Archivo para 30 noviembre 2015

“Los hogares ‘stockean’ para cubrirse de un shock”

A los aumentos de precio estacionales de diciembre se suma la llegada de un nuevo gobierno, por lo que los consumidores aplican “economía de guerra” y compran “para guardar” a través de ofertas o yendo al mayorista.
Así, en la última edición del Black Friday, que para los supermercados tuvo lugar hace dos semanas, los principales productos vendidos fueron una vez más los electrónicos y electrodomésticos –que podrían encarecerse frente a una eventual devaluación por los componentes importados–, pero en segundo lugar hubo una sorpresa: los alimentos no perecederos, según indicaron desde Walmart.
“Hay una compra más especulativa pero en parte es estacional, por la expectativa de las fiestas y como protección ante las subas de precios”, indicó el presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam), Alberto Guida. Entre los productos más demandados están los enlatados y las pastas. “Todos los años a fin de año aumenta todo y hay una tendencia a cubrirse de eso”, recordó.
Según TrialPanel, consultora de investigación de mercado, los mayoristas siguen ganando terreno. El 20% es habitué de los supermercados mayoristas y va al menos una vez por mes. Los productos de higiene (papel higiénico, desodorantes, shampoo, acondicionador, toallitas y protectores), los productos secos (latas, arroz, fideos y galletitas) y los de limpieza para el hogar son los más demandados. Los productos frescos, como carnes rojas, pescados y pollos, no son el fuerte de compra en este canal. El consumidor “busca ahorrar e intenta stockearse, ya sea por temor a una devaluación o para ganarle a la inflación”, explicaron desde la consultora.
Además, el 60% reconoció que compró al por mayor porque al por menor los precios no son tan competitivos, y el 35% afirmó que las compras en el canal mayorista las hicieron con otras personas para después poder dividir los productos. De acuerdo con Kantar Worldpanel, en el último año la preferencia se centró en mayoristas y supermercados “de descuento”.

Reposición. