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“Consumo sin anabólicos: sin las 12 cuotas, caen ventas hasta 30% y crece el alerta en grandes cadenas”

El consumo es una de las columnas vertebrales sobre la cual la administración kirchnerista construyó “el modelo”. 

Y lo hizo de distintas formas: dando vía libre a las subas salariales, expandiendo a niveles récord el gasto público, retrasando el valor del dólar, congelando las tarifas de los servicios públicos o “pisando” el precio del combustible.

Sin embargo, 2014 marcó un claro punto de inflexión para el consumo. Ante el acelerado deterioro del frente fiscal, la escasez de dólares y los problemas de competitividad, el Gobierno debió avanzar en una dirección que, hasta ese momento, no figuraba en la “hoja de ruta” del discurso oficial.

El salto del tipo de cambio que tuvo lugar a fines de enero último, la suba de impuestos a los 0Km, el incremento de las tasas de interés y la inminente avanzada de Axel Kicillof para recortar los subsidios a los servicios públicos, son muestras de este drástico cambio de rumbo.

A pesar de esto, en el discurso que ofreciera ante el Congreso, la presidenta Cristina Kirchner hizo un llamado para que el principal motor de la economía no baje un cambio: “¡Se cayó el mundo! ¡Se está cayendo la exportación! Precisamente por eso es necesario mantener vigoroso y muy vigente el consumo interno“, disparó la mandataria.

La Jefa de Estado incluso fue un paso más allá cuando llamó a los empresarios a “ponerle el hombro al país para continuar con este crecimiento”, especialmente a aquellos industriales “que antes no tenían producción porque todo era importado pero que hoy hacen lavarropas y heladeras en el país y han ganado mucho dinero“.

Sin embargo, a contramano de los deseos de la administración K, algunos rubros de actividad están atravesando una dura coyuntura, producto del abrupto cambio de contexto que sobrevino tras la devaluación de enero.

Una de las peores partes se las está llevando la industria automotriz, que viene de registrar una caída en las ventas de casi 9% en febrero, pero con un desplome que alcanza el 70% si se consideran sólo las marcas Premium.

También está atravesando una difícil situación el negocio de las motos, con patentamientos que se derrumbaron cerca del 30% el mes pasado, lo que llevó a los concesionarios a declararse en “estado de emergencia económica”. 

El salto del dólar, su impacto en los precios -por el alto contenido importado- y el incremento del impuesto a los bienes suntuarios explican la mala performance de estas ramas de actividad.

Sin embargo, los efectos de la “tormenta” no se limitan a esos rubros: directivos de cadenas de electrodomésticos están advirtiendo que, desde el arranque de febrero hasta hoy, las ventas de línea blanca y de artículos electrónicos acumulan un derrumbe que va del 20% al 30% en comparación con el mismo período del año pasado.

Un gerente de una de las tres cadenas de retail más importantes del país confirmó a este medio, bajo a estricto off the record, que el nivel de operaciones experimentó una preocupante contracción de casi 30%.

Este fenómeno también se sintió con fuerza en el interior del país: desde la cadena Naldo Lombardi, que cuenta con 40 sucursales distribuidas en provincia de Buenos AiresSanta Fe,CórdobaSan Luis y La Pampa, aseguraron a iProfesional que “desde el 1ro de febrero hubo una caída en el nivel de ventas de línea blanca y de productos electrónicos deaproximadamente 30%”.

Y así como los retailers venden y facturan menos, los fabricantes no pueden escapar de la turbulencia. Así, el escenario está pegando de lleno entre las empresas que producen desdeheladeras cocinas, hasta artículos tecnológicos, tales como televisoresnetbooks, celulares y demás dispositivos.

En esta dirección, el presidente de una de las principales fábricas de heladeras, con sede en Santa Fe, aseguró a este medio que “desde hace un mes a esta parte, los niveles de pedidos por parte de casas de electrodomésticos y supermercados se nos cayeron un 40% respecto de 2013″.

“Este dato es preocupante porque todos los años, a fines de febrero y principios de marzo, es cuando las cadenas y los híper empiezan a enviarnos las órdenes para abastecer la demandatras las vacaciones de verano”, agregó.

En tanto, el CEO de una empresa dedicada a la fabricación de notebooks netbooks instalada en la Provincia, destacó que “el ritmo de producción, exceptuando lo que se destina al programa ConectAr Igualdad, viene cayendo más de un 20%”.

El fin del “veranito” de cuotas
Las razones de este preocupante bajón, más que en la suba de precios -que está siendo contenida por el Gobierno, que sólo habilitó un ajuste de los valores al público del 7,5%- hay que buscarlas principalmente en el acortamiento de los planes de cuotas sin interés.

Cabe destacar que hasta enero, el “estándar” en cuanto a plazos de pago sin interés era de 12 meses, en tanto que ahora las cadenas, en general, no ofrecen este beneficio más allá de los 6 meses.

Así las cosas, un comprador que quiera adquirir desde una heladera hasta una notebook yfinanciar la operación a lo largo de un año, deberá hacer frente a una tasa de interés del orden del 40%, es decir, unos cinco puntos por encima de la inflación que proyectan algunas consultoras.

Desde el lado de la producción, el fin de la “fiesta de cuotas” también significa un duro golpe.

Al respecto, el presidente de la fábrica de heladeras destacó que “a nosotros nos complica muchísimo, porque un equipo estándar tranquilamente puede tener un valor al público de$8.000 o más. Y para esos niveles de precio, el financiamiento es clave”.

En diálogo con iProfesional, Horacio Lazarte, economista de Abeceb, destacó que “el peor golpe se lo lleva la línea blanca, es decir, todo lo que es heladeras, cocinas y lavarropas. Porque son bienes en los que el recambio tecnológico es mucho más lento. De modo que es el segmento donde el consumidor primero pisa el freno”.

Punto final al efecto “licuación”
Actualmente, en la página de un retailer como Frávega, por ejemplo, se puede adquirir una heladera General Electric -valuada en $11.369– en 6 pagos sin interés de casi $1.900. 

Como contrapartida, quien quiera “tarjetear” este mismo modelo pero a lo largo de 12 meses, deberá hacer frente a cuotas de casi $1.300, llevando el costo total del producto a los casi$15.600, es decir, unos $4.200 extra, lo que representa un recargo del 37% (ver imagen).

Paralelamente, quien piense en adquirir una notebook Asus a través del sitio de ventas online de Compumundo, podrá abonarla en hasta 6 cuotas por un valor total de $9.669.

Claro que, en caso de querer extender la financiación al doble, terminará desembolsando un total de $13.480. En la página especifican que son $3.800 extra en concepto de “recargo por financiación“, lo que equivale a un encarecimiento de casi 40% (ver imagen).

Cabe destacar que el Banco Ciudad es una de las pocas entidades que todavía ofrece planes de pago a “largo plazo” y sin intereses. El resto de las entidades, en cambio, ya se despidieron de los grandes beneficios.

