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“La reconversión del consumo: repunte lento y compras pensadas”

El consumo reflotará este año, según coinciden los analistas. Pero eso sí, no se alcanzarán las elevadas tasas que supo haber en algunos años de la era kirchnerista (un promedio de 7,5% entre 2003 y 2011): el crecimiento que ahora se estima estaría entre el 1,5% y el 2,3%. Ese esperado repunte será protagonizado por un consumidor que, acorde a los tiempos que corren, ha cambiado. Ya no es aquel comprador oportunista compulsivo de la “era K”, sino que se ha convertido en un sujeto más analítico, que piensa dos veces antes de decidir una operación.

En el primer año de la “era Macri”, con el Ahora 12 la gente compró más con financiamiento, pero no compró más en términos de volumen. Hubo un interregno a inicios de este año, con el lanzamiento de Precios Transparentes. La utilización del Ahora 12 había crecido un 35% entre enero de 2016 y el primer mes de 2017. A partir de la implementación de Precios Transparentes, en el primer bimestre el uso cayó un 25%. ¿Por qué? Porque, según los analistas, el 50% de los comercios trasladó el costo financiero de la operatoria al precio del producto, a diferencia de lo que desde el Gobierno se creyó que ocurriría en forma generalizada: que se transparentaría, en los planes de cuotas, un costo que antes no estaba explícito y que llevaba a elevar el precio de contado, que era el mismo que si se compraba en cuotas.

Miguel Braun, secretario de Comercio de la Nación, estima que el consumo este año va a crecer, fundamentalmente porque están aumentando los salarios reales y las jubilaciones (por el plan de reparación histórica). “La masa de dinero de los consumidores va a ser mayor y va a haber más demanda. Por supuesto que el crecimiento del consumo será moderado, pero constante durante varios años. Ese es el camino serio para hacer un país desarrollado y con más posibilidades para todos. Es muy difícil dar un número, pero creo que va a ser cercano al crecimiento del PBI”, dice el funcionario.

Marina Dal Poggetto, economista y directora de Estudio Bein & Asociados, opina que el consumo depende de que el salario le gane a la inflación. “Las paritarias serán clave, pero no tanto el número sino la forma, porque no es lo mismo que den un aumento de 24% en el primer mes a que lo den en el último. El arrastre que deja el año pasado es malo y vemos una recuperación baja del salario real, por lo que estimamos que el consumo en 2017 crecerá 1,5%”, afirma.

Para Daniel Artana, economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el consumo va a crecer 2,3%. “La recuperación es bastante moderada, porque recién tendríamos salarios y jubilaciones ajustados por inflación (dos o tres puntos por encima del índice de precios) en el segundo trimestre. Entonces, recién empezaría en ese momento un rebote del consumo”, destaca.

¿Cómo se llega a este punto, luego de años de auge consumista? Guillermo Oliveto, presidente de Consultora W, señala que los programas proconsumo que gestó el kirchnerismo y que heredó el gobierno de Mauricio Macri tuvieron altos niveles de aprobación (tanto Ahora 12 como Precios Cuidados). “Esto expresa que cuando se trata del bolsillo no hay ideología, lo que hay es puro pragmatismo”, concluye el consultor.

En el último tiempo del kirchnerismo, con estancamiento y crecimiento muy moderado del consumo y altos niveles de inflación, la irrupción del Ahora 12 fue un paliativo que generó algo que no era muy común: comprar un pantalón o una camisa en 12 cuotas. El financiamiento siempre estuvo destinado a bienes de más valor, mientras que la indumentaria se manejaba con las promociones (“hijas” de la crisis de 2001/2002).

Todo esto gestó un consumidor con condicionamientos que lo llevaban a una manera de comprar prototípica de la “era K”. El dinero quemaba en las manos, no podían adquirirse dólares y había oportunidades de comprar a largo plazo. Eso volvió a la gente muy “cuotera”, de la mano de una inflación que licuaba esos pagos mensuales. “Por eso funcionó la idea del «sin interés», aunque las cuotas en la realidad tenían interés. Por otro lado, en toda esa época hubo un consumidor muy oportunista compulsivo. La gente decía un sinsentido: «ahorro consumiendo»”, analiza Oliveto.

Esto empieza a cambiar con la propuesta del nuevo gobierno, que promueve un cambio cultural y no sólo económico o de conductas cotidianas: pasar del corto al largo plazo; de cierta opacidad a una lógica de transparencia. En ese esquema aparece Precios Transparentes como respuesta microeconómica. Según una encuesta de la consultora W, al 55% de la gente le parece razonable esa medida de esta gestión y 20% desaprueba (el resto no sabe); pero el 70% no ve una baja del precio sustancial como habían imaginado.

De acuerdo con un estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 41,5% de los comerciantes minoristas implementó el programa Precios Transparentes. El 88% de los que lo implementaron lo hicieron ya desde sus comienzos.

¿Qué pasó entonces con el consumidor? Según Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, en principio (antes de Precios Transparentes) había una relación de pago 70% financiado y 30% contado, que luego pasó a ser 60% de contado y 40% financiado. “Dentro de la distribución del sistema de ofertas, el 43,9% de los comerciantes comenzó a aplicar descuentos pero por pago en efectivo (el 56% de ellos, a través de un 10% por pago en efectivo; y un 22% seleccionó algunos artículos para pago de contado efectivo). Al generar el comerciante el incentivo por pago contado o en efectivo, el consumidor pasó a comprar más en esa modalidad, debido a que los precios financiados tuvieron exhibición de costos financieros totales, que fueron desde 42% hasta 96%”, explica el consultor.

Todo esto puesto en un contexto nuevo, en el que el consumidor dice: “Antes compraba sin mirar, ahora me fijo en todo. Antes compraba mucho, ahora tengo que comprar bien”. Obviamente, eso es la respuesta a una caída del 7% del poder adquisitivo que se estima que hubo en 2016. Así, se forma el nuevo consumo “era Macri”: hay que empezar a pagar más por los servicios de gas, agua y electricidad; aparece la posibilidad del crédito hipotecario, y surge la lógica de no esperar un boom de consumo (Macri busca un crecimiento moderado, pero de largo plazo). En este esquema, para Oliveto, no hay “fiesta”: el consumo puede crecer sólo 2% este año.

