Archivo para 29 agosto 2016

“Adiós al cash: sin efectivo se ahorra hasta 15% en las compras cotidianas”

Ramiro Valenzuela estaba acostumbrado a pagar las facturas de cable, prepaga y del colegio de sus hijos en efectivo en la caja del supermercado en el que habitualmente hace las compras una vez al mes. Pero desde que su banco le ofreció un 20% de descuento por cada gasto que adhiriera al débito automático en su cuenta sueldo, este abogado de profesión dejó de pasar por el cajero, de perder tiempo haciendo colas y se olvidó de saldar sus deudas mensuales. Ahora su cuenta bancaria hace el trabajo por él sin costo alguno.

Aunque algunos recién lo descubren, el débito automático es uno de los medios de pago electrónicos que ofrece más beneficios económicos. Desde una caja de ahorro, en algunos casos gratuita, cualquiera puede reducir el monto de sus facturas hasta un 30% por única vez. Con el objetivo de conseguir que cada vez más clientes dejen de utilizar efectivo, el Banco Central (BCRA) y la mayoría de las grandes entidades bancarias promocionan beneficios de este tipo.

Más allá de las promos que ofrezca cada entidad, el uso de tarjetas de débito es siempre más beneficioso que el efectivo. Encuestas de consultoras privadas revelan que uno de cada seis argentinos no sabe que, si utiliza ese medio de pago, el banco le reintegra 4,13% de IVA por cada operación, hasta $ 1000 (se aplica por ley desde noviembre de 2001). La misma normativa del BCRA también indica una devolución de 2,12 puntos de IVA en la compra final de combustibles.

Las tarjetas de compra prepagas son otra alternativa que recién ahora están ganando terreno en el mercado local. Funcionan con recargas en efectivo desde cajeros o transferencias desde cuentas bancarias. Las transferencias no tienen costo para usuarios particulares. Y su gran ventaja es que son inmediatas.

Stefano Angeli, vicepresidente de Multifinanzas Compañía Financiera, enumera a LA NACION las ventajas de usar una tarjeta de compra no bancaria. “Además de que le ofrecemos Avanta a una franja de la población que no está bancarizada, la diferencia con el resto de las tarjetas es que en este caso no es necesario conocer los dígitos de una cuenta para hacer transferencias; con los datos personales o el número de teléfono del destinatario alcanza”, dice el ejecutivo.

Sebastián Cadenas, fundador de Increase, emprendimiento que da servicios financieros y de cobro a comercios, nota la evolución de los medios de pago electrónicos en el país. “La billetera electrónica (que se usará desde el celular) ya comenzó a utilizarse en la Argentina. Los bancos trabajan en sus desarrollos propios, pero hay algunas que funcionan en el mercado local”, cuenta el emprendedor.

Prisma, firma que agrupa a marcas como VISA, Monedero y Banelco, entre otras, acaba de presentar en sociedad Todo Pago mPOS: el primer post portátil que se coloca en un teléfono inteligente y puede utilizarse de manera remota. Cualquier emprendedor o comerciante puede así cobrarle a sus clientes cualquier producto o servicio con débito o crédito.

Por su parte, con el uso de la tarjeta SUBE y del tag Monedero, los pasajeros frecuentes de Metrovías podrán ahorrar entre 20% y 40% en el precio de los pases de subte. Los descuentos se aplicarán automáticamente cuando se supere la cantidad de viajes en 20, 30 y 40 mensuales, respectivamente.

Tarjeta mata billetera

Algunos tips para lograr estirar el sueldo

Devolución del IVA

Hace casi 15 años el Banco Central (BCRA) implementó el mecanismo de devolución del 4,13 puntos del IVA para las operaciones de hasta cada 1000 pesos, con el objetivo de fomentar una mayor bancarización. La misma normativa oficial también fija una devolución de 2,12 puntos de IVA para la compra de combustible.