Así las cosas, el actual sobrecosto que deben enfrentar los consumidores para financiar compras, implica un duro golpe al fenómeno conocido como “licuación“. Esto es, comprar un producto, financiarlo a un año de plazo o más e ir diluyendo el impacto de las cuotas de la mano de las mejoras salariales.

“Al acortamiento de los planes de pago se suma que se terminaron los incentivos para seguiradelantando consumo, básicamente porque hasta 2013 los ingresos venían empatándole a lainflación, pero para este año la expectativa es de una caída de los salarios en términos reales“, sostuvo Lazarte.

Las tasas, la clave
Desde enero, el titular del BCRA, Juan Carlos Fábrega avanzó con una fuerte suba de los tipos de interés con el objetivo de defender a la moneda local, inducir a que la gente se vuelque más a los plazos fijos y, de esta manera, evitar que buena parte de los pesos se canalicen al circuito blue.

Según Lazarte, “el escenario de tasas más caras hizo muy difícil para bancos y tarjetas mantener el esquema de cuotas a más largo plazo”.

Este contexto más adverso también le pega a las cadenas de electrodomésticos ehipermercados que apelan a los fideicomisos para consumo.

Durante mucho tiempo, estas empresas captaron una importante masa de liquidez a través delarmado de paquetes, cuyo principal activo son los “cupones” provenientes de las famosas doce cuotas sin interés, que venían promocionando con fuerza hasta 2013 tanto bancos como emisoras de tarjetas.

Estos paquetes luego son colocados bajo la forma de fideicomisos, a tasas más que tentadoras, y el producido de dicha operación aporta los fondos necesarios para la expansión del negocio. Sin embargo, la suba de las tasas de interés implica un golpe para este tipo de mecanismos.

El Mundial, apenas un “bálsamo”
El actual contexto, según Lazarte, complica especialmente a los fabricantes de línea blanca: la baja en ventas ya se tradujo en la eliminación de las horas extras, todo un síntoma para una actividad que se había acostumbrado a operar durante los últimos cinco años a plena capacidad.

“Por ahora no pensamos en despidos, tratamos de aguantar. No es tan simple cambiar los planes de producción de una semana a la otra. Pero si las ventas no mejoran, el panorama va a ser durísimo, porque las fábricas también tenemos que lidiar con otras variables, como lafuerte suba de costos y el acortamiento de la cadena de pagos. Hasta 2013 teníamos 60 días para pagar insumos como chapa o plásticos. Ahora gracias si nos dan una semana”, disparó un directivo de una fábrica de cocinas que pidió off the record.

Para Lazarte, el único rubro que podrá tener algún respiro es el de los televisores: “A partir del segundo trimestre, el Mundial de Fútbol podría motorizar un poco más las ventas. Hay cadenas de electrodomésticos que tienen mucho stock y seguramente tratarán de reducir el inventariocon alguna acción de marketing”.

El experto no cree que revivan las 50 cuotas sin interés como sucedió durante el campeonato pasado. “Lo más probable -sostuvo- es que las cadenas ofrezcan bonificaciones en el precio final para captar más compradores y no resignar market share”.

Pese a esto, Lazarte considera que “todo el negocio va a tender a la baja. De hecho, esperamos que 2014 cierre con una caída en el nivel general de ventas del 6%, pero con rubros como heladerascocinas lavarropas que seguramente sufrirán una contracción mucho mayor”.

IProfesional

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“Crecen 39% los créditos al consumo”

Consumo familiar con tarjetas de crédito creció casi 40%

De la mano de las 50 cuotas para la compra de LCD y las promociones con tarjetas, el mercado del crédito en la Argentina se disparó en el último año. De acuerdo con un estudio privado, el stock que mueven los préstamos al consumo a marzo de este año ascendía a $ 90.060 millones, lo que representa un incremento del 39% en relación con la medición anterior, realizada en el mismo mes de 2010.

El crecimiento que tuvo el crédito al consumo no se puede explicar exclusivamente por la inflación, y de hecho la suba en pesos superó ampliamente a las mediciones privadas, que informan de un aumento del costo de vida real cercano al 25 por ciento anual. Sin embargo, en el sector destacan que el crédito continúa mostrando un bajo nivel de penetración en el mercado argentino.

“A pesar del crecimiento que se vivió en el último tiempo, los créditos para el consumo tienen mucho terreno para crecer en la Argentina y no sería imposible duplicar las actuales cifras si se tiene en cuenta lo que pasa en países vecinos como Chile o Colombia”, explicó Guillermo Barbero, socio de Deloitte, la consultora que realiza desde hace cinco años su estudio sobre la evolución del crédito al consumo en la Argentina.

Barbero precisa que hoy la relación de deuda sobre los ingresos de los hogares argentinos se ubica en 2,2, es decir que en promedio las familias deben un poco más de dos veces sus ingresos mensuales, cuando un año atrás ese valor se ubicaba en 2,03. “Este nivel de endeudamiento es relativamente bajo no sólo en comparación con los países del Primer Mundo, donde la relación deuda/ingresos es de 20 a 1 como producto de la alta incidencia de los préstamos hipotecarios, sino también en relación con los vecinos, donde el promedio de créditos representa cuatro o cinco sueldos”, agregó el ejecutivo.

En Deloitte también desmienten la idea de que debido a las promociones y compras en cuotas que se intensificaron unos meses antes del Mundial de Sudáfrica 2010, los hogares argentinos se encuentran sobreendeudados.

PLAZOS CORTOS

“No vemos un incremento en los niveles de mora como producto de un sobreendeudamiento, aunque no descartamos que puede haber problemas con el perfil de las deudas de los hogares argentinos. Los plazos de devolución son muy reducidos y en la mayoría de los casos los créditos están tomados en períodos muy cortos”, explicó Barbero.

En la consultora además advirtieron que una eventual profundización de la crisis financiera internacional puede tener un impacto en el crédito local. En este sentido, en Deloitte destacan que si se toma como antecedente lo que sucedió a partir de la crisis desatada con la quiebra del banco norteamericano Lehman Brothers, en septiembre de 2008, se puede esperar un nivel de contracción de los créditos.

“La industria sigue muy focalizada en los perfiles de clientes que considera como más «seguros», es decir los de altos ingresos y los empleados en relación de dependencia. Y si se repite un escenario parecido al de 2008-09, se puede esperar una contracción de los créditos y una concentración de la oferta en los sectores económicos más altos”, señaló Barbero.

En la actualidad, los clientes de clase alta y media alta -lo que en términos marketineros se conoce como el segmento ABC1- concentran el 30% del crédito para el consumo, mientras que otro 44% se dirige a la clase media y la media baja. Y apenas un 26% de los préstamos son tomados por las personas de los segmentos D y E, que en teoría son lo que más lo necesitan.

La focalización en los hogares de mayores ingresos es aun más marcada entre los bancos privados, que concentran casi el 50% de sus líneas de créditos en el llamado ABC1.

Por su parte, en materia de plazos, los créditos personales muestran importantes variaciones de acuerdo con cuál es la entidad que otorga el financiamiento.