La realidad es que se está pasando de un mercado de “demanda” a un modelo mucho más de “oferta”, donde la gente mira, está más atenta y más prudente. El mercado ya no está tan traccionado por la demanda acelerada por la inflación (a lo que hay que sumar una previsión de descenso progresivo del aumento generalizado de precios).

En este escenario, algunos sectores estaban más preparados para Precios Transparentes, como el de grandes electrodomésticos (en febrero, en algunas cadenas la venta creció 7%), mientras que en los electrodomésticos más chicos y según la medición de CAME, las ventas cayeron 5%. Según un relevamiento de Elypsis, sí bajaron los precios, un 8% promedio y en el 60% de los electrodomésticos (la medición incluyó 13.000 productos). Ahora, ¿dónde el plan no terminó de cuajar? En indumentaria y calzado, donde la medida cayó más de sorpresa.

Con la caída de ventas a la vista, el Gobierno da una vuelta de tuerca a sus herramientas para la financiación. Anteayer confirmó la instrumentación de planes de 3 y 6 cuotas sin interés, en rubros que venían a la baja en febrero, como indumentaria y calzado (habían caído 3,7% y 6,6%, respectivamente). Además, se extiende el plan Ahora 12 (e incorpora televisores), habilitando la posibilidad de que el comerciante coloque la leyenda “sin interés” en el caso de que él mismo absorba el financiamiento en el precio publicado.

Los planes de cuotas, donde fuentes del Gobierno insisten en que se emprendió una “cruzada” para terminar con el monopolio del mercado de financiamiento, son considerados por el oficialismo como una normalización del mercado de financiamiento, que va a acompañar el crecimiento del consumo, pero no será tan determinante como el ingreso que tengan las personas.

“Estas medidas son muy importantes, en un contexto donde el consumidor aún no tuvo acuerdo paritario y la inflación mostró síntomas de crecimiento en febrero y marzo (aunque se espera una desaceleración para los próximos meses). Esto lo que va a hacer es que el consumidor vuelva a comprar en forma financiada”, señala Di Pace.

En tanto, Eduardo Echevarría, responsable de Línea Blanca de la consultora GfK, tiene el pulso de lo que le dicen sus clientes, que son los principales retailers del país. “El Ahora 12 fue útil, pero no era para todos los modelos, servía para algunos casos específicos. En una economía con inflación, poner un plan Ahora 12 es un golazo. Después se ve quién pone cada parte. Ésa fue una modalidad útil para línea blanca, porque ésta es una categoría que necesita financiamiento para poder dinamizar sus ventas”, comenta.

El mercado, según analiza Echevarría, depende hoy un poco de las modalidades de crédito y está a la espera de que se actualicen los salarios para volver a despegar, como en 2015 (en 2014 hubo una caída). “Por supuesto que nadie espera un crecimiento alocado o un boom de consumo, pero sí una tibia recuperación -dice el especialista-. El gran problema de marzo es que estamos con salarios viejos y precios nuevos”.

Herramientas para incentivar el consumo

Distintos planes fueron puestos en marcha para alentar las compras

Continuidad

El gobierno de Macri le da continuidad al plan Ahora 12. Así, se había logrado que las ventas aumentaran en la modalidad de pago en cuotas, pero no crecieron en volumen.

Ahora 18

Fue similar a Ahora 12, pero con la posibilidad de mayor cantidad de cuotas e incluyendo otros rubros, como teléfonos celulares, libros, colchones y sommiers y anteojos.

Plan Ahora 12

Fue un invento del kirchnerismo, que comenzó en septiembre de 2014. Intentó fomentar el consumo en sectores clave, como indumentaria, calzado, muebles, línea blanca, entre otros.

Precios cuidados

Fueron lanzados en 2014. Los valores se actualizan según autorizaciones del Gobierno. El actual listado, que estará vigente hasta el 6 de mayo próximo, incluye 545 productos.

Precios Transparentes

Es un invento del actual gobierno. Se obligó a los comercios a exhibir el precio al contado, y, en caso de ofrecer cuotas, explicitar el precio total, la cantidad de cuotas y su valor.

Ahora 3 y Ahora 6

Es el plan más reciente, que intenta incentivar la compra de productos sensibles, cuyas ventas habían caído, como los casos de la indumentaria, el calzado y la marroquinería.

La Nación

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El Gobierno anunció “plan sinceramiento” en pagos al contado y espera que los precios bajen hasta 20%

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, anunciaron este martes que los comercios estarán obligados a transparentar el precio de contado y el costo de financiamiento en cuotas a partir del 1º de febrero.

Según los funcionarios, los precios –especialmente, los de los bienes durables– tenían un costo oculto para las cuotas sin interés. Con esta medida, se busca que el precio de contado (efectivo, tarjeta de débito o pago en una cuota) descienda.

La resolución de la Secretaría de Comercio será publicada el miércoles en el Boletín Oficial y establece que cuando los precios se exhiban financiados se indique la cantidad y monto de cada una de las cuotas, el Costo Financiero Total (CFT) y el precio de contado.

No podrá incluirse el CFT en el precio en un solo pago, es decir, estará prohíbido igualar el precio de contado con un plan de cuotas presentadas artificialmente como sin interés.

La medida prevé sanciones para incumplimientos de hasta $5.000.000 en función de lo establecido por la Ley de Lealtad Comercial N˚ 22.802 y de la Ley de Defensa del Consumidor N˚ 24.240.

“Hay una gran demanda de financiación en bienes durables, como indumentaria. Hay una gran parte de la población que no compra en cuotas porque no tiene tarjeta. Por eso tenemos que aumentar la competencia en contado”, argumentó Cabrera.

Además, el ministro indicó que sincerar el precio de contado “es muy importante para la gente de menores recursos“, ya que “sólo el 10% de la población tiene saldos financiados con tarjetas de crédito”.

“Ponemos reglas en la economía para nivelar la cancha y seguir estimulando el consumo. Para que los consumidores tengan toda la información necesaria para tomar las mejores decisiones y los comerciantes compitan mejor, con promociones claras y genuinas, y pudiendo dar beneficios a quienes pagan al contado“, remarcó Cabrera.

“Antes, los comercios decían que había cuotas sin interés y sí los había, y eran muy altos, de alrededor del 50%”, señaló Cabrera, quien aseguró que ahora se quita ese interés al precio de contado.

En este sentido, Braun señaló que “hoy no hay cuotas sin interés, hay cuotas con interés oculto“. Y remarcó que sinceramiento es principalmente “para consumidores que no tienen acceso al crédito“.

Asimismo, el secretario de comercio insinuó que a partir de la semana próxima comenzarían a bajar los precios y aseguró que, según el Banco Central, “se esperaría una reducción de entre 15 y el 20%”.

“La competencia entre comercios es lo que hace que la gente tenga el mejor precio. A partir de la semana próxima vamos a ver reducciones en los precios de los bienes durables“, señaló Braun, aunque no se animó a pronosticar una incidencia en la inflación de febrero que mide el Indec.

“Los consumidores van a poder analizar, por ejemplo, si les conviene financiarse con la tarjeta de crédito o con un préstamo bancario. Nuestros planes Ahora 12 y Ahora 18 continúan sin cambios. Vamos a cuidarlos porque sabemos que son importantes para las familias argentinas. Por eso entran dentro de esta normativa y también exhibirán el costo de financiamiento“, añadió el funcionario.

Por otro lado, el secretario señaló que el uso de posnet tiene una comisión del 3% del importe para los comercios, que describió como un “gasto más” que tienen los dueños de los locales. Y agregó que hay un proyecto en el Congreso para bajarlo y darle al Banco Central la potestad para regularlo.

El respaldo de los comerciantes

Luego del anuncio oficial, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) salió a apoyar la nueva medida al considerar “que los pagos con tarjetas en cuotas sin interés, pese a tener ese rótulo, tienen un costo implícito, como el seguro de vida por el saldo de la tarjeta, entre otros”.

La entidad, que fue consultada para el diseño de esta norma, aseguró que “la iniciativa otorga racionalidad al precio de venta y equipara la distorsión que se produce en el mercado por dicha situación”.

Además, la CAC señaló que denunció en agosto “los altos costos del sistema de tarjetas de crédito y débito” Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, a la que le además le presentó un informe de la situación argentina y su comparación internacional.

Desconfianza de las organizaciones de consumidores

Si bien todavía no difundieron un comunicado oficial, las organizaciónes de usuarios dejaron entrever que la nueva medida es un gesto positivo, aunque no esconden su escepticismo sobre el impacto en el descenso de los precios.

Las entidades celebran que los consumidores tengan tengan mayor información sobre las financiaciones que ofrecen los comercios y se terminen las promociones engañosas que perjudicaban a los usuarios.

No obstante, temen que los comerciantes remarquen sus productos antes de febrero, cuando entre en vigencia la medida, ya que creen que los precios que establecen muchas veces siguen fines especulativos y no tienen relación con la cadena de costos.

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Iprofesional

“El Gobierno vigilará online los precios de los supermercados”

 Supermercados esperan convocatoria por precios pero dudan de la eficacia

Precios Cuidados, la amenaza de abrir la importación, el debate sobre la cadena de valor y ahora la lucha contra los monopolios y el control online de la remarcación en los supermercados. Lo que podría llamarse la etapa “morenista” del macrismo desnuda la preocupación del Gobierno por la inflación y, sobre todo, por el control de las expectativas de cara a las paritarias salariales.

La carne fue el símbolo de la suba de precios en los últimos días. A pesar de que el oficialismo, supermercados e incluso analistas privados estiman que hoy se da una leve desaceleración de la inflación, los bolsillos de los argentinos continúan crujiendo tras el impacto de la devaluación de diciembre. Aún sin medidas de fondo para contener los precios, pero con el objetivo de ganar el centro de la escena, el Gobierno decidió mostrar fuerza.

Las últimas dos novedades son, en realidad, viejas banderas kirchneristas. El Ministerio de Producción anunció que esta semana saldrá la resolución oficial que creará un sistema electrónico de información de precios para los consumidores, que estaría operativo en “un par de semanas”. Será -explicaron fuentes oficiales- de fácil acceso y en tiempo real. Como agregaría la ex presidenta Cristina Kirchner, buscará “empoderar” a los consumidores.

“La información es poder, y queremos ese poder en manos de la gente”, afirmaron en la cartera que conduce Francisco Cabrera, y agregaron: “Uno de los grandes problemas de la inflación es que perdemos referencias de precios. No sabemos cuánto cuesta cada cosa, y el costo de ir de un mercado a otro para comparar es muy alto. Con esta herramienta podremos comparar en forma instantánea los precios de los distintos comercios de la zona”.

En los supermercados minimizaron el beneficio que este sistema podría ofrecer para la lucha contra la inflación, aunque lo calificaron de “útil para alguna compra puntual”, pero no para las compras diarias de los consumidores. “Para auditar o controlar los precios no tiene mucho sentido. Su anuncio es más bien un tema psicológico o mediático”, calificaron.

Incluso Guillermo Moreno intentó implementar un sistema similar durante su mandato en la Secretaría de Comercio Interior. LA NACION preguntó a las nuevas autoridades por las similitudes. “Las herramientas son parecidas. El punto es cómo se las aplica”, recalcaron.

¿Cómo funcionará el sistema? Básicamente, las grandes cadenas de supermercados de todo el país tendrán que informar obligatoriamente los precios de todos sus productos a una página web, que cada consumidor va a poder consultar desde su teléfono móvil. Será de actualización inmediata. Esa base será puesta a disposición de desarrolladores de aplicaciones móviles para generar herramientas que hagan “más amigable” el uso de la información. Según el Gobierno, los supermercados que no cumplan con la disponibilidad de la información en tiempo real “serán pasibles de multas”, y eso sería “estrictamente controlado” por el Estado.

“La información de faltantes dependerá de la aplicación, pero estiman que se armará un sistema reputacional que permitirá a los consumidores premiar a los supermercados con mejores precios y ofertas”, explicaron. “Es decir, mejora la competencia y pasamos de control estatal a control ciudadano.” En el Gobierno agregaron que para los pequeños y medianos subirse a la plataforma comerciantes será optativo.

La segunda medida oficial será el renacimiento de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). Según indicó el secretario de Comercio, Miguel Braun, LA NACION, se buscará un modelo similar al que tiene Chile (ver aparte). El Gobierno quiere que este organismo siga las buenas prácticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Chile es el único país de la región que pertenece a ese grupo.

La nueva CNDC buscará “identificar y prevenir conductas anticompetitivas y cartelización de mercados”. Tanto el sistema online de información de precios como la CNDC dependerán de Braun y del subsecretario de Comercio Interior, Javier Tizado (h.). “De esta manera, se velará por los intereses de los consumidores y se evitarán abusos que afecten el bolsillo de la gente”, cerraron.

Herramientas contra la suba de los precios

Control on line

La Secretaría de Comercio, que dirige Miguel Braun, presentará este viernes un sistema de información on line para vigilar los precios de los supermercados. Estará operativo en “un par de semanas”.

Aplicación móvil

El sistema será una base de datos con información que los supermercados estarán obligados a dar y a actualizar en tiempo real. Desarrolladores privados podrán crear una aplicación para comparar los precios de todos los comercios.

Poder a los ciudadanos

El nuevo sistema, que en algún momento había impulsado sin éxito Guillermo Moreno, busca otorgar a los consumidores más información para que puedan comprar de manera inteligente.

Sin cartelizaciones

La renovada Comisión Nacional de Defensa a la Competencia seguirá el modelo chileno, anunció Braun, y buscará evitar cartelizaciones y abusos de poder en el sector.

La Nación

“Más caro que en Londres”

Famosa por sus tradicionales pubs, el rock y su clima sombrío, Londres es conocida también por ser una de las ciudades más caras del mundo.

Sin embargo, ir al supermercado en la capital inglesa es más económico que hacerlo en Buenos Aires. Lo confirmó LA NACION al comparar los precios de 25 alimentos en cadenas minoristas de ambas ciudades. Y ocurre no sólo al convertirlos al dólar oficial ($ 9), sino también al blue ($ 12,6).

La mayoría de esos productos son, en promedio, un 40% más económicos en un supermercado londinense que en Buenos Aires. En algunos casos, los valores están incluso por debajo de los alimentos incluidos en el programa Precios Cuidados. El dato es más que llamativo, ya que el salario mensual promedio en Inglaterra es cinco veces mayor que en la Argentina.

Las diferencias más pronunciadas se dan en el rubro quesos. El kilo de mozzarella de marca blanca cuesta 3,44 libras en Londres (US$ 5,26), que equivalen a $ 47,34, con respecto al dólar oficial, y $ 66,28, en comparación con el paralelo. Pero, en los supermercados locales, una marca similar cotiza entre un 60,6% y 44,8% más, a $ 120. El dato cobra relevancia si se tiene que en cuenta que la Argentina es el mayor consumidor de quesos de América del Sur, con 12,4 kilos per cápita anuales, según el Ministerio de Agricultura.

 

 

En quesos premium, como el brie Président, la diferencia es de hasta un 84,5%. Tiene un precio de 7,35 libras por kilo (US$ 11,23) en Londres, o $ 101,07 (dólar oficial) y $ 141,5 (dólar blue). Sin embargo, el valor en los supermercados bonaerenses es de $ 654,96.

Los cereales presentan distorsiones similares. Las tradicionales Zucaritas, que se venden a $ 43,87 en el supermercado Coto, se consiguen por $ 24,30 (oficial) o $ 34,02 (blue) en una cadena similar de Londres. Misma brecha presentan los cereales Choco Krispis: son un 42% más baratos que en Buenos Aires, con respecto al dólar oficial, o un 18,6% versus el blue.

Por otro lado, el clásico combo Big Mac cuesta 4,39 libras (US$ 6,78) en un McDonald’s de la capital inglesa, que equivalen a $ 61,02 al cambio oficial. En la Argentina su valor es de $ 76, casi un 20% más.

PRECIOS (DES)CUIDADOS

Algunos productos en las góndolas londinenses son incluso más baratos que los que el Gobierno fijó en su programa Precios Cuidados. Es curioso el caso de la leche entera. En la capital inglesa, el litro cotiza entre $ 5,22 (dólar oficial) y $ 7,31 (blue). El sachet de litro en Precios Cuidados, en tanto, no baja de $ 9,35.

Más llamativo aún es el caso del pan blanco de molde. El paquete de 800 gramos es entre un 40% más barato en Londres: se vende a $ 10,89 (dólar oficial) y $ 15,25 (blue), contra los $ 17,85 del pan listado en el plan oficial, que además trae 420 gramos menos.

Además, durante el famoso reduced -momento en la tarde/noche en que la mercadería se rebaja considerablemente-, el pan en los supermercados ingleses puede llegar a costar 0,09 libras (US$ 0,14) o $ 1,26; valores impensables para Buenos Aires.

La lata de atún al natural en trozos, que figura a $ 24,80 en Precios Cuidados, es entre un 45% y 23% más accesible en Londres, donde se vende por $ 13,59 (dólar oficial) o $ 19,03 (blue). Lo mismo ocurre con las pastas secas. Un paquete de fideos largos de 500 gramos cuesta $ 4,77 o $ 6,68. En la lista de Precios Cuidados, en cambio, no baja de $ 8,20. Es decir, casi el doble.

El pan de manteca de 250 gramos, que de un lado del Atlántico se consigue por $ 12,15 (dólar oficial), es más barato que la manteca más económica de Precios Cuidados, que vale $ 13 y contiene 50 gramos menos.

También en Londres cuesta menos la botella de 1,25 litros de Coca-Cola: 1 libra (US$ 1,54) o $ 13,86 al cambio oficial. En el plan local está valuada en $ 16,55. El pack de cuatro unidades de 1,5 litros, en tanto, cuesta 3,72 libras (US$ 5,72), que equivalen a $ 51,48. Pero, en los supermercados locales, ese mismo pack -que no está “cuidado”-vale un 28% más.

Entre las causas de la distorsión, la inflación y el tipo de cambio explican el abismo de precios entre ambas ciudades. “Siete años con inflación por encima del 20%, y con picos del 40% el año pasado, termina generando estas situaciones”, observa Rodrigo Álvarez, socio director de la consultora Analytica.

Además, las restricciones a las importaciones juegan un papel clave en la brecha. “En el exterior, si algo tiene un precio demasiado elevado, la competencia hace que ningún consumidor lo compre. El problema en la Argentina es que no hay competencia, y el producto importado, que está restringido, no actúa como disciplinador de precios”, puntualiza.

Ocurre también que, al no poder acceder a divisas por el cepo cambiario, un importador acude al dólar contado con liquidación, que ronda los $ 12. “Ese costo no lo absorbe el comerciante o la empresa; se lo traslada al consumidor”, agrega Álvarez. “Se genera una burbuja donde los precios y el costo de vida en el mercado doméstico terminan siendo demasiado elevados.” Costo de vida que se siente en el bolsillo.

40%
Costo de vida
Brecha

Es, en promedio, la diferencia de precios de una selección de 25 productos en una cadenaen Londres vs. Buenos Aires

LAS EXCEPCIONES
Los más baratos de Argentina
  • El azúcar es de los pocos productos que se mantienen más económicos en los supermercados locales. Allí, el kilo cuesta $ 8,10 (cambio oficial), mientras que en Precios Cuidados figura a $ 7,70.
  • Harina común: en Londres, el kilo vale entre $ 10,98 y en Buenos Aires hay por debajo de los $ 10
  • El kilo de arroz: $ 17,55 en Londres contra $ 15,83 en Coto (marca Bárbara).
  • Carne de vaca: el corte más barato no baja de 7,48 libras por kilo (US$ 11,57 o $ 104). Cerveza, cigarrillos, frutas y verduras, son más accesibles en Buenos Aires.

La Nación

“Precios cuidados: un éxito de marketing, un fracaso para frenar la inflación”

Ni Unilever ni Coca-Cola. Detrás del lanzamiento más exitoso del último tiempo no se encuentra ninguna de las grandes multinacionales de consumo masivo, sino el gobierno nacional y su marca Precios Cuidados.

Si bien el programa que en un par de semanas llegará al año y medio de vida nunca cumplió con su objetivo principal, que era frenar la inflación -2014 cerró con la mayor suba del costo de vida de la era kirchnerista-, está claro que a fuerza de presión sobre las empresas proveedoras y una fabulosa inversión publicitaria, Precios Cuidados se convirtió en un caso de marketing exitoso que se explica en gran parte por la ausencia de rivales de peso.

Ocurre que en un contexto de góndolas con precios en constante ascenso y cada vez más pobres en materia de lanzamientos, el cartelito que anuncia la presencia de un producto de “Precios Cuidados” terminó funcionando como un imán para los devaluados bolsillos de los consumidores argentinos.

En la Secretaría de Comercio no se cansan de destacar los altos niveles de aceptación que logró Precios Cuidados, que exhibe niveles de respaldo superiores al 60%, al menos según una medición de la encuestadora oficialista Ibarómetro.

El apoyo es ratificado por las propias empresas: reconocen que en muchas categorías que participan de la iniciativa la demanda se duplicó gracias a una migración de los clientes hacia los productos de Precios Cuidados.

“Si hay algo para reconocer es que el Gobierno es un gran creador de marcas. Esto se puede ver no sólo con Precios Cuidados, sino también en propuestas como Ahora 12 o Procrear, que, más allá de las críticas, gozan de una alta adhesión en la sociedad”, señaló Guillermo Oliveto, de la consultora W.

DISTORSIONES PARA TODOS

Como se repite en otros campos de la economía, la primera consecuencia de la política que impulsa el Gobierno es una gran distorsión de los mercados. En el caso de Precios Cuidados, uno de los efectos -posiblemente no deseado- fue que se modificó el peso relativo de los distintos canales de la comercialización de alimentos y bebidas.

En un contexto de caída sostenida en el consumo, está claro que las grandes cadenas vienen sobrellevando mucho mejor que la competencia el freno de la demanda -en el último año las ventas de los supermercados tuvieron un retroceso de apenas 0,8%, contra los casi dos puntos que perdieron los almacenes y pequeños autoservicios-, y esta mejor performance relativa se explica en gran medida por las ofertas de Precios Cuidados, que son, de lejos, los productos más publicitados de las góndolas argentinas.

Dentro de las cadenas de supermercados, Carrefour es la que hizo una lectura más inteligente del nuevo escenario y se apalancó en los Precios Cuidados para impulsar la expansión de Carrefour Express.

Hoy, esta propuesta cuenta con más de 360 locales distribuidos en la Capital y el Gran Buenos Aires, y su crecimiento se basó en los clientes que supo quitarles a los autoservicios chinos y a los almacenes de barrio que no cuentan con los productos de la canasta oficial.

Pese a estos beneficios, en los supermercados destacan que no todas son buenas noticias. “El mayor flanco débil que tiene el programa es que se está agrandando la brecha entre Precios Cuidados y el resto de los productos. No sólo en materia de precios, sino en los volúmenes de venta. La demanda se concentra cada vez más en los productos con el cartelito de Precios Cuidados, aun en los casos en que en la góndola hay un artículo de la competencia que está más barato”, reconocieron en una cadena.

