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«Con descuentos de hasta 50%, bancos buscan sostener el consumo del verano»

Con descuentos de hasta 50%, bancos buscan sostener el consumo del verano

El verano 2017 ya es un hecho y aunque haya dudas sobre cuán exitosa pueda ser la temporada, las entidades bancarias desembarcaron en los principales destinos turísticos con un arsenal de promociones y descuentos para impulsar el consumo.

Los hábitos vacacionales de los argentinos cambiaron en los últimos años: plazos más cortos, reservas de último momento y un mayor interés por pasajes y paquetes en el exterior. Luego de un año con fuerte caída del consumo, los descuentos y promociones serán claves para fomentar el gasto en la temporada en los lugares habituales.

Frente al aumento de los precios, ir con las tarjetas a la playa pueden hacer la diferencia al final del día, ya que la mayoría de las entidades financieras amplieron su batería de ofertas. El rubro en el que la mayoría puso sus fichas es gastronomía, pero también hay formatos más innovadores, como reintegros en el alquiler de carpas y sombrillas

Si bien en la Costa Atlántica la ocupación hotelera es menor a otros años, hay expectativa por un repunte en lo que queda del verano. Allí, el Banco Provincia colocó 23 cajeros automáticos nuevos en 18 puntos clave y sumó personal para reforzar la atención en esas ciudades costeras. Además, el banco bonaerense preparó una serie de beneficios con descuentos de hasta 50% en cines, balnearios, hoteles y restaurantes.

En Mar del Plata, el alquiler de sombrillas y carpas llega hasta los $ 1000 por día. Un banco que suma beneficios en el servicio de playa es el Ciudad, que brinda un 20% off y hasta 3 cuotas sin interés en Punta Mogotes.

Banco Galicia, por su parte, ofrece descuentos de entre 15% y 25% en restaurantes de La Feliz, y un 25% de reintegro en los desayunos que se abonen con tarjeta de débito. La entidad también permite abonar a sus clientes hasta en tres cuotas sin interés el pago de las carpas y sombrillas en distintos paradores de Pinamar y Cariló.

En las localidades del partido de Pinamar (a las que hay que sumar Valeria del Mar y Ostende) los clientes ICBC obtendrán entre un 20% y un 35% de descuento en el rubro restó. La entidad ya puso un Truck en la avenida Bunge con cajeros automáticos y juegos.

El Banco Nación decidió no quedarse atrás en la oferta de beneficios, y armó descuentos de 30% y cuotas en paradores seleccionados de Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar y Miramar.

Uno de los principales atractivos de MDQ son los espectáculos nocturnos, por eso el Ciudad ofrece a partir del viernes pasado 30% de descuento y 3 cuotas sin interés para todas las obras del teatro Enrique Carreras. Pero la entidad porteña tiene previsto también desarrollar una serie de eventos en el balneario 12 de Punta Mogotes, entre ellos los superclásicos de fútbol playa con figuras históricas de Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo y Huracán, que disputarán la Copa Banco Ciudad por la No Violencia.

Mastercard, en tanto, auspicia en Pinamar el tradicional ciclo «Conciertos en el Bosque». Se trata de cuatro conciertos que se realizarán todos los jueves de enero con entrada libre y gratuita, en los hoteles Marcín y Howard Johnson de Cariló.

Del otro lado del charco, Punta del Este se prepara para ser uno de los destinos favoritos de los argentinos esta temporada, con un 15% más de presencia que el verano pasado. Los bancos afinan el lápiz y lanzaron distintas promociones para este balneario premium.

Por ejemplo, aquellos que decidan trasladarse a través de Buquebus, podrán pagar sus pasajes hasta seis cuotas sin interés con las tarjetas de Banco Itaú.

Con descuentos de hasta 40% en sus plásticos, Citi inauguró en Maldonado la «Ruta Gastronómica Citi» en selectos restaurantes esteños. Además, montó el tradicional Citi Montoya Beach, donde los clientes Citigold tendrán un espacio exclusivo.

Si bien la playa es uno de los destinos más populares del verano, para los que elijan disfrutar el descanso en la Patagonia, Galicia propone descuentos de 25% en restaurantes y un 15% en la compra de chocolates.

HSBC, por su parte, brinda 20% de descuento y cuotas en la estadía en el Hotel Llao Llao, uno de los principales lugares de descanso de Bariloche, con beneficios extra en las canchas de golf y el spa. Además, la entidad propone rebajas en locales gastronómicos de Pinamar, Cariló, Punta del Este, Mar del Plata, Rosario, Bariloche, Córdoba, Mendoza y la ciudad de Buenos Aires.

En esta misma línea, en Banco Macro plantearon un «verano federal», con rebajas de 15% en hoteles tanto en ciudades de la Costa Atlántica, como de Córdoba y la Patagonia, que se ampliarán a 25% para los titulares de Macro Selecta. También tendrán descuentos de 15% en heladerías, 15% en Havanna, 20% en McDonald’s y beneficios en paradores, balnearios y excursiones. Adicionalmente, la entidad sumó unidades bancarias móviles en distintos puntos turísticos como Mar del Plata, Cafayate, en Salta y Tafí del Valle, en Tucumán.

Cronista

 

«Último recurso: refuerzan las promociones para despertar el consumo»

Los shoppings esperan un alza en las fiestas

Llegan las Fiestas y es inevitable tener que activar la billetera. Ante el pavor inicial que pueden generar los precios de la indumentaria, los juguetes o los artículos del hogar, este año hay al menos un consuelo: las promociones de los bancos, de los comercios y de las tarjetas de crédito llegaron recargadas con respecto de las Fiestas pasadas.

Por lo pronto, la mayoría de los descuentos son del orden del 30% (contra el 20 o 25%, del año anterior) y llegan hasta el 40% en algunas marcas. Pero, además, se sumaron más marcas que nunca. «Estamos más agresivos que el año pasado», confirmaron en el Banco Galicia. «Porque tenemos más marcas con promociones especiales y más días de descuentos. También creemos que los descuentos son más altos», apuntaron. El banco nacional está ofreciendo el 35% de ahorro y 3 cuotas sin interés en tiendas como Falabella, y un descuento del 25% y 6 cuotas en las jugueterías Zebra. En días puntuales, también habilita descuentos de hasta 30% para su público general y del 35% para su segmento premium, en una cantidad de marcas de primera línea.

Algo similar sucedió en American Express. Evelin Thesing, gerenta de Marketing de la emisora de tarjetas, detalló que este mes, durante tres días, a quienes compraron con un plástico de la empresa en 12 cuotas sin interés en los shoppings Paseo Alcorta y Patio Bullrich se les reintegró el equivalente a cuatro cuotas; el año pasado, la promo contemplaba sólo dos cuotas de bonificación y se limitó exclusivamente al Paseo Alcorta.

Y es que también para las marcas las fiestas son una oportunidad para al menos intentar darle algo más de color a un año negro, que según la consultora CCR, podría ser el peor en una década. Por ello es que también están más dispuestas que antes a ceder algo de rentabilidad a cambio de incorporarse en la agenda de promociones de los bancos. Incluso muchas se lanzaron en estos días con descuentos de manera independiente: Cher, la marca de ropa, promocionó durante dos días un descuento del 30% en Unicenter, al igual que Baby Cottons, que ofrecía un ahorro del 30% en algunos de sus locales. Pero son sólo dos ejemplos de muchos. «No se vende absolutamente nada sin promo», se sinceró ante LA NACION el responsable de marketing de una firma de indumentaria con fuerte presencia en todos los grandes shoppings. «Si no están las promociones de los bancos, inventamos alguna otra; la industria está entre un 25 y un 30% abajo en ventas, en promedio», dijo, con la condición de no ser identificado.

El hecho de que Navidad y Año Nuevo caigan este año en fin de semana también motivó a los bancos a adelantar sus promociones. «Se están adelantando las promos, este año especialmente, porque usualmente la gente trabajaba toda la semana y el fin de semana lo aprovechaba para hacer las compras, pero ahora ya llega al fin de semana y son las fiestas. Así que arrancamos antes para darles al menos la posibilidad de comprar fines de semana antes», explica Carlos Canova, jefe de Productos y Beneficios de HSBC. El banco tiene descuentos del 40% en indumentaria, ahorros en juguetería y el tercer fin de semana de cada mes, bajo la consigna de Happy Weekend, ofrece más promociones. También para turismo tiene hasta 18 cuotas sin interés.

¿Quién paga el descuento?

En el Hipotecario, por caso, promocionaron del 12 al viernes pasado hasta 24 cuotas sin interés para las compras con tarjeta de crédito en Despegar.com y en Aerolíneas Argentinas, y luego plantearon una larga lista de descuentos de hasta el 30% en productos puntuales de supermercados, en shoppings y en jugueterías, pero con hasta 3 cuotas sin interés. Lo mismo, ICBC informó que el miércoles y jueves de esta semana habrá descuentos de 25% hasta 40% (según el tipo de cliente) y tres cuotas sin interés, mientras que Itaú tendrá ahorros todo el mes de entre el 25 y el 35% (en función de la categoría del cliente) y hasta 6 cuotas.

«Típicamente, cuando se mira el mercado casi el 35% del volumen que gastamos en tarjeta de crédito se da en el cuarto trimestre. Se da por las promociones y los gastos de las Fiestas, además del Día de la Madre, que cae en octubre», dice Canova. «Pero siempre en diciembre el gasto es de entre 10 y 12% más que lo habitual, por eso la importancia», agregó.

Números en rojo

7,1%

Es la caída que acumula el comercio minorista en los primeros 11 meses del año, según CAME

14%

Es la baja acumulada que sufrió el rubro de electrodomésticos, uno de los más golpeados

4,3%

Es el retroceso que tuvieron las ventas de los supermercados entre enero y noviembre de este año

La Nación

«Adiós al cash: sin efectivo se ahorra hasta 15% en las compras cotidianas»

Ramiro Valenzuela estaba acostumbrado a pagar las facturas de cable, prepaga y del colegio de sus hijos en efectivo en la caja del supermercado en el que habitualmente hace las compras una vez al mes. Pero desde que su banco le ofreció un 20% de descuento por cada gasto que adhiriera al débito automático en su cuenta sueldo, este abogado de profesión dejó de pasar por el cajero, de perder tiempo haciendo colas y se olvidó de saldar sus deudas mensuales. Ahora su cuenta bancaria hace el trabajo por él sin costo alguno.

Aunque algunos recién lo descubren, el débito automático es uno de los medios de pago electrónicos que ofrece más beneficios económicos. Desde una caja de ahorro, en algunos casos gratuita, cualquiera puede reducir el monto de sus facturas hasta un 30% por única vez. Con el objetivo de conseguir que cada vez más clientes dejen de utilizar efectivo, el Banco Central (BCRA) y la mayoría de las grandes entidades bancarias promocionan beneficios de este tipo.

Más allá de las promos que ofrezca cada entidad, el uso de tarjetas de débito es siempre más beneficioso que el efectivo. Encuestas de consultoras privadas revelan que uno de cada seis argentinos no sabe que, si utiliza ese medio de pago, el banco le reintegra 4,13% de IVA por cada operación, hasta $ 1000 (se aplica por ley desde noviembre de 2001). La misma normativa del BCRA también indica una devolución de 2,12 puntos de IVA en la compra final de combustibles.

Las tarjetas de compra prepagas son otra alternativa que recién ahora están ganando terreno en el mercado local. Funcionan con recargas en efectivo desde cajeros o transferencias desde cuentas bancarias. Las transferencias no tienen costo para usuarios particulares. Y su gran ventaja es que son inmediatas.

Stefano Angeli, vicepresidente de Multifinanzas Compañía Financiera, enumera a LA NACION las ventajas de usar una tarjeta de compra no bancaria. «Además de que le ofrecemos Avanta a una franja de la población que no está bancarizada, la diferencia con el resto de las tarjetas es que en este caso no es necesario conocer los dígitos de una cuenta para hacer transferencias; con los datos personales o el número de teléfono del destinatario alcanza», dice el ejecutivo.

Sebastián Cadenas, fundador de Increase, emprendimiento que da servicios financieros y de cobro a comercios, nota la evolución de los medios de pago electrónicos en el país. «La billetera electrónica (que se usará desde el celular) ya comenzó a utilizarse en la Argentina. Los bancos trabajan en sus desarrollos propios, pero hay algunas que funcionan en el mercado local», cuenta el emprendedor.

Prisma, firma que agrupa a marcas como VISA, Monedero y Banelco, entre otras, acaba de presentar en sociedad Todo Pago mPOS: el primer post portátil que se coloca en un teléfono inteligente y puede utilizarse de manera remota. Cualquier emprendedor o comerciante puede así cobrarle a sus clientes cualquier producto o servicio con débito o crédito.

Por su parte, con el uso de la tarjeta SUBE y del tag Monedero, los pasajeros frecuentes de Metrovías podrán ahorrar entre 20% y 40% en el precio de los pases de subte. Los descuentos se aplicarán automáticamente cuando se supere la cantidad de viajes en 20, 30 y 40 mensuales, respectivamente.

Tarjeta mata billetera

Algunos tips para lograr estirar el sueldo

Devolución del IVA

Hace casi 15 años el Banco Central (BCRA) implementó el mecanismo de devolución del 4,13 puntos del IVA para las operaciones de hasta cada 1000 pesos, con el objetivo de fomentar una mayor bancarización. La misma normativa oficial también fija una devolución de 2,12 puntos de IVA para la compra de combustible.

Bancos agresivos

En la pelea por ganar participación de mercado, la mayoría de los bancos continúa ofreciendo una gran batería de promociones para sus clientes. Los beneficios incluyen desde descuentos para adherir servicios al débito automático hasta rebajas en la compra de productos o acuerdos para acceder a promociones especiales.

Promos no bancarias

Las tarjetas no bancarias se sumaron a la cruzada contra el efectivo apuntando a la extensa franja de la población que no está bancarizada. En la mayoría de los casos, las firmas que trabajan con este segmento ofrecen promociones y descuentos para supermercados, comercios, servicios y transporte como anzuelo para captar nuevos clientes.

La Nación

¿El final para los descuentos con tarjeta?: puertas adentro, los bancos se replantean su estrategia promocional

Era algo que se venía comentando hace meses en el sector bancario casi como un secreto a voces, pero hoy está cada vez más cerca de convertirse en una realidad: el esquema promocional de consumo apalancado por los descuentos con tarjeta se puede cortar.

¿A partir de cuándo? «Todavía no tenemos una fecha definitiva de corte, pero estamos evaluando qué hacer con este tema porque nos dimos cuenta de que las promos con los plásticos no nos están redituando», confiesa a iProfesional, off the record, el gerente de Marketing de uno de los cinco bancos líderes del país.

Según explica, las rebajas- que hoy promedian un 15% en indumentaria, y un 20% en el caso de los clientes Premium- ya están dejando de ser «negocio» para las entidades financieras.

