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“Menú ahorro: volver al colegio sin que colapse el presupuesto familiar”

Marzo es un mes de muchos gastos familiares

Marzo no se salva nunca de los golpes al bolsillo. Pero este año, el impacto viene más intenso: la suba de tarifas de servicios públicos e impuestos provinciales/municipales y peajes entre otros, se combinan en un mix bastante explosivo con las compras de uniformes, libros y útiles ahora sin las “salvadoras” cuotas sin interés que aliviaban o, al menos, repartían la carga en varios meses.

En promedio, equipar a un chico para volver al colegio demanda a los padres unos $ 1.500, de acuerdo con los datos de una encuesta realizada por D’ Alessio IROL a la que tuvo acceso exclusivo LA NACION. “El 41% de quienes participaron dijeron desembolsar más de $ 2000 por cada uno de sus hijos para comprar útiles, libros, calzado y uniforme; el 24% entre $1000 y $1500; y el 24%, gastará en torno a $2000”, señala Nora D’ Alessio vicepresidenta de la consultora .

Con 2 o 3 tres hijos en edad escolar, la cuenta para una familia tipo se convierte en un número que desequilibra el presupuesto. Y eso, claro, sin contar las cuotas de los colegios privados que llegarán puntales los primeros días de marzo con el correspondiente incremento.

El primer mandato de la economía doméstica es estar atento al calendario de descuentos de los bancos con tarjetas de crédito y de débito, que si bien este año tardaron un poco más de lo usual en llegar, finalmente aparecieron. Incluso algunos bancos mantuvieron esquemas de 3 o 6 cuotas sin interés para sus clientes en días y comercios preestablecidos que son más que aprovechables. Imprescindible: leer la letra chica para no llevarse sorpresas, especialmente con los topes de descuento que algunas veces son por compra (es decir por cada ticket, pero en ese caso nada impide volver a hacer uso del beneficio al día siguiente) y en otros casos es un límite mensual de reintegro. También hay que abrir los ojos a si el beneficio es con cualquier plástico (Visa, MasterCard, American Express) emitido por el banco o sólo con alguno de ellos. Las promociones son por pocos días y las suelen anticipar por mail o mensaje de texto a sus clientes.

En Banco Santander explican que los clientes pueden canjear sus puntos Superclub por mochilas o luncheras. También pueden cambiar puntos por los llamados “comodines”, con los que acceden a descuentos de 10%, 20% y 30% en útiles escolares, librerías y uniformes, comprando con débito o crédito y un tope de reintegro $ 300.

Banco Francés, mantuvo todas las promociones que suele lanzar para esta época del año y le sumó un beneficio extra a sus clientes: “No se eliminan las cuotas sin interés y el costo financiero es asumido en su totalidad por el banco, es decir que en las operaciones con promoción se cobra sobre el precio de contado, más allá que la compra se realice en cuotas”, explican desde el BBVA.

Carlos Canova, gerente de Producto y Beneficios de HSBC Argentina, asegura que el banco mantiene “la misma intensidad que en años anteriores en las acciones de vuelta al Cole”. “Establecimos acuerdos que contemplan hasta 25% de descuento y cuotas sin interés, es decir, con costo financiero total del 0,00% (de acuerdo a la regulación vigente de la Secretaría de Comercio).

Una política similar en el tema de las cuotas tiene Citibank con 20% y 25% off en librerías y casas de uniformes y tres pagos sin interés. Banco Comafi también mantuvo descuento y pagos a tasa 0%, en días y locales específicos.

Otra opción para pagar en cuotas es el Ahora 12 o Ahora 18. El recargo es de 10% sobre el precio de contado, pero el costo financiero total (CFT), que es lo que realmente paga el cliente después de sumar impuestos es del 27%/30%. Es válido de jueves a domingo solamente, y la tasa de interés está parcialmente subsidiada por el Estado. Si la idea es financiarse con el banco, la tasa de interés depende de cada entidad y de cada emisor de tarjeta: el CFT en algunos casos supera el 45% anual, de acuerdo a las tablas que están obligados a mostrar en los comercios desde la entrada en vigencia del Programa Precios Transparentes .

El pago en efectivo o en una sola cuota de tarjeta de crédito o débito, en tanto, es más protagonista que otros años ya que incentivo por pagar cash en algunos comercios es bastante importante. De acuerdo con los resultados de la encuesta de D’ Alessio, el 42% dijo que pagará sus compras para el inicio del año escolar en efectivo, y el 24% con tarjeta de débito. Pero más allá de la forma de pago, las estrategias y tips para sobrevivir financieramente al comienzo de clases se multiplican en las familias. Los datos de D’ Alessio revelan que uno de los tips más repetidos es ir de compras solos y no con los chicos.

Comprar en mayoristas para aprovechar precios más económicos, solos o con un grupo de padres (32% de los encuestados); recurrir a segundas marcas (21%) y reutilizar las cosas que quedaron del año anterior o lo que se puede “heredar” de primos o amigos (59% de los participantes), son las estrategias que más mencionan los padres de hijos en edad escolar. “En un contexto de suba de precios, el 30% de los consultados optan por adelantar sus compras, sea aprovisionándose de útiles y uniformes en diciembre, o comprando en febrero/marzo un stock que les permita a compra quizá pasar todo el año sin necesidad de volver a comprar cuadernos u hojas”, revela la ejecutiva.

La Nación

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¿El final para los descuentos con tarjeta?: puertas adentro, los bancos se replantean su estrategia promocional

Era algo que se venía comentando hace meses en el sector bancario casi como un secreto a voces, pero hoy está cada vez más cerca de convertirse en una realidad: el esquema promocional de consumo apalancado por los descuentos con tarjeta se puede cortar.