Bancos agresivos

En la pelea por ganar participación de mercado, la mayoría de los bancos continúa ofreciendo una gran batería de promociones para sus clientes. Los beneficios incluyen desde descuentos para adherir servicios al débito automático hasta rebajas en la compra de productos o acuerdos para acceder a promociones especiales.

Promos no bancarias

Las tarjetas no bancarias se sumaron a la cruzada contra el efectivo apuntando a la extensa franja de la población que no está bancarizada. En la mayoría de los casos, las firmas que trabajan con este segmento ofrecen promociones y descuentos para supermercados, comercios, servicios y transporte como anzuelo para captar nuevos clientes.

La Nación

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“Jumbo también abrirá locales de proximidad”

Después de dos meses de hacer la prueba con un local en Retiro, Jumbo ya está buscando los terrenos para desarrollar su versión del formato estrella de los últimos años: el supermercado de proximidad. En un año de caída de ventas, las sucursales pequeñas -como las de Carrefour Express y Día %- son las que mejor están capeando la crisis.

Planean abrir unos ocho puntos de venta antes de fin de año, en lugares de alto tránsito y poder adquisitivo, en Capital y Gran Buenos Aires. La idea es diferenciarse de sus competidores con un surtido premium y de productos importados y una oferta de comidas listas que la cadena empezó a elaborar en una planta nueva. Los locales tendrán entre 250 y 400 metros cuadrados, contra los 700 de los supermercados de la marca, como el que inauguraron ayer sobre la Avenida Libertador, en Olivos, con un desembolso de $ 27 millones.

“Estamos apostando a una propuesta de comidas preparadas. Los supermercados han ido achicando esa categoría o tercerizándola y eso atentó contra la calidad. Nosotros hicimos el camino contrario: lanzamos Jumbo Fresh, con 60 productos que van desde sushi a tartas”, contó Matías Videla, CEO de Jumbo Retail, que engloba también a Disco y Vea, del grupo chileno Cencosud. Ya hay 50 sucursales que se abastecen de la nueva planta de comidas preparadas y se sumarán 30 más. Allí trabajan 17 personas.

Estos proyectos forman parte del plan de inversión de $ 600 millones para este año, que incluye renovación de locales, centros de distribución, maquinaria y el relanzamiento de las páginas web, que se hará en octubre. “Los hipermercados están en situación crítica pero no estamos cerrados a abrir uno si la ubicación justifica ese tamaño. Pero el foco estará puesto en los locales de proximidad y supermercados”, afirma Videla. Las ventas del sector cayeron 8%, según el ejecutivo, con picos de 10 a 12% en perfumería y limpieza. Sobre las expectativas, Videla indicó que esperaban “un primer semestre con más recesión y un segundo con alguna mejora. Pero la mejora aún la estamos esperando”.

Hacia adelante, seguirán con la reconversión de los Disco a Jumbo o Vea. Todavía les quedan 81 locales para transformar, en un proceso que durará unos tres años. En total, Cencosud tiene 28 Jumbo y 183 Vea (abrirán uno nuevo en Salta en noviembre y otro en Jujuy).

IECO

“Supermercados se niegan a retirar promociones y ofertas porque generan el 40% de las ventas”

 Supermercados no sacan promociones y ofertas porque generan el 40% de ventas

La llamada de atención que tuvieron los supermercadistas de parte del Gobierno por las promociones y ofertas que se multiplican en las diferentes cadenas y que generan “cierta dispersión” en los precios, según explicaron en la última reunión que mantuvieron, no fue suficiente para detenerlas, al menos en el próximo trimestre.

En el sector explican que estas acciones comerciales se basan en acuerdos con la industria, funcionan como gancho para atraer clientes en momentos de pérdida de fidelización general, y además el público está habituado a seguirlas. De hecho, hasta el 40% de las ventas de las grandes cadenas está apalancado por las promociones. Esto, en momentos de caída de consumo -que proyectan continuaría por lo menos hasta septiembre- es sustancial para sostener el negocio supermercadista.

