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“Cambio de hábitos: más autos, hipotecarios y créditos largos, menos ropa y consumo de corto plazo”

Se venden más autos, los créditos hipotecarios causan furor, en el campo se respira con mayor alivio y el mundo financiero sigue subido a la “lebacmanía”, pero el consumo sigue de capa caída.

Esto último es, precisamente, lo más inquieta hoy día al Gobierno, que ve cómo se acerca la fecha de las urnas y no logra sacarlo del pozo en el que está metido hace ya unos meses.

Uno de los datos que los funcionarios siguen con atención son las ventas minoristas, al tiempo que van monitoreando otros indicadores para detectar modificaciones en el mix de bocas de expendio.

En este sentido, un informe elaborado por la consultora Focus Market revela que ya desde el año pasado una mayor cantidad de personas se fue volcando a las compras cotidianas en pequeños comercios, a raíz de las mayores restricciones presupuestarias.

En cuanto a los otros rubros –como el de la electrónica, artículos del hogar, bienes e indumentaria–, un canal que viene creciendo a pasos acelerados es el online. Paradójicamente, no es tenido en cuenta para la elaboración de las estadísticas oficiales.

El “tarjeteo” en el exterior también alcanza cifras récord. Y si bien corresponde a una porción relativamente minoritaria de la población, lo cierto es que ese segmento es el que más mueve la aguja consumista.

En lo que se refiere al mercado doméstico, el “combo” conformado por una economía que no termina de despegar, una inflación que tarda en ceder y salarios que aún no terminaron de acomodarse (ya que la mayoría de las empresas particiona los aumentos en dos tramos y el segundo aún no llegó), hace que el consumo siga sin arrancar.

En este marco, adquieren suma relevancia los planes de cuotas que ofrecen bancos y comercios, ya que sin ellos buena parte de la sociedad se vería imposibilitada de adquirir varios de los productos que le despierta interés.

Al analizar el comportamiento del público y el uso de las tarjetas de crédito y débito, se observa el fuerte impacto causado por la irrupción de Precios Transparentes.

Ocurre que este plan borró un plumazo la “ilusión” que se había creado de poder comprar en 12 cuotas sin interés, modalidad que ya se había incorporado al set de preferencias del público.

De la información aportada por las propias emisoras de tarjetas, surge que el ritmo de gastos también se ha moderado por un cambio de hábitos y preferencias.

Más bienes durables, autos premium y créditos hipotecarios contrasta con un menor protagonismo del “shopping“, argumento al que apelan varios funcionarios para refrendar el “lado positivo” de la caída del consumo.

Alegan que aquellos argentinos con mayor capacidad adquisitiva ahora han comenzado a priorizar el largo plazo, en detrimento de las compras de ocasión, y ello se ve reflejado en la forma en que se financian.

“Observamos un cambio en el comportamiento. Durante el kirchnerismo y el cepo, la gente consumía todo lo que podía, para no quedar presa de la inflación“, señala un importante funcionario que visita con frecuencia la Casa Rosada.

“Hoy día, en cambio, en la medida en que la inflación va bajando y las perspectivas de largo plazo mejoran, hay una mayor propensión al ahorro. Estamos cambiando la cultura cortoplacista por una de largo plazo”, añade.

La fuente recuerda que esto sucede luego de más de una década en la cual la prioridad fue inyectarle fuerte presión a la “bomba consumista” y a como dé lugar, siendo los planes de cuotas un elemento vital para lubricar esa maquinaria.

Ahora, en cambio, el enfoque parece girar al ahorro o a determinado tipo de bienes de mayor costo, para los que se requiere otro tipo de financiación.

Esta “nueva” demanda tiene su correlato en el boom de hipotecarios: desde enero a mayo, los argentinos tomaron créditos por $11.000 millones, cifra que ya supera a todo lo colocado durante el año pasado.

Por el lado de los préstamos personales, también se observa un importante progreso: “En lo que va del año, prácticamente duplicamos el nivel”, indica el directivo de un banco privado nacional de primera línea.

Añade que “los pedidos vienen de la mano de un aumento en los montos solicitados y de los plazos de cancelación, que ahora rondan los 3 años“.

Situación similar se registra en los bancos oficiales, como el Ciudad o el Provincia. Fuentes de ambas entidades señalan a iProfesional que ya duplicaron los montos colocados respecto a igual lapso del 2016.

Si se analiza la evolución de las diferentes líneas destinadas a personas físicas, el dato que adquiere mayor protagonismo es el de la fuerte suba registrada en hipotecarios y prendarios.

– En los hipotecarios, el acumulado de los montos efectivamente colocados entre enero y mayo treparon un impactante 360% respecto del nivel de hace un año.

– Los prendarios, en tanto, crecieron 153%, superando ampliamente a los personales (103%) e incluso al financiamiento vía tarjetas de crédito (19%).

Si se elige como base de comparación mayo de 2016, lo más relevante es el avance de los hipotecarios (430%), seguidos por los personales (143%).

