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Arranca el “plan consumo”: se volcarán $80.000 millones a la economía y Alberto apuesta a reactivar la demanda

Arranca el "plan consumo": se volcarán $80.000 millones a la economía y Alberto apuesta a reactivar la demanda

Las medidas oficiales para reactivar el consumo y la cercanía de las fiestas de Navidad y Año Nuevo pueden transformarse en el salvataje que las casas matrices de las grandes cadenas de supermercados están esperando para dejar de inyectar fondos a sus filiales argentinas con el objetivo de mantenerlas a flote, en el marco de la crisis financiera que sufren.

No es la emisión monetaria, como se estimaba en el mercado, lo que el presidente Alberto Fernández tuvo finalmente en mente para tratar de cumplir con una de sus promesas de campaña vinculada a cambiar las expectativas y aumentar el consumo de manera inmediata.

Por temor a una mayor disparada de la inflación, que este año terminará en el orden del 54%, la “maquinita” se dejará para otra oportunidad y se optará por el doble bono de $10.000 pesos para jubilados, la tarjeta social que se entregará a beneficiarios de planes sociales, posibles aumentos salariales por decreto, la nueva composición del programa de Precios Cuidados y la Canasta Navideña.

Se trata de un conjunto de medidas oficiales y decisiones privadas que, en conjunto, podrían volcar casi $80.000 millones a la economía de manera inmediata, según datos de algunas consultoras y analistas económicos.

Todos “anabólicos” con los que se permitiría recuperar en parte las ventas perdidas por los hipermercados y los principales centros comerciales en estos últimos años.

Con el mismo optimismo, desde el Gobierno estiman que la aplicación de un impuesto del 30% a los paquetes turísticos y a la compra de dólares ayudará a que el cash no vaya a la compra de billetes verdes o a consumo de servicios en esa moneda. Y confían, además, en que ese recargo no se traslade a precios.

A pesar de que se trata de una depreciación encubierta, consideran que al quedar afuera de la medida el dólar usado para la importación, no hay razones para incrementar los precios por la presión del tipo de cambio, tal como ocurrió en las anteriores devaluaciones.

Técnicamente, el impuesto no está destinado a que impacte en los valores domésticos, salvo especulaciones puntuales que seguramente serán investigadas por las autoridades, en especial en aquellas importaciones destinadas a la compra de insumos productivos.

Otros dos componentes que también podrían ayudar a mejora el negro panorama se vinculan con el pago del medio aguinaldo y con las mayores compras que se dan durante diciembre para llenar la mesa de Navidad y la de Año Nuevo.

Expectativa en cadenas de supermercados y shoppings

Desde el aspecto político, el paquete de beneficios asegura un diciembre tranquilo y sin sobresaltos en las calles. Es decir, sin marchas de organizaciones sociales ni reclamos de piqueteros frente a las sucursales de los supermercados o shoppings en el marco de un escenario social con un nivel de pobreza que ya llegó al 39,8% de la población.

En este sentido, el propio Alberto Fernández venía planificando medidas antes de asumir para evitar situaciones de tensión durante el último mes del año, junto a los ministros de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y de Producción, Matías Kulfas.

En tanto, desde cadenas como Coto, Walmart, Cencosud, Carrefour, entre otras, coinciden en un diagnóstico: que parte de todo el dinero que se volcará a la economía en los próximos días se direccione al consumo.

Más que nada en un año crítico para los grandes grupos de este sector que apuestan a que diciembre les permita, por lo menos, incrementar en algo sus operaciones aun cuando esas mayores ventas no alcancen para terminar con la recesión.

Para los supermercados, diciembre es un mes clave a la hora de hacer las cuentas finales. Por lo menos, las dos primeras semanas que son las que más traccionan las ventas relacionadas con las fiestas religiosas y la despedida del año y que siempre aportan cifras mayores a las de los otros meses.

El optimismo se mantiene a pesar de que en diciembre del 2018 ni las fiestas de Navidad ni las de Año Nuevo salvaron al consumo. Ese mes y según datos del Indec, las ventas en supermercados cayeron en un 8,7% a precios constantes, mientras que en los autoservicios mayoristas bajaron 12,4% y en los shoppings llegaron al 13,3%.

A nivel anual, en el 2018 los supermercados sufrieron una caída real de sus ventas de 3%, mientras que el consumo en los centros de compras retrocedió 2,4%.

Este año volverán a apostar por una acción especial como es la tradicional “Noche Shopping”, que se llevará a cabo el 23 de diciembre y durante la cual se ofrecerán descuentos de entre el 20% y el 40% en casi todos los locales.

Las ofertas estarán vigentes en determinadas franjas de dos a tres horas y se espera que los locales permanezcan abiertos hasta las 4 de la madrugada.

A eso le sumarán, como el caso de los centros comerciales de IRSA, los habituales “Happy hours”, con rebajas de 50% y 60% durante 10 minutos de manera aleatoria.

Desde el lado oficial, los planes oficiales “Ahora 12” y “Ahora 18” también aportarán impulso a las cadenas de súper y a los centros comerciales, junto con las ofertas y descuentos que están lanzando los bancos y las emisoras de tarjetas de crédito para aprovechar la época navideña.

Como ejemplo, los clientes del Galicia tienen un 25% de descuento y un 30% los socios Eminent. En el caso de Visa, ofrecerá estos días un 25% de descuento general y 30% para socios Signature en todos los shoppings.

La proyección de los comercios es que la demanda inicial a partir de las nuevas medidas oficiales y de los planes y descuentos ofrecidos por el sector privado se oriente a productos de segundas y terceras marcas, más que nada porque los anuncios del Gobierno buscan beneficiar a los sectores de menores recursos.

Pero también se espera que el medio aguinaldo y las cuotas y promos bancarias alienten a la clase media, un sector que viene siendo castigado por la recesión y que incide de manera fundamental en las cuentas de las cadenas de supermercados y los shoppings.

“Como viene ocurriendo en los últimos años, creemos que vamos a terminar el 2019 con números negativos. Pero esperamos que las ventas de diciembre alcancen para que la caída no sea mayor a la del 2018” se esperanzan en una de las grandes cadenas extranjeras.

Lo mismo sostienen desde los centros comerciales, en donde aspiran a que el consumo muestre síntomas positivos durante este mes a partir de las medidas del Gobierno y del uso de parte del medio aguinaldo para compras.

Desde otra empresa agregan que si las autoridades deciden mantener el IVA cero a los alimentos, habrá todavía mayores chances de que el consumo crezca y de que se genere un arrastre positivo para el primer trimeste del 2020.

La medida vence a fin de año y no hay convencimiento en el Gobierno para mantenerla, aunque todavía no se ha tomado una decisión final al respecto. Hasta ahora está claro que el 21% de IVA no será aplicado en las compras con la tarjeta social que el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, impulsa como parte de su plan para combatir la pobreza.

Entre los productores de alimentos se espera, de todos modos, que se continúe con el beneficio de manera generalizada porque entienden que ha servido para fomentar el consumo en estos meses de vigencia, desde agosto pasado, cuando el ex presidente Mauricio Macri adoptó la medida para intentar revertir la recesión.

Precios, factor clave

También anticipan que el nuevo “formato” de Precios Cuidados sumará para mejorar las cuentas, con una canasta que tendrá mayor cantidad de artículos y la inclusión de marcas líderes a precios menores a los que actualmente se comercializan en las góndolas.

Tanto las empresas de alimentación como los supermercados están terminando de negociar con el Ministerio de Producción la conformación de la nueva lista que debería ser informada en las próximas semanas.

El ministro Matías Kulfas intenta sellar los acuerdos de manera inmediata para poder ofrecer otra herramienta en la lucha del Gobierno por cambiar las expectativas en la sociedad.

Ya tuvo varias reuniones con cámaras del sector como la COPAL, que agrupa a los fabricantes de alimentos del país. Y también con los representantes de las cadenas de supermercados. En todos los encuentros, el ministro repitió la necesidad de acordar esfuerzos para mejorar la situación y para frenar los aumentos de precios que se vinieron dando durante todo el año pero que se aceleraron luego de la eliminación del IVA.

Si bien, no se espera repetir el convenio alcanzado con los laboratorios para retrotraer valores, el objetivo es que los artículos líderes que formarán parte de Precios Cuidados se ofrezcan con cierto nivel de rebaja a lo que actualmente se promocionan en las góndolas y estanterías.

Se discute además cuál será el reparto de marcas y segmentos que conformarán de manera paralela la canasta de Precios Cuidados y de la tarjeta social para, de ese modo, hacer foco en todos los perjudicados por la crisis. Es decir, clase media y sectores con mayores necesidades.

En el caso de la tarjeta social, no tendrá productos sino categorías. Serán 14 los segmentos alcanzados, salvo bebidas gaseosas y alcohólicas. Y la prueba piloto se está lanzando en dos localidades del interior como son Concordia y Mar del Plata.

Por estas horas, los productores de alimentos y los supermercados estudian una lista de artículos de esas categorías que el Gobierno quiere incluir en el programa que inicialmente le otorgará $2.000 a cada beneficiario para que sean gastados durante este mes.

