privados que llegarán puntales los primeros días de marzo con el correspondiente incremento.

El primer mandato de la economía doméstica es estar atento al calendario de descuentos de los bancos con tarjetas de crédito y de débito, que si bien este año tardaron un poco más de lo usual en llegar, finalmente aparecieron. Incluso algunos bancos mantuvieron esquemas de 3 o 6 cuotas sin interés para sus clientes en días y comercios preestablecidos que son más que aprovechables. Imprescindible: leer la letra chica para no llevarse sorpresas, especialmente con los topes de descuento que algunas veces son por compra (es decir por cada ticket, pero en ese caso nada impide volver a hacer uso del beneficio al día siguiente) y en otros casos es un límite mensual de reintegro. También hay que abrir los ojos a si el beneficio es con cualquier plástico (Visa, MasterCard, American Express) emitido por el banco o sólo con alguno de ellos. Las promociones son por pocos días y las suelen anticipar por mail o mensaje de texto a sus clientes.

En Banco Santander explican que los clientes pueden canjear sus puntos Superclub por mochilas o luncheras. También pueden cambiar puntos por los llamados “comodines”, con los que acceden a descuentos de 10%, 20% y 30% en útiles escolares, librerías y uniformes, comprando con débito o crédito y un tope de reintegro $ 300.

Banco Francés, mantuvo todas las promociones que suele lanzar para esta época del año y le sumó un beneficio extra a sus clientes: “No se eliminan las cuotas sin interés y el costo financiero es asumido en su totalidad por el banco, es decir que en las operaciones con promoción se cobra sobre el precio de contado, más allá que la compra se realice en cuotas”, explican desde el BBVA.

Carlos Canova, gerente de Producto y Beneficios de HSBC Argentina, asegura que el banco mantiene “la misma intensidad que en años anteriores en las acciones de vuelta al Cole”. “Establecimos acuerdos que contemplan hasta 25% de descuento y cuotas sin interés, es decir, con costo financiero total del 0,00% (de acuerdo a la regulación vigente de la Secretaría de Comercio).

Una política similar en el tema de las cuotas tiene Citibank con 20% y 25% off en librerías y casas de uniformes y tres pagos sin interés. Banco Comafi también mantuvo descuento y pagos a tasa 0%, en días y locales específicos.

Otra opción para pagar en cuotas es el Ahora 12 o Ahora 18. El recargo es de 10% sobre el precio de contado, pero el costo financiero total (CFT), que es lo que realmente paga el cliente después de sumar impuestos es del 27%/30%. Es válido de jueves a domingo solamente, y la tasa de interés está parcialmente subsidiada por el Estado. Si la idea es financiarse con el banco, la tasa de interés depende de cada entidad y de cada emisor de tarjeta: el CFT en algunos casos supera el 45% anual, de acuerdo a las tablas que están obligados a mostrar en los comercios desde la entrada en vigencia del Programa Precios Transparentes .

El pago en efectivo o en una sola cuota de tarjeta de crédito o débito, en tanto, es más protagonista que otros años ya que incentivo por pagar cash en algunos comercios es bastante importante. De acuerdo con los resultados de la encuesta de D’ Alessio, el 42% dijo que pagará sus compras para el inicio del año escolar en efectivo, y el 24% con tarjeta de débito. Pero más allá de la forma de pago, las estrategias y tips para sobrevivir financieramente al comienzo de clases se multiplican en las familias. Los datos de D’ Alessio revelan que uno de los tips más repetidos es ir de compras solos y no con los chicos.

Comprar en mayoristas para aprovechar precios más económicos, solos o con un grupo de padres (32% de los encuestados); recurrir a segundas marcas (21%) y reutilizar las cosas que quedaron del año anterior o lo que se puede “heredar” de primos o amigos (59% de los participantes), son las estrategias que más mencionan los padres de hijos en edad escolar. “En un contexto de suba de precios, el 30% de los consultados optan por adelantar sus compras, sea aprovisionándose de útiles y uniformes en diciembre, o comprando en febrero/marzo un stock que les permita a compra quizá pasar todo el año sin necesidad de volver a comprar cuadernos u hojas”, revela la ejecutiva.

La Nación

Anuncios

El Gobierno anunció “plan sinceramiento” en pagos al contado y espera que los precios bajen hasta 20%

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, anunciaron este martes que los comercios estarán obligados a transparentar el precio de contado y el costo de financiamiento en cuotas a partir del 1º de febrero.