Estos últimos subieron 105% mientras, y otro dato llamativo -que marca un fuerte constraste- es lo que ocurre con las tarjetas, que cayeron 7%.

Es cierto que los volúmenes de cada línea son muy distintos, pero también es verdad que el mix de líneas de financiamiento cambió de manera apreciable. En particular,  ahora se caracteriza por un sesgo más largoplacista.

Para los analistas, muchos de los que toman créditos lo están haciendo pensando en el mediano término, aun si esto les representa sacrificar parte del consumo presente.

Intuyen, además, que este puede ser uno de los motivos que justifica el menor impulso en el uso del plástico, en sus diferentes modalidades.

Así las cosas, se observa en el mix de financiamiento que los:

– Hipotecarios: pasaron de un tímido 1% (mayo de 2016) a un 5,1% un año después

Prendarios: duplicaron su participación pues repuntaron del 2,2% al 4,3% en igual lapso

– Préstamos personales: ganaron unos 13 puntos porcentuales (del 20% al actual 33%)

Estos repuntes ocurrieron a expensas del “tarjeteo“, que perdió nada menos que 14 puntos porcentuales en un año (del 77% al 58%).

¿Y los saldos de los bancos?
Hay otra forma de analizar lo que viene sucediendo, y es a través de la manera en que evolucionan los saldos de cada una de las líneas en los balances de las entidades financieras.

En otras palabras, cómo se distribuye la cartera de los bancos y su evolución a lo largo de estos meses.

En el caso de los personales y las tarjetas de crédito, se observa que desde fines de enero los saldos de los primeros superan al de los plásticos, algo que no sucedía desde hacía mucho tiempo (ver cuadro):

Este cambio imprevisto se debe en gran medida a que, en la actualidad los nuevos montos de tarjetas que se financian mensualmente apenas duplican a los de los personales (2 a 1).

Hasta no hace mucho tiempo, esa relación era de 4 a 1 (ver cuadro):

En cuanto a la relación entre hipotecarios y prendarios, lo más significativo es la marcada reducción de la brecha: pasó de poco más de $14.000 millones (mayo de 2016) a menos de la mitad ($6.200 M).

En consecuencia, los balances de los bancos muestran que durante el último año la línea que más creció fue la de los prendarios (61%), seguida por los personales (54%), bien por encima de la de tarjetas (12%).

Con estas variaciones, la estructura de financiación a las familias muestra un claro cambio en favor de los créditos personales, que ahora representan casi el 43% del total. Les siguen las tarjetas, que retrocedieron al 36% y los hipotecarios con el 11%.

Finalmente, los prendarios, ahora reúnen el 10% del share.

En este escenario, que presupone un cambio de hábitos, algunas voces oficiales deslizan que el estancamiento del consumo se debe a que la sociedad ahora encuentra opciones para canalizar su dinero que antes no tenía.

Esas alternativas a las que hacen referencia van desde la toma de créditosa tasas bajas para financiar un 0km hasta la búsqueda de un hipotecario.

Esto, claro está, sin dejar de mencionar la búsqueda de dólares de los particulares que, sin cepo mediante, acumuló más de u$s11.000 millones en tan sólo los primeros cinco meses del año.

Iprofesional

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“Cómo pagamos los argentinos: cuando la ocasión hace al medio”

Resultado de imagen para medios de pago en efectivo

Abrir la billetera y elegir que medio de pago usar en cada ocasión no es azaroso. El consumidor argentino está entrenado en las mil y un formas de ganarle a la inflación y hacer rendir al máximo los recursos.

Si bien el dinero en efectivo sigue siendo el más utilizado en una economía poco bancarizada y con mucho ingreso informal, cuando el muestreo se hace sobre clientes que tienen la posibilidad de elegir, tarjeta de crédito, de débito y pago en efectivo cobran un protagonismo diferente según el tipo de servicio o producto en cuestión.

“Los adultos jóvenes se ven muy golpeados por la coyuntura actual, en la que no perciben estabilidad de largo plazo. Se ven obligados a aprender estrategias para optimizar su sueldo en un contexto inflacionario, y cobra especial relevancia gestionar de manera inteligente los recursos propios”, resume el cuadro de situación Rosana Mazza, socia en consultoría de PwC.

De acuerdo a los datos de un estudio realizado por la consultora, sobre el total de gastos mensuales de un individuo bancarizado, el 30% son cancelados en efectivo, el 36% con tarjeta de débito, el 25% con crédito y un 9% mediante otras formas de pago como transferencias bancarias o cheques.

“Las tarjetas de crédito y de débito tienen mucho que ver con el uso eficiente del dinero. En general, los segmento medios y medios altos no son mono producto ni mono banco, y eso les da un abanico de opciones a la hora de decidir cómo pagar sus gastos”, evalúa Mazza de PwC. “Se aprovechan los descuentos y las promociones, las compras actualmente son finamente planificadas para el día y el local en el cuál hay un descuento más atractivo con alguno de los bancos con los que opera ese individuo” , asegura el consultor.