¿A partir de cuándo? “Todavía no tenemos una fecha definitiva de corte, pero estamos evaluando qué hacer con este tema porque nos dimos cuenta de que las promos con los plásticos no nos están redituando”, confiesa a iProfesional, off the record, el gerente de Marketing de uno de los cinco bancos líderes del país.

Según explica, las rebajas- que hoy promedian un 15% en indumentaria, y un 20% en el caso de los clientes Premium- ya están dejando de ser “negocio” para las entidades financieras.

Este no es un dato menor si se tiene en cuenta que, según un informe de la consultora especializada en consumo CCR, en la actualidad tres de cada cuatro argentinos toman una decisión de compra en función de los descuentos que se ofrecen en el mercado.

Pero este esquema podría llegar a su fin. Al desplome en las ventas minoristas de más de 9% en términos interanuales (según datos de la CAME) se suma que, dado el contexto recesivo, los bancos argumentan tener menor margen para destinar a las acciones promocionales y atrás quedan aquellas generosas rebajas de hasta un 35% que solían ofrecer en momentos de “boom” de consumo.

Por otra parte, de no ser por el programa oficial Ahora 12, las cuotas también serían reducidas, dado que las entidades financieras habían achicado sus planes de financiamiento hasta limitarlos a tres cuotas sin interés.

Cuando se les consulta sobre este tema a quienes toman las decisiones vinculadas con estrategias de Marketing sobre los motivos por los que piensan en “bajarse del tren” de los descuentos, estos señalan que son principalmente dos:

• Les resulta más conveniente realizar promociones “one shot”
A diferencia del esquema actualmente vigente, que consiste en promociones con un descuento fijo un determinado día de la semana, las entidades financieras hoy prefieren las rebajas esporádicas.

En el caso de BBVA, por ejemplo, la apuesta es por las “alertas de descuentos”: son rebajas muy fuertes -de hasta un 40%– que se avisan el día anterior a través de las redes sociales y la web del banco y duran entre uno y cinco días.

Galicia y Santander Río son otros de los bancos que también apelan a esta estrategia.

• Se sienten “traicionados” por las marcas
Desde los bancos -sin dar su identidad- admiten que la estrategia de las famosas promos con tarjeta consistía en “inflar los precios en función de los descuentos”, de manera que el cliente que fuera en busca de un producto en un shopping sin un plástico en la mano pagaba un valor “extra” (el del porcentaje de la supuesta rebaja), mientras que aquel otro que comprara el día del descuento, abonaba en verdad el valor real de la mercadería.

Hasta ahí el negocio iba “sobre ruedas” para ambas partes: las marcas tenían más afluencia de público en sus locales, y los bancos ganaban en fidelización, dado que las rebajas son uno de los principales factores de decisión a la hora de elegir una entidad financiera por sobre otra.

Pero esto cambió. En los últimos meses, los bancos empezaron a advertir con desagrado que algunas firmas “se cortaban solas”.

“Ahora, el día que no ofrecen descuento en conjunto con nosotros, empiezan a otorgar rebajas las marcas por su cuenta“, dice enojado el gerente de Marketing que eligió preservar su identidad.

Y agrega: “Eso nos complica mucho, porque la gente no elige ir el día en que tenemos el acuerdo”. Un ejemplo de esto son las rebajas que algunas firmas con presencia en varios centros comerciales como Vitamina, que se ofrecen en conjunto con el plan “Ahora 12” determinados días de la semana.

Lo cierto es que los bancos están reconsiderando hasta qué punto tiene sentido continuar con esta estrategia. Cabe recordar que el esquema de descuentos con plásticos bancarios se instaló en la Argentina poco después de la crisis de 2001, en tiempos en que los bancos habían perdido fuertemente credibilidad a causa del “corralito” y sus terribles efectos sobre la economía personal de los argentinos.

En ese momento, las promociones resultaron el negocio salvador, cuando el tradicional negocio de la intermediación financiera se redujo a su mínima expresión y las entidades apelaron a facturar por las comisiones de los servicios, tales como la tarjeta.

Pero eso no fue todo, sino que además esas promociones se volvieron un punto estratégico en términos de marketing, en un escenario en el cual la publicidad tradicional estaba vedada, ya que las palabras típicas que suelen utilizar en sus campañas -tales como “confianza”, “seguridad”, “futuro”- sonaban a una mentira para los argentinos, poco después de que estos hubieran perdido sus ahorros.

Con el paso de los años, la modalidad de los fuertes descuentos con tarjeta quedó en pie, pero el contexto del negocio bancario cambió.

¿Quién tira la primera piedra?
La decisión de ir retirándose de a poco de la alianza permanente con los shoppings está casi tomada, pero desde el sector bancario admiten que lo difícil es ser el primero en animarse a cortar con este sistema de descuentos tan encarnado entre los argentinos.

“El costo de mantener este esquema de promociones es demasiado alto, pero alguno de los bancos tiene que ser el que tome la iniciativa y se baje primero“, confiesa el gerente de Marketing que no quiso difundir su identidad.

Sin embargo, algunas señales de que las relaciones entre bancos y shoppings no van de viento en popa se han hecho notar en los últimos años.

Por ejemplo, en la actualidad el BBVA ya no tiene alianzas con ningún centro comercial en particular, sino que optó por negociar puntualmente con determinadas marcas para hacer promos del estilo “one shot” en determinados días de la semana.

En la misma línea, es notorio cómo se han ido reduciendo paulatinamente los porcentajes de ahorro que se ofrecían en el mercado. Mientras que cinco años atrás, los descuentos promediaban un 25%, hoy las rebajas permanentes entidades financieras se ubican cerca de un 15%. Y sólo los clientes VIP pueden acceder a un generoso 20%.