Según los funcionarios, los precios –especialmente, los de los bienes durables– tenían un costo oculto para las cuotas sin interés. Con esta medida, se busca que el precio de contado (efectivo, tarjeta de débito o pago en una cuota) descienda.

La resolución de la Secretaría de Comercio será publicada el miércoles en el Boletín Oficial y establece que cuando los precios se exhiban financiados se indique la cantidad y monto de cada una de las cuotas, el Costo Financiero Total (CFT) y el precio de contado.

No podrá incluirse el CFT en el precio en un solo pago, es decir, estará prohíbido igualar el precio de contado con un plan de cuotas presentadas artificialmente como sin interés.

La medida prevé sanciones para incumplimientos de hasta $5.000.000 en función de lo establecido por la Ley de Lealtad Comercial N˚ 22.802 y de la Ley de Defensa del Consumidor N˚ 24.240.

“Hay una gran demanda de financiación en bienes durables, como indumentaria. Hay una gran parte de la población que no compra en cuotas porque no tiene tarjeta. Por eso tenemos que aumentar la competencia en contado”, argumentó Cabrera.

Además, el ministro indicó que sincerar el precio de contado “es muy importante para la gente de menores recursos“, ya que “sólo el 10% de la población tiene saldos financiados con tarjetas de crédito”.

“Ponemos reglas en la economía para nivelar la cancha y seguir estimulando el consumo. Para que los consumidores tengan toda la información necesaria para tomar las mejores decisiones y los comerciantes compitan mejor, con promociones claras y genuinas, y pudiendo dar beneficios a quienes pagan al contado“, remarcó Cabrera.

“Antes, los comercios decían que había cuotas sin interés y sí los había, y eran muy altos, de alrededor del 50%”, señaló Cabrera, quien aseguró que ahora se quita ese interés al precio de contado.

En este sentido, Braun señaló que “hoy no hay cuotas sin interés, hay cuotas con interés oculto“. Y remarcó que sinceramiento es principalmente “para consumidores que no tienen acceso al crédito“.

Asimismo, el secretario de comercio insinuó que a partir de la semana próxima comenzarían a bajar los precios y aseguró que, según el Banco Central, “se esperaría una reducción de entre 15 y el 20%”.

“La competencia entre comercios es lo que hace que la gente tenga el mejor precio. A partir de la semana próxima vamos a ver reducciones en los precios de los bienes durables“, señaló Braun, aunque no se animó a pronosticar una incidencia en la inflación de febrero que mide el Indec.

“Los consumidores van a poder analizar, por ejemplo, si les conviene financiarse con la tarjeta de crédito o con un préstamo bancario. Nuestros planes Ahora 12 y Ahora 18 continúan sin cambios. Vamos a cuidarlos porque sabemos que son importantes para las familias argentinas. Por eso entran dentro de esta normativa y también exhibirán el costo de financiamiento“, añadió el funcionario.

Por otro lado, el secretario señaló que el uso de posnet tiene una comisión del 3% del importe para los comercios, que describió como un “gasto más” que tienen los dueños de los locales. Y agregó que hay un proyecto en el Congreso para bajarlo y darle al Banco Central la potestad para regularlo.

El respaldo de los comerciantes

Luego del anuncio oficial, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) salió a apoyar la nueva medida al considerar “que los pagos con tarjetas en cuotas sin interés, pese a tener ese rótulo, tienen un costo implícito, como el seguro de vida por el saldo de la tarjeta, entre otros”.

La entidad, que fue consultada para el diseño de esta norma, aseguró que “la iniciativa otorga racionalidad al precio de venta y equipara la distorsión que se produce en el mercado por dicha situación”.

Además, la CAC señaló que denunció en agosto “los altos costos del sistema de tarjetas de crédito y débito” Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, a la que le además le presentó un informe de la situación argentina y su comparación internacional.

Desconfianza de las organizaciones de consumidores

Si bien todavía no difundieron un comunicado oficial, las organizaciónes de usuarios dejaron entrever que la nueva medida es un gesto positivo, aunque no esconden su escepticismo sobre el impacto en el descenso de los precios.

Las entidades celebran que los consumidores tengan tengan mayor información sobre las financiaciones que ofrecen los comercios y se terminen las promociones engañosas que perjudicaban a los usuarios.

No obstante, temen que los comerciantes remarquen sus productos antes de febrero, cuando entre en vigencia la medida, ya que creen que los precios que establecen muchas veces siguen fines especulativos y no tienen relación con la cadena de costos.

c3lwm6uwyau9vk8

Iprofesional

“Por sueldos viejos y precios nuevos, la clase media se financia cada vez más con tarjetas para llegar a fin de mes”

Cuesta llegar a fin de mes, se escucha en las reuniones de amigos y encuentros familiares.