Cada cadena de supermercados maneja diferentes números. En Carrefour, por ejemplo, explican que el 40% de las ventas totales proviene de las diferentes promociones que ofrecen. “Solo en la Argentina se da una proporción como esa”, confiesan. Su estrategia en el país es ir de a poco “a precio”, es decir, comenzar a reducir las grandes ofertas de dos por uno o el 70% de descuento en el segundo producto comprado, para que haya una referencia más precisa de lo que cuesta un artículo. Pero esto “no puede descartarse de un día para el otro, porque se mantiene cierta inercia”, aseguran. La lógica de “ir a precio” se evidencia en este supermercado en su histórica campaña de “precios híper garantizados”, a través del cual si un consumidor encuentra uno de los 800 productos incluidos en la promoción a menor precio en otra cadena, le devuelven el doble de la diferencia. En ese caso, se toman como referencia los precios de lista.

Para los supermercados de Cencosud (Jumbo, Disco y Vea), la dinámica comercial, vinculada a las promociones, representa aproximadamente un 33% de la venta, advierten fuentes del grupo. “Cada marca tiene su estrategia en diferentes momentos del mes, en los cuales acciona con mayor o menor intensidad. Las promociones son muy valoradas por todos los clientes y son acciones que permiten también fidelizarlos”, explican.

En esos supermercados, se prevé que en los próximos meses, la dinámica “dependerá del contexto del mercado y la reactivación del consumo, siempre poniendo énfasis en lo que hace a la calidad y frescura de los alimentos, se combinan ofertas convenientes de acuerdo a cada supermercado y su región”.

Algunas de las marcas de Cencosud ofrecen cupones tipo “checks” que devuelven parte de lo gastando en la siguiente compra o descuentos para otros consumos. También posee su propia tarjeta de crédito que puede usarse con descuentos en sus supermercados y funciona como un instrumento de fidelización. En ese sentido, uno de los últimos fenómenos que más suscriptores logró fue la tarjeta de la cadena Día, que no es de crédito pero otorga ofertas diarias y entrega cupones con descuentos para compras futuras.

El director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos, que nuclea a los grandes jugadores del sector a nivel nacional, Juan Vasco Martínez, relativizó la sugerencia del Gobierno de la necesidad de que se frenen las promociones. Aun así, enfatizó que no se trata solo de que los supermercados decidan suspenderlas sino que están basadas en tres pilares. En primer lugar son acciones de los proveedores, tanto de los productos como de entidades financieras que tienen sus propias acciones comerciales, también para atraer clientes a los bancos. Luego, en un mercado de competencia, se plantea la disyuntiva de quién sale primero de las promociones. Como se encuentra actualmente el mapa de consumo, las cadenas saben que el cliente va a donde ese día hay una oferta y el supermercado que las limite perderá circulación por sus locales. Por último, el consumidor está acostumbrado a acceder a las ofertas. Actualmente, no es tan consciente de que paga la mitad por un producto que está en “dos por uno”, sino que piensa que si no encuentra esa promoción está pagando el doble por esa mercadería.

Dadas esas dificultades, Martínez coincide en que es complejo salir del esquema actual.
Por otro lado, el dirigente dijo que “estamos en un contexto de baja de consumo continuada pero que habría tocado fondo. Posiblemente, estaremos en un escenario de amesetamiento de consumo en los próximos dos o tres meses y esperamos un repunte en septiembre u octubre”.

También aceptó que “medidas del Gobierno, como la devolución del IVA a jubilados y a beneficiarios de asignaciones, van a empezar a hacer sentir un repunte a la brevedad‘.
En las diferentes reuniones que el sector mantuvo con el Gobierno explicó estas mecánicas de las ofertas, las estructuras de costos y la rentabilidad. Pero lo que el Gobierno observa con preocupación es que considera que la estructura de precios está basada en lo que pagan los consumidores finalmente y no en el valor de lista, que sí es justamente el que toma el Indec para calcular el índice de precios al consumidor que se toma de referencia para definir el alza de la inflación.