Dejando afuera a los shoppings
Debido que el esquema promocional habitual -integrado por el trinomio bancos, shoppings, marcas adheridas- empieza a resultar no rentable para algunas entidades financieras, según admiten desde el sector, la clave de aquí en adelante consiste en dejar por fuera del “círculo de las promos” a uno de estos tres actores: los centros comerciales.

Sucede que las negociaciones directas con las firmas resultan una opción más atractiva para los bancos, que hoy apuestan por evitar la intermediación de los shoppings.

“Nos conviene negociar con la empresa, sin tener que hacer alianzas con todo el mall“, dicen aiProfesional desde una de las entidades financieras líderes del mercado.

Y agregan que “las favoritas” para los bancos a la hora de ofrecer alguna rebaja y fidelizar al cliente son, principalmente, tres: Legacy, Kevingston y Mimo.

Otras de las desventajas de sus alianzas con shoppings, según explican, es que no siempre las “marcas adheridas” a las promociones que vienen en el “combo” que ofrecen los centros comerciales son las que ellos elegirían para ofrecer sus descuentos.

Frente a la pregunta acerca de cómo se financian los descuentos, los gerentes de Marketing de los bancos explican que “eso depende de la negociación que se haga con cada empresa”.

“Con cada marca, el negocio es distinto. Muchas veces la rebaja es cubierta por el banco, pero si baja la afluencia de público al local, ellos mismos participan del descuento. En el caso de las marcas internacionales, por lo general los ahorros que se ofrecen corren por su cuenta”, describen.

Un lento despegue
Como con el paso de los años las promociones con tarjeta se han vuelto casi un “commodity”para los argentinos, desde los bancos admiten que un corte tajante de este sistema es prácticamente imposible. Es por eso que han optado por dos caminos más sutiles, para evitar una retirada abrupta:

Espaciarlas
Una de las ideas que se discuten en estos momentos es la progresiva huida de las “promos semanales” y la apuesta por acciones más esporádicas

Reducir los porcentajes de descuentos
Desde los bancos admiten que es posible que, en sus próximas negociaciones con marcas y shoppings, las rebajas que se otorguen sean aún más pequeñas.

Otros de los “cambios” que se prevén ya de cara al 2017 tiene que ver con un plan que la gestión macrista heredó del Gobierno anterior y que algunos comerciantes describen como una “pesada mochila”: el plan Ahora 12.

Si bien este programa fue el plan vinculado con el consumo que tuvo mejor recepción entre los argentinos -dado que hoy permite financiarse en 12 pagos en un contexto en el que la inflación supera el 40%, según admitió el Ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay-, las entidades financieras “se quieren bajar”.

“Nos complica el negocio”, reconocen desde uno de los bancos.

Por ahora, el Gobierno nacional aseguró que este plan estará vigente hasta el 30 de septiembre de este año, pero de allí en más no está asegurada aún su continuidad.

Iprofesional

 

“Creció un 50% el “tarjeteo” y ya se debe más de un sueldo”

Tentación. Los planes de pagos sin interés son beneficiosos, pero también tienen sus riesgos. GERMAN GARCIA ADRASTI

Comprar hoy, disfrutar ya y abonar en pequeñas partes hasta 2017. ¿Por qué negarse si los pagos son fijos, en pesos y sin interés, y si la inflación promete diluir el peso de la deuda? Con las elecciones cerca, y expectativas de fuertes alzas de precios desde octubre, para las familias argentinas el “tarjeteo” se volvió tentador. Y lo vienen usando a niveles récord. Pero eso tiene una contracara: vivir arrastrando una deuda más grande y pesada.

Los registros del Banco Central muestran que, de tanto “patear” gastos, la gente ya debe en promedio unos $ 6.793 por cada tarjeta de crédito. Un número llamativo porque muchas personas son titulares de más de un plástico. Y porque hace un año el monto era de $ 4.484: así, creció 51% en 12 meses, el doble que la inflación, estimada por las consultoras en un 26,6%.

Lo que deben devolver las familias por sus gastos con plásticos, en pesos y en dólares, creció tanto que ya es más de un sueldo. Esos $ 6.793 por tarjeta titular, registrados en agosto, superan los $ 6.500 que según del Indec son el ingreso medio de los ocupados. Entre 2012 y 2014, en cambio, la deuda promedio en esta época del año no era más que el 90% de un salario.

La población, estiman en el mercado, usó las tarjetas al menos un 10% más de veces que hace un año, y por montos 45% superiores. Aunque algunos emisores tuvieron marcas más altas. “En nuestro caso, los consumos crecieron 60%, y un 15% la cantidad de transacciones”, destacan en Tarjeta Shopping.

Por el resurgimiento de los viajes al exterior, la deuda en dólares de las familias se amplió un 49,6% interanual. Llegó en agosto a 386 millones de dólares y se acercó a las marcas de 2013, cuando aún no estaban limitadas las compras en webs extranjeras y el recargo al “tarjeteo” en el exterior era sólo del 20% (luego subió al actual 35%).
Igualmente, cada $ 100 adeudados, más de 97 son por gastos en pesos. “Los rubros más importantes son ropa, electro, supermercados, turismo y pago de servicios”, cuentan en el Santander Río.

Detrás del auge del “tarjeteo” confluyen varias causas. Martín Tetaz, experto en Economía del Comportamiento, señala que un efecto de “atraso cambiario” viene disparando los gastos en el exterior, como había pasado a fines de 2013. Agrega que, también, como la gente “proyecta más inflación y devaluación” tras las elecciones, “endeudarse ahora aparece como una buena idea, a la espera de que la corrección cambiaria licue las deudas, como ya ocurrió otras veces”. Todo eso, cree, se vio además favorecido por una recomposición en el poder de compra de los salarios tras las paritarias.

“La expectativa de un ajuste que acelere el proceso inflacionario generó un fuerte incentivo a endeudarse en cuotas fijas en pesos”, coincide Gabriel Caamaño Gómez, economista de la consultora Ledesma. Y subraya que eso fue posible porque, al mismo tiempo, la oferta de cuotas sin interés se amplió mucho, impulsada por el Gobierno, “en momentos en los que esa opción había casi desaparecido”.

De hecho, el plan oficial Ahora 12, que subsidia 12 pagos sin recargo en 166 mil comercios, acaba de cumplir un año y ya canalizó más de 15,5 millones de operaciones, de las cuales la gran mayoría (11,1) fueron de ropa y calzado a un promedio de casi $ 1.300 por ticket.
“En rubros como esos antes sólo había 2 o 3 cuotas. Hoy ofrecen 12 y los clientes, que antes quizás preferían un descuento en efectivo, ahora mayormente prefieren financiar”, cuenta Vicente Lourenzo, secretario de la Confederación de la Mediana Empresa. Y apunta que el boom del “tarjeteo” también viene impulsado por el auge del comercio online, donde los plásticos son requisito para hacer reservas y aprovechar descuentos.

“El pago con tarjeta crece fuerte en viajes y turismo, impulsado por la fuerte oferta de cuotas, y también en comercio electrónico”, suman en Tarjeta Shopping. También, como ya se informó, el pago en cuotas ganó terreno en el súper.

Algo llamativo es que, en los últimos meses, lo que adeuda la población por “tarjetear” llegó a ser tanto como lo que debe por préstamos personales, algo inédito en la era K. Hoy la deuda por gastos con plásticos casi triplica la de créditos para vivienda.

Dicen cifras oficiales que en el país hay 20,6 millones de tarjetas de crédito, tomando las titulares. Según el Banco Mundial, las usa un 26,6% de la población adulta. En el sector afirman que la gente está más endeudada. Pero afirman que, de momento, no crecieron los atrasos en el pago del resumen.

Clarín

“Nuevo round a puro descuento: estas son las rebajas que proponen bancos y tarjetas para el Día del Padre”

Se acerca el Día del Padre y las marcas se preparan para sacar rédito de esta fecha especial.

Y lo hacen de la manera que los argentinos prefieren: lanzando una batería de descuentospara aprovechar a la hora de ir en busca del regalo para el próximo domingo.

En esta carrera, los centros comerciales y las empresas saben que cuentan con los bancoscomo sus grandes aliados para estimular el consumo.

Santander Río, Banco Francés, Galicia, Citi, Macro, Santander, HSBC, ICBC y Supervielleson algunas de las entidades que han puesto toda su batería de beneficios.

En un escenario en que las ventas vienen flojas, entre otras cuestiones porque el frío este año tardó mucho en llegar (algo que complicó la colocación de las prendas de esta temporada, según cuentan los mismos comerciantes) las fechas especiales cobran unaimportancia especial como un estímulo al gasto.

Sucede que “las empresas tienen menos margen para ofrecer beneficios y el público estácuidando más el bolsillo. Por esos motivos, las rebajas se están volviendo cada vez más puntuales“, dice a iProfesional Emiliano Schwartz desde la consultora especializada en consumo Tomadato.

Es por eso que apoyarse en este tipo de eventos resulta fundamental para las marcas. Y ninguna quiere quedarse afuera.

La pelea por los descuentos ya arrancó y se extenderá hasta el próximo domingo. Losahorros que se ofrecen en el mercado promedian un 25% para la cartera general y aquellos poseedores de los plásticos premium pueden acceder a opciones más tentadoras.

“Las fechas especiales son muy importantes porque son los momentos en donde nuestrosclientes más utilizan nuestros productos para regalar a sus seres queridos o regalarse algo a sí mismos. Queremos acompañar a quienes nos eligen día a día”, dice Martin Nascimbene, Gerente de productos Activos del banco Supervielle.

Para ahorrar en la compra del regalo
Uno de los bancos que se prepara para el evento del próximo domingo es el Galicia.

Abonando con sus plásticos, se puede acceder a un 15% y cuotas en determinadas marcas de indumentaria el día jueves.

Algunas de las firmas asociadas a esta promoción son Legacy, Kevingstone, Lacoste y Cacharel.

A su vez, cuenta con una acción que se extiende del 18 al 20 de junio y que ofrece un 25%menos en diferentes centros comerciales y marcas específicas.

También el BBVA Francés aprovecha el evento del próximo domingo para acercarse a sus clientes con promociones y beneficios.

Propone un 25% en distintos shoppings tales como Unicenter, Portal Palermo y Factory, bajo el slogan “El mejor regalo para el Día del Padre está en tus shoppings favoritos”.

Otra de las entidades que ya presentó su batería de beneficios es el Citi, bajo la consigna “La experiencia de sorprenderlo en su día”.

Ofrecerá un 25% en shoppings el viernes 19.

Los lugares ya establecidos para acceder a ese beneficio son Alto Palermo, Dot Baires Shopping y Alto Avellaneda.  La acción se complementa con un 30% en determinadasmarcas (como por ejemplo Levis y Hugo Boss).

Además, sus clientes de plásticos premium podrán sacar rédito de un 5% extra.

El Macro es otro de los jugadores que apuesta fuerte.

Entre el 15 y el 18 de junio otorga un 25% de descuento en distintos centros comerciales:Alto Palermo, Dot Baires Shopping y Alto Avellaneda.