La contracara de este crecimiento relativo de los supermercados, que están ganando participación de mercado porque sus ventas caen menos que las del resto de los canales, es el mal momento que viven los autoservicios chinos.

Según una medición de la consultora especializada Scanntech, en 2014 los supermercados de ese origen sufrieron una caída de 8,2% en su volumen de ventas, que se explica, entre otros factores, por la imposibilidad de acceder a las ofertas de Precios Cuidados.

La ficción sobre la participación de los chinos llega a extremos insólitos. La publicidad de Fútbol para Todos en la que aparecía un comerciante llamado Andrés Chiang contando cómo le habían aumentado sus ventas gracias al programa oficial no fue filmada en un autoservicio chino, sino en un supermercado tradicional de la cadena Josimar, que le prestó la locación para el aviso.

“La mayor penetración de los Precios Cuidados se da en la categoría de productos de heladera, donde los artículos que integran la canasta oficial representan el 15% de las ventas totales. Y ésta es una categoría en la que históricamente los chinos eran muy fuertes. Ahora están sufriendo una migración de clientes hacia las grandes cadenas”, explicó José Amodei, director de la consultora CCR.

Desde el lado de las marcas, también se puede hablar de ganadores y perdedores de Precios Cuidados. Lo que se repite en este sector es que, a contramano de lo que asegura el discurso oficial, las principales beneficiadas no son las pymes, sino las grandes empresas, que cuentan con espaldas económicas como para reducir sus márgenes de rentabilidad en algunos productos a cambio de seguir ganando con el resto.

“El programa fue un éxito y está claro que es uno de los logros que puede mostrar el equipo económico. Precios Cuidados provocó una variación positiva para la gran mayoría de los productos participantes. Pero como contrapartida estamos enfrentando situaciones muy complejas en materia de rentabilidad, especialmente en algunos rubros, como el aceite. Hoy, el aceite tiene un precio irreal, en el que los exportadores están subsidiando a los consumidores locales”, dijeron en Molinos Río de la Plata, que se jacta de ser el principal abastecedor de alimentos en Precios Cuidados, con más de 120 millones de unidades entregadas desde la puesta en marcha del plan.

Los buenos resultados además provocaron que las grandes empresas adapten sus estrategias al nuevo escenario. En algunos casos, como el de las gaseosas, las empresas líderes optaron por usar Precios Cuidados como una barrera para intentar frenar el avance de las segundas marcas, que tienden a ganar terreno en un escenario de alta inflación y bajo consumo como el actual. Con esta lógica, se entiende que Coca-Cola haya aceptado sumar a la canasta oficial a uno de sus productos estrella, la Coca-Cola de litro y medio, o que Pepsi incorporara a 7UP, que es la marca líder en el segmento de gaseosas lima-limón.

“Hoy, con la Secretaría de Comercio tenemos un affectio societatis, porque al final del día somos socios. Como si se tratara de una producción à façon, nosotros nos encargamos de fabricar un producto que después se comercializa bajo la gran marca de Precios Cuidados y en la que el Gobierno nos fija el precio de venta, los canales de comercialización y hasta se hace cargo de la publicidad”, explicaron en una empresa líder de alimentos.

EXCEPCIONES

En el caso de las pymes, algunas firmas lograron transformar a Precios Cuidados en un aliado a la hora de negociar con las grandes cadenas de supermercados.

“El plan nos permitió desembarcar en Buenos Aires. Nosotros éramos muy fuertes en el interior, pero nos costaba entrar en las grandes cadenas en Capital y GBA, y lo pudimos hacer incorporando tres productos a la lista oficial”, explicó Daniel Persano, gerente comercial de Inalpa, una empresa santafecina fabricante de conservas.

De todos modos, el caso de Inalpa representa una excepción y el diagnóstico compartido por empresarios y analistas es que el plan, lejos de haber favorecido la “cruzada contra los grupos monopólicos” que aparece una y otra vez en el discurso del Gobierno, terminó jugando a favor de una mayor concentración de la oferta.

El peso que tienen las empresas más grandes queda claro cuando se analiza cómo se compone la canasta de artículos que integran Precios Cuidados.

Del total de 297 alimentos y bebidas con marca que integran el plan, más de un tercio es aportado por una decena de empresas, que además son las líderes en sus rubros, como Molinos Río de la Plata, La Serenísima, Nestlé, Arcor, Coca-Cola, Danone y AGD.

La concentración es todavía mayor en el rubro de artículos de limpieza, donde sólo cinco compañías (las multinacionales Unilever y Procter & Gamble y las locales Queruclor, Ceras Suiza y Ecovita) controlan el 68% de la oferta de Precios Cuidados.

Además, la lista de empresas que tienen el papel más relevante en Precios Cuidados reúne casi a los mismos nombres a los que el Gobierno acusa de ser los formadores de precios y los responsables de que la Argentina esté peleando con Sudán el segundo puesto en el ranking mundial de inflación, sólo superada por Venezuela.

Los altos niveles de inflación de la Argentina y Venezuela contrastan con lo que sucede en el resto de América del Sur, donde ningún otro país enfrenta una inflación anual de dos dígitos. Y para lograr mantener los precios bajo control, gobiernos de ideologías distintas como la Bolivia de Evo Morales, el Brasil de Dilma Rousseff o la Colombia de Juan Manuel Santos no están apelando a programas del estilo de Precios Cuidados, sino a recetas más tradicionales, como las metas de inflación, el control de la emisión y el equilibrio fiscal.

COSTO POLÍTICO

La lectura superoptimista que hacen el Gobierno y algunas empresas sobre la marcha de los Precios Cuidados está lejos de ser compartida por la mayoría de los analistas privados, que destacan que, más allá de los golpes publicitarios y la buena respuesta en las góndolas, el programa no cumplió con el objetivo para el que había sido creado.