Cronista

¿El final para los descuentos con tarjeta?: puertas adentro, los bancos se replantean su estrategia promocional

Era algo que se venía comentando hace meses en el sector bancario casi como un secreto a voces, pero hoy está cada vez más cerca de convertirse en una realidad: el esquema promocional de consumo apalancado por los descuentos con tarjeta se puede cortar.

¿A partir de cuándo? “Todavía no tenemos una fecha definitiva de corte, pero estamos evaluando qué hacer con este tema porque nos dimos cuenta de que las promos con los plásticos no nos están redituando”, confiesa a iProfesional, off the record, el gerente de Marketing de uno de los cinco bancos líderes del país.

Según explica, las rebajas- que hoy promedian un 15% en indumentaria, y un 20% en el caso de los clientes Premium- ya están dejando de ser “negocio” para las entidades financieras.

Este no es un dato menor si se tiene en cuenta que, según un informe de la consultora especializada en consumo CCR, en la actualidad tres de cada cuatro argentinos toman una decisión de compra en función de los descuentos que se ofrecen en el mercado.

Pero este esquema podría llegar a su fin. Al desplome en las ventas minoristas de más de 9% en términos interanuales (según datos de la CAME) se suma que, dado el contexto recesivo, los bancos argumentan tener menor margen para destinar a las acciones promocionales y atrás quedan aquellas generosas rebajas de hasta un 35% que solían ofrecer en momentos de “boom” de consumo.

Por otra parte, de no ser por el programa oficial Ahora 12, las cuotas también serían reducidas, dado que las entidades financieras habían achicado sus planes de financiamiento hasta limitarlos a tres cuotas sin interés.

Cuando se les consulta sobre este tema a quienes toman las decisiones vinculadas con estrategias de Marketing sobre los motivos por los que piensan en “bajarse del tren” de los descuentos, estos señalan que son principalmente dos:

• Les resulta más conveniente realizar promociones “one shot”
A diferencia del esquema actualmente vigente, que consiste en promociones con un descuento fijo un determinado día de la semana, las entidades financieras hoy prefieren las rebajas esporádicas.

En el caso de BBVA, por ejemplo, la apuesta es por las “alertas de descuentos”: son rebajas muy fuertes -de hasta un 40%– que se avisan el día anterior a través de las redes sociales y la web del banco y duran entre uno y cinco días.

Galicia y Santander Río son otros de los bancos que también apelan a esta estrategia.

• Se sienten “traicionados” por las marcas
Desde los bancos -sin dar su identidad- admiten que la estrategia de las famosas promos con tarjeta consistía en “inflar los precios en función de los descuentos”, de manera que el cliente que fuera en busca de un producto en un shopping sin un plástico en la mano pagaba un valor “extra” (el del porcentaje de la supuesta rebaja), mientras que aquel otro que comprara el día del descuento, abonaba en verdad el valor real de la mercadería.

Hasta ahí el negocio iba “sobre ruedas” para ambas partes: las marcas tenían más afluencia de público en sus locales, y los bancos ganaban en fidelización, dado que las rebajas son uno de los principales factores de decisión a la hora de elegir una entidad financiera por sobre otra.

Pero esto cambió. En los últimos meses, los bancos empezaron a advertir con desagrado que algunas firmas “se cortaban solas”.

“Ahora, el día que no ofrecen descuento en conjunto con nosotros, empiezan a otorgar rebajas las marcas por su cuenta“, dice enojado el gerente de Marketing que eligió preservar su identidad.

Y agrega: “Eso nos complica mucho, porque la gente no elige ir el día en que tenemos el acuerdo”. Un ejemplo de esto son las rebajas que algunas firmas con presencia en varios centros comerciales como Vitamina, que se ofrecen en conjunto con el plan “Ahora 12” determinados días de la semana.

Lo cierto es que los bancos están reconsiderando hasta qué punto tiene sentido continuar con esta estrategia. Cabe recordar que el esquema de descuentos con plásticos bancarios se instaló en la Argentina poco después de la crisis de 2001, en tiempos en que los bancos habían perdido fuertemente credibilidad a causa del “corralito” y sus terribles efectos sobre la economía personal de los argentinos.