“Apuntamos a incentivar a nuestros clientes y a hacer más atractivas las tarjetas con el valor agregado que otorgan nuestros beneficios”, indican.

Otro de los que pisa fuerte es el HSBC con beneficios también orientados al rubro electrodomésticos.

En el marco de esta fecha especial, permite pagar un 20% menos y hasta 15 cuotas sin interéshasta el 21 de junio.

Para los clientes de plásticos vip, el ahorro llega al 25% y se financia hasta en 18 meses.

El Supervielle es otro de los que se ha sumado a la batalla de promos en estos días.

Su propuesta es de un 25% y cuotas (30%, en el caso de los clientes premium) para las compras realizadas entre el 17 y el 19 de junio en distintos centros comerciales. Entre ellos,Unicenter y Palmas del Pilar.

El ICBC no se queda atrás a la hora de otorgar beneficios.

Brinda un 25% y hasta 3 cuotas sin interés en shoppings entre el jueves 18 y el sábado 20para quienes abonen con sus plásticos comunes y un 30% para su “cartera exclusive”.

Esta promoción se puede aprovechar en Recoleta Mall, Solar y Paseo Pilar, entre otros centros comerciales. Además, el banco otorga beneficios en perfumería, joyería y turismo.

“Los presentes más tradicionales son indumentaria o electrodomésticos, pero también desde ICBC ofrecemos más alternativas”, cuentan a este medio desde la entidad financiera.

Esas opciones abarcan “turismo, vinotecas, artículos deportivos, y, sobre todo, ampliamos la variedad través de nuestro programa de recompensas ICBC Club, donde los clientes tienen cientos de productos de diversos rubros, giftcards, canjes de pasajes y hoteles hasta el 18 cuotas sin interés”, completan.

También el Santander cuenta con alternativas para aquellos que quieran ahorrar en la compra del regalo para el próximo domingo.

Ofrece, entre el 17 y el 20, rebajas del 25% (y 30% en el caso de los clientes Select) a quienes abonen con sus plásticos en Dot Baires Shopping, Alto Palermo y Patio Bullrich, entre otros centros comerciales.

Además, otorga el mismo porcentaje de ahorro hasta el 21 de junio inclusive para quienes abonen con sus tarjetas en Falabella. El nombre de la campaña es “Para papá”.


El Banco Provincia también se ha sumado a la fiesta de promociones que tiene lugar en estos días.

Abonando con sus plásticos, es posible pagar un 25% menos en shoppings entre el 17 y el 20de junio.

Descuentos en electro
Las promociones del Día del Padre no se limitan a las que otorgan las entidades financieras en conjunto con shoppings y marcas de ropa. Las empresas del rubro electro también lanzaron una serie de beneficios.

Garbarino presentó una propuesta para esta fecha y decidió extenderla a todo el mes.

El slogan de la campaña es “Pensamos en vos, pensamos en él” y propone serie de descuentosen determinados artículos de tecnología y electrodomésticos.

Todas estas son opciones que quienes vayan en busca del regalo del Día del Padre pueden aprovechar, de acuerdo con los plásticos que tengan en sus billeteras.

La “guerra de promos” y marcas ya está planteada y ahora cada argentino comparará las opciones disponibles en el mercado para así seleccionar aquella que le sea más conveniente de acuerdo con la ya instalada costumbre de hacer una “compra inteligente”.

IProfesional

Rancho aparte: cada vez más marcas negocian directamente con bancos y apuestan a promos “one shot”

Las negociaciones entre bancos y shoppings que dan pie a las acciones promocionales que se mantienen a lo largo del año son un componente fundamental del esquema de consumo actual, al cual los argentinos ya se han acostumbrado. Y saben cómo sacarles el jugo al máximo.

Como es sabido, las personas se han habituado a comprar sólo en aquellos negocios que les ofrecen algún tipo de descuento.

Por lo cual, los beneficios funcionan como un commodity para las marcas y centros comerciales, que deben otorgarlos -en conjunto con las cuotas- para no perder ventas.

Puntualmente, en el mes de febrero “el consumo se volcó principalmente hacia los locales que ofrecieron financiamiento y aquellos comercios que pusieron descuentos generosos para activar la venta”, destacó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), mientas que “en el resto, el tránsito de gente fue más escaso”.

Sin embargo, en el último tiempo, algunas firmas comenzaron a notar que sumarse a los acuerdos que los shoppings realizan con las entidades financieras no siempre les representa un buen negocio.

En principio, porque los días que se eligen para desarrollar las acciones no necesariamente resultan favorables para todas las marcas que tienen locales en un centro comercial.

Y, en segundo lugar, debido a que en ocasiones ocurre que el porcentaje de descuento que está dispuesto a brindar un determinado local puede no ser el que el shopping pretende otorgar en forma generalizada.

Ambas cuestiones impulsaron a las firmas a desarrollar sus propias estrategias por fuera de las que impulsan los centros de compra.

“En estos días se está instalando el esquema de negociación marca -entidad financiera”, dice a iProfesional Emiliano Schwartz desde la consultora especializada en consumo Tomadato.

Y agrega un tercer factor que también explica el nuevo modelo de promociones. Sucede que “todavía no están armados los esquemas de descuentos que se mantendrán a lo largo del año”, dice.

Es por eso que “mientras tanto, las firmas aprovechan para negociar directamente con los bancos“, puntualiza.

El estilo “one shot”
Una de las características de las acciones que las marcas llevan a cabo en forma directa en conjunto con los bancos es que, por lo general, se trata de promociones de corta duraciónque adoptan el estilo del “one shot”.

De acuerdo con Schwartz, la estrategia “consiste en acciones puntuales que se desarrollan, sobre todo, en las empresas de indumentaria”.