Control

Flaherty, de VISA, apunta otros dos rubros en los que reina el débito por sobre su competidor en el mundo de los plásticos. “Más de la mitad de ventas con tarjeta de débito se realizan en supermercados y combustible”, explica el ejecutivo de la tarjeta

Una ventaja de la tarjeta de débito es que permite controlar mejor lo que se gasta, porque sin saldo en la caja de ahorro o cuenta corriente, la operación no se aprueba; y además, al menos hasta fines de diciembre, este tipo de pagos se beneficia con la devolución del 5% del IVA, que si se suma algún descuento vigente como los de las estaciones de servicio o supermercados, en días específicos, generan un descuento extra a la hora de concretar la compra.

El gusto en cuotas

Cuando las cifras a pagar son más abultadas, y los bienes y servicios a adquirir están vinculados al propio placer, salen a relucir las tarjetas de crédito (combinando más de una en algunos casos para llegar al límite requerido), para acceder en cuotas a aquello que en efectivo llevaría meses y meses de ahorro. Y si encima, le sumamos el impacto de la inflación, que supera a la evolución de los salarios, juntar peso sobre peso no necesariamente llevaría al éxito. “Los rubros con mayor participación de ventas en cuotas son turismo y artículos para el hogar”, resalta el ejecutivo de VISA y agrega que los plazos más usados son 3 y 12 cuotas.

Estas dos modalidades resultan ser en las que, por lo general, hay acuerdos de tasa de interés cero, sea por convenios directos entre los bancos y los comercios o por el programa Ahora 12 y su extensión el Ahora 18, que acaba de anunciar el Gobierno para impulsar el consumo.

Doble filo

Claro que las cuotas pueden ser un arma de doble filo si el consumidor no sabe controlarse y organizarse.

Lo primero que hay que tener en claro es que las cuotas solo convienen cuando el total de los consumos (financiados o no) pueden saldarse a fin de mes.Si cuando llega el resumen de la tarjeta sólo se va a pagar el importe mínimo, y financiar el resto, todas las ventajas se evaporan y, por el contrario, se convierten en una soga al cuello, ya que las tasas de interés que aplican los bancos terminan superando al beneficio que se obtenía al financiar la compra en varios meses.

Según una encuesta realizada por D’Alessio IROL, el 81% de los consumidores está endeudado básicamente por cuotas de compras con tarjetas de crédito. “A pesar de este número, los usuarios siguen manteniendo entre su planificación de gastos acciones financieras que requieren el apoyo de entidades bancarías”, revela D’Alessio.

Tentarse con las cuotas, que suelen usarse mucho también para la compra de indumentaria, lleva a muchos individuos a comprometer un porcentaje de su ingreso superior al deseable.

“Según los resultados de nuestro tracking de la Banca Minorista, al 46% de los usuarios de tarjeta las cuotas les insume más del 20% de los ingresos familiares y son los más jóvenes los que suelen estar más comprometidos llegando al 56%”, plantean en D’Alessio.

Otro dato que hace “más intensivo” el uso de las tarjetas de crédito es la posibilidad de acumular de puntos en los programas de fidelización de los bancos.

Más se usa, más rápido se llega a las recompensas que pueden ir desde un electrodoméstico hasta un pasaje de avión. Pero nuevamente la estrategia solo sirve si se puede pagar el 100% del consumo a fin de mes. De otro modo, el “regalo” terminará saliendo carísimo.

La pelea de la billetera

Cómo se reparten los gastos según el medio de pago:

Débito

Es la opción más elegida por los consumidores a la hora de pagar las compras en el supermercado o la carga de combustible.

Crédito

Cuando se trata de valores más altos las tarjetas de crédito ganan participación, en especial en turismo y artículos para el hogar

Efectivo

Pese a la competencia de los plásticos, el cash sigue siendo el medio de pago más elegido, con una incidencia que ronda el 75 por ciento.

La Nación

“Las promociones pierden eficacia, pero continuarán”

Las promociones pierden eficacia, pero continuarán

“Las promociones van a continuar, no nos queda otra”. Es la amarga confesión de un alto ejecutivo de una importante cadena de supermercados, frente a una realidad: el desgaste de las ofertas y su pérdida de efectividad en un público cada vez más desconfiado, infiel y oportunista. “Es algo normal, no me sorprende, porque el que saca los pies del plato pierde volumen de ventas. Y todavía nadie le encuentra una salida”, justifica Pablo Mandzij, director de Retail de la consultora Nielsen.

El consumo masivo (alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza) cayó el año pasado 4,3%. Según Nielsen, en enero la tendencia se profundizó: -8,1%. “Los hipermercados y los formatos de grandes superficies son las que más sufren. Hoy el consumidor hace más viajes, evita las tentaciones y está más informado y mucho más atento al precio”, agrega Mandzij.

Sandra Dalinger, gerente de Trade de CCR, coincide en que la generalización de los promociones, descuentos, rebajas, ofertas de llevar más productos pagando menos (3×2; 4×3, etc.) perdió efectividad, pero que las cadenas continuarán este año apelando a esos recursos para no perder tráfico. “La gente ya no valora las promociones y existe una pérdida de la noción del precio”, dice. Para esta experta, el consumidor hoy “prefiere un descuento fuerte en un producto determinado”.