IProfesional

“La reconversión del consumo: repunte lento y compras pensadas”

El consumo reflotará este año, según coinciden los analistas. Pero eso sí, no se alcanzarán las elevadas tasas que supo haber en algunos años de la era kirchnerista (un promedio de 7,5% entre 2003 y 2011): el crecimiento que ahora se estima estaría entre el 1,5% y el 2,3%. Ese esperado repunte será protagonizado por un consumidor que, acorde a los tiempos que corren, ha cambiado. Ya no es aquel comprador oportunista compulsivo de la “era K”, sino que se ha convertido en un sujeto más analítico, que piensa dos veces antes de decidir una operación.

En el primer año de la “era Macri”, con el Ahora 12 la gente compró más con financiamiento, pero no compró más en términos de volumen. Hubo un interregno a inicios de este año, con el lanzamiento de Precios Transparentes. La utilización del Ahora 12 había crecido un 35% entre enero de 2016 y el primer mes de 2017. A partir de la implementación de Precios Transparentes, en el primer bimestre el uso cayó un 25%. ¿Por qué? Porque, según los analistas, el 50% de los comercios trasladó el costo financiero de la operatoria al precio del producto, a diferencia de lo que desde el Gobierno se creyó que ocurriría en forma generalizada: que se transparentaría, en los planes de cuotas, un costo que antes no estaba explícito y que llevaba a elevar el precio de contado, que era el mismo que si se compraba en cuotas.

Miguel Braun, secretario de Comercio de la Nación, estima que el consumo este año va a crecer, fundamentalmente porque están aumentando los salarios reales y las jubilaciones (por el plan de reparación histórica). “La masa de dinero de los consumidores va a ser mayor y va a haber más demanda. Por supuesto que el crecimiento del consumo será moderado, pero constante durante varios años. Ese es el camino serio para hacer un país desarrollado y con más posibilidades para todos. Es muy difícil dar un número, pero creo que va a ser cercano al crecimiento del PBI”, dice el funcionario.

Marina Dal Poggetto, economista y directora de Estudio Bein & Asociados, opina que el consumo depende de que el salario le gane a la inflación. “Las paritarias serán clave, pero no tanto el número sino la forma, porque no es lo mismo que den un aumento de 24% en el primer mes a que lo den en el último. El arrastre que deja el año pasado es malo y vemos una recuperación baja del salario real, por lo que estimamos que el consumo en 2017 crecerá 1,5%”, afirma.

Para Daniel Artana, economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el consumo va a crecer 2,3%. “La recuperación es bastante moderada, porque recién tendríamos salarios y jubilaciones ajustados por inflación (dos o tres puntos por encima del índice de precios) en el segundo trimestre. Entonces, recién empezaría en ese momento un rebote del consumo”, destaca.

¿Cómo se llega a este punto, luego de años de auge consumista? Guillermo Oliveto, presidente de Consultora W, señala que los programas proconsumo que gestó el kirchnerismo y que heredó el gobierno de Mauricio Macri tuvieron altos niveles de aprobación (tanto Ahora 12 como Precios Cuidados). “Esto expresa que cuando se trata del bolsillo no hay ideología, lo que hay es puro pragmatismo”, concluye el consultor.

En el último tiempo del kirchnerismo, con estancamiento y crecimiento muy moderado del consumo y altos niveles de inflación, la irrupción del Ahora 12 fue un paliativo que generó algo que no era muy común: comprar un pantalón o una camisa en 12 cuotas. El financiamiento siempre estuvo destinado a bienes de más valor, mientras que la indumentaria se manejaba con las promociones (“hijas” de la crisis de 2001/2002).

Todo esto gestó un consumidor con condicionamientos que lo llevaban a una manera de comprar prototípica de la “era K”. El dinero quemaba en las manos, no podían adquirirse dólares y había oportunidades de comprar a largo plazo. Eso volvió a la gente muy “cuotera”, de la mano de una inflación que licuaba esos pagos mensuales. “Por eso funcionó la idea del «sin interés», aunque las cuotas en la realidad tenían interés. Por otro lado, en toda esa época hubo un consumidor muy oportunista compulsivo. La gente decía un sinsentido: «ahorro consumiendo»”, analiza Oliveto.

Esto empieza a cambiar con la propuesta del nuevo gobierno, que promueve un cambio cultural y no sólo económico o de conductas cotidianas: pasar del corto al largo plazo; de cierta opacidad a una lógica de transparencia. En ese esquema aparece Precios Transparentes como respuesta microeconómica. Según una encuesta de la consultora W, al 55% de la gente le parece razonable esa medida de esta gestión y 20% desaprueba (el resto no sabe); pero el 70% no ve una baja del precio sustancial como habían imaginado.

De acuerdo con un estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 41,5% de los comerciantes minoristas implementó el programa Precios Transparentes. El 88% de los que lo implementaron lo hicieron ya desde sus comienzos.

¿Qué pasó entonces con el consumidor? Según Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, en principio (antes de Precios Transparentes) había una relación de pago 70% financiado y 30% contado, que luego pasó a ser 60% de contado y 40% financiado. “Dentro de la distribución del sistema de ofertas, el 43,9% de los comerciantes comenzó a aplicar descuentos pero por pago en efectivo (el 56% de ellos, a través de un 10% por pago en efectivo; y un 22% seleccionó algunos artículos para pago de contado efectivo). Al generar el comerciante el incentivo por pago contado o en efectivo, el consumidor pasó a comprar más en esa modalidad, debido a que los precios financiados tuvieron exhibición de costos financieros totales, que fueron desde 42% hasta 96%”, explica el consultor.

Todo esto puesto en un contexto nuevo, en el que el consumidor dice: “Antes compraba sin mirar, ahora me fijo en todo. Antes compraba mucho, ahora tengo que comprar bien”. Obviamente, eso es la respuesta a una caída del 7% del poder adquisitivo que se estima que hubo en 2016. Así, se forma el nuevo consumo “era Macri”: hay que empezar a pagar más por los servicios de gas, agua y electricidad; aparece la posibilidad del crédito hipotecario, y surge la lógica de no esperar un boom de consumo (Macri busca un crecimiento moderado, pero de largo plazo). En este esquema, para Oliveto, no hay “fiesta”: el consumo puede crecer sólo 2% este año.

La realidad es que se está pasando de un mercado de “demanda” a un modelo mucho más de “oferta”, donde la gente mira, está más atenta y más prudente. El mercado ya no está tan traccionado por la demanda acelerada por la inflación (a lo que hay que sumar una previsión de descenso progresivo del aumento generalizado de precios).

En este escenario, algunos sectores estaban más preparados para Precios Transparentes, como el de grandes electrodomésticos (en febrero, en algunas cadenas la venta creció 7%), mientras que en los electrodomésticos más chicos y según la medición de CAME, las ventas cayeron 5%. Según un relevamiento de Elypsis, sí bajaron los precios, un 8% promedio y en el 60% de los electrodomésticos (la medición incluyó 13.000 productos). Ahora, ¿dónde el plan no terminó de cuajar? En indumentaria y calzado, donde la medida cayó más de sorpresa.

Con la caída de ventas a la vista, el Gobierno da una vuelta de tuerca a sus herramientas para la financiación. Anteayer confirmó la instrumentación de planes de 3 y 6 cuotas sin interés, en rubros que venían a la baja en febrero, como indumentaria y calzado (habían caído 3,7% y 6,6%, respectivamente). Además, se extiende el plan Ahora 12 (e incorpora televisores), habilitando la posibilidad de que el comerciante coloque la leyenda “sin interés” en el caso de que él mismo absorba el financiamiento en el precio publicado.

Los planes de cuotas, donde fuentes del Gobierno insisten en que se emprendió una “cruzada” para terminar con el monopolio del mercado de financiamiento, son considerados por el oficialismo como una normalización del mercado de financiamiento, que va a acompañar el crecimiento del consumo, pero no será tan determinante como el ingreso que tengan las personas.

“Estas medidas son muy importantes, en un contexto donde el consumidor aún no tuvo acuerdo paritario y la inflación mostró síntomas de crecimiento en febrero y marzo (aunque se espera una desaceleración para los próximos meses). Esto lo que va a hacer es que el consumidor vuelva a comprar en forma financiada”, señala Di Pace.

En tanto, Eduardo Echevarría, responsable de Línea Blanca de la consultora GfK, tiene el pulso de lo que le dicen sus clientes, que son los principales retailers del país. “El Ahora 12 fue útil, pero no era para todos los modelos, servía para algunos casos específicos. En una economía con inflación, poner un plan Ahora 12 es un golazo. Después se ve quién pone cada parte. Ésa fue una modalidad útil para línea blanca, porque ésta es una categoría que necesita financiamiento para poder dinamizar sus ventas”, comenta.

El mercado, según analiza Echevarría, depende hoy un poco de las modalidades de crédito y está a la espera de que se actualicen los salarios para volver a despegar, como en 2015 (en 2014 hubo una caída). “Por supuesto que nadie espera un crecimiento alocado o un boom de consumo, pero sí una tibia recuperación -dice el especialista-. El gran problema de marzo es que estamos con salarios viejos y precios nuevos”.