Algunas de ellas, inclusive, apelan a tres palabras que ya son un clásico en el mundo de las ventas y convocan con el mensaje “Sólo por hoy”, replicando el clásico “Llame ya”, muy conocido por los argentinos.

Según explica a este medio Fabián Castillo, titular de la Federación Centros Comerciales a Cielo Abierto (FCCA), “se trata de una estrategia de origen anglosajón que invita a los consumidores a aprovechar los descuentos en el momento“.

Y agrega que “son descuentos que tienen como objetivo despertar en los consumidores lacompra impulsiva y no planificada“.

Esto ocurre justamente en un momento en el cual las personas se acostumbraron a actuar de una manera más racional y tienden a hacer compras de reposición y no dejarse tentar con productos que no pensaban llevar.

En estos días, son varias las entidades que apuestan a este tipo de promociones.

Es el caso del Banco Galicia, que la semana pasada lanzó una propuesta de este estilo para sus clientes Quiero en conjunto con dos firmas de indumentaria: Mimo y Ver.

Por otro lado, asociado con otras marcas, el mismo banco lanzó una promoción de estilo “one shot” que se extendió solamente durante 5 días.

En este caso, el descuento ofrecido también fue del 30% -además de cuotas in interés- y el acuerdo se realizó con Cook y Wanama.

Otra de las entidades financieras que lanzó una promoción exclusiva en conjunto con una marca -Falabella- es el Santander Río.

La acción estuvo vigente sólo por una semana (del 7 al 13 de marzo) y consistió en un ahorro del 25% -y 30% en el caso de los clientes Vip- en los productos de la marca.

El Banco Ciudad también ofrece beneficios que se extienden por un corto período de tiempo. Y apela, además, al “Sólo por hoy” utilizando la frase “Beneficios exclusivos de hoy”.

Por ejemplo, tanto en peluquerías como en los Supermercados Disco se otorgan rebajas de hasta un 20%.

El clima no ayuda
Los comerciantes señalan que otra de las razones que explica los “descuentazos” de corta duración que abundan en los días que corren se vincula con que los cambios de temporada se han ido volviendo cada vez más difusos con el paso de los años, lo que genera desorientación en los empresarios. Y los obliga a estar pendientes del clima.

Por ejemplo, “antes durante el mes de septiembre todavía hacía frío, pero ahora los lanzamientos de la temporada primavera-verano ya arrancan en agosto”, dice a iProfesional Castillo.

Y, en estos días, el problema que se les presenta a los dueños de locales es el siguiente: tienen la ropa de invierno lista para vender desde febrero, pero el clima no los está ayudando a comercializarla.

“¿Quién se va a comprar botas con este calor?”, se pregunta Castillo, a la vez que indica que los empresarios del rubro indumentaria están a la espera de que bajen las temperaturas.

“Los comerciantes estamos aguardando que llegue el primer día de frío para poder vender los productos de otoño-invierno”, dice el titular de FCCA.

Mientras tanto, el desafío para las marcas consiste en deshacerse de todas las prendas de primavera-verano que esperan en los percheros desde hace ya meses. y, en este tren, las promociones de corta duración son más que bienvenidas.

Castillo lo resume en pocas palabras: “Estamos tratando de sacarnos de encima toda la mercadería que quedó sin vender y que nos representa un capital inmovilizado”.

Cambios en las promos
Además de las ventajas que brinda el hecho de poder negociar “mano a mano” con los bancos -sin tener a los shoppings como intermediarios-, los expertos hacen referencia a otros motivos por los cuales cada vez son más las marcas que se inclinan por “cortarse solas”.

En primer lugar, las ofertas permanentes que se brindan en el mercado en la actualidad ya no son tan tentadoras como en otros tiempos, lo cual hace que las firmas prefieran aplicar descuentos más agresivos, por fuera de los centros comerciales. “Existen muchas menos rebajas que en otros momentos”, dice a iProfesional Schwartz.

Pero, además, los analistas destacan que, en algunos casos, a las marcas no les alcanza con realizar una acción semanal en conjunto con los shoppings y prefieren extender las promociones otro día más. Y los bancos están felices con esta propuesta.

“Si las firmas pueden sumar un día más de descuentos, lo hacen”, puntualiza Schwartz y agrega que “todo lo que les sirva para traccionar más ventas es bienvenido”.

De hecho, otra de las estrategias que permanecen vigentes en estos días son las ya famosas“promos en efectivo”, por las cuales los negocios otorgan ahorros para aquellos que abonen cash.

Es así que “hoy es posible acceder a rebajas que promedian un 15% si se paga en efectivo”, dice Castillo.

El “lado B” de este tipo de descuentos tiene que ver con que, en algunos casos, las empresas buscan impulsar la compra con billetes para que la operación no quede registrada y evadir el pago de impuestos.

Todas estas opciones están disponibles para aquellos que estén a la búsqueda de alternativas que les permitan ahorrarse unos pesos en la compra de indumentaria.

Esto es especialmente valorado por los clientes cuando empieza a bajar la temperatura, y junto con el frío llegan los elevados precios de la colección de otoño-invierno.

IProfesional

Descuentos versión 2015: las empresas no pueden vivir sin ellos, pero van a ser más acotados y de tipo “one shot”

En los últimos años, los descuentos no pararon de “reinventarse”.

En 2010 estaban en pleno auge, sin distinción de días ni de tipo de producto. Ya en 2013 se observaba un cierto retroceso. Y en 2014, sin dudas, se dio un punto de inflexión para esta estrategia de ventas, dado que se hicieron mucho más puntuales.