Los entendidos sostienen que el nuevo perfil de consumo viene cambiando. Hoy, prevalece la desconfianza, el enojo y la infidelidad frente a las marcas y los punto de venta frente a la generalización de las promociones y otro tipo de anzuelos, como ofrecer descuentos muy agresivos en productos según el día de la semana. Sin embargo, “la realidad es que las cadenas no dicen que no funcionan, las siguen haciendo porque les funciona”, subraya Dalinger.

“El nuevo consumidor está mucho más atento al precio real y compara las promociones. En muchas categorías se inclina por la promoción, en otras, por el precio. Mira, sabe dónde conviene comprar, es exigente y es mucho más racional y cauteloso. El público promedio sabe y conoce los precios de cada punto de venta. En algunos casos va al mayorista, a la tienda de cercanía, allí donde la compra le resulte más conveniente”, describe Juan Manuel Primbas, director de Kantar Worldpanel para el Cono Sur.

Bajo sospecha, desgastadas y sin tanta efectividad, los supermercados mantendrán a lo largo del año la estrategia de seducir a los clientes con ofertas tentadoras. Desde hace algunos años, los hipermercados vienen perdiendo tráfico, tal como viene ocurriendo en todas partes del mundo. Los entendidos coinciden en que las tiendas mayoristas (más recientemente) y las tiendas de cercanía vienen en ascenso, porque sintonizan con las pretensiones de un consumidor que prefiere ganar tiempo, dividir las compras a lo largo de la semana y obtener los mejores precios posibles.

Las promociones pierden eficacia, no es la primera vez que ocurre, por la masificación. Casi todas las cadenas ofrecen, en días puntuales, una canasta de productos con precios rebajados. Mandzij opina que ante tal circunstancia, las cadenas tendrán que optar por mecanismo más creativos para salir del esquema. “La fidelización de los clientes vendrá de la mano de una comunicación más personalizada, o fortaleciendo el canal eCommerce”, dice.

El consumo masivo, para un año electoral, tiene máxima relevancia. La mayoría de las consultoras prevé un crecimiento del 2%, promedio.

Hábitos “cuoteros” y el GPS en los precios reales

En los últimos años, los argentinos se transformaron en “cuoteros. El consumo vivió hasta 2015 un fuerte proceso expansivo. El costo colateral: 1.300 por ciento de inflación entre 2002 y 2015. En ese contexto, los anabólicos al consumo resultaron fundamentales. Por un lado permitían el acceso y por otro daban la sensación de ganarle a la inflación. Las últimas 2 cuotas “son gratis”.

En el nuevo escenario 2016, con 7 puntos de pérdida de poder adquisitivo, las conductas cambiaron. “Antes compraba sin mirar. Ahora me fijo en todo”. Bajo estos nuevos parámetros los descuentos comienzan a tener cuestionamientos. El precio volvió al centro de la escena. 80 por ciento prefiere que ese dinero se destine directamente a bajar los precios.

Los consumidores están en búsqueda del “precio real”. Las cuotas, sin embargo, continúan siendo muy valoradas. 77 por ciento sabía que las cuotas sin interés en realidad tenían interés. A pesar de ello, la mitad prefería comprar en 12 cuotas que al contado con 25 por ciento de descuento.

La cuota es para muchos el acceso que de otro modo no tendrían. El nuevo plan de Precios Transparentes, que se enmarca en una lógica más profunda de transparencia, y de hablemos con la verdad (Indec, inflación, pobreza, desempleo, todos con valores reales y no ficticios), tuvo como objetivo sincerar eso que casi todos sabían: el dinero tiene un costo y las cuotas si tenían interés.

Los precios de contado han comenzado a bajar. Según el último informe de Elypsis sobre 13.000 productos, el 58% bajo el precio. Un 7% promedio. Puede lucir como poco, pero si esos precios se mantienen en un año de 20 puntos de inflación, sería una caída de precios relativos del orden del 25%, bastante más interesante. Pero los consumidores quieren cuotas. No todos pueden pagar contado.

El mercado de durables era 70% en cuotas y 30%, contado. Hoy estaría 50/50. ¿Hay cuotas? Sí. En muchos casos cuotas fijas con interés. Los bancos públicos lanzaron planes de hasta 50 cuotas con un interés cercano a la inflación. Una oferta atractiva. El sector privado se está reacomodando. Les llevó un par de semanas. Al igual que a los consumidores. Febrero fue un mes con cierta confusión en la calle. Pero ahora las cosas se van reordenando. Este fin de semana ya pueden verse propuestas de 12 cuotas sin interés “en serio” para la compra de electro y tecnología.

Los bancos y tarjetas negocian con los retailers quien paga el costo financiero. Se preparan para poner en el mercado planes de cuotas sin interés o con tasas bajas. Las ventas de electro cayeron 14% el año pasado, las de ropa 8%. Todos tienen un interés común: vender más. La gente está esperando cuáles son sus nuevas propuestas. Una vez que lleguen los sueldos nuevos a la calle (abril/mayo) podremos tener claro en qué punto se ubica el consumo 2017.

Clarín

“Menú ahorro: volver al colegio sin que colapse el presupuesto familiar”

Marzo es un mes de muchos gastos familiares

Marzo no se salva nunca de los golpes al bolsillo. Pero este año, el impacto viene más intenso: la suba de tarifas de servicios públicos e impuestos provinciales/municipales y peajes entre otros, se combinan en un mix bastante explosivo con las compras de uniformes, libros y útiles ahora sin las “salvadoras” cuotas sin interés que aliviaban o, al menos, repartían la carga en varios meses.

En promedio, equipar a un chico para volver al colegio demanda a los padres unos $ 1.500, de acuerdo con los datos de una encuesta realizada por D’ Alessio IROL a la que tuvo acceso exclusivo LA NACION. “El 41% de quienes participaron dijeron desembolsar más de $ 2000 por cada uno de sus hijos para comprar útiles, libros, calzado y uniforme; el 24% entre $1000 y $1500; y el 24%, gastará en torno a $2000”, señala Nora D’ Alessio vicepresidenta de la consultora .

Con 2 o 3 tres hijos en edad escolar, la cuenta para una familia tipo se convierte en un número que desequilibra el presupuesto. Y eso, claro, sin contar las cuotas de los colegios privados que llegarán puntales los primeros días de marzo con el correspondiente incremento.

El primer mandato de la economía doméstica es estar atento al calendario de descuentos de los bancos con tarjetas de crédito y de débito, que si bien este año tardaron un poco más de lo usual en llegar, finalmente aparecieron. Incluso algunos bancos mantuvieron esquemas de 3 o 6 cuotas sin interés para sus clientes en días y comercios preestablecidos que son más que aprovechables. Imprescindible: leer la letra chica para no llevarse sorpresas, especialmente con los topes de descuento que algunas veces son por compra (es decir por cada ticket, pero en ese caso nada impide volver a hacer uso del beneficio al día siguiente) y en otros casos es un límite mensual de reintegro. También hay que abrir los ojos a si el beneficio es con cualquier plástico (Visa, MasterCard, American Express) emitido por el banco o sólo con alguno de ellos. Las promociones son por pocos días y las suelen anticipar por mail o mensaje de texto a sus clientes.

En Banco Santander explican que los clientes pueden canjear sus puntos Superclub por mochilas o luncheras. También pueden cambiar puntos por los llamados “comodines”, con los que acceden a descuentos de 10%, 20% y 30% en útiles escolares, librerías y uniformes, comprando con débito o crédito y un tope de reintegro $ 300.

Banco Francés, mantuvo todas las promociones que suele lanzar para esta época del año y le sumó un beneficio extra a sus clientes: “No se eliminan las cuotas sin interés y el costo financiero es asumido en su totalidad por el banco, es decir que en las operaciones con promoción se cobra sobre el precio de contado, más allá que la compra se realice en cuotas”, explican desde el BBVA.

Carlos Canova, gerente de Producto y Beneficios de HSBC Argentina, asegura que el banco mantiene “la misma intensidad que en años anteriores en las acciones de vuelta al Cole”. “Establecimos acuerdos que contemplan hasta 25% de descuento y cuotas sin interés, es decir, con costo financiero total del 0,00% (de acuerdo a la regulación vigente de la Secretaría de Comercio).

Una política similar en el tema de las cuotas tiene Citibank con 20% y 25% off en librerías y casas de uniformes y tres pagos sin interés. Banco Comafi también mantuvo descuento y pagos a tasa 0%, en días y locales específicos.

Otra opción para pagar en cuotas es el Ahora 12 o Ahora 18. El recargo es de 10% sobre el precio de contado, pero el costo financiero total (CFT), que es lo que realmente paga el cliente después de sumar impuestos es del 27%/30%. Es válido de jueves a domingo solamente, y la tasa de interés está parcialmente subsidiada por el Estado. Si la idea es financiarse con el banco, la tasa de interés depende de cada entidad y de cada emisor de tarjeta: el CFT en algunos casos supera el 45% anual, de acuerdo a las tablas que están obligados a mostrar en los comercios desde la entrada en vigencia del Programa Precios Transparentes .

El pago en efectivo o en una sola cuota de tarjeta de crédito o débito, en tanto, es más protagonista que otros años ya que incentivo por pagar cash en algunos comercios es bastante importante. De acuerdo con los resultados de la encuesta de D’ Alessio, el 42% dijo que pagará sus compras para el inicio del año escolar en efectivo, y el 24% con tarjeta de débito. Pero más allá de la forma de pago, las estrategias y tips para sobrevivir financieramente al comienzo de clases se multiplican en las familias. Los datos de D’ Alessio revelan que uno de los tips más repetidos es ir de compras solos y no con los chicos.

Comprar en mayoristas para aprovechar precios más económicos, solos o con un grupo de padres (32% de los encuestados); recurrir a segundas marcas (21%) y reutilizar las cosas que quedaron del año anterior o lo que se puede “heredar” de primos o amigos (59% de los participantes), son las estrategias que más mencionan los padres de hijos en edad escolar. “En un contexto de suba de precios, el 30% de los consultados optan por adelantar sus compras, sea aprovisionándose de útiles y uniformes en diciembre, o comprando en febrero/marzo un stock que les permita a compra quizá pasar todo el año sin necesidad de volver a comprar cuadernos u hojas”, revela la ejecutiva.

La Nación

“Con descuentos de hasta 50%, bancos buscan sostener el consumo del verano”

Con descuentos de hasta 50%, bancos buscan sostener el consumo del verano

El verano 2017 ya es un hecho y aunque haya dudas sobre cuán exitosa pueda ser la temporada, las entidades bancarias desembarcaron en los principales destinos turísticos con un arsenal de promociones y descuentos para impulsar el consumo.

Los hábitos vacacionales de los argentinos cambiaron en los últimos años: plazos más cortos, reservas de último momento y un mayor interés por pasajes y paquetes en el exterior. Luego de un año con fuerte caída del consumo, los descuentos y promociones serán claves para fomentar el gasto en la temporada en los lugares habituales.

Frente al aumento de los precios, ir con las tarjetas a la playa pueden hacer la diferencia al final del día, ya que la mayoría de las entidades financieras amplieron su batería de ofertas. El rubro en el que la mayoría puso sus fichas es gastronomía, pero también hay formatos más innovadores, como reintegros en el alquiler de carpas y sombrillas

Si bien en la Costa Atlántica la ocupación hotelera es menor a otros años, hay expectativa por un repunte en lo que queda del verano. Allí, el Banco Provincia colocó 23 cajeros automáticos nuevos en 18 puntos clave y sumó personal para reforzar la atención en esas ciudades costeras. Además, el banco bonaerense preparó una serie de beneficios con descuentos de hasta 50% en cines, balnearios, hoteles y restaurantes.

En Mar del Plata, el alquiler de sombrillas y carpas llega hasta los $ 1000 por día. Un banco que suma beneficios en el servicio de playa es el Ciudad, que brinda un 20% off y hasta 3 cuotas sin interés en Punta Mogotes.

Banco Galicia, por su parte, ofrece descuentos de entre 15% y 25% en restaurantes de La Feliz, y un 25% de reintegro en los desayunos que se abonen con tarjeta de débito. La entidad también permite abonar a sus clientes hasta en tres cuotas sin interés el pago de las carpas y sombrillas en distintos paradores de Pinamar y Cariló.

En las localidades del partido de Pinamar (a las que hay que sumar Valeria del Mar y Ostende) los clientes ICBC obtendrán entre un 20% y un 35% de descuento en el rubro restó. La entidad ya puso un Truck en la avenida Bunge con cajeros automáticos y juegos.

El Banco Nación decidió no quedarse atrás en la oferta de beneficios, y armó descuentos de 30% y cuotas en paradores seleccionados de Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar y Miramar.

Uno de los principales atractivos de MDQ son los espectáculos nocturnos, por eso el Ciudad ofrece a partir del viernes pasado 30% de descuento y 3 cuotas sin interés para todas las obras del teatro Enrique Carreras. Pero la entidad porteña tiene previsto también desarrollar una serie de eventos en el balneario 12 de Punta Mogotes, entre ellos los superclásicos de fútbol playa con figuras históricas de Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo y Huracán, que disputarán la Copa Banco Ciudad por la No Violencia.

Mastercard, en tanto, auspicia en Pinamar el tradicional ciclo “Conciertos en el Bosque”. Se trata de cuatro conciertos que se realizarán todos los jueves de enero con entrada libre y gratuita, en los hoteles Marcín y Howard Johnson de Cariló.

Del otro lado del charco, Punta del Este se prepara para ser uno de los destinos favoritos de los argentinos esta temporada, con un 15% más de presencia que el verano pasado. Los bancos afinan el lápiz y lanzaron distintas promociones para este balneario premium.

Por ejemplo, aquellos que decidan trasladarse a través de Buquebus, podrán pagar sus pasajes hasta seis cuotas sin interés con las tarjetas de Banco Itaú.

Con descuentos de hasta 40% en sus plásticos, Citi inauguró en Maldonado la “Ruta Gastronómica Citi” en selectos restaurantes esteños. Además, montó el tradicional Citi Montoya Beach, donde los clientes Citigold tendrán un espacio exclusivo.

Si bien la playa es uno de los destinos más populares del verano, para los que elijan disfrutar el descanso en la Patagonia, Galicia propone descuentos de 25% en restaurantes y un 15% en la compra de chocolates.

HSBC, por su parte, brinda 20% de descuento y cuotas en la estadía en el Hotel Llao Llao, uno de los principales lugares de descanso de Bariloche, con beneficios extra en las canchas de golf y el spa. Además, la entidad propone rebajas en locales gastronómicos de Pinamar, Cariló, Punta del Este, Mar del Plata, Rosario, Bariloche, Córdoba, Mendoza y la ciudad de Buenos Aires.

En esta misma línea, en Banco Macro plantearon un “verano federal”, con rebajas de 15% en hoteles tanto en ciudades de la Costa Atlántica, como de Córdoba y la Patagonia, que se ampliarán a 25% para los titulares de Macro Selecta. También tendrán descuentos de 15% en heladerías, 15% en Havanna, 20% en McDonald’s y beneficios en paradores, balnearios y excursiones. Adicionalmente, la entidad sumó unidades bancarias móviles en distintos puntos turísticos como Mar del Plata, Cafayate, en Salta y Tafí del Valle, en Tucumán.

Cronista

 

“Último recurso: refuerzan las promociones para despertar el consumo”

Los shoppings esperan un alza en las fiestas

Llegan las Fiestas y es inevitable tener que activar la billetera. Ante el pavor inicial que pueden generar los precios de la indumentaria, los juguetes o los artículos del hogar, este año hay al menos un consuelo: las promociones de los bancos, de los comercios y de las tarjetas de crédito llegaron recargadas con respecto de las Fiestas pasadas.

Por lo pronto, la mayoría de los descuentos son del orden del 30% (contra el 20 o 25%, del año anterior) y llegan hasta el 40% en algunas marcas. Pero, además, se sumaron más marcas que nunca. “Estamos más agresivos que el año pasado”, confirmaron en el Banco Galicia. “Porque tenemos más marcas con promociones especiales y más días de descuentos. También creemos que los descuentos son más altos”, apuntaron. El banco nacional está ofreciendo el 35% de ahorro y 3 cuotas sin interés en tiendas como Falabella, y un descuento del 25% y 6 cuotas en las jugueterías Zebra. En días puntuales, también habilita descuentos de hasta 30% para su público general y del 35% para su segmento premium, en una cantidad de marcas de primera línea.

Algo similar sucedió en American Express. Evelin Thesing, gerenta de Marketing de la emisora de tarjetas, detalló que este mes, durante tres días, a quienes compraron con un plástico de la empresa en 12 cuotas sin interés en los shoppings Paseo Alcorta y Patio Bullrich se les reintegró el equivalente a cuatro cuotas; el año pasado, la promo contemplaba sólo dos cuotas de bonificación y se limitó exclusivamente al Paseo Alcorta.

Y es que también para las marcas las fiestas son una oportunidad para al menos intentar darle algo más de color a un año negro, que según la consultora CCR, podría ser el peor en una década. Por ello es que también están más dispuestas que antes a ceder algo de rentabilidad a cambio de incorporarse en la agenda de promociones de los bancos. Incluso muchas se lanzaron en estos días con descuentos de manera independiente: Cher, la marca de ropa, promocionó durante dos días un descuento del 30% en Unicenter, al igual que Baby Cottons, que ofrecía un ahorro del 30% en algunos de sus locales. Pero son sólo dos ejemplos de muchos. “No se vende absolutamente nada sin promo”, se sinceró ante LA NACION el responsable de marketing de una firma de indumentaria con fuerte presencia en todos los grandes shoppings. “Si no están las promociones de los bancos, inventamos alguna otra; la industria está entre un 25 y un 30% abajo en ventas, en promedio”, dijo, con la condición de no ser identificado.

El hecho de que Navidad y Año Nuevo caigan este año en fin de semana también motivó a los bancos a adelantar sus promociones. “Se están adelantando las promos, este año especialmente, porque usualmente la gente trabajaba toda la semana y el fin de semana lo aprovechaba para hacer las compras, pero ahora ya llega al fin de semana y son las fiestas. Así que arrancamos antes para darles al menos la posibilidad de comprar fines de semana antes”, explica Carlos Canova, jefe de Productos y Beneficios de HSBC. El banco tiene descuentos del 40% en indumentaria, ahorros en juguetería y el tercer fin de semana de cada mes, bajo la consigna de Happy Weekend, ofrece más promociones. También para turismo tiene hasta 18 cuotas sin interés.

¿Quién paga el descuento?

En el Hipotecario, por caso, promocionaron del 12 al viernes pasado hasta 24 cuotas sin interés para las compras con tarjeta de crédito en Despegar.com y en Aerolíneas Argentinas, y luego plantearon una larga lista de descuentos de hasta el 30% en productos puntuales de supermercados, en shoppings y en jugueterías, pero con hasta 3 cuotas sin interés. Lo mismo, ICBC informó que el miércoles y jueves de esta semana habrá descuentos de 25% hasta 40% (según el tipo de cliente) y tres cuotas sin interés, mientras que Itaú tendrá ahorros todo el mes de entre el 25 y el 35% (en función de la categoría del cliente) y hasta 6 cuotas.

“Típicamente, cuando se mira el mercado casi el 35% del volumen que gastamos en tarjeta de crédito se da en el cuarto trimestre. Se da por las promociones y los gastos de las Fiestas, además del Día de la Madre, que cae en octubre”, dice Canova. “Pero siempre en diciembre el gasto es de entre 10 y 12% más que lo habitual, por eso la importancia”, agregó.