Herramientas para incentivar el consumo

Distintos planes fueron puestos en marcha para alentar las compras

Continuidad

El gobierno de Macri le da continuidad al plan Ahora 12. Así, se había logrado que las ventas aumentaran en la modalidad de pago en cuotas, pero no crecieron en volumen.

Ahora 18

Fue similar a Ahora 12, pero con la posibilidad de mayor cantidad de cuotas e incluyendo otros rubros, como teléfonos celulares, libros, colchones y sommiers y anteojos.

Plan Ahora 12

Fue un invento del kirchnerismo, que comenzó en septiembre de 2014. Intentó fomentar el consumo en sectores clave, como indumentaria, calzado, muebles, línea blanca, entre otros.

Precios cuidados

Fueron lanzados en 2014. Los valores se actualizan según autorizaciones del Gobierno. El actual listado, que estará vigente hasta el 6 de mayo próximo, incluye 545 productos.

Precios Transparentes

Es un invento del actual gobierno. Se obligó a los comercios a exhibir el precio al contado, y, en caso de ofrecer cuotas, explicitar el precio total, la cantidad de cuotas y su valor.

Ahora 3 y Ahora 6

Es el plan más reciente, que intenta incentivar la compra de productos sensibles, cuyas ventas habían caído, como los casos de la indumentaria, el calzado y la marroquinería.

La Nación

El Gobierno anunció “plan sinceramiento” en pagos al contado y espera que los precios bajen hasta 20%

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, anunciaron este martes que los comercios estarán obligados a transparentar el precio de contado y el costo de financiamiento en cuotas a partir del 1º de febrero.

Según los funcionarios, los precios –especialmente, los de los bienes durables– tenían un costo oculto para las cuotas sin interés. Con esta medida, se busca que el precio de contado (efectivo, tarjeta de débito o pago en una cuota) descienda.

La resolución de la Secretaría de Comercio será publicada el miércoles en el Boletín Oficial y establece que cuando los precios se exhiban financiados se indique la cantidad y monto de cada una de las cuotas, el Costo Financiero Total (CFT) y el precio de contado.

No podrá incluirse el CFT en el precio en un solo pago, es decir, estará prohíbido igualar el precio de contado con un plan de cuotas presentadas artificialmente como sin interés.

La medida prevé sanciones para incumplimientos de hasta $5.000.000 en función de lo establecido por la Ley de Lealtad Comercial N˚ 22.802 y de la Ley de Defensa del Consumidor N˚ 24.240.

“Hay una gran demanda de financiación en bienes durables, como indumentaria. Hay una gran parte de la población que no compra en cuotas porque no tiene tarjeta. Por eso tenemos que aumentar la competencia en contado”, argumentó Cabrera.

Además, el ministro indicó que sincerar el precio de contado “es muy importante para la gente de menores recursos“, ya que “sólo el 10% de la población tiene saldos financiados con tarjetas de crédito”.

“Ponemos reglas en la economía para nivelar la cancha y seguir estimulando el consumo. Para que los consumidores tengan toda la información necesaria para tomar las mejores decisiones y los comerciantes compitan mejor, con promociones claras y genuinas, y pudiendo dar beneficios a quienes pagan al contado“, remarcó Cabrera.

“Antes, los comercios decían que había cuotas sin interés y sí los había, y eran muy altos, de alrededor del 50%”, señaló Cabrera, quien aseguró que ahora se quita ese interés al precio de contado.

En este sentido, Braun señaló que “hoy no hay cuotas sin interés, hay cuotas con interés oculto“. Y remarcó que sinceramiento es principalmente “para consumidores que no tienen acceso al crédito“.

Asimismo, el secretario de comercio insinuó que a partir de la semana próxima comenzarían a bajar los precios y aseguró que, según el Banco Central, “se esperaría una reducción de entre 15 y el 20%”.

“La competencia entre comercios es lo que hace que la gente tenga el mejor precio. A partir de la semana próxima vamos a ver reducciones en los precios de los bienes durables“, señaló Braun, aunque no se animó a pronosticar una incidencia en la inflación de febrero que mide el Indec.

“Los consumidores van a poder analizar, por ejemplo, si les conviene financiarse con la tarjeta de crédito o con un préstamo bancario. Nuestros planes Ahora 12 y Ahora 18 continúan sin cambios. Vamos a cuidarlos porque sabemos que son importantes para las familias argentinas. Por eso entran dentro de esta normativa y también exhibirán el costo de financiamiento“, añadió el funcionario.

Por otro lado, el secretario señaló que el uso de posnet tiene una comisión del 3% del importe para los comercios, que describió como un “gasto más” que tienen los dueños de los locales. Y agregó que hay un proyecto en el Congreso para bajarlo y darle al Banco Central la potestad para regularlo.

El respaldo de los comerciantes

Luego del anuncio oficial, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) salió a apoyar la nueva medida al considerar “que los pagos con tarjetas en cuotas sin interés, pese a tener ese rótulo, tienen un costo implícito, como el seguro de vida por el saldo de la tarjeta, entre otros”.

La entidad, que fue consultada para el diseño de esta norma, aseguró que “la iniciativa otorga racionalidad al precio de venta y equipara la distorsión que se produce en el mercado por dicha situación”.

Además, la CAC señaló que denunció en agosto “los altos costos del sistema de tarjetas de crédito y débito” Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, a la que le además le presentó un informe de la situación argentina y su comparación internacional.

Desconfianza de las organizaciones de consumidores

Si bien todavía no difundieron un comunicado oficial, las organizaciónes de usuarios dejaron entrever que la nueva medida es un gesto positivo, aunque no esconden su escepticismo sobre el impacto en el descenso de los precios.

Las entidades celebran que los consumidores tengan tengan mayor información sobre las financiaciones que ofrecen los comercios y se terminen las promociones engañosas que perjudicaban a los usuarios.

No obstante, temen que los comerciantes remarquen sus productos antes de febrero, cuando entre en vigencia la medida, ya que creen que los precios que establecen muchas veces siguen fines especulativos y no tienen relación con la cadena de costos.

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Iprofesional

“El Gobierno vigilará online los precios de los supermercados”

 Supermercados esperan convocatoria por precios pero dudan de la eficacia

Precios Cuidados, la amenaza de abrir la importación, el debate sobre la cadena de valor y ahora la lucha contra los monopolios y el control online de la remarcación en los supermercados. Lo que podría llamarse la etapa “morenista” del macrismo desnuda la preocupación del Gobierno por la inflación y, sobre todo, por el control de las expectativas de cara a las paritarias salariales.

La carne fue el símbolo de la suba de precios en los últimos días. A pesar de que el oficialismo, supermercados e incluso analistas privados estiman que hoy se da una leve desaceleración de la inflación, los bolsillos de los argentinos continúan crujiendo tras el impacto de la devaluación de diciembre. Aún sin medidas de fondo para contener los precios, pero con el objetivo de ganar el centro de la escena, el Gobierno decidió mostrar fuerza.

Las últimas dos novedades son, en realidad, viejas banderas kirchneristas. El Ministerio de Producción anunció que esta semana saldrá la resolución oficial que creará un sistema electrónico de información de precios para los consumidores, que estaría operativo en “un par de semanas”. Será -explicaron fuentes oficiales- de fácil acceso y en tiempo real. Como agregaría la ex presidenta Cristina Kirchner, buscará “empoderar” a los consumidores.

“La información es poder, y queremos ese poder en manos de la gente”, afirmaron en la cartera que conduce Francisco Cabrera, y agregaron: “Uno de los grandes problemas de la inflación es que perdemos referencias de precios. No sabemos cuánto cuesta cada cosa, y el costo de ir de un mercado a otro para comparar es muy alto. Con esta herramienta podremos comparar en forma instantánea los precios de los distintos comercios de la zona”.

En los supermercados minimizaron el beneficio que este sistema podría ofrecer para la lucha contra la inflación, aunque lo calificaron de “útil para alguna compra puntual”, pero no para las compras diarias de los consumidores. “Para auditar o controlar los precios no tiene mucho sentido. Su anuncio es más bien un tema psicológico o mediático”, calificaron.

Incluso Guillermo Moreno intentó implementar un sistema similar durante su mandato en la Secretaría de Comercio Interior. LA NACION preguntó a las nuevas autoridades por las similitudes. “Las herramientas son parecidas. El punto es cómo se las aplica”, recalcaron.

¿Cómo funcionará el sistema? Básicamente, las grandes cadenas de supermercados de todo el país tendrán que informar obligatoriamente los precios de todos sus productos a una página web, que cada consumidor va a poder consultar desde su teléfono móvil. Será de actualización inmediata. Esa base será puesta a disposición de desarrolladores de aplicaciones móviles para generar herramientas que hagan “más amigable” el uso de la información. Según el Gobierno, los supermercados que no cumplan con la disponibilidad de la información en tiempo real “serán pasibles de multas”, y eso sería “estrictamente controlado” por el Estado.

“La información de faltantes dependerá de la aplicación, pero estiman que se armará un sistema reputacional que permitirá a los consumidores premiar a los supermercados con mejores precios y ofertas”, explicaron. “Es decir, mejora la competencia y pasamos de control estatal a control ciudadano.” En el Gobierno agregaron que para los pequeños y medianos subirse a la plataforma comerciantes será optativo.

La segunda medida oficial será el renacimiento de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). Según indicó el secretario de Comercio, Miguel Braun, LA NACION, se buscará un modelo similar al que tiene Chile (ver aparte). El Gobierno quiere que este organismo siga las buenas prácticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Chile es el único país de la región que pertenece a ese grupo.

La nueva CNDC buscará “identificar y prevenir conductas anticompetitivas y cartelización de mercados”. Tanto el sistema online de información de precios como la CNDC dependerán de Braun y del subsecretario de Comercio Interior, Javier Tizado (h.). “De esta manera, se velará por los intereses de los consumidores y se evitarán abusos que afecten el bolsillo de la gente”, cerraron.

Herramientas contra la suba de los precios

Control on line

La Secretaría de Comercio, que dirige Miguel Braun, presentará este viernes un sistema de información on line para vigilar los precios de los supermercados. Estará operativo en “un par de semanas”.

Aplicación móvil

El sistema será una base de datos con información que los supermercados estarán obligados a dar y a actualizar en tiempo real. Desarrolladores privados podrán crear una aplicación para comparar los precios de todos los comercios.

Poder a los ciudadanos

El nuevo sistema, que en algún momento había impulsado sin éxito Guillermo Moreno, busca otorgar a los consumidores más información para que puedan comprar de manera inteligente.

Sin cartelizaciones

La renovada Comisión Nacional de Defensa a la Competencia seguirá el modelo chileno, anunció Braun, y buscará evitar cartelizaciones y abusos de poder en el sector.

La Nación

“Más caro que en Londres”

Famosa por sus tradicionales pubs, el rock y su clima sombrío, Londres es conocida también por ser una de las ciudades más caras del mundo.

Sin embargo, ir al supermercado en la capital inglesa es más económico que hacerlo en Buenos Aires. Lo confirmó LA NACION al comparar los precios de 25 alimentos en cadenas minoristas de ambas ciudades. Y ocurre no sólo al convertirlos al dólar oficial ($ 9), sino también al blue ($ 12,6).

La mayoría de esos productos son, en promedio, un 40% más económicos en un supermercado londinense que en Buenos Aires. En algunos casos, los valores están incluso por debajo de los alimentos incluidos en el programa Precios Cuidados. El dato es más que llamativo, ya que el salario mensual promedio en Inglaterra es cinco veces mayor que en la Argentina.

Las diferencias más pronunciadas se dan en el rubro quesos. El kilo de mozzarella de marca blanca cuesta 3,44 libras en Londres (US$ 5,26), que equivalen a $ 47,34, con respecto al dólar oficial, y $ 66,28, en comparación con el paralelo. Pero, en los supermercados locales, una marca similar cotiza entre un 60,6% y 44,8% más, a $ 120. El dato cobra relevancia si se tiene que en cuenta que la Argentina es el mayor consumidor de quesos de América del Sur, con 12,4 kilos per cápita anuales, según el Ministerio de Agricultura.

 

 

En quesos premium, como el brie Président, la diferencia es de hasta un 84,5%. Tiene un precio de 7,35 libras por kilo (US$ 11,23) en Londres, o $ 101,07 (dólar oficial) y $ 141,5 (dólar blue). Sin embargo, el valor en los supermercados bonaerenses es de $ 654,96.

Los cereales presentan distorsiones similares. Las tradicionales Zucaritas, que se venden a $ 43,87 en el supermercado Coto, se consiguen por $ 24,30 (oficial) o $ 34,02 (blue) en una cadena similar de Londres. Misma brecha presentan los cereales Choco Krispis: son un 42% más baratos que en Buenos Aires, con respecto al dólar oficial, o un 18,6% versus el blue.

Por otro lado, el clásico combo Big Mac cuesta 4,39 libras (US$ 6,78) en un McDonald’s de la capital inglesa, que equivalen a $ 61,02 al cambio oficial. En la Argentina su valor es de $ 76, casi un 20% más.

PRECIOS (DES)CUIDADOS

Algunos productos en las góndolas londinenses son incluso más baratos que los que el Gobierno fijó en su programa Precios Cuidados. Es curioso el caso de la leche entera. En la capital inglesa, el litro cotiza entre $ 5,22 (dólar oficial) y $ 7,31 (blue). El sachet de litro en Precios Cuidados, en tanto, no baja de $ 9,35.

Más llamativo aún es el caso del pan blanco de molde. El paquete de 800 gramos es entre un 40% más barato en Londres: se vende a $ 10,89 (dólar oficial) y $ 15,25 (blue), contra los $ 17,85 del pan listado en el plan oficial, que además trae 420 gramos menos.

Además, durante el famoso reduced -momento en la tarde/noche en que la mercadería se rebaja considerablemente-, el pan en los supermercados ingleses puede llegar a costar 0,09 libras (US$ 0,14) o $ 1,26; valores impensables para Buenos Aires.

La lata de atún al natural en trozos, que figura a $ 24,80 en Precios Cuidados, es entre un 45% y 23% más accesible en Londres, donde se vende por $ 13,59 (dólar oficial) o $ 19,03 (blue). Lo mismo ocurre con las pastas secas. Un paquete de fideos largos de 500 gramos cuesta $ 4,77 o $ 6,68. En la lista de Precios Cuidados, en cambio, no baja de $ 8,20. Es decir, casi el doble.

El pan de manteca de 250 gramos, que de un lado del Atlántico se consigue por $ 12,15 (dólar oficial), es más barato que la manteca más económica de Precios Cuidados, que vale $ 13 y contiene 50 gramos menos.

También en Londres cuesta menos la botella de 1,25 litros de Coca-Cola: 1 libra (US$ 1,54) o $ 13,86 al cambio oficial. En el plan local está valuada en $ 16,55. El pack de cuatro unidades de 1,5 litros, en tanto, cuesta 3,72 libras (US$ 5,72), que equivalen a $ 51,48. Pero, en los supermercados locales, ese mismo pack -que no está “cuidado”-vale un 28% más.

Entre las causas de la distorsión, la inflación y el tipo de cambio explican el abismo de precios entre ambas ciudades. “Siete años con inflación por encima del 20%, y con picos del 40% el año pasado, termina generando estas situaciones”, observa Rodrigo Álvarez, socio director de la consultora Analytica.

Además, las restricciones a las importaciones juegan un papel clave en la brecha. “En el exterior, si algo tiene un precio demasiado elevado, la competencia hace que ningún consumidor lo compre. El problema en la Argentina es que no hay competencia, y el producto importado, que está restringido, no actúa como disciplinador de precios”, puntualiza.

Ocurre también que, al no poder acceder a divisas por el cepo cambiario, un importador acude al dólar contado con liquidación, que ronda los $ 12. “Ese costo no lo absorbe el comerciante o la empresa; se lo traslada al consumidor”, agrega Álvarez. “Se genera una burbuja donde los precios y el costo de vida en el mercado doméstico terminan siendo demasiado elevados.” Costo de vida que se siente en el bolsillo.

40%
Costo de vida
Brecha

Es, en promedio, la diferencia de precios de una selección de 25 productos en una cadenaen Londres vs. Buenos Aires

LAS EXCEPCIONES
Los más baratos de Argentina
  • El azúcar es de los pocos productos que se mantienen más económicos en los supermercados locales. Allí, el kilo cuesta $ 8,10 (cambio oficial), mientras que en Precios Cuidados figura a $ 7,70.
  • Harina común: en Londres, el kilo vale entre $ 10,98 y en Buenos Aires hay por debajo de los $ 10
  • El kilo de arroz: $ 17,55 en Londres contra $ 15,83 en Coto (marca Bárbara).
  • Carne de vaca: el corte más barato no baja de 7,48 libras por kilo (US$ 11,57 o $ 104). Cerveza, cigarrillos, frutas y verduras, son más accesibles en Buenos Aires.

La Nación

“Precios cuidados: un éxito de marketing, un fracaso para frenar la inflación”

Ni Unilever ni Coca-Cola. Detrás del lanzamiento más exitoso del último tiempo no se encuentra ninguna de las grandes multinacionales de consumo masivo, sino el gobierno nacional y su marca Precios Cuidados.

Si bien el programa que en un par de semanas llegará al año y medio de vida nunca cumplió con su objetivo principal, que era frenar la inflación -2014 cerró con la mayor suba del costo de vida de la era kirchnerista-, está claro que a fuerza de presión sobre las empresas proveedoras y una fabulosa inversión publicitaria, Precios Cuidados se convirtió en un caso de marketing exitoso que se explica en gran parte por la ausencia de rivales de peso.

Ocurre que en un contexto de góndolas con precios en constante ascenso y cada vez más pobres en materia de lanzamientos, el cartelito que anuncia la presencia de un producto de “Precios Cuidados” terminó funcionando como un imán para los devaluados bolsillos de los consumidores argentinos.

En la Secretaría de Comercio no se cansan de destacar los altos niveles de aceptación que logró Precios Cuidados, que exhibe niveles de respaldo superiores al 60%, al menos según una medición de la encuestadora oficialista Ibarómetro.

El apoyo es ratificado por las propias empresas: reconocen que en muchas categorías que participan de la iniciativa la demanda se duplicó gracias a una migración de los clientes hacia los productos de Precios Cuidados.

“Si hay algo para reconocer es que el Gobierno es un gran creador de marcas. Esto se puede ver no sólo con Precios Cuidados, sino también en propuestas como Ahora 12 o Procrear, que, más allá de las críticas, gozan de una alta adhesión en la sociedad”, señaló Guillermo Oliveto, de la consultora W.

DISTORSIONES PARA TODOS

Como se repite en otros campos de la economía, la primera consecuencia de la política que impulsa el Gobierno es una gran distorsión de los mercados. En el caso de Precios Cuidados, uno de los efectos -posiblemente no deseado- fue que se modificó el peso relativo de los distintos canales de la comercialización de alimentos y bebidas.

En un contexto de caída sostenida en el consumo, está claro que las grandes cadenas vienen sobrellevando mucho mejor que la competencia el freno de la demanda -en el último año las ventas de los supermercados tuvieron un retroceso de apenas 0,8%, contra los casi dos puntos que perdieron los almacenes y pequeños autoservicios-, y esta mejor performance relativa se explica en gran medida por las ofertas de Precios Cuidados, que son, de lejos, los productos más publicitados de las góndolas argentinas.

Dentro de las cadenas de supermercados, Carrefour es la que hizo una lectura más inteligente del nuevo escenario y se apalancó en los Precios Cuidados para impulsar la expansión de Carrefour Express.

Hoy, esta propuesta cuenta con más de 360 locales distribuidos en la Capital y el Gran Buenos Aires, y su crecimiento se basó en los clientes que supo quitarles a los autoservicios chinos y a los almacenes de barrio que no cuentan con los productos de la canasta oficial.

Pese a estos beneficios, en los supermercados destacan que no todas son buenas noticias. “El mayor flanco débil que tiene el programa es que se está agrandando la brecha entre Precios Cuidados y el resto de los productos. No sólo en materia de precios, sino en los volúmenes de venta. La demanda se concentra cada vez más en los productos con el cartelito de Precios Cuidados, aun en los casos en que en la góndola hay un artículo de la competencia que está más barato”, reconocieron en una cadena.

La contracara de este crecimiento relativo de los supermercados, que están ganando participación de mercado porque sus ventas caen menos que las del resto de los canales, es el mal momento que viven los autoservicios chinos.

Según una medición de la consultora especializada Scanntech, en 2014 los supermercados de ese origen sufrieron una caída de 8,2% en su volumen de ventas, que se explica, entre otros factores, por la imposibilidad de acceder a las ofertas de Precios Cuidados.

La ficción sobre la participación de los chinos llega a extremos insólitos. La publicidad de Fútbol para Todos en la que aparecía un comerciante llamado Andrés Chiang contando cómo le habían aumentado sus ventas gracias al programa oficial no fue filmada en un autoservicio chino, sino en un supermercado tradicional de la cadena Josimar, que le prestó la locación para el aviso.

“La mayor penetración de los Precios Cuidados se da en la categoría de productos de heladera, donde los artículos que integran la canasta oficial representan el 15% de las ventas totales. Y ésta es una categoría en la que históricamente los chinos eran muy fuertes. Ahora están sufriendo una migración de clientes hacia las grandes cadenas”, explicó José Amodei, director de la consultora CCR.

Desde el lado de las marcas, también se puede hablar de ganadores y perdedores de Precios Cuidados. Lo que se repite en este sector es que, a contramano de lo que asegura el discurso oficial, las principales beneficiadas no son las pymes, sino las grandes empresas, que cuentan con espaldas económicas como para reducir sus márgenes de rentabilidad en algunos productos a cambio de seguir ganando con el resto.

“El programa fue un éxito y está claro que es uno de los logros que puede mostrar el equipo económico. Precios Cuidados provocó una variación positiva para la gran mayoría de los productos participantes. Pero como contrapartida estamos enfrentando situaciones muy complejas en materia de rentabilidad, especialmente en algunos rubros, como el aceite. Hoy, el aceite tiene un precio irreal, en el que los exportadores están subsidiando a los consumidores locales”, dijeron en Molinos Río de la Plata, que se jacta de ser el principal abastecedor de alimentos en Precios Cuidados, con más de 120 millones de unidades entregadas desde la puesta en marcha del plan.

Los buenos resultados además provocaron que las grandes empresas adapten sus estrategias al nuevo escenario. En algunos casos, como el de las gaseosas, las empresas líderes optaron por usar Precios Cuidados como una barrera para intentar frenar el avance de las segundas marcas, que tienden a ganar terreno en un escenario de alta inflación y bajo consumo como el actual. Con esta lógica, se entiende que Coca-Cola haya aceptado sumar a la canasta oficial a uno de sus productos estrella, la Coca-Cola de litro y medio, o que Pepsi incorporara a 7UP, que es la marca líder en el segmento de gaseosas lima-limón.

“Hoy, con la Secretaría de Comercio tenemos un affectio societatis, porque al final del día somos socios. Como si se tratara de una producción à façon, nosotros nos encargamos de fabricar un producto que después se comercializa bajo la gran marca de Precios Cuidados y en la que el Gobierno nos fija el precio de venta, los canales de comercialización y hasta se hace cargo de la publicidad”, explicaron en una empresa líder de alimentos.

EXCEPCIONES

En el caso de las pymes, algunas firmas lograron transformar a Precios Cuidados en un aliado a la hora de negociar con las grandes cadenas de supermercados.

“El plan nos permitió desembarcar en Buenos Aires. Nosotros éramos muy fuertes en el interior, pero nos costaba entrar en las grandes cadenas en Capital y GBA, y lo pudimos hacer incorporando tres productos a la lista oficial”, explicó Daniel Persano, gerente comercial de Inalpa, una empresa santafecina fabricante de conservas.

De todos modos, el caso de Inalpa representa una excepción y el diagnóstico compartido por empresarios y analistas es que el plan, lejos de haber favorecido la “cruzada contra los grupos monopólicos” que aparece una y otra vez en el discurso del Gobierno, terminó jugando a favor de una mayor concentración de la oferta.

El peso que tienen las empresas más grandes queda claro cuando se analiza cómo se compone la canasta de artículos que integran Precios Cuidados.

Del total de 297 alimentos y bebidas con marca que integran el plan, más de un tercio es aportado por una decena de empresas, que además son las líderes en sus rubros, como Molinos Río de la Plata, La Serenísima, Nestlé, Arcor, Coca-Cola, Danone y AGD.

La concentración es todavía mayor en el rubro de artículos de limpieza, donde sólo cinco compañías (las multinacionales Unilever y Procter & Gamble y las locales Queruclor, Ceras Suiza y Ecovita) controlan el 68% de la oferta de Precios Cuidados.

Además, la lista de empresas que tienen el papel más relevante en Precios Cuidados reúne casi a los mismos nombres a los que el Gobierno acusa de ser los formadores de precios y los responsables de que la Argentina esté peleando con Sudán el segundo puesto en el ranking mundial de inflación, sólo superada por Venezuela.

Los altos niveles de inflación de la Argentina y Venezuela contrastan con lo que sucede en el resto de América del Sur, donde ningún otro país enfrenta una inflación anual de dos dígitos. Y para lograr mantener los precios bajo control, gobiernos de ideologías distintas como la Bolivia de Evo Morales, el Brasil de Dilma Rousseff o la Colombia de Juan Manuel Santos no están apelando a programas del estilo de Precios Cuidados, sino a recetas más tradicionales, como las metas de inflación, el control de la emisión y el equilibrio fiscal.

COSTO POLÍTICO

La lectura superoptimista que hacen el Gobierno y algunas empresas sobre la marcha de los Precios Cuidados está lejos de ser compartida por la mayoría de los analistas privados, que destacan que, más allá de los golpes publicitarios y la buena respuesta en las góndolas, el programa no cumplió con el objetivo para el que había sido creado.

“Si bien Precios Cuidados resultó funcional para lograr que los hogares de menos ingresos accedan a ciertos productos, no pudo resolver el problema de la inflación”, afirma Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

Tanto o más importante que la interpretación de sus resultados es la visión sobre el futuro político del plan. Cuando faltan menos de seis meses para las elecciones presidenciales, el gran interrogante que se abre ahora es qué puede pasar con esta herramienta en 2016. Hace unas semanas, Matías Videla, gerente general de Cencosud (Jumbo, Disco), se atrevió a poner en duda la continuidad del programa con el nuevo gobierno. “Precios Cuidados está bien marketineado y una parte importante de nuestros clientes lo solicitan. Pero no va a continuar en 2016, porque ninguna plataforma electoral lo toma como un método contra la inflación”, afirmó.

El economista Camilo Tiscornia dice que la continuidad del plan está muy ligada al resultado de las elecciones. “Lo que puede pasar en 2016 va a depender mucho de quién sea presidente. En el caso de que sea Scioli, le veo más posibilidades de continuación.”

La sensación dominante es que, más allá de quién gane las elecciones, al próximo presidente no le resultará fácil terminar de un día para el otro con una política que goza de alta popularidad.

“Precios Cuidados se transformó en una iniciativa muy instalada en la mente del consumidor. La gente ve al programa como algo positivo y como una herramienta que le sirvió para defender su poder adquisitivo frente a lo que considera un afán excesivo de las marcas”, señaló Juan Manuel Primbas, gerente general de la consultora Kantar Worldpanel, que le augura a la herramienta creada por Axel Kicillof y Augusto Cosa una permanencia en el tiempo que trascenderá al paso de sus creadores por el Ministerio de Economía.

Más terminante es la visión que tiene Luciano Cohan, economista de la consultora Elypsis. “Estoy convencido de que Precios Cuidados es una pérdida de tiempo y de recursos. Es una estrategia que da la falsa sensación de que el Gobierno está haciendo algo, pero en realidad es la misma política que llevó adelante Guillermo Moreno durante seis o siete años. Sólo que ahora tiene una página web más linda y el plan está un poco mejor publicitado.”

EN LA REGIÓN, POCOS PAÍSES SUFREN EL PROBLEMA

Ranking de inflación en 2014

La Nación

“Relanzan Precios Cuidados 2015: Nuevos productos y subas de hasta 5%”

El Gobierno anunció ayer el lanzamiento de Precios Cuidados 2015. Durante los próximos tres meses, los precios de los productos del acuerdo estarán en promedio 3,8 por ciento por encima del trimestre anterior, mientras que se incorporan otros 52 artículos con una baja media del 9 por ciento con respecto a los precios actuales del mercado. En total, la lista pasa a tener 451 ítem. “Esto nos permite tener previsibilidad de precios hasta abril”, afirmó el secretario de Comercio, Augusto Costa. El acuerdo tiene las mismas características que el firmado hace un año, con revisiones trimestrales según la variación de costos y sanciones ante incumplimientos, con la novedad de que la legislación vigente ahora exige que las empresas multadas paguen primero y después reclamen en la Justicia. “El éxito de Precios Cuidados es uno de los casos más paradigmáticos de pronósticos fallidos”, criticó el ministro de Economía, Axel Kicillof (ver aparte).

El anuncio fue encabezado por Kicillof y Costa en el salón de actos de la Secretaría de Comercio, con presencia de empresarios de la comercialización y la producción que participan del acuerdo, junto a técnicos de varias dependencias oficiales. El ministro concentró su discurso en la crítica sobre la prensa y los economistas opositores. “Recuerdo los horripilantes pronósticos. Que las empresas se iban a ir, que iba a fallar, que iban a desabastecer. Pero la verdad es que el acuerdo es cada vez más representativo y ganó peso entre la gente”, indicó.

La lista del acuerdo en las grandes cadenas de supermercados se amplió hasta 451 artículos, 52 más que a finales del año pasado. Las novedades aparecen con precios que son en promedio un 9 por ciento más bajos que los actuales en las góndolas. La tabla que acompaña a esta nota detalla las incorporaciones, que incluyen lustramuebles, vino, jabón de tocador, miel, edulcorante y papel higiénico, entre otros. Con respecto al listado inicial del programa (de 194 ítem), hay 257 productos nuevos.

La variación promedio de precios para el primer trimestre es de 3,8 por ciento. El rubro que más crece es frutas y verduras (5,1 por ciento), seguido por lácteos (4,6), limpieza (4,2), bebidas (3,9), almacén (3,7), carnes y procesados (3,5), perfumería (3,2), librería (2,6) y panificados (2,3). La lógica de los aumentos, según el Gobierno, es achicar el margen de rentabilidad empresario pero no tanto como para eliminarlo. De esa forma, reduce el incentivo de las empresas de desabastecer el mercado. El caso de máxima sería que las firmas perdieran plata con los productos del acuerdo, un esquema destinado a no perdurar.

A pesar de que el margen unitario (la ganancia por unidad vendida) es más chico, el volumen de ventas creció tanto para los artículos del acuerdo que las empresas ven con buenos ojos tener algunas líneas de productos dentro del programa. El aumento promedio de las ventas de los bienes de Precios Cuidados es del 75 por ciento en la comparación anual. Es un crecimiento muy significativo frente a la dinámica de baja o estancamiento del consumo en general.

Según el Indec, la variación de precios entre enero y noviembre es de 22,7 por ciento. En el mismo período, informó ayer el Ministerio de Economía, los productos del acuerdo dentro del índice oficial (artículos que en el caso de los grandes supermercados tienen precio acordado pero su valor fuera de esos establecimientos es “de mercado”) fue del 20,4 por ciento. Esa diferencia se explica porque en la lista de Precios Cuidados la variación entre enero y abril acumula sólo un 16,2 por ciento.

Costa repitió que la variación de Precios Cuidados responde a la evolución de los costos y no a la especulación. Con esa lógica, las diferencias de los precios dentro y fuera del acuerdo dan cuenta entonces del tamaño de las avivadas empresariales. Entre enero 2014 y abril 2015 los Precios Cuidados del rubro almacén habrán subido 17,2 por ciento; en bebidas, 14,2; lácteos, 19,1; limpieza, 17,4 y perfumería, 22,8 por ciento. En cambio, la inflación “de mercado” según el Indec sólo entre enero y noviembre de 2014, en esos segmentos, fue de 25, 17,5, 24,7, 22,7 y 22,8 por ciento, respectivamente.

“Precios Cuidados fue un golpe a la especulación. Los analistas en su momento decían que se iba a disparar el dólar, las tarifas y los precios. Y sin embargo las empresas firmaron su ingreso al acuerdo. La clave del éxito fue que a Precios Cuidados lo defiende la gente”, destacó Kicillof.

En efecto, el programa fue ganando terreno entre los consumidores. En el primer año del acuerdo las llamadas mensuales al 0800-666-1518 para efectuar reclamos ante dificultades de abastecimiento pasaron de 10 mil a 25 mil mensuales, mientras que las visitas al sitio web http://www.precioscuidados.gob.ar subieron de 150 mil a 300 mil por mes. La mayor participación del público no se disparó ante más incumplimientos empresarios, porque el abastecimiento subió a lo largo del año desde el 73 hasta el 82 por ciento.

Uno de los objetivos que se trazó el Gobierno para este año es dar impulso al acuerdo de precios en los almacenes y pequeños comercios. Es una tarea que se viene llevando a cabo a través de acuerdos con municipios de todo el país, aunque el programa está todavía lejos de tener en esos establecimientos una presencia contundente. En tanto, durante los próximos días se conocerán las novedades de la lista de Precios Cuidados en los supermercados regionales, mayoristas y distribuidores.

Página 12

 

“Con nuevos productos, lanzan la cuarta etapa de Precios Cuidados”

A pesar de que los resultados están muy lejos de lo esperado, el Gobierno prepara el relanzamiento de los Precios Cuidados apuntando no sólo a lo que resta del año, sino también a 2015.

El próximo lunes vencerá el plazo para una nueva renovación del programa oficial y la intención de la Secretaría de Comercio es anunciar oficialmente los cambios entre el martes y el miércoles. En principio, la nueva lista estará vigente hasta los primeros días de enero, aunque en las reuniones con los empresarios el secretario de Comercio, Augusto Costa, ya les adelantó que la intención es mantener el programa durante todo el año próximo.

Esta semana, las principales empresas fabricantes y los grandes supermercados les presentaron a las autoridades de Comercio las listas con los aumentos de precios que pretendían incorporar a Precios Cuidados. Hasta última hora de ayer, las compañías estuvieron esperando la respuesta a sus pedidos, aunque por los primeros contactos que tuvieron con los funcionarios se calcula que las subas rondarán el 5% y en el mejor de los casos llegarán a 7 por ciento.

En cualquier caso, los porcentajes están muy lejos del objetivo de las empresas que participan del acuerdo y que están reclamando subas de al menos dos dígitos para hacer frente al incremento de sus costos.

“Cuando se lanzaron los Precios Cuidados, a principios de año, Costa nos había prometido que los precios se iban a actualizar por los costos, pero el problema es que nunca se cumplió, con lo cual cada vez hay más empresas viendo cómo hacer para bajarse del acuerdo”, se sinceró el director de una multinacional.

Si finalmente el Gobierno termina concediendo una suba promedio de 5%, los productos que integran Precios Cuidados acumularán en promedio una suba de 17% en lo que va del año. En términos absolutos se podría pensar que se trata de un aumento no menor y que está en línea con la inflación oficial, que acumuló en los primeros ocho meses del año un incremento de 18,2 por ciento.