En épocas de “boom” de consumo, las marcas contaban con un mayor margen para realizar acciones de marketing y otorgar beneficios. Ahora el escenario cambió: los costos se dispararon, las ventas cayeron en volúmenes y la rentabilidad se achicó.

De modo que en la actualidad a las empresas les resulta más difícil sostener todo el “engranaje” de promociones con el que venían intentando captar clientes.

En diálogo con iProfesional, Facundo Aragón, de la consultora Nielsen, sostuvo que “los descuentos van a tender a ser cada vez más segmentados a lo largo del año. Los bancos, por ejemplo, están aplicando beneficios de manera escalonada. Esta va a ser la tónica”.

Una señal de que la oferta de rebajas es más discrecional es que se han multiplicado las negociaciones directas entre bancos y marcas. Es decir, por fuera de los acuerdos con los centros comerciales.

También, otro indicador que salta a la vista es que las acciones están focalizadas en días puntuales. Conocidas con el nombre de “one shot”, las reducciones de precio se promocionan muchas veces acompañadas por la frase “Sólo por hoy”.

Es el caso, del Banco Galicia, para determinadas fechas ofrece ahorros en una serie de marcas asociadas y que en general duran uno o dos días. 

Recientemente, la entidad salió a promocionar un descuento del 30% y cuotas para la compra de indumentaria limitado únicamente a una jornada (ver imagen).

La entidad también tiene acuerdos con marcas como Adidas, Billabong, Bowen y Chocolate, entre otras, pero en estos casos, el ahorro no supera el 15%. 

El Santander Río, en tanto, bajo la consigna “Verano a full”, durante dos días ofreció un 25% para quienes utilizaran sus plásticos en algunos locales de etiquetas de renombre.

Anteriormente, la entidad había lanzado una promoción de unos días, con un 40% off y hasta 3 cuotas sin interés para compras realizadas en Ricky Sarkany. 

En el caso del BBVA Francés, la entidad posee convenio con firmas como Rever Pass, Waiting, Kevingston, 47 Street y Legacy Woman, entre otras, en las que brinda rebajas de entre un10% y un 15%.

La pelea por los descuentos
A la hora de explicar por qué mantener a flote los beneficios se fue volviendo una tarea cada vez más cuesta arriba, los expertos hacen referencia a la caída en los márgenes de ganancia

En este sentido, Aragón advirtió que “el sostenimiento del esquema de promociones que se estableció tiene costos muy altos para las empresas”.

Según el experto, es de esperar que este año los argentinos detecten una reducción de estos beneficios, en dos sentidos: tanto en el porcentaje otorgado como en la cantidad de marcas que adhieran a estas acciones.

A pesar de este retroceso de los beneficios, los analistas desestiman la posibilidad de que desaparezcan por completo, dado que la sociedad ya se ha acostumbrado a ellos.

Las firmas ya saben que las ofertas juegan un papel esencial en la toma de decisiones de los argentinos.

“Independientemente del nivel socioeconómico al que pertenezcan, un 75% de los clientestoman sus decisiones de compra en función de las promociones“, confirma a iProfesionalJosé Ignacio Amodei, director de la consultora especializada en consumo CCR.

Se instalaron de tal manera que los particulares consideran a los descuentos como una suerte de “derecho adquirido”. 

“Aprovechar estos beneficios se lo ve como ‘consumo inteligente‘”, apuntó Emiliano Schwartz desde la consultora especializada en consumo Tomadato.

Por otro lado, los comerciantes explican que quienes hoy adquieren un producto sin ninguna rebaja son en verdad quienes sostienen tal esquema.

En este punto, Lourenzo destacó que “aquellos que consumen sin el descuento son los que cubren ese ahorro que se le brinda al resto”.

Paralelamente, en un escenario de promociones más acotadas y en el que las empresas tendrán menos margen para apelar a esta estrategia, los analistas plantean que resultará clave para las marcas brindar a los clientes algún tipo de diferencial.

Y, en esta línea, señalan que uno de los factores que será esencial será la estrategia a la que recurran para distinguirse de lo que ya se ofrece en el mercado.

En este punto, Aragón indica que “este año las firmas que más innoven son las que van a poder sostener sus ventas”, a la vez que recomienda distintas opciones para hacerlo como sacar nuevos packaging o cambiar el tamaño de las presentaciones.

Consumo 2015: con un ojo puesto en el dólar
El 2014 fue “muy flojo” para las empresas en materia de ventas. De acuerdo con los datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el comercio minorista registró una fuerte caída del 6,5%.

Desde la consultora Ecolatina destacaron: “durante el 2014 hubo un importante deterioro de las condiciones sociales. Además de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por la aceleración inflacionaria, se observó un empeoramiento del empleo”. 

El 2015, según los analistas de Ecolatina, trae consigo nuevos y desafiantes retos para la economía del país, que influirán en el consumo: elecciones presidenciales, elevados vencimientos de deuda en moneda extranjera, riesgos asociados al default de la deuda pública y un cambio en las condiciones internacionales.

Es en este contexto -de por sí complejo- es que se espera que, por tratarse de un año electoral, el Gobierno tienda a destinar fondos para movilizar el consumo.

En este punto, Soledad Pérez Duhalde, coordinadora de Análisis Macroeconómico de la consultora Abeceb, puntualizó que “si bien en 2014 hubo una caída en este indicador, en los últimos meses se produjo un repunte y esto podría tener un impacto positivo”.

Claro que para que se mantengan estas perspectivas positivas , será clave que el Gobierno pueda mantener “domado” al dólar. 

Sucede que el año pasado la fuerte devaluación impactó de lleno en los precios. Especialmente, en el de los bienes de consumo, desde indumentaria, hasta la electrónica, pasando por los 0Km.