Este no es un dato menor si se tiene en cuenta que, según un informe de la consultora especializada en consumo CCR, en la actualidad tres de cada cuatro argentinos toman una decisión de compra en función de los descuentos que se ofrecen en el mercado.

Pero este esquema podría llegar a su fin. Al desplome en las ventas minoristas de más de 9% en términos interanuales (según datos de la CAME) se suma que, dado el contexto recesivo, los bancos argumentan tener menor margen para destinar a las acciones promocionales y atrás quedan aquellas generosas rebajas de hasta un 35% que solían ofrecer en momentos de «boom» de consumo.

Por otra parte, de no ser por el programa oficial Ahora 12, las cuotas también serían reducidas, dado que las entidades financieras habían achicado sus planes de financiamiento hasta limitarlos a tres cuotas sin interés.

Cuando se les consulta sobre este tema a quienes toman las decisiones vinculadas con estrategias de Marketing sobre los motivos por los que piensan en «bajarse del tren» de los descuentos, estos señalan que son principalmente dos:

• Les resulta más conveniente realizar promociones «one shot»
A diferencia del esquema actualmente vigente, que consiste en promociones con un descuento fijo un determinado día de la semana, las entidades financieras hoy prefieren las rebajas esporádicas.

En el caso de BBVA, por ejemplo, la apuesta es por las «alertas de descuentos»: son rebajas muy fuertes -de hasta un 40%– que se avisan el día anterior a través de las redes sociales y la web del banco y duran entre uno y cinco días.

Galicia y Santander Río son otros de los bancos que también apelan a esta estrategia.

• Se sienten «traicionados» por las marcas
Desde los bancos -sin dar su identidad- admiten que la estrategia de las famosas promos con tarjeta consistía en «inflar los precios en función de los descuentos», de manera que el cliente que fuera en busca de un producto en un shopping sin un plástico en la mano pagaba un valor «extra» (el del porcentaje de la supuesta rebaja), mientras que aquel otro que comprara el día del descuento, abonaba en verdad el valor real de la mercadería.

Hasta ahí el negocio iba «sobre ruedas» para ambas partes: las marcas tenían más afluencia de público en sus locales, y los bancos ganaban en fidelización, dado que las rebajas son uno de los principales factores de decisión a la hora de elegir una entidad financiera por sobre otra.

Pero esto cambió. En los últimos meses, los bancos empezaron a advertir con desagrado que algunas firmas «se cortaban solas».

«Ahora, el día que no ofrecen descuento en conjunto con nosotros, empiezan a otorgar rebajas las marcas por su cuenta«, dice enojado el gerente de Marketing que eligió preservar su identidad.

Y agrega: «Eso nos complica mucho, porque la gente no elige ir el día en que tenemos el acuerdo». Un ejemplo de esto son las rebajas que algunas firmas con presencia en varios centros comerciales como Vitamina, que se ofrecen en conjunto con el plan «Ahora 12» determinados días de la semana.

Lo cierto es que los bancos están reconsiderando hasta qué punto tiene sentido continuar con esta estrategia. Cabe recordar que el esquema de descuentos con plásticos bancarios se instaló en la Argentina poco después de la crisis de 2001, en tiempos en que los bancos habían perdido fuertemente credibilidad a causa del «corralito» y sus terribles efectos sobre la economía personal de los argentinos.

En ese momento, las promociones resultaron el negocio salvador, cuando el tradicional negocio de la intermediación financiera se redujo a su mínima expresión y las entidades apelaron a facturar por las comisiones de los servicios, tales como la tarjeta.

Pero eso no fue todo, sino que además esas promociones se volvieron un punto estratégico en términos de marketing, en un escenario en el cual la publicidad tradicional estaba vedada, ya que las palabras típicas que suelen utilizar en sus campañas -tales como «confianza», «seguridad», «futuro»- sonaban a una mentira para los argentinos, poco después de que estos hubieran perdido sus ahorros.

Con el paso de los años, la modalidad de los fuertes descuentos con tarjeta quedó en pie, pero el contexto del negocio bancario cambió.

¿Quién tira la primera piedra?
La decisión de ir retirándose de a poco de la alianza permanente con los shoppings está casi tomada, pero desde el sector bancario admiten que lo difícil es ser el primero en animarse a cortar con este sistema de descuentos tan encarnado entre los argentinos.

«El costo de mantener este esquema de promociones es demasiado alto, pero alguno de los bancos tiene que ser el que tome la iniciativa y se baje primero«, confiesa el gerente de Marketing que no quiso difundir su identidad.

Sin embargo, algunas señales de que las relaciones entre bancos y shoppings no van de viento en popa se han hecho notar en los últimos años.

Por ejemplo, en la actualidad el BBVA ya no tiene alianzas con ningún centro comercial en particular, sino que optó por negociar puntualmente con determinadas marcas para hacer promos del estilo «one shot» en determinados días de la semana.

En la misma línea, es notorio cómo se han ido reduciendo paulatinamente los porcentajes de ahorro que se ofrecían en el mercado. Mientras que cinco años atrás, los descuentos promediaban un 25%, hoy las rebajas permanentes entidades financieras se ubican cerca de un 15%. Y sólo los clientes VIP pueden acceder a un generoso 20%.

Dejando afuera a los shoppings
Debido que el esquema promocional habitual -integrado por el trinomio bancos, shoppings, marcas adheridas- empieza a resultar no rentable para algunas entidades financieras, según admiten desde el sector, la clave de aquí en adelante consiste en dejar por fuera del «círculo de las promos» a uno de estos tres actores: los centros comerciales.

Sucede que las negociaciones directas con las firmas resultan una opción más atractiva para los bancos, que hoy apuestan por evitar la intermediación de los shoppings.

«Nos conviene negociar con la empresa, sin tener que hacer alianzas con todo el mall«, dicen aiProfesional desde una de las entidades financieras líderes del mercado.

Y agregan que «las favoritas» para los bancos a la hora de ofrecer alguna rebaja y fidelizar al cliente son, principalmente, tres: Legacy, Kevingston y Mimo.

Otras de las desventajas de sus alianzas con shoppings, según explican, es que no siempre las «marcas adheridas» a las promociones que vienen en el «combo» que ofrecen los centros comerciales son las que ellos elegirían para ofrecer sus descuentos.

Frente a la pregunta acerca de cómo se financian los descuentos, los gerentes de Marketing de los bancos explican que «eso depende de la negociación que se haga con cada empresa».

«Con cada marca, el negocio es distinto. Muchas veces la rebaja es cubierta por el banco, pero si baja la afluencia de público al local, ellos mismos participan del descuento. En el caso de las marcas internacionales, por lo general los ahorros que se ofrecen corren por su cuenta», describen.

Un lento despegue
Como con el paso de los años las promociones con tarjeta se han vuelto casi un «commodity»para los argentinos, desde los bancos admiten que un corte tajante de este sistema es prácticamente imposible. Es por eso que han optado por dos caminos más sutiles, para evitar una retirada abrupta:

Espaciarlas
Una de las ideas que se discuten en estos momentos es la progresiva huida de las «promos semanales» y la apuesta por acciones más esporádicas

Reducir los porcentajes de descuentos
Desde los bancos admiten que es posible que, en sus próximas negociaciones con marcas y shoppings, las rebajas que se otorguen sean aún más pequeñas.

Otros de los «cambios» que se prevén ya de cara al 2017 tiene que ver con un plan que la gestión macrista heredó del Gobierno anterior y que algunos comerciantes describen como una «pesada mochila»: el plan Ahora 12.

Si bien este programa fue el plan vinculado con el consumo que tuvo mejor recepción entre los argentinos -dado que hoy permite financiarse en 12 pagos en un contexto en el que la inflación supera el 40%, según admitió el Ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay-, las entidades financieras «se quieren bajar».