Sin embargo, el porcentaje acumulado está claramente por debajo de todas las mediciones privadas, que dan cuenta de una suba acumulada en el costo de vida cercana al 30 por ciento entre enero y septiembre.

En todos los casos, los aumentos de precios son negociados por las empresas fabricantes, sin la intermediación de las cámaras sectoriales, que excepto para este tema, son las interlocutoras favoritas de la Secretaría de Comercio.

Se incorporaran productos y se revisarán los precios: se incorporarán productos para el verano, como repelente para insectos o protector solar, cuyos productos contarán con precios de referencia, y además se incorporarán productos para bebés, como mamaderas y chupetes

CONSUMO, EN BAJA

Los aumentos serán acompañados por una ampliación de la lista y se espera que el martes se anuncie la incorporación de una decena de marcas y presentaciones, apuntando a los rubros más sensibles a los problemas de abastecimiento, como azúcar, yerba mate y arroz.

En el caso de la yerba, además, no se descarta que el aumento autorizado por el Gobierno supere el 7%, a partir del pedido que hicieron los productores para hacer frente al incremento que tuvo el valor de la hoja verde. Más allá de las quejas de las empresas que aseguran que están trabajando a pérdida, el aliado menos buscado que encontró el Gobierno para la continuidad de Precios Cuidados fue el consumo. En agosto, las ventas de alimentos, bebidas y el resto de los artículos de la canasta básica cerraron en baja por octavo mes consecutivo. En este contexto, los artículos de la canasta oficial son los que mejor están sobrellevando la crisis, en parte porque la incidencia de la publicidad oficial termina canalizando las compras de los consumidores en las grandes cadenas.

“La demanda se concentra cada vez más en artículos que forman parte de Precios Cuidados, pero el problema es que se trata de menos de 500 productos, cuando un supermercado mediano trabaja con más de 30.000 ítems y un hipermercado puede llegar a los 80.000”, explicó Damián Di Pace, analista en consumo minorista de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

SIN EFECTO CONTAGIO

Precios de referencia

Uno de los objetivos del plan oficial era que los Precios Cuidados funcionaran como referencia para el resto de los productos en las góndolas.

Inflación oficial

Ese efecto contagio ?no se cumplió y el propio Indec reconoció que la inflación acumulada entre enero y agosto alcanzó ?18,3 por ciento.

Preocupación privada

Para los analistas, el panorama es peor e indican que la inflación hasta septiembre llegó a 30%.

La Naciòn /minutouno.com

Cristina, frente a un nuevo desafío: ¿podrá convencer a una cautelosa clase media con su “operativo buena onda”?

Contra la recesión, un operativo de “buena onda”. Esa es, básicamente, la explicación que dio el Gobierno respecto de cómo se hará frente al bajón en el consumo.

Como el argumento fundamental para esta caída de ventas es un problema de expectativas e incertidumbre, fogoneadas por los medios de comunicación, entonces la forma de revertir la situación es convencer a la población sobre lo bueno que resulta consumir.

“La mala onda termina amargando a la gente, la envejece, te salen arrugas, tenés que tomar pastillas para los nervios; no es bueno ni para la salud, ni para la economía”, sintetizó anoche Cristina Kirchner, al anunciar su plan.

Y su ministro de economía, Axel Kicillof, señaló que la forma de evitar la “profecía autocumplida” de la crisis económica es elregreso al crédito de 12 cuotas sin interés.

El plan, al que adhieren las principales tarjetas del país -VISA, American Express, Mastercard, Nativa, Diners, entre otras-, servirá para adquirir electrodomésticos de línea blanca, indumentaria, muebles, materiales para la construcción y pasajes de microsy hoteles con esa modalidad.

Al explicar la medida, Kicillof, precisó que se trata de un plan “voluntario y en beneficio mutuo” que “coordina muchísimos eslabones de la cadena de valor”.

Buscando efecto en remedios viejos
Lo curioso del caso es que, al contrario de lo que el Gobierno afirma, si todos los medios anuncian una devaluación inminente, eso debería ser un aliciente y no un freno para comprar bienes cuyos valores se rigen por el dólar.

De la misma manera, la perspectiva de una mayor inflación llevaría a la preferencia por consumir a crédito, dado que la cuota se va erosionando por el “efecto licuación”.

Eso fue, sin ir más lejos, lo que ocurrió hace exactamente un año cuando se vivió un boom en laventa de autos.

Ahora, en cambio, el problema parece estar centrado en el empeoramiento de la percepciónque tiene la gente sobre el riesgo a perder el empleo. Según la encuesta que mide, mes a mes, la Universidad Católica, un contundente 60% opina que es difícil conseguir trabajo.

En los buenos tiempos del boom consumista, la cifra era menos de la mitad.

El anuncio se enmarca en el tipo de iniciativas pro-consumo que la Presidenta añora de su anterior experiencia recesiva en 2009 pero que, en este momento, parecen no rendir losmismos resultados.

Hasta ahora, el reflote de los Cedin no ha movido la aguja en el mercado inmobiliario.Tampoco el “boicoteado” ProCreAuto ha podido revertir el desplome de las ventas de vehículos.

En principio, las perspectivas del Plan Ahora 12 no lucen optimistas, en la medida en que las noticias de los medios sigan siendo las suspensiones y despidos de personal.

“El que crea que va a salvar su trabajo guardando la plata o comprando dólares, lo más probable es que en el mediano plazo lo termine perdiendo”, había advertido la Presidenta en un reciente acto.

Lo cierto es que hace bien en preocuparse, porque los números que surgen del sector privado no hacen más que confirmar la caída libre en las ventas.

Los analistas creen que las posibilidades son dos, por cierto ninguna optimista:

1.- Acuerdo con los fondos buitres y salida del default: en este caso, el PBI “apenas” se contraería un 1,5% y el consumo caería “sólo” 1,8%, según la previsión de la consultora Abeceb.

2.- No hay acuerdo y se prolonga el escenario actual: la proyección entonces es una caída del PBI del 3,5%, con una demanda interna que se desplomaría 4%, y todo acompañado por una inflación del 41%.

A Cristina no le hacen caso
A esta altura, los comerciantes ya no disimulan su alarma ni buscan explicaciones estacionales.

Es que ni siquiera el Mundial de Fútbol, uno de los eventos que más impulsa el ánimo consumista, logró mover la aguja en los mostradores, hoy día entre los más fríos de la década.

“Hay que remontarse hasta septiembre de 2009 para encontrar bajas superiores”,aseguraron fuentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Según el último informe de la entidad, el desplome en las ventas minoristas se acercó al 10% en comparación a 2013, situación que deja en estado de alerta a los dueños de locales (ver cuadro).

Un dato que llama la atención es que la caída afecta a los 22 rubros relevados por CAME, que van desde alimentos y bebidas hasta materiales de construcción, pasando por farmacias, bazar, muebles de hogar e indumentaria.

Si bien se trató de un derrumbe generalizado, desde la entidad señalan que las bajas más pronunciadas en julio tuvieron lugar en la actividad inmobiliaria (con un desplome de casi 20%), electrodomésticos, bijouterie, jugueterías y artículos de librería, estos últimos con variaciones negativas superiores al 13%.

Cabe destacar que la tendencia a la baja en las ventas minoristas se inició con el arranque de 2014 y se fue sosteniendo con el avance de los meses.

Súper y shoppings, también hacia abajo
Paralelamente, el nivel de demanda en las grandes superficies también está flaqueando: las ventas en supermercados crecieron 35% en pesos corrientes, mientras que en centros de compra registraron un alza menor al 24% respecto a un año atrás.

Frente a estas cifras, desde Econviews, consultora que dirige Miguel Kiguel, alertan que elritmo consumista en estos establecimientos “cayó con fuerza en términos reales, en un entorno en el que la inflación interanual ascendió al 40%, según el IPC Congreso”.

Afectados por las subas de precios y las peores perspectivas económicas, también es preocupante la crisis que atraviesa el mercado automotor y el de motos.

En el caso de los 0Km, el bajón en ventas es del orden del 30%. Si bien en la industria hablan de que se ingresó en una fase de “estabilización”, preocupa el limitado efecto del plan oficial ProCreAuto.

En tanto, desde la CAME atribuyen la caída generalizada en las ventas minoristas a dos cuestiones puntuales:

• La incertidumbre financiera.
• La caída del salario en términos reales.

Pero los economistas creen que, además, uno de los factores que está resultando determinante es el incremento de los despidos, lo cual contagia una actitud cautelosa, por el temor a que aumente el desempleo.

Las encuestas sobre el humor del consumidor, como la que realiza la Universidad Católica (UCA), marcan que la gente piensa absolutamente al revés de la Presidenta: considera que, desde la recesión de 2009, éste es uno de los peores momentos como para comprar bienes durables (ver cuadro).

“De acuerdo con el INDEC, el consumo privado viene cayendo desde hace un año. Esto no pasaba desde el 2001″, señaló el economista Alfonso Prat Gay.

Por su parte, los directivos de CAME destacaron que, en este marco, las herramientas tradicionales del marketing ahora surten escaso efecto.