Números en rojo

7,1%

Es la caída que acumula el comercio minorista en los primeros 11 meses del año, según CAME

14%

Es la baja acumulada que sufrió el rubro de electrodomésticos, uno de los más golpeados

4,3%

Es el retroceso que tuvieron las ventas de los supermercados entre enero y noviembre de este año

La Nación

“Adiós al cash: sin efectivo se ahorra hasta 15% en las compras cotidianas”

Ramiro Valenzuela estaba acostumbrado a pagar las facturas de cable, prepaga y del colegio de sus hijos en efectivo en la caja del supermercado en el que habitualmente hace las compras una vez al mes. Pero desde que su banco le ofreció un 20% de descuento por cada gasto que adhiriera al débito automático en su cuenta sueldo, este abogado de profesión dejó de pasar por el cajero, de perder tiempo haciendo colas y se olvidó de saldar sus deudas mensuales. Ahora su cuenta bancaria hace el trabajo por él sin costo alguno.

Aunque algunos recién lo descubren, el débito automático es uno de los medios de pago electrónicos que ofrece más beneficios económicos. Desde una caja de ahorro, en algunos casos gratuita, cualquiera puede reducir el monto de sus facturas hasta un 30% por única vez. Con el objetivo de conseguir que cada vez más clientes dejen de utilizar efectivo, el Banco Central (BCRA) y la mayoría de las grandes entidades bancarias promocionan beneficios de este tipo.

Más allá de las promos que ofrezca cada entidad, el uso de tarjetas de débito es siempre más beneficioso que el efectivo. Encuestas de consultoras privadas revelan que uno de cada seis argentinos no sabe que, si utiliza ese medio de pago, el banco le reintegra 4,13% de IVA por cada operación, hasta $ 1000 (se aplica por ley desde noviembre de 2001). La misma normativa del BCRA también indica una devolución de 2,12 puntos de IVA en la compra final de combustibles.

Las tarjetas de compra prepagas son otra alternativa que recién ahora están ganando terreno en el mercado local. Funcionan con recargas en efectivo desde cajeros o transferencias desde cuentas bancarias. Las transferencias no tienen costo para usuarios particulares. Y su gran ventaja es que son inmediatas.

Stefano Angeli, vicepresidente de Multifinanzas Compañía Financiera, enumera a LA NACION las ventajas de usar una tarjeta de compra no bancaria. “Además de que le ofrecemos Avanta a una franja de la población que no está bancarizada, la diferencia con el resto de las tarjetas es que en este caso no es necesario conocer los dígitos de una cuenta para hacer transferencias; con los datos personales o el número de teléfono del destinatario alcanza”, dice el ejecutivo.

Sebastián Cadenas, fundador de Increase, emprendimiento que da servicios financieros y de cobro a comercios, nota la evolución de los medios de pago electrónicos en el país. “La billetera electrónica (que se usará desde el celular) ya comenzó a utilizarse en la Argentina. Los bancos trabajan en sus desarrollos propios, pero hay algunas que funcionan en el mercado local”, cuenta el emprendedor.

Prisma, firma que agrupa a marcas como VISA, Monedero y Banelco, entre otras, acaba de presentar en sociedad Todo Pago mPOS: el primer post portátil que se coloca en un teléfono inteligente y puede utilizarse de manera remota. Cualquier emprendedor o comerciante puede así cobrarle a sus clientes cualquier producto o servicio con débito o crédito.

Por su parte, con el uso de la tarjeta SUBE y del tag Monedero, los pasajeros frecuentes de Metrovías podrán ahorrar entre 20% y 40% en el precio de los pases de subte. Los descuentos se aplicarán automáticamente cuando se supere la cantidad de viajes en 20, 30 y 40 mensuales, respectivamente.

Tarjeta mata billetera

Algunos tips para lograr estirar el sueldo

Devolución del IVA

Hace casi 15 años el Banco Central (BCRA) implementó el mecanismo de devolución del 4,13 puntos del IVA para las operaciones de hasta cada 1000 pesos, con el objetivo de fomentar una mayor bancarización. La misma normativa oficial también fija una devolución de 2,12 puntos de IVA para la compra de combustible.

Bancos agresivos

En la pelea por ganar participación de mercado, la mayoría de los bancos continúa ofreciendo una gran batería de promociones para sus clientes. Los beneficios incluyen desde descuentos para adherir servicios al débito automático hasta rebajas en la compra de productos o acuerdos para acceder a promociones especiales.

Promos no bancarias

Las tarjetas no bancarias se sumaron a la cruzada contra el efectivo apuntando a la extensa franja de la población que no está bancarizada. En la mayoría de los casos, las firmas que trabajan con este segmento ofrecen promociones y descuentos para supermercados, comercios, servicios y transporte como anzuelo para captar nuevos clientes.

La Nación


Autor

Emiliano Schwartz

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