«Nos complica el negocio», reconocen desde uno de los bancos.

Por ahora, el Gobierno nacional aseguró que este plan estará vigente hasta el 30 de septiembre de este año, pero de allí en más no está asegurada aún su continuidad.

Iprofesional

 

«Bancos en guerra de promos veraniegas, con descuentos de hasta el 50%»

Sentados en la reposera sobre la arena, miles de argentinos intentan recuperarse del estrés de un año intentos, y olvidarse de los debates sobre el cepo, los impuestos y la devaluación. Pero lo que permanece inmutable es el hábito de buscar descuentos o beneficios a la hora de consumir.

Los gobiernos pasan, pero las promociones de verano quedan. Al menos, así parecen haberlo entendido los principales bancos del mercado local, que se enfrascaron en otra guerra de promociones para ganarse la simpatía de los consumidores en los puntos turísticos.

Conscientes de la importancia que tienen estas acciones para su cartera de clientes y de la valoración que ellos hacen de las rebajas, las entidades financieras ofrecen un gran abanico de propuestas para aprovechar en la Costa.

Utilizando las tarjetas, se puede acceder a ahorros en peluquerías, cines, teatros, bares, cafés y algunos de los paradores más conocidos de cada ciudad.

Pinamar, Cariló, Mar del Playa y Punta del Este son los principales epicentros de estas iniciativas de ahorro en las vacaciones.
Las rebajas que se ofrecen a quienes lleven sus plásticos a los lugares de veraneo arrancan en un humilde 15% y llegan hasta un 50%, dependiendo del rubro y de la entidad financiera.

Por supuesto, los bancos sacan un beneficio de este tipo de acciones, no necesariamente desde el punto de vista financiero pero sí desde el marketing, dado que se considera este momento veraniego como una oportunidad para acercar la marca a los consumidores.

Además de la fidelización de los clientes, los bancos saben que «bajarse del tren» de las promociones tiene un alto costo, dado que estas ya se han convertido en un commodity.

«Si bien las rebajas que ofrecen las entidades financieras ya no causan tanto efecto como en los años 2009 y 2010. Hoy se mantienen, sobre todo, por una cuestión de imagen», señaló aiProfesional el secretario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Vicencente Lourenzo.

Para ahorrar en la Costa
Uno de los bancos que ofrece beneficios a sus clientes en sus días de descanso es el Citi.

En el caso de esta entidad financiera, las acciones están enfocadas en las siguientes ciudades veraniegas: Punta del Este, Pinamar y Cariló.

Las propuestas del Citi consisten en servicios exclusivos en la playa, descuentos enrestaurantes y eventos.

Además, una semana atrás en la ciudad uruguaya, el banco intervino las seis cuadras de Manantiales con el festival gastronómico Citi Taste Food Experience, que fusionó la música con la mejor gastronómica con un 40% OFF para los clientes.

Otro de los «jugadores» que también ofrece beneficios a sus clientes este verano es el Banco Galicia.

En este caso, algunos de los descuentos -que están vigentes hasta el día 30 de marzo- que se ofrecen son 15% de ahorro en heladerías, confiterías de distintos puntos de la Costa Atlántica(Cariló, Pinamar, Mar de las Pampas, Valeria del Mar y Mar del Plata).

A su vez, quienes visiten «La Feliz» en estos días accederán a un 10% de descuento si son clientes de este banco.

Además, el Galicia otorgará su clásico 25% de ahorro en desayunos durante el verano.

El Macro no se queda atrás a la hora de otorgar beneficios a sus clientes. En este caso, las promociones se concentran en los siguientes rubros: hotelería, gastronomía, heladerías, paradores y balnearios, experiencias y experiencias exclusivas Macro Selecta.

En este caso, las promociones no se limitan a la Costa, sino que aplican también a distintas provincias del país.

En gastronomía y heladerías se ofrece hasta un 25% de ahorro y los descuentos más generosos son para los clientes Vip.

El slogan de la campaña del banco es «Salí a veranear».

También ICBC se suma a la batalla por conquistar a los argentinos en su receso veraniego.

Para esta ocasión, la entidad financiera cuenta con el programa «Restó Verano», que consiste en rebajas de un 20% en locales gastronómicos de Cariló, Mar Azul, Mar de las Pampas, Mar del Plata, Miramar, Necochea, Ostende, Pinamar, San Bernardo, Valeria del Mar y Villa Gesell.

Itaú es otro de los bancos que acompaña a sus clientes en sus días de descanso con propuestas para ahorrar si realizan consumos con sus tarjetas.

Los beneficios se concentran en distintos puntos de Argentina y Uruguay.

Por ejemplo, los viernes y sábados, con los plásticos del banco se accede a un 50% de descuento en los cines de todo el país y un 20% en heladerías.

Además hay promociones en las ciudades de Mar del Plata y Punta del Este.

También el BBVA premia a sus clientes con beneficios en ciudades de la Costa, como Mar del Plata y Pinamar.
Se trata de descuentos de hasta un 30% en carpas, sombrillas y restaurantes.

HSBC es otro de los bancos que cuenta con promociones y descuentos para los clientes que se encuentren de vacaciones en estos días.

Las rebajas que ofrece la entidad financiera promedian el 15% e incluyen destinos como Villa La Angostura e Iguazú.

Santander Río es otro de los que «se pone las ojotas» y traslada algunos de sus beneficios a las ciudades costeras y otros destinos.

Sus clientes pueden aprovechar las promociones vigentes con sus plásticos en la Costa Atlántica, Bariloche, Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Córdoba.

Algunas de las propuestas de la entidad financiera son ahorros de hasta un 30% enrestaurantes y peluquerías los lunes, miércoles y viernes.

El Patagonia no se queda atrás a la hora de ofrecer beneficios para sus clientes que se encuentran en sus días de descanso.
La propuesta se llama «Verano de ahorros» y consiste en rebajas que van desde un 15% hasta un 30% en tres categorías distintas, tales como restaurantes, espectáculos y heladerías.

Estos beneficios aplican a Mar del Plata, Pinamar, Cariló, Mar de las Pampas, Las Grutas y Bariloche.

Otro de los que se suma a la batalla de descuentos en tiempos de vacaciones es el Banco Hipotecario.

Durante el mes de enero, los clientes de la entidad financiera pueden disfrutar de un ahorro del 25% en desayunos, rebajas del 15% en cines y espectáculos, restaurantes y peluquerías y 5% de descuento en combustible.

Quienes cuenten con los plásticos del Banco Nación no se quedan sin beneficios si veranean en la Costa Atlántica.

Por ejemplo, en la ciudad de Mar del Plata, los clientes de la entidad financiera cuentan con un20% de descuento en sus balnearios exclusivos. Esta promoción está vigente hasta el 15 de marzo.

Todas estas son alternativas al alcance de la mano de los argentinos que se encuentren de vacaciones. Ahora es el turno de que ellos saquen los plásticos de sus billeteras y pongan en juego una de sus costumbres favoritas: elegir cuál es el que les ofrece más y mejores beneficios según sus necesidades. Y consumir.

IProfesional

«Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total»

 Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total

La búsqueda de los individuos y familias por ganarle a la inflación y aprovechar el atraso cambiario siguió impulsando los préstamos personales, con tarjeta de crédito y prendarios, para captar las promociones, adelantar consumos y viajar, para hacerles ganar tres puntos porcentuales hasta representar el 46,5% del total a fines de octubre.