“Si bien Precios Cuidados resultó funcional para lograr que los hogares de menos ingresos accedan a ciertos productos, no pudo resolver el problema de la inflación”, afirma Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

Tanto o más importante que la interpretación de sus resultados es la visión sobre el futuro político del plan. Cuando faltan menos de seis meses para las elecciones presidenciales, el gran interrogante que se abre ahora es qué puede pasar con esta herramienta en 2016. Hace unas semanas, Matías Videla, gerente general de Cencosud (Jumbo, Disco), se atrevió a poner en duda la continuidad del programa con el nuevo gobierno. “Precios Cuidados está bien marketineado y una parte importante de nuestros clientes lo solicitan. Pero no va a continuar en 2016, porque ninguna plataforma electoral lo toma como un método contra la inflación”, afirmó.

El economista Camilo Tiscornia dice que la continuidad del plan está muy ligada al resultado de las elecciones. “Lo que puede pasar en 2016 va a depender mucho de quién sea presidente. En el caso de que sea Scioli, le veo más posibilidades de continuación.”

La sensación dominante es que, más allá de quién gane las elecciones, al próximo presidente no le resultará fácil terminar de un día para el otro con una política que goza de alta popularidad.

“Precios Cuidados se transformó en una iniciativa muy instalada en la mente del consumidor. La gente ve al programa como algo positivo y como una herramienta que le sirvió para defender su poder adquisitivo frente a lo que considera un afán excesivo de las marcas”, señaló Juan Manuel Primbas, gerente general de la consultora Kantar Worldpanel, que le augura a la herramienta creada por Axel Kicillof y Augusto Cosa una permanencia en el tiempo que trascenderá al paso de sus creadores por el Ministerio de Economía.

Más terminante es la visión que tiene Luciano Cohan, economista de la consultora Elypsis. “Estoy convencido de que Precios Cuidados es una pérdida de tiempo y de recursos. Es una estrategia que da la falsa sensación de que el Gobierno está haciendo algo, pero en realidad es la misma política que llevó adelante Guillermo Moreno durante seis o siete años. Sólo que ahora tiene una página web más linda y el plan está un poco mejor publicitado.”

EN LA REGIÓN, POCOS PAÍSES SUFREN EL PROBLEMA

Ranking de inflación en 2014

La Nación

“Relanzan Precios Cuidados 2015: Nuevos productos y subas de hasta 5%”

El Gobierno anunció ayer el lanzamiento de Precios Cuidados 2015. Durante los próximos tres meses, los precios de los productos del acuerdo estarán en promedio 3,8 por ciento por encima del trimestre anterior, mientras que se incorporan otros 52 artículos con una baja media del 9 por ciento con respecto a los precios actuales del mercado. En total, la lista pasa a tener 451 ítem. “Esto nos permite tener previsibilidad de precios hasta abril”, afirmó el secretario de Comercio, Augusto Costa. El acuerdo tiene las mismas características que el firmado hace un año, con revisiones trimestrales según la variación de costos y sanciones ante incumplimientos, con la novedad de que la legislación vigente ahora exige que las empresas multadas paguen primero y después reclamen en la Justicia. “El éxito de Precios Cuidados es uno de los casos más paradigmáticos de pronósticos fallidos”, criticó el ministro de Economía, Axel Kicillof (ver aparte).

El anuncio fue encabezado por Kicillof y Costa en el salón de actos de la Secretaría de Comercio, con presencia de empresarios de la comercialización y la producción que participan del acuerdo, junto a técnicos de varias dependencias oficiales. El ministro concentró su discurso en la crítica sobre la prensa y los economistas opositores. “Recuerdo los horripilantes pronósticos. Que las empresas se iban a ir, que iba a fallar, que iban a desabastecer. Pero la verdad es que el acuerdo es cada vez más representativo y ganó peso entre la gente”, indicó.

La lista del acuerdo en las grandes cadenas de supermercados se amplió hasta 451 artículos, 52 más que a finales del año pasado. Las novedades aparecen con precios que son en promedio un 9 por ciento más bajos que los actuales en las góndolas. La tabla que acompaña a esta nota detalla las incorporaciones, que incluyen lustramuebles, vino, jabón de tocador, miel, edulcorante y papel higiénico, entre otros. Con respecto al listado inicial del programa (de 194 ítem), hay 257 productos nuevos.

La variación promedio de precios para el primer trimestre es de 3,8 por ciento. El rubro que más crece es frutas y verduras (5,1 por ciento), seguido por lácteos (4,6), limpieza (4,2), bebidas (3,9), almacén (3,7), carnes y procesados (3,5), perfumería (3,2), librería (2,6) y panificados (2,3). La lógica de los aumentos, según el Gobierno, es achicar el margen de rentabilidad empresario pero no tanto como para eliminarlo. De esa forma, reduce el incentivo de las empresas de desabastecer el mercado. El caso de máxima sería que las firmas perdieran plata con los productos del acuerdo, un esquema destinado a no perdurar.

A pesar de que el margen unitario (la ganancia por unidad vendida) es más chico, el volumen de ventas creció tanto para los artículos del acuerdo que las empresas ven con buenos ojos tener algunas líneas de productos dentro del programa. El aumento promedio de las ventas de los bienes de Precios Cuidados es del 75 por ciento en la comparación anual. Es un crecimiento muy significativo frente a la dinámica de baja o estancamiento del consumo en general.

Según el Indec, la variación de precios entre enero y noviembre es de 22,7 por ciento. En el mismo período, informó ayer el Ministerio de Economía, los productos del acuerdo dentro del índice oficial (artículos que en el caso de los grandes supermercados tienen precio acordado pero su valor fuera de esos establecimientos es “de mercado”) fue del 20,4 por ciento. Esa diferencia se explica porque en la lista de Precios Cuidados la variación entre enero y abril acumula sólo un 16,2 por ciento.

Costa repitió que la variación de Precios Cuidados responde a la evolución de los costos y no a la especulación. Con esa lógica, las diferencias de los precios dentro y fuera del acuerdo dan cuenta entonces del tamaño de las avivadas empresariales. Entre enero 2014 y abril 2015 los Precios Cuidados del rubro almacén habrán subido 17,2 por ciento; en bebidas, 14,2; lácteos, 19,1; limpieza, 17,4 y perfumería, 22,8 por ciento. En cambio, la inflación “de mercado” según el Indec sólo entre enero y noviembre de 2014, en esos segmentos, fue de 25, 17,5, 24,7, 22,7 y 22,8 por ciento, respectivamente.