En ese momento, las promociones resultaron el negocio salvador, cuando el tradicional negocio de la intermediación financiera se redujo a su mínima expresión y las entidades apelaron a facturar por las comisiones de los servicios, tales como la tarjeta.

Pero eso no fue todo, sino que además esas promociones se volvieron un punto estratégico en términos de marketing, en un escenario en el cual la publicidad tradicional estaba vedada, ya que las palabras típicas que suelen utilizar en sus campañas -tales como “confianza”, “seguridad”, “futuro”- sonaban a una mentira para los argentinos, poco después de que estos hubieran perdido sus ahorros.

Con el paso de los años, la modalidad de los fuertes descuentos con tarjeta quedó en pie, pero el contexto del negocio bancario cambió.

¿Quién tira la primera piedra?
La decisión de ir retirándose de a poco de la alianza permanente con los shoppings está casi tomada, pero desde el sector bancario admiten que lo difícil es ser el primero en animarse a cortar con este sistema de descuentos tan encarnado entre los argentinos.

“El costo de mantener este esquema de promociones es demasiado alto, pero alguno de los bancos tiene que ser el que tome la iniciativa y se baje primero“, confiesa el gerente de Marketing que no quiso difundir su identidad.

Sin embargo, algunas señales de que las relaciones entre bancos y shoppings no van de viento en popa se han hecho notar en los últimos años.

Por ejemplo, en la actualidad el BBVA ya no tiene alianzas con ningún centro comercial en particular, sino que optó por negociar puntualmente con determinadas marcas para hacer promos del estilo “one shot” en determinados días de la semana.

En la misma línea, es notorio cómo se han ido reduciendo paulatinamente los porcentajes de ahorro que se ofrecían en el mercado. Mientras que cinco años atrás, los descuentos promediaban un 25%, hoy las rebajas permanentes entidades financieras se ubican cerca de un 15%. Y sólo los clientes VIP pueden acceder a un generoso 20%.

Dejando afuera a los shoppings
Debido que el esquema promocional habitual -integrado por el trinomio bancos, shoppings, marcas adheridas- empieza a resultar no rentable para algunas entidades financieras, según admiten desde el sector, la clave de aquí en adelante consiste en dejar por fuera del “círculo de las promos” a uno de estos tres actores: los centros comerciales.

Sucede que las negociaciones directas con las firmas resultan una opción más atractiva para los bancos, que hoy apuestan por evitar la intermediación de los shoppings.

“Nos conviene negociar con la empresa, sin tener que hacer alianzas con todo el mall“, dicen aiProfesional desde una de las entidades financieras líderes del mercado.

Y agregan que “las favoritas” para los bancos a la hora de ofrecer alguna rebaja y fidelizar al cliente son, principalmente, tres: Legacy, Kevingston y Mimo.

Otras de las desventajas de sus alianzas con shoppings, según explican, es que no siempre las “marcas adheridas” a las promociones que vienen en el “combo” que ofrecen los centros comerciales son las que ellos elegirían para ofrecer sus descuentos.

Frente a la pregunta acerca de cómo se financian los descuentos, los gerentes de Marketing de los bancos explican que “eso depende de la negociación que se haga con cada empresa”.

“Con cada marca, el negocio es distinto. Muchas veces la rebaja es cubierta por el banco, pero si baja la afluencia de público al local, ellos mismos participan del descuento. En el caso de las marcas internacionales, por lo general los ahorros que se ofrecen corren por su cuenta”, describen.

Un lento despegue
Como con el paso de los años las promociones con tarjeta se han vuelto casi un “commodity”para los argentinos, desde los bancos admiten que un corte tajante de este sistema es prácticamente imposible. Es por eso que han optado por dos caminos más sutiles, para evitar una retirada abrupta:

Espaciarlas
Una de las ideas que se discuten en estos momentos es la progresiva huida de las “promos semanales” y la apuesta por acciones más esporádicas

Reducir los porcentajes de descuentos
Desde los bancos admiten que es posible que, en sus próximas negociaciones con marcas y shoppings, las rebajas que se otorguen sean aún más pequeñas.