La contracara es el retroceso de medio punto en los créditos a empresas, pese a los incentivos oficiales, ya que los adelantos en cuenta corriente y los descuentos de documentos alcanzaban el 36,8% a esa fecha, según datos del Banco Central.

El aumento en la participación del crédito al consumo en el total es una característica de la economía kirchnerista. «Es la consecuencia de un régimen de alta inflación que se establece en el negocio bancario: a corto plazo y redituable con morosidad baja. Es lo que les permite a los bancos obtener rentabilidad. También porque la mayor parte del fondeo es de corto plazo, ya que el 70% es de un plazo menor a 30 días, y los plazos fijos remunerados ganan participación», explicó Martín Polo, economista Jefe de Analytica.

El crecimiento del 53,5% anual (7,7% mensual en octubre) en tarjetas de crédito se debe principalmente al impulso del programa fomentado por el gobierno Ahora 12, sobre todo en el área de indumentaria, las campañas de marketing y promociones que ofrecen los bancos y la fuerte demanda en turismo, según explicó el responsable del sector en un banco privado. A fines de octubre los plásticos ya abarcaban el 22% del total.

Le acompañan un alza de un 36% (3,7% mensual) en préstamos personales hasta alcanzar el 21,8% del total. Y de la suba del 16,1% en prendarios (aunque un 50% se considera corporativo), un 5,4% de la masa prestada.

Para las empresas, las altas tasas de interés, la falta de inversiones y una economía que no crece no deja lugar para que el crédito crezca demasiado. Y aunque el gobierno creó varias líneas que incentivan el financiamiento subsidiado, como la Línea de Crédito para la Inversión Productiva, los adelantos en cuenta corriente crecieron 25,8% anual (1,7% mensual) y los descuentos de documentos, 37% (4,4% mensual).

Algunos de los balances al tercer trimestre presentados por los bancos cotizantes en la Bolsa muestran esta tendencia. En el Galicia, los préstamos a empresas bajaron del 44,9 al 41,5% de los $ 86,2 mil millones prestados respecto del tercer trimestre de 2014 y a individuos subieron de 54,3 a 57,8%. En el Francés sucedió algo similar: los corporativos bajaron de 33 a 31% de los $ 49,9 mil millones otorgados y los de consumo subieron de 46,9 a 51%. El Patagonia, en cambio, elevó un punto el crédito a compañías al 63,3% del total de $ 30 mil millones.

Se estima que 2015 será un buen año para el consumo, pero que en 2016 dependerá del ajuste económico -si se resiente el nivel de actividad, se retiran los subsidios, se devalúa y eleva la inflación-, lo que puede afectar el poder adquisitivo de las personas y el empleo.

«Este año vamos a terminar bien. Pero hay un cambio de gobierno. El año que viene depende mucho de las medidas que se tomen después de diciembre», dijo el responsable de Tarjetas. «El consumo se siguió activando y la morosidad se mantuvo estable porque todos los años hubo paritarias, el sueldo fue acompañando a la inflación y permitió pagar lo que consumiste. Si no se sigue con el mismo esquema, la economía se va a resentir», agregó.

Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

 Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

El consumo en dólares con tarjeta de crédito cruzó una nueva marca, que podría ser una de las últimas si la existencia del «dólar tarjeta» comienza a diluirse una vez pasadas las elecciones. Según datos del Banco Central, a fines de octubre, –último dato relevado por la entidad que conduce Alejandro Vanoli– el stock promedio se ubicó en u$s 505 millones, 16% por encima del dato promedio registrado el mes previo. Sin embargo, una comparación anual muestra un incremento del 49% contra el mismo día y mes del año previo.
Según un informe de la consultora Wait & See, el promedio de u$s 505 millones de stock que marca el mes es el más alto para un período desde noviembre de 2013, cuando el promedio ascendió a u$s 479 millones. Desde entonces, el consumo promedio en dólares con tarjeta de crédito vino descendiendo hasta que en 2015 comenzó nuevamente a elevarse.

A la hora de apuntar los motivos que impulsan el fenómeno, puede distinguirse por un lado, el atraso cambiario, «que parece haber incentivado a buena parte de los tarjeta-habientes, ya que el tipo de cambio que se aplica a esas compras resulta de la cotización oficial sumado al 35%».

Por otro lado, sostienen que la cotización del dólar tarjeta sigue siendo inferior a la del dólar paralelo o blue. En rigor, mientras el dólar tarjeta (con el 35% adicional incluido) se ubica en $ 12,96, el blue ya marca valores cercanos a $ 14,70 aunque podría volver a escalar algunos centavos en las próximas horas.

«La demanda de dólares turistas a la AFIP se utiliza muchas veces para realizar el ‘puré’, es decir, comprar en el oficial y vender en el paralelo. Esta estrategia se aplica junto a un consumo importante con la tarjeta de crédito que reemplaza a las divisas», señalan.

En este sentido, varios analistas de mercado marcan la existencia de una fuerte especulación de muchos argentinos que buscan anticiparse a un potencial ajuste en los valores que se manejan en el tipo de cambio a partir de diciembre y que también parece haber impactado en las compras realizadas con plásticos. De esa forma, muchos tarjeta-habientes adelantan sus consumos en moneda extranjera a niveles que son similares a los que empujaron a imponer un recargo del 35% a los pagos con plásticos. «Si no estuviéramos muy cerca de evidenciar cambios en el sistema, seguramente el Gobierno ya hubiera instrumentado algún tipo de restricción adicional», dijeron en la City.

Como se mencionó más arriba, uno de los elementos más llamativos del repunte del consumo de dólar turista es que prácticamente ha hecho desaparecer el efecto de disuasión que en diciembre de 2013 tuvo la imposición de un recargo del 35% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales por cada dólar consumido fuera del país hecha por la AFIP.

Otro aspecto del fenómeno a tener en cuenta según el equipo de Wait & See es la pérdida de divisas por turismo. Este flujo amenaza con agravarse a medida que se acerca la temporada de verano, si bien las recientes restricciones podrían marcar una pausa en la tendencia. Es que uno de los principales destinos internacionales para los consumidores locales, Brasil, ha devaluado su moneda hasta llegar a las 4 unidades por dólar (más de 40% interanual), lo que coloca a la relación peso argentino – real brasileño en niveles de la década del 90.

Sólo en el primer semestre las salidas brutas de divisa por turismo crecieron 29% interanual hasta sumar u$s 4199 millones en el período.

Cronista

«Cuatro años sin crecer: el cambio de humor de la clase media desde la elección de 2011 a la de hoy»

Si hubo un sector de la sociedad que se posicionó como el gran ganador del modelo kirchnerista, este fue sin lugar a dudas aquel conformado por la clase media.

Si bien este segmento ocupó las calles con cacerolas en momentos de fuertes desacuerdos con el oficialismo y le quitó gran parte de su apoyo en las estas últimas elecciones al Frente para la Victoria, lo cierto es que el centro de la pirámide ha sabido dsifrutar de lo que propuso«el modelo».

Guillermo Oliveto, director de W Consultora, uno de los principales referentes a nivel nacional en temas vinculados con el consumo, es categórico al afirmar que «la clase media, vote o no al Gobierno, aprovechó todos estos años la posibilidad de viajar al exterior y de comprar dólares«.

A pesar de que obtuvieron grandes ventajas del modelo K, los sectores medios de la pirámide hoy apuestan más por el «cambio» que por la «continuidad«.

Uno de los principales motivos por los cuales aquellos que no son ni «clase alta» ni «clase baja»restaron apoyo al oficialismo tiene que ver con el estancamiento de los sectores medios y el freno al ascenso social que había tenido lugar en los últimos tiempos.