Y ese “cuesta” no es, precisamente, porque sea más caro, sino porque los gastos suben, los precios se renuevan y los salarios van quedando viejos.

A esto se suman los consumos vacacionales que han engrosado los saldos de las tarjetas, que hace que muchos argentinos tengan que dedicarle unos cuantos meses para llevarlos a los niveles de diciembre.

El problema de “sueldos viejos y precios nuevos” vuelve a hacerse presente y lo más seguro es que se instale hasta que lleguen las mejoras salariales.

En este contexto, en el que los últimos días del mes se hacen “eternos” en términos monetarios, las tarjetas de crédito ocupan un rol cada vez más central para financiar gastos esenciales. Es decir, los del día a día, en detrimento de aquellos vinculados con “ir de shopping”.

Esto se corrobora en un dato clave: al tiempo que cae el consumo de bienes, el uso de las tarjetas no para de crecer.

Esta tendencia, de la que ya diera cuenta iProfesional, se viene repitiendo a lo largo de los últimos meses.

En enero, informa el Banco Central, el tarjeteo creció un impactante 73% respecto al mismo mes del año anterior.

Este repunte viene a ser el salto más grande desde el 2006. En términos reales -es decir si se descuenta la inflación- los montos financiados con los plásticos avanzaron 25%.

Semejante incremento va a contramano del actual escenario recesivo en el que la compra de bienes durables ha caído con fuerza.

¿Por qué ha crecido tanto? La respuesta que dan los analistas no deja lugar a dudas: la clase media las usa cada vez más para llegar a fin de mes y mantener su estándar de vida, aun a costa de resignar su uso para la adquisición de bienes durables.

Sobre este último aspecto, cabe recordar que el consumo viene siendo negativo en casi todos los rubros (ver cuadro).

“Se trata de la primera caída de los últimos doce años”, afirma José Amodei, director de CCR.

Tarjetas, la otra cara de la recesión
Así como otras líneas de crédito se mantuvieron prácticamente amesetadas (préstamos personales) e incluso en baja (prendarios), el financiamiento con tarjeta viene mostrando un recorrido ascendente a lo largo de estos últimos meses, tal como se observa en el siguiente gráfico:

La lógica indicaría que el financiamiento a través del tarjeteo caiga, acorde con un público menos propenso a comprar bienes durables.

Sin embargo, esto no ha ocurrido. Por el contrario -lejos de descender- viene trepando,incluso en varios meses, por encima de la inflación real.

Resulta evidente que los plásticos ahora están teniendo una función social y un uso distinto, vinculado con apalancar el gasto mensual.

Al haberse deteriorado el poder adquisitivo del salario, las tarjetas se presentan como el“gran sostén” para mantener el nivel de vida.

Su utilización es creciente en el supermercado, en detrimento de otros tipos de erogaciones.

Tal es así que este rubro pasó a representar más del 30% de las transacciones totales que se efectúan con plásticos, casi diez puntos más que hace dos años, según revelan fuentes del sector.

El ejecutivo de uno de las principales cadenas de hipermercados del país, que pidió reserva de identidad, señala que cerca de un “25% de las compras se paga en cuotas”, a raíz de la disminución del poder adquisitivo.

Sobre este último aspecto, desde el Banco Ciudad afirman que “los asalariados experimentaron una pérdida del poder de compra del 6% en el último año”.

“Cuando se les complica llegar a fin de mes, se usa más la tarjeta para gastos cotidianos”, apunta Jorge Colombatti, vicepresidente de Marketing de MasterCard.

Alternativa cara
Este récord en el uso de plásticos ha llevado a que la relación entre los montos que los bancos otorgan, en comparación con los préstamos personales se haya ampliado considerablemente.

En 2011, esa relación era de $1,5 por cada $1 de créditos personales.

• En estos últimos meses se duplicó y pasó a ser de $3 a $1 (ver cuadro).

Un aspecto que prende una luz de alerta asociada a este récord es el alto costo asociado a esta línea de financiamiento.

Es que la tasa de interés anual (TNA), en caso de que no se abone la totalidad del resumen, puede ser el doble de la de un préstamo personal.

En el caso del Costo Financiero Total (CFT), los bancos líderes llegan a cobrar hasta un 90%, mientras que el de los créditos a individuos oscila en un 49%.