Otros de los “cambios” que se prevén ya de cara al 2017 tiene que ver con un plan que la gestión macrista heredó del Gobierno anterior y que algunos comerciantes describen como una “pesada mochila”: el plan Ahora 12.

Si bien este programa fue el plan vinculado con el consumo que tuvo mejor recepción entre los argentinos -dado que hoy permite financiarse en 12 pagos en un contexto en el que la inflación supera el 40%, según admitió el Ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay-, las entidades financieras “se quieren bajar”.

“Nos complica el negocio”, reconocen desde uno de los bancos.

Por ahora, el Gobierno nacional aseguró que este plan estará vigente hasta el 30 de septiembre de este año, pero de allí en más no está asegurada aún su continuidad.

Iprofesional

 

“Para sostener el consumo los híper convalidan descuentos de hasta 40%”

 En los hipermercados ya se nota una caída en las compras en unidades, medidas por el valor de los tickets

Ingresando ya la economía en el segundo semestre, el consumo sigue sin mostrar mejoras que permitan reducir las estrategias comerciales basadas en las ofertas, promociones y descuentos. Ayer, un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) da cuenta de esta realidad.

Las ventas en comercios minoristas, medidas en cantidades, se desplomaron 8,1% en julio y sumaron así su séptimo mes consecutivo en baja. Ni el aguinaldo, ni el Día del Amigo, ni las vacaciones de invierno lograron impulsar el consumo. Esta realidad es más palpable en los grandes centros de venta de alimentos como híper y supermercados, donde ya es fuerte la caída de las compras en unidades por ticket y donde las ofertas y promociones son las únicas herramientas que impulsan el poco movimiento.

Frente a este escenario, los ejecutivos de los grandes híper advierten que las estrategias de ofertas, promociones, descuentos y rebajas no alcanzan. De hecho, para este fin de semana están profundizando sus propuestas con descuentos que ya llegan al 80%, como en Carrefour, que ofrece este porcentaje de rebaja en la segunda unidad para una gran cantidad de productos de marcas como Sadia; La Campagnola; Traviata; Casancrem; Dove; Nivea; Cif; Elite y toda la variedad de alimentos de la marca propia de la cadena francesa.

Es decir, el descuento neto llega al 40% por cada unidad ofrecida. También ofrece 70% en galletitas dulces; golosinas y alfajores; jabones; shampoo; cuidado oral y pañales. Y 60% en productos Paty; Matarazzo; Knorr; Lays; Nescafé; Nesquik; Roya y Tolem, entre otras. En cuanto a bebidas, se pueden conseguir vinos y espumantes con un 40% de rebaja. Otro caso similar es el de Coto que, bajo el nombre de ‘Superfindesemana’, promociona indumentaria con hasta 50% de descuento y seis cuotas sin interés. También en Walmart se profundizan las promociones a la espera de que recién en los últimos tres meses del año se pueda observar alguna señal de recuperación en los bolsillos de los consumidores.

En el sector admiten que ni siquiera la financiación en cuotas tarjetas de crédito terminaron siendo un factor de decisión en la compra para las familias. “Si bien hay una caída en las ventas medidas en tickets, la situación parece haberse estabilizado y hay un menor impacto negativo en almacén que en bienes durables”, agrega un empresario del sector para quien la retracción de los bolsillos se mantendrá durante todo el año.

“La inflación y los aumentos en todos los servicios, aún con el freno de la justicia a las subas del gas y la luz, hacen que la gente cambie sus hábitos de consumo por una menor capacidad de compra que los lleva a realizar compras diarias, más chicas y no para todo el mes”, agregó otro referente del sector.