En este sentido, Oliveto es claro: «Hace cuatro años que la clase media no crece«.

Si se compara el porcentaje de argentinos que se ubicaban dentro de este segmento once años atrás con el escenario actual, se advierte que se produjo un incremento del 10%. No obstante,de 2010 a esta parte la clase media creció apenas un 1,5% (ver cuadro).

Hay que tener en cuenta que, de acuerdo con el último informe publicado por W Consultora, 5 de cada 10 argentinos forman parte de este segmento, a pesar de que la sensación depertenencia a este estrato es mucho más alta.

Signos de estancamiento
Si bien es cierto que desde los inicios de la era K a esta parte se sumaron nuevos integrantes al centro de la pirámide social, el director de W Consultora indica que de 2011 a esta parte se produjo un freno en el ascenso social.

«Entre 2002 y 2015 la clase media creció en 11 millones de habitantes, pero desde 2011 hasta ahora, hay un claro estancamiento», puntualiza Oliveto.

La explicación a este fenómeno está vinculada con la dura batalla entre los incrementos de precios y los salarios que se desató en los últimos años. «Los sueldos vienen peleando mano a mano con la inflación. En 2015 ganaron 5 puntos, pero es una lucha que se da todos los años«, señala el consultor.

Así, mientras que allá por 2011 los argentinos vivían aún el «boom» de consumo, este año se despedirá con un incremento en las compras de apenas un 1% en relación con 2014, según se desprende del último informe de supermercados presentado por la consultora Kantar Worldpanel.

Aspiraciones

Además de los cambios que protagonizaron los sectores medios vinculados con la batalla contra la inflación, durante la «década ganada» también se fueron modificando algunos de los aspiracionales típicos de este segmento social.

En este punto, Oliveto destaca que «hace diez años que los argentinos se dedican a comprar bienes y servicios que, en términos de precio, van desde autos hacia abajo».

Las dificultades para acceder a los créditos bancarios y los consumos de tipo más cortoplacista son dos factores que explican por qué fue quedando cada vez más rezagado el sueño de la «casa propia».

Habrá que ver si, con el cambio de Gobierno, se genera un cambio en esta tendencia al consumo de shopping y viajes para volver al ahorro en pos del techo propio, una de las grandes asignaturas pendientes que deja la «década ganada» en el país.

«Un factor que resultará decisivo es si en la próxima gestión se da la vuelta de los grandes créditos hipotecarios, algo que podría modificar mucho el escenario de consumo«, dice Oliveto.

Si bien en la actualidad, de acuerdo con los datos relevados por W Consultora, la clase media representa un 50% de la pirámide poblacional argentina, una característica propia de este país es que un 80% de las personas consideran que integran este estrato social.

Este es un punto que tanto Mauricio Macri como Daniel Scioli comprenden a la perfección y que deberá tener en consideración quien resulte elegido para ocupar el sillón de Rivadavia a partir del 10 de diciembre.

En este sentido, las palabras de Oliveto resultan más que claras: «En este país, históricamente, los problemas empiezan cuando se toca a la clase media«.

Iprofesional

«El consumo no jugó en el tiempo electoral»

El consumo está mejor que el año pasado. Pero no en los niveles que Axel Kicillof prometió a los candidatos oficialistas. Hay fabricantes de alimentos y supermercados que hablan de caídas del 2%. Pasó en agosto y en setiembre, a menos de un mes de las elecciones. El escenario no es el que el kirchnerismo imaginaba.

“Hoy hay una elección competitiva porque el consumo no está tan bien como 2011 y 2013, ni tan mal como 2009 o 2014”, dice Guillermo Oliveto, de la consultora W, y uno de los hombres que más sabe del tema. Desde el punto de vista del bolsillo de la gente, si hoy el poder de compra fuera el de 2013, la oposición tendría pocas chances. Y si hubiera seguido el parate del 2014, el oficialismo sería el que tendría el terreno pedregoso. Pero el escenario tibio de ventas deja a ambos bandos sin esa bandera para levantar.

A principios de año, el Gobierno montó una estrategia de retraso de las negociaciones paritarias para que los aumentos de salarios cayeran más cerca de las elecciones. Julio fue así el mes del despegue fuerte del consumo, cuando a los ajustes salariales se sumaron los retroactivos y el aguinaldo. Pero en agosto las cosas se enfriaron. Y no hubo luego recupero. “Eso deja a la gente en una situación de que no está celebrando, pero tampoco tan asustada o deprimida como el año pasado”, añade Oliveto.

Esa caída en el consumo tiene su correlato en la confianza del consumidor que mide la Universidad Di Tella. La medición hecha la primera semana de este mes mostró una caída del 3,8%. Es el primer retroceso desde noviembre. “Todos los subíndices que componen el ICC registraron bajas con respecto al mes anterior, siendo Situación Macroeconómica el de mayor caída (6,3%), seguido de Situación Personal (3%) y Bienes Durables e Inmuebles (1,5%)”, señaló el director del centro de estudios económicos de la universidad, Guido Sandleri. Igualmente, aclara, “el índice está 30% arriba que el año pasado”.

“En setiembre, las ventas de alimentos caen un 2%, igual que en agosto. En tanto que las de electrodomésticos crecen un 5%, también como el mes pasado”, dice un ejecutivo de una de las mayores cadenas de supermercados del país. “Nosotros también tenemos una caída del 2% en las ventas en agosto y el mismo número en setiembre”, agregan en una fabricante de alimentos líder.

La caída de ventas sería marcada en los productos más básicos, porque comparan con un año pasado que no fue tan malo para ellos: la gente en 2014 se concentró en lo indispensable. En cambio, los rubros de gamas más altas (congelados, productos de belleza, algunos de limpieza) tienen algún recupero: es que en 2014 fueron, en medio del ajuste, mayormente dejados de lados. La excepción son las bebidas, que vienen creciendo a un ritmo de dos dígitos. Pero allí también hay dudas. “Las temperaturas de julio y agosto fueron las más altas de muchas décadas para esos meses, y eso empujó las ventas. Pero setiembre viene fresco y cerraremos el mes al mismo nivel que 2014”, dicen los fabricantes. Lácteos también está al mismo nivel del año pasado, sin recuperación, y con ligeras caídas en algunos artículos. En cambio, productos de tocador en general están subiendo, señalan los empresarios del rubro,
En tanto, las preocupaciones del Gobierno pasan hoy por otro lado. La secretaría de Comercio está intimando en los últimos días a las multinacionales del consumo masivo para que le den información de sus promociones y descuentos, lo que generó respuestas institucionales de que eso se trata de “secretos comerciales”. “Los vamos a vigilar hasta el último día, no pretendan aprovechar el cambio de gobierno para remarcaciones”, fue la respuesta de los funcionarios.

Para los empresarios esa no es la mayor de las preocupaciones: ellos quieren saber cuánto y cuándo se devaluará y cómo impactará en sus costos. En cambio, los políticos miran estos temas con otro aire: el consumo no llegó a ser un argumento del oficialismo para ganar votos, como Kicillof había prometido.

Mal tiempo para el consumo: ganadores y perdedores en el último año «K»

El gran caballito de batalla del kirchnerismo durante sus tres mandatos de gobierno comenzó a flaquear en los últimos tiempos, hasta llegar casi extenuado a la recta final. El consumo, inflado con cuanto anabólico, plan social o estímulo estuviera a mano, no pasa por su mejor momento, hasta tal punto que en el último año «K» son más los sectores «perdedores» que los «ganadores» en la eterna pulseada por atraer los pesos que el consumidor tiene en sus bolsillos. Así, telefonía, televisores, autos, inmuebles, vino y maquinaria agrícola se llevan el «rojo» más fuerte, mientras que asoman con un tenue verde la línea blanca y el turismo. En resumen, el consumo masivo crecerá sólo 1% respecto de 2014, uno de los peores años de la década.

Camilo Tiscornia, director de C & T asesores económicos, dice que, en el contexto general de la actividad económica, el consumo es malo desde hace tiempo, porque la economía ha dejado de crecer en los últimos cuatro años. «Crecer 1% es casi lo mismo que nada, porque si se tiene en cuenta que la población aumenta también a un ritmo de 1% en un año, se estaría virtualmente estabilizado. Todo esto pese a que habrá más soja de la esperada y que el Gobierno hizo todo un esfuerzo fiscal para inflar el consumo antes de las elecciones», explica el economista.

En este escenario hay algunos segmentos, como productos electrodomésticos, que tienen una mejor performance, porque en un contexto inflacionario sirven como protección contra la pérdida del poder adquisitivo. Pero eso sólo se observa en los artículos más pequeños, puesto que autos, un rubro que también es visto como una coraza contra la depreciación del peso, no muestra números muy halagüeños. Otro tanto sucede con los bienes inmuebles, cuya venta acaricia un repunte, pero comparado con los tres peores años de su historia.

Guillermo Oliveto, presidente de la Consultora W, coincide en el diagnóstico y dice que se trata de un año de crecimiento moderado, que se compara con un año de retracción importante como fue 2014. «Los sectores que emergen como ganadores son aquellos donde se percibe una ventana de oportunidad que la sociedad presume está acotada en el tiempo y que, por ende, hay que aprovechar ya. Esta ventana de oportunidad podría cerrarse o al menos reducirse en función de ciertos cambios en las reglas de juego que introduzca el próximo gobierno», dice el consultor.

Uno de los grandes perdedores será el sector automotriz que, golpeado por cuestiones internas y externas, tendrá una caída en sus ventas de 10%, según precisa Gonzalo Dalmasso, coordinador de Análisis Sectorial de Abeceb.

Es un año raro, muy atípico, comenta Dalmasso, porque hay una demanda que puja bastante, pero no existe una oferta capaz de responder a esa demanda. La industria automotriz, como la de electrónicos, tiene una alta dependencia de componentes importados, por eso se complicó la producción. Hay una restricción externa que está limitando el mercado, porque hay cuotas reducidas para acceder a los dólares que hacen falta para importar sus autopartes. Así, el año cerrará con 615.000 unidades vendidas contra las 685.000 comercializadas en 2014.

Día del niño recargado: bancos y marcas lanzan una «guerra» de promos para impulsar ventas

En los siete primeros meses, el consumo está registrando una expansión que se ubica un 2% por encima de igual lapso del año pasado.

Se trata de una cifra positiva, pero no suficiente. Básicamente porque las expectativas entre los comerciantes era que este 2015, de la mano del clima electoral, el ritmo de compras se moviera a tasas mucho más elevadas.

Más aun considerando que el año pasado había cerrado con una fuerte caída del 7% en el nivel de demanda. Es decir que el rebote acumulado entre enero y julio no está alcanzandopara recuperar parte del terreno perdido en 2014.

A esto se suma que el rubro juguetería acumula tres meses consecutivos con tasas negativas. 

En efecto, mientras que el resto de los sectores relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) exhibieron variaciones positivas, este segmento enfrenta unpresente complicado. 

Es en este contexto en el que los comerciantes se están preparando para dar pelea en una de las fechas que más ayuda a traccionar las ventas: el Día del Niño. De la mano de estas acciones, el consenso entre empresarios del sector es que están en condiciones de revertir el bajón de los últimos tres meses e, incluso, incrementar el nivel de ventas alrededor de un 10%(en términos de volumen) respecto del año pasado.

De acuerdo con la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA), las expectivas para este domingo es que las ventas alcancen un total de 5.000 millones de pesos.

Cabe destacar que el negocio del juguete mueve en la Argentina más de u$s450 millones anuales, de los cuales u$s130 millones corresponden a productos de fabricación nacional.

Según datos de la cámara del sector, el 70% de las ventas se concentra en las vísperas de Reyesy del Día del Niño. De ahí la importancia de esta última fecha. 

Para ello, las principales jugueterías del país salieron a tejer numerosos acuerdos con bancos y tarjetas de crédito, lo que está desatando una verdadera «guerra» de promos. 

Pero los beneficios no se limitan a ese rubro en particular: cadenas de indumentaria y deartículos tecnológicos también se anotaron en esta pelea para incrementar el nivel defacturación.

El BBVA Francés, el Galicia, el Citi, el Ciudad, el HSBC y el ICBC son algunas de las tantas entidades que están ofreciendo importantes descuentos e, incluso, la posibilidad de cancelar la compra en hasta doce cuotas sin interés. 

Las rebajas promedian el 25%, en tanto que los clientes «Premium» tienen un beneficio extra y pueden aspirar a lograr un ahorro de hasta el 35%.

De la mano de estas acciones, el consenso entre empresarios del sector es que están en condiciones de revertir el bajón de los últimos tres meses e, incluso, incrementar el nivel de ventas alrededor de un 10%(en términos de volumen) respecto del año pasado.

Cada banco con su propuesta
Una de las entidades financieras que ya arrancó con las ofertas propias del próximo fin de semana es el BBVA Francés.

«Cerramos un convenio con doce cadenas de jugueterías que nos asegura presencia a nivel nacional para poder llegar con el beneficio a casi toda nuestra cartera de usuarios de tarjetas de crédito», aseguraron a iProfesional desde la entidad financiera.

«Es una fecha importante dado que está en la consideración de todos nuestros clientes, con expectativas de que el banco los acompañe con una oferta determinada», agregaron.

Como puede verse en la siguiente imagen, la entidad financiera otorga descuentos del 20% en jugueterías y hasta seis cuotas sin interés. 

Algunos de los comercios adheridos a esta promoción son Apio Verde, Giro Didáctico, Compañía de Juguetes y Tío Mario.

Otra de las entidades que apuestan con fuerza al Día del Niño es el Banco Galicia. En este caso, el banco pone el foco de la campaña en algunas acciones tipo «one shot», desarrolladas en conjunto con determinadas marcas.

Un ejemplo de esto es la  acción que la entidad financiera llevó a cabo la semana pasada con la firma Grisino. En este caso, se otorgó un generoso descuento de un 35%.

En esta semana, además, la entidad de los «clientes» Marcos y Claudia otorga ahorros de hasta un 25% en conjunto con diferentes marcas.

La promoción está vigente hasta el 17 de agosto e incluye un amplio listado de jugueterías, firmas de indumentaria y hasta la tienda departamental Falabella.

Desde el banco indicaron a este medio que «la entidad financiera siempre diseña acciones promocionales que acompañan este tipo de fechas especiales (como el Día del Niño, los Día de la Madre y del Padre y Navidad) acercándoles beneficios diferenciadores a los clientes».

 

Y agregan que «dentro de los beneficios más valorados se destacan los rubros jugueterías, indumentaria y calzado«.

Además, la entidad otorga otros ahorros con su clásico sistema Quiero.

El Citi tampoco se queda atrás a la hora de otorgar beneficios a sus clientes en esta fecha especial.

La entidad financiera brinda a quienes cuenten con sus plásticos un 25% de descuento y 3 cuotas sin interés en más de 16 jugueterías de todo el país.

Este beneficio estará vigente todos los días, desde el lunes 10 hasta el domingo 16 de agosto.