Así, el índice inflacionario se ubicó en un 38%, corriendo hasta 8 puntos por encima de las mejoras salariales, lo que afectó negativamente el nivel de compras.

El ministro Axel Kicillof dio muestras de que intentará mantener al tipo de cambio para que ejerza su rol de ancla de precios. 

Se trata de un aspecto clave, dado que -ante el mínimo empeoramiento de las perspectivas económicas, la clase media busca refugio en el billete verde y se aleja de su “pasión por ir de shopping”. 

IProfesional

 

“Por la inflación, las familias ya pagan en cuotas hasta el supermercado”

Los precios suben más que los salarios, las familias tienen problemas para llegar a fin de mes y, al contrario de lo que ocurre en otros países del mundo donde se financia la compra de bienes durables, desde la casa hasta un auto o electrodomésticos, en la Argentina crece la cantidad de transacciones con tarjeta de crédito, pero para pagar la canasta básica de los hogares.
Este fenómeno por el que los consumidores deciden “patear para adelante” el pago de alimentos, bebidas y elementos de limpieza, es advertido con preocupación por el sector financiero y destacado como una señal de alarma en las cadenas de supermercados.

Según pudo comprobar PERFIL al consultar cinco bancos, dos emisoras de plásticos y dos hiper, por un lado el rubro “supermercado” registró en octubre el mayor crecimiento interanual dentro del total del uso de los plásticos. “Pasó de representar un 25% de la cantidad de transacciones en 2013 a cerca de un 30% este año”, detalló un ejecutivo que pidió el anonimato. Dicho crecimiento de cinco puntos porcentuales, explican en el sector, excede a los planes de 12 y 18 cuotas en categorías puntuales como electrodomésticos que siguen vigentes hasta ahora.

El aumento en el número de transacciones realizadas con esta herramienta se da en el marco del deterioro del poder de compra, que llevó a los gremios a reclamar el pago de bonos de fin de año para compensar pérdidas. Según datos de la consultora CCR, entre enero y septiembre la demanda en hipermercados, supermercados y locales de cercanía mostraron, en conjunto, una caída del 0,9% en volumen operado.
“La razón detrás de la baja del consumo, que ahora también incluye a productos de primera necesidad, es la caída del salario real y el deterioro de las condiciones laborales”, afirma el Banco Ciudad en su último informe que agrega que con salarios que crecen un 32% y una inflación del 40%, los trabajadores formales experimentaron una pérdida del poder de compra del 6% en el último año “y que se eleva un 14% para los que pagan impuesto a las Ganancias”.

“Lo preocupante es que los números muestran que comienza a pagarse en cuotas el ticket total de la compra”, remarcaron en el sector de ventas de una cadena. Al respecto, Jorge Colombatti, vicepresidente de Marketing de MasterCard confirmó a PERFIL que “en contextos como el actual aumenta el uso de tarjeta por diferentes causas, porque se buscan las promociones, y porque hay un mayor apalancamiento de los hogares, que cuando se les complica llegar a fin de mes, usan más la tarjeta para compras cotidianas”.
Hernán Carboni, director de Relaciones Institucionales de Walmart señaló que “las operaciones con tarjetas crecieron en los últimos meses, también impulsadas por eventos importantes como Black Friday y Cybermonday”.

Detrás de las cuotas. Fuentes del sector bancario indicaron que dentro del uso de las tarjetas de crédito en supermercados, aproximadamente un 80% corresponde a un solo pago, y un 20% se abona en cuotas. En el primer caso se trata de aprovechar descuentos que las cadenas ofrecen con este medio de pago para días puntuales de la semana (desde 10% a 20% según el día). De acuerdo con datos del Banco Central, en el último año las tarjetas de crédito explicaron el 52,3% del el crecimiento interanual del 3,4% del financiamiento de las familias.

Para José Amodei, especialista en consumo y director de Trade de CCR, el pago en cuotas de productos de la canasta básica, “implica a futuro una disminución de la capacidad de compra de la población ya que el ahogo financiero se va a ir acelerando en la medida que lo haga la inflación”.
“Cuando una sociedad paga sus alimentos en cuotas y estas decisiones no provienen de la especulación relacionada con cubrirse de la inflación, nos indica que estamos ante una situación de pauperización, ya que la alimentación es impostergable, sobre todo teniendo en cuenta que la suma de alimentos y bebidas representa el 35% de nuestros gastos mensuales”, contextualiza Amodei.

También hay más préstamos personales

“Observamos una recuperación de la línea de préstamos personales en el tercer trimestre”, apuntó Enrique Cristofani, presidente del Banco Santander a PERFIL en el agasajo anual a la prensa donde, luego de recordar a los recientemente fallecidos Pepe Eliaschev y Emilio Botín, destacó que “el sistema financiero está sólido y líquido, tiene una baja exposición al riesgo, y además no tiene los descalces de 2001”. Luego agregó que “aún es pequeño y tiene un amplio margen para crecer”.
Las palabras del ejecutivo sobre la línea de crédito a las familias tienen lugar después de que en febrero se registrara una caída de la demanda de créditos personales como consecuencia del cimbronazo que provocó la devaluación de enero.

El Santander y MasterCard serán los main sponsors de la Copa América 2015, que arrancará en junio próximo. En la multinacional de tarjetas de crédito buscarán incrementar la cantidad de transacciones gerando promociones y descuentos. El secreto será explotar el ánimo de revancha que dicen quedó en los consumidores de la Argentina luego de la Copa de Fútbol en Brasil 2014. Un dato: en 2015, por primera vez invertirán más en publicidad digital que tradicional.

Diario Perfil


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Emiliano Schwartz

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