“Los vaivenes de la actividad no han afectado a los plásticos como sí a los préstamos personales”, señala Andrés Méndez, director de AMF.

Y agrega: “La gente cambia menos el auto o no realiza reformas en su casa, que son los destinos que ameritan la solicitud de un crédito personal. Pero sí apelan a la tarjeta para no tener que ajustar más su nivel de vida”, subraya el analista.

Un ejecutivo de un banco de capitales españoles coincide: “Si el consumo cae, la gente compra menos y la actividad económica se resiente, lo que está pasando es que se están usando parallegar a fin de mes”.

Fuentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señalan que “elmercado de consumo está sintiendo el ajuste en el gasto de las familias provocado por lapérdida de poder adquisitivo, y la incertidumbre general sobre lo que pueda suceder con el empleo y la economía en los próximos meses”.

Mantener el nivel tiene su costo
Desde los bancos advierten que la cantidad de personas que “patea” los pagos del total de latarjeta aumentó un 30%, lo que los llevó a incrementar el mínimo para controlar un poco más la morosidad.

No obstante, el mejor negocio que puede hacer quien tiene una tarjeta es cancelar el 100%del saldo al vencimiento.

Esto no sólo es por el costo que implica financiar lo impago, sino también por el “efecto achique” en el límite disponible, frente a precios de bienes y servicios que no paran de subir.

Quienes eligen financiar una parte de su deuda deben tener en claro que el “numerito” que debe mirar con atención no es el de la tasa nominal anual (TNA) sino el del costo financiero total (CFT), que es el que incluye gastos administrativos y seguros.

La incidencia de estos rubros es tal que en algunos casos el monto total a pagar puedeelevarse por encima del 100% anual, incluso sin considerar los gastos de renovación.

En este punto, los puestos de liderazgo entre las entidades que cobran mayor recargo total (CFT) son ocupados por Banco Columbia (122%), seguido por Servicios Financieros (112%).

Pero estos elevados porcentajes no son patrimonio exclusivo de estas firmas, ya que dentro de los “top ten” se observan costos del orden del 80%, como es el caso del Galicia, HSBC y BBVA Francés. Por debajo se posicionan, por ejemplo, el ICBC, con el 70%, y Macro (61%).

¿Existen las cuotas sin interés?
Uno de los motores de la expansión del consumo en los últimos años fue la masificación de las cuotas sin interés.

El hecho de que el monto a pagar se mantenga constante, en medio de un contexto de alta inflación, genera una obvia atracción a partir del llamado “efecto licuación”.

“Cuando en las tarjetas se dice que son cuotas sin interés, se suele agregar una aclaración chica en el aviso publicitario sobre que detalla que el CFT es de entre 3% y 5%”, afirman Cecilia Boufflet y Virginia Porcella, autoras del libro “Economía con Tacos Altos”.

Y agregan: “Eso quiere decir que, aunque no cobren un recargo por la compra, se va a tener que pagar un costo por el uso del plástico”.

Una forma de reducir estos cargos adicionales es unificar los consumos y planes de pago enuna sola tarjeta. De esta manera, se evitará que los costos fijos se multipliquen.

Tasas bajo la lupa oficial
El Banco Central adoptó diversas medidas que apuntan a controlar más de cerca lo quecobran las entidades por financiar consumos.

Una de las que más resistencia ha generado entre los banqueros es la que impuso un tope a las tasas de interés que se aplican a los préstamos destinados a las personas físicas y fijó límites al llamado costo financiero total.

El tope impuesto por el Banco Central significó para algunas de ellas recortar los cargos que venían aplicando en más de un 50%.

La decisión oficial de fijar una tasa máxima respondió al amesetamiento en la evolución de los préstamos otorgados que, bajo la óptica de las autoridades, ha sido consecuencia de lasaltas tasas.

En tanto, los analistas consideran que esta “chatura” respondió además a otros factores, como:

-La caída del salario real.
-La contracción del nivel de actividad.
-La mayor incertidumbre económica.
-La sensación de una mayor inestabilidad del empleo.

A estos factores se ha sumado la retracción de los créditos dirigidos al segmento medio-bajo de la pirámide socio-económica, producto del impacto negativo que generó el “topeo” de tasas en compañías que prestan “rapidito y a sola firma”.

La estrategia del Banco Central dio algunos resultados, ya que se observó una leve recuperación en los montos colocados mes a mes, más allá de la estacionalidad propia de las líneas, pues la demanda suele subir en el tercer trimestre de cada año.