Por otro lado el día 14 de agosto, el banco sube la apuesta y brinda hasta un 35% de ahorropara los clientes Platinum, Black y Signature de CitiGold.

En el caso del ICBC, los descuentos alcanzan al 30% del valor de los artículos y aplica a distintas jugueterías del país, tales como Compañía de Juguetes y Giro Didáctico.

La promoción también aplica a marcas de indumentaria, como Cheeky y Creciendo.

Otro de los jugadores que salió a promocionar sus beneficios para la compra del obsequio del Día del Niño es el HSBC. La propuesta consiste en rebajas de un 25% y hasta seis cuotas sin interés en distintos comercios como Cresciendo, Planeta BB y Osito Azul.

El Ciudad no se queda atrás a la hora de brindar beneficios a sus clientes para que vayan en busca del regalo del Día del Niño.

Este martes 11 de agosto, la entidad otorga hasta un 30% de ahorro a quienes abonen con los plásticos de la entidad financiera.

Las promociones aplican para distintos centros comerciales entre los que se encuentran Alto Palermo, Alto Avellaneda, DOT Baires Shopping, Recoleta Mall y El Solar.

Otro de los que ponen todas sus fichas es el Banco Hipotecario.

El slogan de campaña que eligió el banco para esta ocasión es «Niños cancheritos».

Hasta el 16 de agosto, la entidad otorga 25% de ahorro y cuotas sin interés en Walmart y Changomás en bicicletas, rodados, indumentaria, juguetes, consolas, tablets, notebooks y calzado infantil.

Los usuarios de los plásticos del Itaú también cuentan con una serie de beneficios y descuentos en estos días.

La campaña reza «un día del niño lleno de sonrisas» y consiste en rebajas de hasta un 30% entre el miércoles 12 y el viernes 14 de agosto.

Algunas de las jugueterías adheridas a esta promoción son El Mundo del Juguete, Planeta BB y Creciendo.

Todas estas son alternativas que hoy tienen los argentinos al alcance de su mano para aprovechar y poder ahorrar unos pesos en la compra del regalo del Día del Niño.

Por supuesto, ahora es momento de revisar la billetera y fijarse cuáles son las alternativas de las tarjetas con las que se cuenta y seleccionar la opción más atractiva.

Iprofesional

«El 90% de los argentinos busca promos y rebajas»

Juego de seducción. Los negocios sacan ofertas cada vez más agresivas para captar la atención de los compradores. La mayoría sólo compra si hay descuento. GUILLERMO RODRIGUEZ ADAMI

Llega el fin de semana y Victoria ya hizo todos los planes. Al salir del trabajo, comprará un jean y una blusa aprovechando que hoy la marca ofrece un 30% de descuento en 3 cuotas. Mañana, con su novio, irán al cine con un cupón de 2×1 y cenarán en un restorán que rebaja un 20% a los socios de su club de beneficios. El domingo irá a un súper que le ofrece 15% de ahorro en toda la compra y 70% en la segunda unidad de varios productos que necesita. Y en el camino cargará nafta porque ese día le reintegran el 10% si paga con tarjeta de débito.

Cualquier parecido con la vida cotidiana de los argentinos no es mera coincidencia. Porque en los últimos años, al crecer la inflación, los consumidores pasaron a estar cada vez más pendientes de las promociones. Tanto que hoy son lo que más se mira para definir cuándo comprar, en qué comercios, qué productos llevar, de qué marcas y en qué cantidades. Casi todo.

En el estudio Pulso Social 2015 de la consultora CCR, el 97% de los argentinos admitió estar empleando estrategias que los definen como compradores “oportunistas”. El 89%, por ejemplo, dijo ser un buscador de ofertas, promociones y descuentos. Además, 4 de cada 10 contaron que están eligiendo qué día ir a comprar y qué marcas llevar en función de los descuentos. A su vez, un tercio manifestó que, al ver una oferta conveniente, suele llevar en cantidad para almacenar, un hábito que crece. Y si en 2014 el 15% ya consultaba los beneficios en la web para elegir dónde comprar, ahora lo hace el 20%.

“El consumo de oportunidad aumenta año a año en todos los niveles sociales y en muchos rubros la gente ya no está dispuesta a pagar el precio normal. Si no hay promo, posterga la compra hasta que aparezca”, destaca Mónica Di Pretoro, directora de proyectos de CCR.

“Las empresas acostumbraron al consumidor a comprar ante oportunidades. Y se llegó a un punto en el que, ahora, para atraerlo, lo único que está funcionando son las promociones, los descuentos, las liquidaciones anticipadas y la oferta de cuotas. Sin eso, la demanda no reacciona”, confirma Damián Di Pace, experto en comercio minorista y director de la consultora Focus Market. “Mucha gente –ejemplifica– aprendió que los descuentos más agresivos aparecen en fechas como el Día del Niño o las Fiestas. Ahora esperan hasta ese momento para comprar lo que desean.”

En la misma línea, el plan oficial Ahora 12, una suerte de promoción para comprar en 12 pagos sin interés que sólo rige de jueves a domingo, ya trajo un hábito nuevo. Notan en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que ahora “muchos compradores reservan los productos para pasar a retirarlos a partir del jueves”.

Lo que también impulsó esta “adicción al descuento” fue que las promociones, antes ocasionales y para grupos limitados, se volvieron un recurso comercial de uso cotidiano y alcance masivo. Las tarjetas bancarias, las propias de los súper y los plásticos “VIP” de muchas marcas, los “clubes” de beneficios de los diarios y otras empresas, y cuponeras como Groupon o Cuponstar son sólo algunos de los canales para acceder a crecientes oportunidades. Pero también se consiguen rebajas al comprar online, al pagar en efectivo e incluso, desde abril, mostrando tarjeta SUBE, que tiene 8 millones de usuarios.

El resultado es que hoy cualquier consumidor puede conseguir rebajas cotidianas. En cines, por ejemplo, hay 50%. En heladerías, lo “habitual” ya es comprar con 20 a 50% de descuento. En indumentaria, fuera de la liquidación, el beneficio estándar va de 10 a 20%. Y en cadenas de hipermercados, la costumbre ya es comprar con “ahorros” del 10 al 20% que excluyen a los artículos de Precios Cuidados.

El problema es que la superabundancia de promos generó acostumbramiento. Para el consumidor –analiza Di Pretoro, de CCR– las ofertas y los descuentos “ya no son un plus, sino un básico” y este año apareció fuerte entre ellos la sensación de que comprar sin beneficios ya equivale “a pagar un sobreprecio, a ser víctima de una estafa”.

“Para seducir al cliente, el comerciante hoy necesita ofrecer porcentajes cada vez más altos. Antes un descuento del 10 o el 15% llamaba mucho más la atención. Y si aparecía uno del 25%, la gente hacía cola. Pero ahora pueden no tener ningún efecto: los que realmente traccionan son los del 35% en adelante. Se sube cada vez más la apuesta”, lamenta Vicente Lourenzo, secretario de la CAME.

Lo que explican los empresarios es que, aunque las “rebajas” sean en apariencia más grandes, el beneficio real puede ser el mismo o incluso menor al de antes. Porque también cambió la forma como los comerciantes fijan los precios. Y si prevén ofrecer descuentos más grandes y masivos, ahora parten de un valor “normal” más alto que les permita mantener la rentabilidad. Lo que resulta cada vez menos conveniente para la gente, coinciden, es comprar sin ninguna rebaja. Porque quienes lo hacen pagan crecientes “sobreprecios” que terminan subsidiando los descuentos que aprovecha el resto.

Clarín


Autor

Emiliano Schwartz

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