Así, por más que hubo más descuentos y promociones y los comercios lanzaronliquidaciones, señalan que éstas “pasaron bastante desapercibidas en un público que miró poco”.

Otra de las categorías más castigadas viene siendo la del calzado, cuyas ventas descendieron más de un 8% en un año.

La explicación que dio Fabián Castillo, presidente de la Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto (FCCA), es que “la gente hoy está cuidando más el bolsillo y los gastos fijoscotidianos se vuelven cada vez más difíciles de sostener”.

En tanto, desde Econviews señalaron que “el consumo privado sufrió, en lo que va del año, las consecuencias de la devaluación de fines de enero y la aceleración de la inflación, que impactaron de lleno sobre los salarios reales, las expectativas y la confianza de los consumidores”.

La apuesta frustrada de electro
Uno de los datos más llamativos tiene que ver con el desplome que sufrieron los electrodomésticos en los últimos meses, incluso con caídas superiores al 13% pese a Brasil 2014.

Justamente, en pleno fervor mundialista y a pesar de que se ofrecían planes de hasta 18 cuotas, la comercialización en el rubro pasó por uno de sus peores momentos y lejos estuvode lo que fuera el “boom” del campeonato 2010.

Por otra parte, este año el recambio tecnológico no ayudó. En palabras de Castillo, “antes hubo un boom de LCD, pero ahora tal recambio ya estaba hecho”.

Otro factor que mencionan los expertos que actuó como un freno a las compras en aquellos rubros en que los argentinos se acostumbraron a “cuotear” tiene que ver con que laincertidumbre respecto del escenario económico los impulsó a actuar con más cautela (ver imagen).

Es así que “la gente hoy prefiere no endeudarse y hay una retracción en las decisiones de compra”, apunta Guillermo Barbero, ejecutivo a cargo del área Financiamiento al Consumo de la firma FirstFirst Corporate Finance Advisors.

De cara a los próximos meses, bajo la óptica de Dante Sica, director de Abeceb, el rubro de laelectrónica es uno de los que peores perspectivas tiene, en caso de que no se llegue a un arreglo con los holdouts.

Esto es así dado que los desacuerdos redundarán en una aceleración del tipo de cambio, enuna mayor inflación y en una pérdida del poder adquisitivo de las familias.

Cambios en las góndolas
Dentro de la caída generalizada en ventas, algunos rubros “se salvaron”, principalmente, aquellos relacionados con el consumo básico. En este sentido, desde CAME indicaron que labaja fue más leve en alimentos y bebidas, donde la variación negativa fue de apenas un 4%.

Desde la entidad advirtieron que el cuidado de la billetera también se hizo sentir en las góndolas, alejando a los consumidores de las primeras marcas.

“En los mercados y almacenes de barrio, la gente eligió segundas o terceras (marcas) para abaratar la canasta”, apuntaron desde CAME.

Esperando la primavera
Frente a un escenario complejo en materia de ventas, son pocos los empresarios que “ponen sus fichas” en un crecimiento de cara a los próximos meses.

Los más optimistas son los comerciantes del rubro indumentaria, quienes explican que, dado que las prendas de la colección primavera-verano son menos costosas, esperan que los argentinos se vean más tentados a gastar.

Sin embargo, el temor entre los expertos es que un cóctel conformado por una aceleración de la inflación y un mayor ritmo de devaluación, termine licuando aun más el poder adquisitivo de los argentinos.

Pero, frente a eso, está Cristina y su operativo “buena onda”. Resta por ver si el Plan Ahora 12 ayudará a vencer el desánimo de los “asustados” clase media.

IProfesional

“Doce cuotas para consumir industria nacional”

El Gobierno lanzó un plan de financiamiento para la compra de bienes producidos por la industria nacional en doce cuotas sin interés a través del pago con tarjeta de crédito. El objetivo es incentivar la manufactura local a través del impulso al consumo privado. La facilidad crediticia comenzará a regir mañana y permitirá adquirir motos, bicicletas, línea blanca, marroquinería, indumentaria, calzado, materiales para la construcción, muebles y turismo nacional. El programa llamado Ahora 12 tendrá una vigencia de seis meses en todo el territorio nacional. Beneficia a varios sectores fabriles donde predominan las pymes. “Esto es para comprar trabajo argentino. Porque cuando empiezan a fundirse los que hacen heladeras, toda la cadena se deteriora”, dijo la presidenta Cristina Fernández, y recomendó “invertir en cosas que se tocan y se ven, el resto es cuento chino”, en alusión al dólar.

El Gobierno eligió a los sectores participantes del nuevo programa en función de su último rendimiento en ventas. El ministro de Economía, Axel Kicillof, resumió que el deterioro más pronunciado se verificó en bienes de consumo durable y lo vinculó con las “expectativas negativas” que afectan las decisiones individuales (ver aparte). Detalló que los más castigados son línea blanca, que cayó 8,5 por ciento interanual en el primer trimestre, y motos y bicicletas, con un 7,8 en el mismo período. Otros sectores como indumentaria, calzado y muebles crecen por debajo del promedio de los últimos años. Según la información provista por las tarjetas de crédito, la cantidad de tickets emitidos entre enero y junio en indumentaria no se modificó y en artículos del hogar cayó un 3 por ciento. No sucedió lo mismo en restaurantes y combustibles, donde la emisión de tickets creció 18 por ciento, ni tampoco en los supermercados, sector que registró un avance del 16 por ciento, subrayó Kicillof.

“Este programa coordina muchos sectores de la producción, el comercio y el sector financiero, con la cooperación del Estado nacional. Hemos detectado subas indebidas de precios y de las tasas de interés y vamos a usar los instrumentos para impedir esos abusos”, indicó el ministro. Según los datos oficiales, las ventas en los shoppings en lo que va del año crecieron 31,3 por ciento a precios corrientes, mientras que las operaciones en los supermercados muestra un avance de 37,5.

Kicillof también vinculó el desempeño de la industria local con la retracción de la demanda externa “en un mundo que todavía está en proceso recesivo”. Recordó la situación de estancamiento de Europa, la muy lenta recuperación de los Estados Unidos y el bajo crecimiento de Brasil.

El lanzamiento del nuevo plan busca cortar con las expectativas negativas generadas por el clima de incertidumbre en algunas variables macroeconómicas, potenciado por la retórica de economistas opositores. El plan de las doce cuotas tiene similitudes con el Pro.Cre.Auto, aunque en este caso no hay precios promocionales, sino que son los de mercado.

Los productos incluidos en el programa del rubro de línea blanca son secarropas, lavarropas, heladeras, freezers, cocinas a gas, termotanques y calefones. También hay motos, bicicletas, muebles, indumentaria, calzado, marroquinería y materiales de la construcción. En turismo nacional, abarca los pasajes de ómnibus de larga distancia a destinos nacionales y hoteles de hasta tres estrellas. “Hemos elegido estos sectores porque generan empleo y dinamizan la producción, con una alta y creciente participación de producción nacional en el mercado interno”, señaló la ministra de Industria, Débora Giorgi. Desde esa cartera explicaron que esos sectores recibieron una fuerte demanda en 2013, crearon empleo en esa medida y por ello se ven necesitados de continuar teniendo un buen ritmo de ventas. En conjunto, esos sectores, se calcula, emplean a 148.500 trabajadores.

El programa estará disponible desde este sábado hasta el 1º de marzo de 2015. Funcionará de jueves a domingo a través de compras con tarjeta de crédito en aquellos comercios que acepten ese medio de pago. El plan comenzará aceptando las tarjetas Visa, Mastercard, American Express, Cabal, Argencard, Tarjeta Sho-pping, Nativa, Diners, Tarjeta Naranja y Nevada, que abarcan el 80 por ciento del mercado local. El Gobierno espera que el plan tenga presencia en más de 100 mil comercios. Los establecimientos que se adhieran van a tener que mostrar un sticker característico que identifique el consumidor.

El plan Ahora 12 exige que los productos elegidos se vendan en doce cuotas sin interés ni cupo, que es la modalidad por lo general utilizada hoy por los comercios. Es decir, no valdrá el “hasta agotar stock”. A cambio, los comercios cobrarán en 48 horas (en el caso de las tarjetas que trabajan con bancos) con un interés del 10 por ciento, contra el 25 al 30 por ciento que deben afrontar en la actualidad. En tanto, el Estado liberará el 16 por ciento de encaje que aplica a estos préstamos para que las tarjetas mantengan rentabilidad.

“Esto muestra que la preocupación no sólo está puesta en las grandes empresas como las automotrices, sino también en las pymes nacionales. Esperamos que pueda aumentar el consumo y también desincentivar el mercado informal, porque para financiar con tarjeta hay que declarar las ventas. Es una forma de evitar que aparezcan problemas de empleo”, señaló a este diario Marcelo Fernández, titular de la Cgera. En la medida en que se trata de sectores protegidos de las importaciones por las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), las pymes esperan que la demanda no se desbande hacia los importados. La contraparte privada es en primer lugar el sostenimiento de los puestos de trabajo.

Página 12


Autor

Emiliano Schwartz

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