Algo similar evidencia el informe de CAME, en el cual se asegura que el sector volvió a experimentar una retracción “pese a los descuentos agresivos que están haciendo los empresarios para atraer clientes y obtener la liquidez necesaria que les permita afrontar los pagos de salarios, alquileres, servicios y reposición de mercadería”. Obviamente, en este caso, el análisis se refiere a la situación de los comercios que alquilan locales a la calle o en los grandes centros comerciales, donde también se reflejó otro mes de muy bajo movimiento de ventas. El trabajo se basa en las respuestas de 360 comercios minoristas de todo el país que fueron relevados por la CAME.

“Las ofertas fueron tentadoras. Muchas rebajas de hasta 50% y en productos de buena calidad en rubros como indumentaria, calzados, marroquinería, bijouterie, y textil blanco. Pero aun así se vendió poco, claramente porque el poder adquisitivo de las familias se derrumbó y se vuelven a establecer prioridades en los gastos”, señaló la CAME. Con el resultado de julio, las ventas minoristas medidas en cantidades registraron una caída de 6,6% en los primeros siete meses. Y los retrocesos más pronunciados fueron en electrodomésticos y artículos electrónicos, con baja de 18,1%; materiales para la construcción(-12,7%); ferreterías (-12,2%) y golosinas (-10,2%).

Cronista

“Pese a las agresivas promociones, el consumo no levanta”

“Fin de semana gigante”, “Gran feria de descuentos”, “Precios Imposibles”. Todos los fines de semana, los diarios se llenan de páginas enteras y en las radios se multiplican los avisos de las principales cadenas de supermercados anunciando promociones y descuentos muy agresivos. Sin embargo, y a pesar de estas acciones, que en las cadenas aseguran que implican un sacrificio en sus niveles de rentabilidad, el consumo sigue sin repuntar.

“No pasa nada y la verdad es que si no caen más las ventas es porque todas las cadenas le estamos echando mucha nafta al mercado, a través de las promociones y descuentos”, se sinceró el director de uno de los grandes supermercados.

La necesidad de apelar a los descuentos para despertar a la demanda también llevó a los supermercados a hacer más agresivos a la hora de ofrecer sus promociones. “Hoy, el piso para cualquier descuento tiene que ser del 40% para empezar a mover la aguja”, admiten en una cadena.

En su lugar, cada vez más cadenas optan por concentrase en ofrecer un descuento puntual por producto. “Lo que pasa es que si hacés una acción en el que el descuento se alcanza llevándose dos o tres productos, la acción no funciona porque la gente no tiene la plata para stockearse”, señalaron en una compañía multinacional líder en consumo masivo.

Frente a este panorama tan poco alentador, el único dato positivo que destacan en el sector es que junio podría representar el piso en la caída en las ventas. “Hay una sensación en el sector de que ya se tocó fondo y que más no se puede caer, con lo cual la esperanza de todos es que en el último trimestre del año se empiece a ver cierta recuperación de la demanda”, señaló un supermercadista.

Los analistas destacan que las grandes cadenas enfrentan el panorama más complicado, como producto de una migración de parte de los clientes que no es nueva y cuyos orígenes hay que rastrearlos en los cambios en los hábitos de consumo que desató la crisis de 2001/2002.

“En general, se observa una disminución en la cantidad de transacciones realizadas y una desaceleración del gasto promedio por ticket y una disminución en el volumen, pero en todos los casos el formato más afectado es el de las grandes superficies”, explica José Amodei, director de Scentia.

Según su relevamiento, la de los alimentos es la categoría menos golpeada por la baja en las ventas, porque tradicionalmente se trata un rubro con una demanda mucho menos elástica (lo último que hace la gente es recortar el gasto en comida) aunque en junio sufrió un preocupante retroceso del 2,1% en su demanda.

El panorama es mucho más complicado cuando se analizan otras categorías que no son tan de primera necesidad. En junio hubo varios rubros que mostraron caídas de doble dígito, como limpieza de ropa y hogar (-12,1%) e higiene y cosmética (-10,4%), dejando en claro la magnitud de la recesión que se vive en las góndolas.

La Nación


Autor

Emiliano Schwartz

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