“Precios Cuidados fue un golpe a la especulación. Los analistas en su momento decían que se iba a disparar el dólar, las tarifas y los precios. Y sin embargo las empresas firmaron su ingreso al acuerdo. La clave del éxito fue que a Precios Cuidados lo defiende la gente”, destacó Kicillof.

En efecto, el programa fue ganando terreno entre los consumidores. En el primer año del acuerdo las llamadas mensuales al 0800-666-1518 para efectuar reclamos ante dificultades de abastecimiento pasaron de 10 mil a 25 mil mensuales, mientras que las visitas al sitio web http://www.precioscuidados.gob.ar subieron de 150 mil a 300 mil por mes. La mayor participación del público no se disparó ante más incumplimientos empresarios, porque el abastecimiento subió a lo largo del año desde el 73 hasta el 82 por ciento.

Uno de los objetivos que se trazó el Gobierno para este año es dar impulso al acuerdo de precios en los almacenes y pequeños comercios. Es una tarea que se viene llevando a cabo a través de acuerdos con municipios de todo el país, aunque el programa está todavía lejos de tener en esos establecimientos una presencia contundente. En tanto, durante los próximos días se conocerán las novedades de la lista de Precios Cuidados en los supermercados regionales, mayoristas y distribuidores.

Página 12

 

“Con nuevos productos, lanzan la cuarta etapa de Precios Cuidados”

A pesar de que los resultados están muy lejos de lo esperado, el Gobierno prepara el relanzamiento de los Precios Cuidados apuntando no sólo a lo que resta del año, sino también a 2015.

El próximo lunes vencerá el plazo para una nueva renovación del programa oficial y la intención de la Secretaría de Comercio es anunciar oficialmente los cambios entre el martes y el miércoles. En principio, la nueva lista estará vigente hasta los primeros días de enero, aunque en las reuniones con los empresarios el secretario de Comercio, Augusto Costa, ya les adelantó que la intención es mantener el programa durante todo el año próximo.

Esta semana, las principales empresas fabricantes y los grandes supermercados les presentaron a las autoridades de Comercio las listas con los aumentos de precios que pretendían incorporar a Precios Cuidados. Hasta última hora de ayer, las compañías estuvieron esperando la respuesta a sus pedidos, aunque por los primeros contactos que tuvieron con los funcionarios se calcula que las subas rondarán el 5% y en el mejor de los casos llegarán a 7 por ciento.

En cualquier caso, los porcentajes están muy lejos del objetivo de las empresas que participan del acuerdo y que están reclamando subas de al menos dos dígitos para hacer frente al incremento de sus costos.

“Cuando se lanzaron los Precios Cuidados, a principios de año, Costa nos había prometido que los precios se iban a actualizar por los costos, pero el problema es que nunca se cumplió, con lo cual cada vez hay más empresas viendo cómo hacer para bajarse del acuerdo”, se sinceró el director de una multinacional.

Si finalmente el Gobierno termina concediendo una suba promedio de 5%, los productos que integran Precios Cuidados acumularán en promedio una suba de 17% en lo que va del año. En términos absolutos se podría pensar que se trata de un aumento no menor y que está en línea con la inflación oficial, que acumuló en los primeros ocho meses del año un incremento de 18,2 por ciento.

Sin embargo, el porcentaje acumulado está claramente por debajo de todas las mediciones privadas, que dan cuenta de una suba acumulada en el costo de vida cercana al 30 por ciento entre enero y septiembre.

En todos los casos, los aumentos de precios son negociados por las empresas fabricantes, sin la intermediación de las cámaras sectoriales, que excepto para este tema, son las interlocutoras favoritas de la Secretaría de Comercio.

Se incorporaran productos y se revisarán los precios: se incorporarán productos para el verano, como repelente para insectos o protector solar, cuyos productos contarán con precios de referencia, y además se incorporarán productos para bebés, como mamaderas y chupetes

CONSUMO, EN BAJA

Los aumentos serán acompañados por una ampliación de la lista y se espera que el martes se anuncie la incorporación de una decena de marcas y presentaciones, apuntando a los rubros más sensibles a los problemas de abastecimiento, como azúcar, yerba mate y arroz.

En el caso de la yerba, además, no se descarta que el aumento autorizado por el Gobierno supere el 7%, a partir del pedido que hicieron los productores para hacer frente al incremento que tuvo el valor de la hoja verde. Más allá de las quejas de las empresas que aseguran que están trabajando a pérdida, el aliado menos buscado que encontró el Gobierno para la continuidad de Precios Cuidados fue el consumo. En agosto, las ventas de alimentos, bebidas y el resto de los artículos de la canasta básica cerraron en baja por octavo mes consecutivo. En este contexto, los artículos de la canasta oficial son los que mejor están sobrellevando la crisis, en parte porque la incidencia de la publicidad oficial termina canalizando las compras de los consumidores en las grandes cadenas.

“La demanda se concentra cada vez más en artículos que forman parte de Precios Cuidados, pero el problema es que se trata de menos de 500 productos, cuando un supermercado mediano trabaja con más de 30.000 ítems y un hipermercado puede llegar a los 80.000”, explicó Damián Di Pace, analista en consumo minorista de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

SIN EFECTO CONTAGIO

Precios de referencia

Uno de los objetivos del plan oficial era que los Precios Cuidados funcionaran como referencia para el resto de los productos en las góndolas.

Inflación oficial

Ese efecto contagio ?no se cumplió y el propio Indec reconoció que la inflación acumulada entre enero y agosto alcanzó ?18,3 por ciento.

Preocupación privada

Para los analistas, el panorama es peor e indican que la inflación hasta septiembre llegó a 30%.

La Naciòn /minutouno.com


Autor

Emiliano Schwartz

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