IProfesional

“¿Tarjeta o un préstamo del banco?: la clase media quiere saber qué resulta más barato”

El boom del consumo que se viene registrando desde principios de año encuentra en los préstamos personales y tarjetas de crédito a sus principales aliados. Y todo parece indicar que “este romance” se prolongará en lo que queda del 2010.

Los principales negocios de indumentaria y cadenas de electrodomésticos saben que, además de las innumerables acciones que despliegan a través de las tarjetas de crédito, el ofrecer préstamos a sola firma es otro factor clave a la hora de incrementar su caudal de ventas.

Más allá del contexto inflacionario, que hace que deban solicitarse montos mayores al aumentar los precios de los productos que se desean adquirir, el gráfico permite apreciar cómo los argentinos comenzaron a demandar más crédito apenas percibieron un panorama “más despejado”.

¿Tarjeta o préstamo personal?
Más allá del furor que genera el Mundial en cuanto a la oferta de LCD, los argentinos suelen plantearse el interrogante de si conviene utilizar la tarjeta o recurrir a un préstamo, en el caso de querer efectuar una compra específica, de un monto relativamente elevado.

Desde el punto de vista operativo es claro que “tarjetear” es mucho más práctico que recurrir al banco y llenar la solicitud para acceder a un préstamo personal.

¿Esa mayor dificultad se ve compensada con un ahorro en el costo de financiamiento? Las cifras que muestran las entidades, para ambas opciones, indican que no es así.

“En general es mucho más barato y práctico la tarjeta que un personal”, afirmó Marcelo Zárate, CEO de ZonaBancos.com.

“La única restricción es el límite que se le aplica al dueño del plástico, más allá de la carga que puede venir acumulando de meses anteriores”, destacó.

  • En el caso de las tarjetas, el costo financiero total (CFT) oscila -para los principales bancos del sistema- entre un mínimo del 36% y un máximo del 54 por ciento.
  • En tanto que en el caso de los préstamos, éstos se mueven en un rango que va del 40% al 79 por ciento.

Resultan llamativo los casos del HSBC y del Santander, que cobran casi 14 puntos más por un crédito personal a quienes ya poseen cuentas sueldo en la entidad, respecto de la clientela en general.

En el caso de los otros bancos la situación es opuesta.

Del comparativo entre el costo financiero total (CFT) de tarjetas vs. préstamos, se desprende que el Macro y el Nación ofrecen la mejor relación, en cuanto a brecha.

Para el resto de las entidades el préstamo personal resulta ente 12 y 25 puntos más caro que el plástico.

¿Qué destino tienen los préstamos?
Según Pablo Etcheverry, directivo del Banco Supervielle, “el impulso proviene del mayor equipamiento que los argentinos destinan a los hogares”.

Desde las entidades sostienen que mucho ha contribuido la actitud defensiva de gran parte de la sociedad que busca adelantar consumos para ganarle a la inflación.

“Si bien hubo un fuerte crecimiento de las promociones con tarjetas de crédito, para la compra de LCD y notebooks, tanto el rubro tecnología como el de refacción del hogar tuvieron una fuerte participación entre los destinos más elegidos”, consideró Etcheverry.

“Entendemos que existe una mejora en el ánimo del consumidor por el Mundial de fútbol y los festejos del Bicentenario que, combinados a las mejores perspectivas en el plano personal, propició la tendencia por incrementar el volumen de compras”, sostuvo el directivo del Supervielle.

Préstamos, la clase media vuelve a los mostradores
“Actualmente la demanda de créditos se encuentra en continuo crecimiento. En nuestra entidad, si tomamos este cuatrimestre como punto de referencia, el incremento fue de casi el 40%, en comparación con los primeros cuatro meses de 2009”, afirmó Valdizan.

Desde el Banco Patagonia también coincidieron con este marcado repunte. Y afirmaron que esta tendencia se profundizó en estos últimos 5 meses. “Para el banco, el incremento de enero a mayo se ubicó en el orden del 25%”, resaltó la fuente consultada.

Desde el HSBC coincidieron en afirmar que “el mercado ha registrado un importante incremento en la demanda, en lo que va del año”.

En tanto, desde el Banco Galicia expresaron: “Comparando primer cuatrimestre 2010-2009, los montos otorgados se han duplicado y la demanda de préstamos personales continúa creciendo a un ritmo muy elevado”.

Fuente IProfesional


Autor

Emiliano Schwartz

Categorías

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 57 seguidores

Archivos

Twitter