En el caso de los préstamos de los bancos, el 63% de las operaciones tienen un plazo de cancelación superior a los tres años, mientras que los créditos que entregan las cooperativas y financieras están concentrados en plazos de pago inferiores, que en el 80% de los casos no superan los quince meses.

En el caso de los montos, en tanto, los bancos privados trabajan con los niveles más altos, y de hecho el 100% de su cartera de créditos personales supera los 7000 pesos. En cambio las financieras y cooperativas ofrecen préstamos partiendo de los 200 pesos, aunque su foco está concentrado en la franja de entre 2500 y 4000 pesos.

Del estudio también surge que los bancos dirigen sus productos principalmente a los sectores socioeconómicos medios y altos, y que el gasto mensual promedio con tarjeta es de entre $550 y 1.000 pesos.

También es relevante la cantidad de usuarios que financian compras entre $1.000 y $1.500. Mientras que los montos más bajos -entre $200 y $300- son prestados por entidades financieras más chicas, que otorgan préstamos -con menos requisitos y tasas de interés más altas- también a jubilados o a trabajadores informales.

Otro dato importante es que de la encuesta surge que la mayoría de las empresas cree que en 2012 el negocio de los plásticos seguirá creciendo, y precisa que en la Argentina el crédito al consumo explica entre 4 y 5 puntos del PBI, mientras que en otros países es el doble.

La Nación

“Las cuotas sin interés eran las de antes: cada vez más comercios cobran recargo por pagos a más de 3 meses”

Las cuotas sin interés eran las de antes: cada vez más comercios cobran recargo por pagos a más de 3 meses

Los shoppings disfrutan de la fiesta consumista. Los locales festejan esta propensión de los argentinos de no quitar el pie del acelerador y de comprar todo lo que encuentren a su paso.

Los encargados de los negocios se muestran satisfechos con la facturación diaria.

Sin embargo, en pleno clima de euforia, aflora un dato que resulta, al menos, llamativo.

Varios comercios, especialmente aquellos de primeras marcas de indumentaria o calzadocomenzaron a dejar de lado las famosas 6 o 12 cuotas sin interés y ahora, la gran mayoría,cobra recargo a partir de la tercera.

Incluso, muchos ya aplican un sobrecosto a partir de la segunda.

De esta forma, si el cliente no cuenta con la tarjeta que tiene el acuerdo con el local -o sino está vigente la promoción que lo beneficia- tendrá que pagar un interés que puede llegar a ser de hasta un 12 por ciento.

Parecería que el mercado del retail tiende a una fragmentación.

En efecto, sólo las grandes casas de electrodomésticos pueden mantener sus planes extendidos, en tanto que los otros rubros van ajustándose, poco a poco, a otra modalidad: dejan “a flote” el convenio con algún plástico (no con todos) y reservan las financiaciones a largo plazo para acciones muy puntuales.

De acuerdo con un relevamiento realizado por iProfesional.com en los locales de shoppings y paseos comerciales, las opciones para pagar con tarjeta de crédito sin recargo se extienden, como mucho, a tres meses, exceptuando, claro está, los acuerdos especiales.

Marcas como Levi´s, Gola, Paruolo, Grisino, Akiabara, Bowen, Paula Cahen D´Anvers, Billabong, Ayres, Mimo, Ona Saez o Nike, entre otras, son algunas de las tantas que decidieron no extender sus fronteras de financiamiento más allá de los 90 días, sin cobrar un plus.

Desde los propios negocios reconocen esta tendencia a acortar los planes.

A modo de ejemplo, Lázaro -firma dedicada a la venta de bolsos, zapatos y carteras- redujo las cuotas sin interés de 6 a 3.

Akiabara recortó las promociones con bancos. Además, antes ofrecía hasta 6 pagos sin recargo y ahora cobra un 15%, si se opta por financiar a más de tres. Por otro lado, acotó los días de rebaja a lunes y martes.

Paula Cahen D´Anvers sólo matiene acuerdo con el HSBC.

Ona Saez ofrece sólo 3 pagos sin interés, a excepción de aquellos que tengan el plástico del Santander.

Además, muchas atan este beneficio de pago extendido a montos mínimos más elevados, cuando antes este requisito brillaba por su ausencia.

A modo de ejemplo, en el caso de Levi´s, sólo se puede acceder a las tres cuotas sin recargo si la compra supera los 400 pesos.

Algo similar ocurre en Prüne y en otras marcas de primera línea.

En otros casos, más allá del banco, la marca mantiene una acción puntual sólo con un plástico, como el caso de Visa, con el que se ofrece 6 cuotas sin interés.

Eso sucede en Ricky Sarkany y en Vitamina. ¿Y si el cliente no tiene esa tarjeta? Tendrá que enfrentar recargos a partir de la segunda cuota.

Este acortamiento en los plazos va más allá de la rama textil.

También toca a otro rubro más sensible, como lo es el de la compra de alimentos.

En Disco, por ejemplo, sólo puede abonarse en un pago. Si son dos o más ya el precio que deberá pagarse irá escalando de acuerdo a la cantidad de cuotas solicitadas.

En Walmart, si el cliente no tiene tarjetas de los bancos Provincia, Nación, Supervielle o Hipotecario, también tendrá recargos a partir de la segunda cuota.

¿Por qué cambió el escenario?
Según los economistas consultados por iProfesional.com, la caída en la rentabilidad, el temor a no poder reponer la mercadería y las altas expectativas inflacionarias han sido los motores que aceleraron el cambio de estrategia por parte de los comercios.

¿Por qué ahora sí y antes no? Algunos empresarios explican, off the record, que en el último tiempo han sufrido una fuerte caída en los márgenes de ganancia, que los condiciona para extenderse en plazos más largos de financiamiento.

Al respecto, Fabían Tarrío, secretario de Hacienda de la Cámara Argentina de la Mediana y Pequeña Empresa -CAME-, admite que los comerciantes -desde los más chicos a los más grandes –sacrificaron márgenes de rentabilidad durante todo este tiempo, para estar a tono con el mercado.

“Desde CAME tenemos como idea que aquello que favorezca al consumo está bien, aunque muchas veces hay que morigerarlo. Porque en los últimos tiempos hubo muchos aumentos, como el caso de los sueldos, que no se han podido trasladar en su totalidad a precios“, explica.

Por su parte Jorge Esteban, responsable Financiero de Kout Jeans, que comercializa la marcaBoating, señala que los precios se fijan para toda la temporada mientras que el incremento en los costos se da de manera incesante. Y esto repercute en la recuperación del dinero invertido en la fabricación.

No se llegan a cubrir los valores de reposición. Con mayores erogaciones, tanto en las fábricas como en los comercios, no hay suficiente margen de rentabilidad”, afirma.

En forma complementaria, los empresarios destacan los mayores costos de reposición de la mercadería, producto de las fuertes subas salariales y alzas de insumos, que los obliga a ser más cautos.

En este sentido Mariano Kestelboim, economista de ProTejer, advierte: “La rentabilidad se va achicando porque hay incremento de costos. La fibra de algodón, que es el insumo más importante en la producción textil, aumentó casi 200% desde 2009 a hoy. Sólo en los últimos 6 meses duplicó su valor y el kilo pasó de u$s2 a u$s4. Esto impacta en todos los precios de la cadena”.

La tarjeta, una ventaja con alto costo
Otro tema que impacta de lleno es el descuento que le aplica la tarjeta al propio comercio en la liquidación por las ventas efectuadas con plástico.

Ofrecer pago en cuotas con tarjeta de crédito perjudica bastante, dado que la financiación siempre es absorbida por el comerciante, ya sea, en planes de pago normales o en ofertas lideradas por bancos o shoppings”, apunta Esteban, de Kout.

Un directivo de una entidad bancaria de primera línea detalló cuánto le representa al comerciante el servicio que le cobra el plástico: “El arancel de la tarjeta de crédito es del 3% y del 1.5% para compras con débito. A esto se suma el hecho de que el banco retiene los impuestos de ingresos brutos y percepción del IVA, llevando la quita por el servicio a un 10%sobre el total de las ventas efectuadas”.

Por otro lado, el plazo de reembolso del dinero es el siguiente:

  • Las ventas realizadas en un pago las cobran los comerciantes a los 18 días hábiles.
  • Cuando son en cuotas, a las 48 horas hábiles.

Sin embargo, en este último caso se deduce una tasa de financiación y una de descuento.

La tasa nominal anual (TNA) que se descuenta por ofrecer pago en cuotas varía de acuerdo a la entidad, pero puede llegar hasta el 40% promedio en 24 cuotas.

El esfuerzo que implica para el comercio ofrecer 12 pagos es muy alto. Si bien el comerciante recibe todo el dinero junto, dicho monto se deduce del cobro anticipado”, explica Esteban.

Según el ejecutivo de la entidad bancaria, en algunos casos el comercio carga parte del costo que le cobra la tarjeta al cliente. En otros, por ejemplo cuando son promociones, generalmente hay una resignación de ingresos por parte del punto de venta y del banco.

La inflación, aliada del recorte en cuotas
Obviamente que la inflación es otro tema que los analistas no dejan de lado: “La suba de precios influye en la toma de decisiones. A la hora de financiar, el empresario tiene que asegurarse que no le resultará una tasa negativa“, apunta Mario Sotuyo, economista de la consultora Economía y Regiones.

Lo mismo advierte Gabriel Caamaño, del estudio Joaquín Ledesma y Asociados, quien afirma que este año los puntos de venta están analizando “con mucho mayor detalle” los convenios que firman y los réditos o desventajas que pueden acarrear a largo plazo.

En este sentido, puntualiza que siempre hay un costo implícito que se abona, aunque no lo advierta el cliente. Es por ello que, hasta en las promociones entre bancos, tarjetas y comercios, hay una carga financiera total que enfrentar.

Para Eric Ritondale, economista de Econviews, el mayor cuidado de la liquidez por parte de los bancos es lo que explica el actual escenario, en el cuál las promociones a 50 cuotas han ido quedando en el pasado y ahora la “nueva moda” es la de acortar plazos y combinarlos con descuentos.

El contexto lleva a que cualquier financiamiento a largo plazo esté sujeto a mayores cargos. Porque no hay un mercado de capitales tan grande como para financiar todo tipo de transacciones. Esto genera que las tasas activas de los bancos o comerciantes tengan que ser altas“, agrega el especialista de Economía y Regiones.

A pesar de los costos, el plástico no se abandona
¿Por qué, a pesar de que resulta elevado el costo de financiar saldos impagos con tarjetas, se siguen solicitando plásticos y crece el endeudamiento de las familias?

Mientras la inflación sea más alta que la tasa de interés pasiva -la que se paga por un plazo fijo- los argentinos se resguardarán en la compra de bienes durables”, comenta Sotuyo.

El analista afirma que no hay estímulo para el ahorro y todas las variables están orientadas afogonear el boom de compras: “Sin medios donde invertir el dinero, el consumo mantendrá su ritmo, aunque resulte caro el financiamiento”, agrega el analista.

Tarrío coincide con esta apreciación. Y destaca que con un escenario de suba de precios como el actual, cualquier facilidad que se le da al consumidor la aprovecha para hacerse de algún bien y así darse los gustos “en el acto”.

“Hoy se trata de la búsqueda de la satisfacción rápida. “Es un boom transversal donde cada uno compra más, ya sea un auto importado, uno nacional o una moto. Lo que sea. Lo importante es darse el gusto“, explica Guillermo Oliveto, presidente de la Consultora W.

Hoy, el momento marca que la satisfacción inmediata es prioridad. El largo plazo no cuenta.

Y el reflejo de esto lo da la propia realidad, que indica que se baten récord en las compras tanto de pequeños electrodomésticos, como de artículos electrónicos y hasta de cero kilómetros.

Pero, como contrapartida -y mostrando la otra cara de la moneda- los créditos hipotecarioscayeron a sus registros más bajos de las últimas décadas.

IProfesional


“Tiempo de renovaciones: bancos y tarjetas definen sus promociones hasta fin de año”

Tiempo de renovaciones: bancos y tarjetas definen sus promociones hasta fin de año

El 31 de agosto fue la fecha límite para muchas promociones que, durante todo el año, instrumentaron bancos, tarjetas de crédito y, en especial, las marcas de indumentaria.

Sucede que, por una cuestión estacional, el mercado se renueva en esta época. Y aparecen a escena las nuevas colecciones de marcas de renombre, que se juegan la última carta con el fin de lograr cerrar en positivo el balance del año.

De acuerdo a las conclusiones obtenidas, existe un amplio abanico de opciones para los consumidores en materia de beneficios aunque algunas compañías pisaron el freno. Es decir, hay sectores que consideran que, con los descuentos, están en la vía correcta para cerrar 2010 con los números en positivo; otros que seguirán manteniendo sus ofrecimientos pero sólo porque no encuentran cómo salir del sistema para sustentar su rentabilidad y, finalmente, quienes evalúan no continuar con este ritmo de promociones.

Por otra parte, se percibe un mayor grado de cautela entre los empresarios a la hora de revelar cuáles serán sus estrategias para el próximo cuatrimestre. No obstante, coinciden en que “aprovechar los descuentos no distingue de clases sociales” y que esto puede resultar muy tentador. Desde el punto de vista de los consumidores las ofertas siguen siendo valoradas.

De acuerdo a una investigación de Insight Tex, una empresa de investigación de mercado especializada en moda, las mujeres son las que suelen tener un mayor conocimiento de los descuentos existentes. No obstante, los hombres -que mostraban un porcentaje mucho menor en nivel de conocimiento (19,6% frente al 39,4% de las mujeres)- al momento de ”aprovecharlas” se acercan a los valores de respuestas femeninas.

Con respecto a los rubros en los que los consumidores “aprovechan” las ofertas, se destacan los supermercados, donde alcanzan un porcentaje superior al resto. En los casos de tecnología y combustibles, más allá de evidenciarse diferencias entre ambos sexos para dichos rubros, el porcentaje de respuestas ”no los aprovecho” se acerca al 50% tanto para el sexo femenino como para el masculino.

Viajes, gastronomía y entretenimientos, en la mira de los bancos
Algunos rubros resultan piezas clave para los bancos, en lo que respecta a promociones. Estos son viajes, gastronomía y entretenimientos.

Antes de las vacaciones de invierno, las entidades bancarias se enfocaron en alianzas con diferentes sectores y se estima que continuarán manteniendo las promociones hasta fin de año.

Por ejemplo, el Banco Francés, junto a Lan, anunció oportunamente su alianza para ofrecer al cliente sumar puntos -cada vez que use la tarjeta- y que puedan canjearse por millas.

Este rubro seguirá siendo clave hasta fin de año. Tal como explicó Gonzalo Beigbeder, gerente de Nuevos Negocios y Convenios del Banco Francés a iProfesional.com, el último trimestre de 2010 se caracteriza por dos aspectos:

  • Por un lado, el alto consumo general, que incluye desde indumentaria hasta alimentos.
  • Por el otro, porque comienza la planificación de las vacaciones.

En este sentido, el banco desarrolló en el verano 2010 una serie de promociones específicas junto a los comercios de la calle Güemes, en Mar del Plata, que aún está vigente.

El Santander, por su parte, selló un acuerdo con Despegar.com para que los usuarios puedan pagar sus viajes en cuotas sin interés. Primero, la promoción fue por 50 cuotas y ahora por 12. Se estima que la política seguirá de cara al verano.

En tanto, el Standard Bank sigue con un amplio programa de puntos para canjear por millas, al igual que el HSBC, que ofrece descuentos de 10% en Bariloche o con las compras realizadas a Station Travel y Asatej. La  promoción resulta válida hasta septiembre.

El rubro entretenimientos se advierte como uno de los que viene creciendo desde el verano y que seguirá liderando la búsqueda de diferenciación por parte de las entidades.

Con la recuperación del consumo, se volvió a posicionar como un sector de interés y los clientes valoran los descuentos en cines, teatros y recitales.

Es así como cada banco cerró un acuerdo con un teatro o artista diferente.

Dirigido a un target ABC1, el Citibank encontró en diferentes obras de teatro el lugar indicado para aliarse y mostrar la diferenciación que puede ofrecer a sus clientes. Éste es el caso de “Los Reyes de la Risa”, entre otros espectáculos.

En cines también se amplía cada vez más la competencia. Francés, Santander y Galicia son algunos de los que redoblaron las apuestas, con los famosos 2×1 o 50% de descuento:

  • Galicia: 2×1 de jueves a domingo, en Cines Atlas y Cinemark.
  • Santander: 2×1 todos los días menos los miércoles en Villages Cines.
  • Francés: 50% de descuento todos los jueves.

En cuanto a la gastronomía, es evidente que los clientes valoran cada vez más las rebajas en restaurantes y bares. Éste resulta un disparador para que las empresas evalúen implementar promociones.

“La gente busca disfrutar el momento y, para eso, los descuentos son un gran aliado a la hora de definir una salida”, explicaron desde una entidad bancaria.

Por otro lado, el dueño de un importante restaurante de Puerto Madero, confió que es muycomún que los consumidores pregunten qué beneficios tienen con su tarjeta de crédito.

Aprovechar los descuentos no distingue clases sociales. Aún, en este lugar, caracterizado por un buen nivel de comensales, se aprovechan las rebajas y se valoran mucho los tickets de descuentos para el estacionamiento”, destacó.

Bancos e indumentaria: una alianza para potenciar ventas
La indumentaria fue el primer rubro que se convirtió en estrella de las megapromociones hace casi dos años. Sin embargo, después del auge, muchos empresarios quisieron salir del sistema para recuperar rentabilidad.

Ahora, en los últimos meses, las marcas intentan salir con las colecciones sin rebajas, utilizando todo el atractivo de lo nuevo para que los clientes gasten sin fijarse tanto en los precios.

En este sentido, y de acuerdo al relevamiento realizado entre entidades bancarias y casas de venta de indumentaria, surgió que muchas campañas terminan en agosto. Algunos casos son los que ofrece Little Akiabara, Giesso, Piopa y Awada, entre otras, que tenían acuerdo con Standard Bank, y caducaron el 27 de agosto.

Otro caso es el HSBC, cuya  acciones con Blaqué, Lee, Wrangler, Kevingston y System, entre otras, finalizan el 31 de ese mes.

De la consulta a vendedoras en locales de los principales shoppings se pudo confirmar que aún no está cerrada la puerta a las promociones, pero tampoco garantizaron su continuidad. Quizás este hermetismo se deba a una cuestión estratégica de la marca a la cual representan.

En cuanto al banco Francés, los acuerdos con Mimo, Akiabara, Giesso, Boating y Dexter, también finalizaron el 30.

Sin embago, tal como anticiparon a este medio, a partir de septiembre vuelve la estrategia “Renová tu placard”, que ofrece 20% de descuento y cuotas sin interés en múltiples marcas.

Entre marzo-junio y septiembre-octubre, se realizan los dos grandes períodos de acuerdos para indumentaria. Después de la primera etapa, se aplican los descuentos de la liquidación, y en la segunda aparecen acuerdos puntuales por el día de la madre y las fiestas de fin de año, que cierran el trimestre de más ventas”, explicó Beigbeder.

Santander también tiene asegurado un descuento de 25% más cuotas sin interés en las marcas 47 Street, Cardón, y en las compras de los locales adheridos del Abasto Shopping.

También el Banco Francés ofrece 10% de descuento en las compras realizadas en Patio Alvear, Patio Olmos y Bowen, entre otras. 

Adicionalmente, hasta el 31 de octubre, Standard Bank también seguirá con acuerdos en las marcas Columbia, Tambolini, Patisserie y La Dolfina, entre otras. Ofrece 20% de descuento y 6 cuotas sin interés en compras.

Supermercados
Si bien los descuentos por pagar con algún plástico se hicieron una suerte de commodity, también es cierto que muchas firmas que recurrieron a esta modalidad intentan salir del sistema.

Éste es el caso de las cadenas de supermercados que, en el marco de un reciente evento en Costa Salguero organizado por SIAL, advirtieron que las promociones se volvieron depredadoras de su rentabilidad.

Sin embargo, en los rubros vinculados con el consumo masivo, como son las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y del hogar, salir de juego es cada día más complicado para las cadenas.

Según un informe de GS1-entidad que reúne a supermercados y proveedores para el desarrollo del sistema de código de barras-, la irrupción en los últimos dos años de las promociones y descuentos con tarjetas que impulsan los grandes bancos provocó un cambio en el sector.

Es así como, en la actualidad, las promociones pesan un 13,1% en el momento de elegir un supermercado y ya les pisan los talones a otras estrategias de posicionamiento en el mercado como la variedad, que tiene el 13,9% y los precios bajos, que llegan al 14,1 por ciento.

En tanto, en Disco se promociona descuentos pero con la compra de la tercera unidad de un mismo producto, de modo que las rebajas persisten.

Coto fue uno de los primeros retails en comenzar con esas estrategias, donde se promocionarondescuentos de 70% en la segunda unidad, y lo mismo se extendió finalmente a Carrefour.

Los empresarios del sector reconocen que no se puede seguir con esta política pero nadie dará el primer paso, porque sería dejar la mesa servida a la competencia.

Es por eso que, en los bancos y retails, se mantendrán las promociones haciendo de cada día de descuentos un momento ideal para comprar.

El éxito de los electrodomésticos
De acuerdo a un informe de Finsoport, el crecimiento de las ventas en los supermercados e hipermercados se dio, en los últimos meses, gracias al ritmo de venta de electrónica y electrodomésticos.

Según la consultora, este rubro creció un 62% en relación al mismo período del año anterior, contra una participación de 0,9% que había alcanzado entonces. Dicho crecimiento triplica al de otros rubros como son los más clásicos de estos puntos de venta, incluyendo desde alimentos hasta artículos de limpieza.

Aunque el auge en la venta de LCD por el Mundial de fútbol movilizó todos los sectores, la extensión de las promociones al rubro en los supermercados y las 50 cuotas sin interés fueron clave para que el sector gane protagonismo.

En este sentido Cesar Trivilino, director de electro de Carrefour Argentina, explicó que “para Carrefour el sector de electrodomésticos es muy importante ya que la cadena es líder en el formato hiper y super, con más de 46% de share. A nivel nacional estamos en cuarto lugar con una participación de casi 10%”, comentó.

Por otro lado, tal como destacó el directivo, a la hora de comprar un LCD, heladera o microondas en Carrefour, en lugar de hacerlo en una cadena especializada, la gente valora diversos aspectos, uno de ellos vinculado a los descuentos.

En este sentido, señaló: “Contamos con una amplia financiación con tarjetas, bancos privados, tarjeta propia y nuestra diferencia son las ofertas con todos los medios de pagos donde pueden acceder todos los clientes sin necesidad de segmentación”.

Próximos acuerdos
Los acuerdos puntuales hasta fin de año serán los que mantengan activa a la industria. Después del Día de la Madre, en octubre, se pondrá foco en Navidad, que es la fecha donde las ventas crecen exponencialmente.

Además, ya cerca del verano, los descuentos estarán vinculados con las vacaciones, desde promociones para el service de los autos hasta descuentos en hoteles, paradores de la playa y restaurantes.

Otra tendencia que tomará cada vez más fuerza es la estrategia de los bancos de comunicarse de forma directa con sus usuarios. En Francés lo realizan mediante el sistema de alertas por mensaje de texto, llamado GO.

“El gran cambio tiene que ver con un proceso de comunicación con ofertas personalizadas al cual se suma cada uno por su cuenta. De esta forma, recibe alertas con los beneficios de su interés en el momento que lo desee”, explicó Beigbeder.

Con este panorama, lejos de desaparecer, los bancos seguirán armando estrategias y los diferentes rubros apostando, voluntariamente o un poco por necesidad, a las opciones de pago en largos plazos y a los descuentos vinculados con el uso del plástico.

IProfesional

“Entre cuotas fijas y dólar quieto, la clase media armó su propia bicicleta financiera”

Entre cuotas fijas y dólar quieto, la clase media armó su propia bicicleta financiera

Federico es un empleado que cobra un sueldo de $4.000. Es decir, el equivalente a unos 1.000 dólares. Su perfil es más bien conservador. Desde hace tiempo mantiene como objetivo el de ahorrar el 20% de su sueldo, es decir unos $800, para así ir haciéndose de unos u$s200 al mes. Siente que -frente a una inflación del 25%- comprar dólares resulta un “excelente negocio”. Y no quiere perdérselo.

En cambio Ana, su pareja, se entusiasma con los avisos de 50 cuotas para adquirir electrodomésticos. Entiende que -frente a la actual suba de precios- los planes en cuotas son el “negocio perfecto” para renovar sus artículos del hogar. Y tampoco quiere perdérselo.

Calculadora en mano –y tarjeta de crédito en la otra- hace la cuenta y observa que “ese par de cositas” a las que le puso el ojo cuestan unos $9.600. Y está convencida de que el momento actual resulta ideal para dar el gran paso.

¿Dolarización o consumo? Esa es la cuestión que los lleva a mantener una larga conversación para saber qué conviene hacer. Finalmente, llegan a un acuerdo:

  • Ana hará la parte del negocio “en pesos”: destinará unos $400 (u$s100) para pagar sus gustitos a 24 cuotas, para que la inflación vaya diluyendo ese pago en el tiempo y ganar dinero con ese mecanismo.
  • Federico hará la parte del negocio “en dólares”: destinará unos $400 para comprar uno u$s100 al mes, esperando que, en algún momento, se produzca un ajuste en la cotización.

Al igual que Federico y Ana, miles de argentinos se encuentran a diario con el dilema de comprar a precios congelados o ahorrar. Sin embargo, los datos que arroja la realidad económica actual están indicando que se ha generado una “armoniosa” tercera opción.

Sucede que, históricamente, cuando aumentaba el nivel de consumo se reducía la cantidad de dólares que los argentinos atesoraban en el colchón. Y, viceversa, cuando bajaba la fuga de capitales el ritmo de compras de bienes y servicios volvía a incrementarse.

El contexto actual le ha dado a la clase media una tercera variante.

Y ha generado una suerte de “bicicleta financiera” por la cual busca aprovechar los planes en cuotas extendidas -para licuar los pagos mensuales– a la vez de comprar dólares para cubrirse de un futuro ajuste.

Licuación y cobertura resultan ser las palabras que llevan a una combinación de ganancias en pesos y protección en dólares que gran parte de la sociedad busca capitalizar.

¿Por qué pagar de contado un bien, cuyo precio se puede congelar en el tiempo, cuando parte de los ingresos puede encontrar su destino en el billete verde?, parece ser el razonamiento de buena parte de la clase media.

Se da una combinación de factores que hace que para la gente resulte una opción lógica el ahorro en moneda dura y el consumo en pesos, que se van a ir licuando por la inflación”, observa Gabriel Martini, analista financiero de la consultora Abeceb.

Los datos de la economía constituyen un fiel reflejo de lo que está ocurriendo: la fuga de capitales continúa latente (totalizó entre u$s5.500 M y u$s7.000 M en el primer semestre, a razón de u$s1.000 mensuales, aproximadamente) con altibajos de un mes a otro. Al respecto, algunas proyecciones privadas dan cuenta de una baja en julio.

En tanto, esa salida no estuvo acompañada por una merma en el consumo. Por el contrario, el ritmo general de compras no cesa y también en estos seis primeros meses se incrementó, nada más y nada menos que un 6 por ciento.

¿Cómo se explica que las familias vayan paulatinamente volviendo a ahorrar en dólares mientras, simultáneamente, suben su nivel de consumo?

Al respecto, no es menor la influencia del shock de liquidez provocado por los aumentos nominales de salarios, que entraron en vigencia en los últimos meses.

“Quienes ahora tienen una mayor cantidad de pesos pueden, sin modificar el porcentaje del ingreso familiar que se destina al ahorro, demandar mayor cantidad de dólares y también aumentar su consumo”, señala Luciano Cohan, economista jefe de la consultora Analytica.

La bicicleta versión clase media
Para el ejemplo en cuestión, y a la hora de sacar cuentas de rendimientos, Federico prevé que la inflación se mantendrá en 25% anual el próximo año y que su salario se incrementará un 20% (tal como sucedió en este 2010). Asimismo estima que el dólar se moverá al alza en torno del 10%, en línea con lo que ya anticipan las consultoras
privadas.

Así las cosas, con su remuneración creciendo por encima de la cotización de la divisa, con un 10% de su salario podrá ir comprando progresivamente más billetes verdes, empezando en u$s100 hasta llegar a u$s 119, justo cuando Ana termine de pagar la cuota 24.

En tanto, esa cuota que deben afrontar por el electrodoméstico, que el primer mes equivalía al 10% del salario, al final del camino representará tan solo un 6,9 por ciento.

¿Cómo llegan a la famosa cuota 24?

  • Pudiendo ahorrar unos 2.629 dólares con el 10% del ingreso a lo largo de dos años.
  • Habiendo licuado la compra de esos $9.600 que, de representar 2,4 salarios (en la cuota 1), se habrá reducido a 1,6 (en la cuota 24).

Federico y Ana están contentos. El negocio en pesos y en dólares está consumado.

Ahora tienen los artículos del hogar que necesitaban y lograron guardar billetes como resguardo.Y, “de yapa”, consiguieron un regalito: el salario ajustado frente a la cuota constante les permitió que hayan quedado “liberados” unos $2.016 que podrán usar para darse otros gustitos. O que pueden transformarse en dólares, con lo cual podrían comprarse u$s438.

¿Usted cree que lo de Federico y Ana representa un caso aislado? Todo lo contrario, es una“bicicleta” de la que ya disfrutan muchos argentinos. No es exactamente la que se utiliza en la city porteña para hacer un negocio de tasas en el tiempo, pero sí reviste el carácter de rentabilidad y resguardo.

Es que el contexto actual lo permite (cuota fija, dólar subiendo menos que la inflación y subas salariales proyectadas por encima del repunte del billete).

¿Cuánto durará el actual contexto dólar+consumo?

Los analistas creen que puede extenderse durante algunos meses, porque la fuerte entrada de divisas proveniente de la exportación agrícola garantizaría un flujo lo suficientemente grande como para financiar tanto el consumo como la compra de billetes del sector privado.

“Está cambiando la estacionalidad del ingreso de divisas. La cosecha de este año es muy superior a las anteriores y, además, los productores no están liquidando todo en un período corto, como hacían antes, sino que van haciéndose de stock y vendiendo de a poco, en la medida en que el precio les resulta atractivo”, señala Joaquín Berro Madero, analista de Ieral.

Para Madero, la liquidación de dólares seguirá en un ritmo fuerte por lo menos durante un trimestre más.

En tanto, Eric Ritondale, analista de Econviews, la consultora que dirige Miguel Kiguel, señala que, a pesar de la baja de julio, la dolarización irá cobrando mayor protagonismo en los próximos meses.

“Es hora de que se corrija la cotización de la divisa estadounidense. Creo que el Banco Central irá convalidando un precio más elevado”, afirma Ritondale.

En general los analistas hacen referencia a un mayor protagonismo de la compra de divisas frente al consumo –a mediano plazo– por la protección que realizan los argentinos en épocas preelectorales.

“Esto que vemos hoy se parece a una reactivación de tipo ‘one shot’, porque alcanza su límite rápidamente. Después que la gente compró el LCD y cambió el lavarropas, ya no puede seguir sumando electrodomésticos. No se sostiene una economía con ventas de LCD”, afirma Cohan.

Pero además advierte sobre las “facturas” que el actual boom puede pasarle a la economía en el futuro: “Esta situación de alto consumo y compra de dólares, con alta inflación y baja inversión no resulta gratis. Alguien la está pagando, y es la gente que tiene pesos, el que pone en plazos fijos o el que necesita capital circulante para producir. En resumen, se sacrifica ahorro de mañana”.

Pero mientras eso no ocurra, los fondos fiscales seguirán bombeando el consumo, mientras el Banco Central festeja su récord de reservas.

IProfesional

“Los bancos mantendrán las 50 cuotas más allá del Mundial”

No pasaron ni 48 horas desde la eliminación del seleccionado argentino en el Mundial y los bancos confirmaron su decisión de mantener las 50 cuotas y los descuentos que tuvieron un papel clave en la reactivación del consumo.

A partir de marzo, las cuotas sin interés y la fiebre mundialista se habían convertido en la fórmula perfecta para disparar el consumo, especialmente en los televisores de LCD, que en los primeros seis meses del año estuvieron cerca de duplicar en ventas las que se habían registrado a lo largo de todo 2009. Sin embargo, la dura derrota del equipo que dirigía Diego Maradona ante la selección alemana despertó algunas dudas acerca de cómo podrían evolucionar las ventas de electrodomésticos y otros rubros sensibles al crédito. Los principales bancos, sin embargo, ya adelantaron que las cuotas sobrevivirán al Mundial.

El primero en hacer público su intención de mantener las 50 cuotas fue el presidente del Santander Río, Enrique Cristofani, que desde la casa matriz del banco en Santander, España, adelantó la continuidad de esta política comercial. “Hace ocho años empezamos con los descuentos y las cuotas sin interés y pasamos de un millón a dos millones de clientes”, expuso Cristofani ante la prensa.

Su principal competidor en España y América latina, el BBVA, también adelantó sus planes de compras en cuotas. “Por el momento, vamos a seguir con el esquema de las 50 cuotas, aunque redireccionando los rubros. La idea es no trabajar exclusivamente con los televisores de LCD y extender la propuesta hacia otros segmentos acompañando la evolución de la demanda”, explicó Enrique Bartolomé, director de Innovación y Desarrollo del BBVA Banco Francés.

En la misma línea, en el Galicia sostienen que las cuotas llegaron para quedarse. “No vamos a discontinuar las cuotas y a grandes rasgos seguiremos con el financiamiento y los descuentos no sólo en electrodomésticos, sino también en indumentaria, restaurantes y supermercados”, explicaron en la entidad.

Por su parte, en el Citi también apuestan a la combinación de cuotas y descuentos. “Vamos a seguir ofreciendo financiamiento a largo plazo, con nuestra política de hasta 60 cuotas sin interés en algunos rubros, pero sin descuidar otras propuestas más dirigidas al segmento ABC1, que prefiere combinar las cuotas con descuentos del 20 o 25 por ciento”, señaló Ignacio Capparelli, gerente de la división Propuestas de Valor de Citibank Argentina.

Los grandes bancos además adelantaron que mantendrán el esquema de descuentos con las distintas cadenas de supermercados, como en los casos del Santander Río, que está asociado con Carrefour; el Galicia, con Coto, y el BBVA, con el grupo Cencosud (Disco y Jumbo).

Entre las grandes cadenas comerciales confían en que la decisión de los bancos de mantener las cuotas servirá para evitar un estancamiento del consumo, después de un primer semestre que no dudan de calificar de “brillante”.

“En el caso puntual de los LCD, las ventas ya se habían tranquilizado en la última semana y, de acá en más, esperamos que la demanda continúe evolucionando impulsada por el recambio tecnológico. Igualmente, el mercado en general está respondiendo muy bien y varias categorías muestran índices muy positivos como notebooks, cámaras digitales y lavarropas”, explicó Guillermo Olsen, gerente comercial de Frávega.

Fuente La Nación

“Tras el éxito del LCD, preparan el boom de heladeras y lavarropas”

Hay vida más allá del Mundial y de las cuotas de LCD. Por lo menos, eso es lo que piensan en las casas de electrodomésticos y los grandes bancos, que apuestan a mantener el boom del consumo de bienes durables a fuerza de promociones dirigidas a los rubros de línea blanca, aire acondicionado y notebooks.

Los planes de 50 cuotas sin interés tienen fecha de vencimiento. Originalmente, todos los acuerdos que cerraron los bancos con las cadenas de electrodomésticos iban a finalizar el 30 de junio; sin embargo, en el sector reconocen que los convenios se extenderán hasta el fin del Mundial (el domingo 11 de julio se jugará la final), a menos que ocurra una catástrofe deportiva y la Argentina quede eliminada en primera rueda.

“Las promociones con financiamiento a largo plazo se van a mantener y, posiblemente, lo que haremos será diversificar la oferta apostando a fechas más puntuales, como el Día del Niño o de la Madre, y a rubros más estacionales. Por ejemplo, en materia de aire acondicionado creemos que hay mucho potencial de crecimiento y seguramente será uno de los productos en los que pongamos el foco en la segunda mitad del año”, explicó Gonzalo Beigbeder, gerente de Nuevos Negocios y Consumo del BBVA Banco Francés.

En el Banco Hipotecario -otra de las entidades que se mostró más activa en los últimos meses en el financiamiento del consumo con acuerdos con Walmart y con Frávega- también reconocen que las cuotas llegaron para quedarse, porque son vistas por el cliente como un derecho adquirido. “Las compras financiadas se van a mantener, todavía no se puede saber si en 50 cuotas, pero lo que está claro es que de 24 cuotas no se va a poder bajar. Para el cliente ya son un derecho adquirido, y para los bancos, una forma de fidelizar cartera”, señaló Leonardo Pérez Portieri, gerente de Consumo del BH.

Los bancos destacan, además, que las 50 cuotas cumplieron un papel importante para ampliar el espectro de potenciales clientes. “En el caso de los LCD, sirvieron para facilitar el acceso a muchos clientes y creemos que el modelo de financiamiento a largo plazo se puede replicar en otras categorías”, explicaron en el Banco Galicia.

Desde las casas de electrodomésticos explican que el crecimiento que tuvo la venta de LCD -gracias a las 50 cuotas la demanda, en el primer semestre de 2010, se multiplicó por cinco respecto del año pasado- se tradujo en un retraso en demanda de otros rubros, ya que muchos clientes postergaron el cambio de la heladera o el lavarropas para adquirir un nuevo televisor. “Hay categorías que vienen un poco atrasadas y que creemos que van a recuperar el terreno perdido en la segunda mitad del año, como los lavarropas y el resto de la línea blanca”, explica Pablo Cetrolo, director de la cadena Cetrogar.

En el caso puntual de los LCD, en el sector esperan que en la segunda mitad del año la demanda se mantenga claramente por encima de los niveles de 2009, aunque con un crecimiento a un ritmo menos vertiginoso que el mostrado en el primer semestre. “Cuando se terminen las 50 cuotas, puede haber una desaceleración en las ventas de LCD, pero que será mucho menor que la de otros mundiales de fútbol por el recambio tecnológico”, explican en Megatone.

Ganadores y perdedores

En Frávega también se muestran confiados en la evolución del negocio y aseguran que el boom del consumo de electrodomésticos que se registró en la primera mitad del año no está ligado exclusivamente al Mundial. “Si bien los LCD son los que lideran las ventas, hay varias categorías que están funcionando muy bien, como informática y lavado, lo que nos hace pensar que después del Mundial la caída en la demanda no va a ser muy pronunciada”, señaló Guillermo Olsen, gerente de Frávega.

Por rubros, en las cadenas destacan que las mejores performances para lo que resta de 2010 se esperan en lavarropas, heladeras, aire acondicionado, notebooks y netbooks (en estos últimos dos casos, cuentan con la ventaja de que ofrecen financiamiento muy extendido y hasta 50 cuotas).

En cambio, las categorías que no se pudieron subir a la última ola del consumo y en las expectativas siguen bajas son los celulares -que habían sido la gran estrella en 2008 y parte de 2009-, los reproductores de MP3 -en muchos casos, quedaron en desuso frente a los nuevos teléfonos- y los home theatres (los consumidores hoy priorizan calidad de imagen de los LCD por sobre el sonido).

¿POR QUE DAN CUOTAS?

Costos compartidos: cuando un cliente compra un LCD en 50 cuotas, el banco emisor de la tarjeta le abona a la cadena minorista el valor íntegro del producto en un plazo de 72 horas. Como contrapartida de asumir este costo financiero, la cadena le otorga al banco con el que tiene el acuerdo un descuento que oscila entre 12 y 15%.

Margen reducido: para la cadena minorista la operación implica sacrificar aproximadamente un tercio de su margen bruto de ganancias. Sin embargo, gana en volumen de ventas.

A dos bandas: para el banco, en cambio, el negocio pasa por asegurarse de que la persona que compró un televisor en 50 cuotas seguirá siendo cliente suyo durante los próximos cuatro años y, a la vez, obtener algún tipo de beneficio extra con la refinanciación de los pagos mensuales.

Clientes no racionales: los bancos reconocen que, tentados con las promociones, muchos clientes gastan más de lo que su capacidad de compra les permite, con lo cual terminan refinanciando el resumen mensual.

Lo que viene: en el sector apuestan a que los rubros que liderarán ventas serán lavarropas, heladeras, acondicionadores de aire y notebooks.

Sin reactivación: entre las categorías que no se pudieron subir a la última ola del consumo están los teléfonos celulares, los reproductores de MP3 y los home theatres.

Fuente La Nación


Autor

Emiliano Schwartz

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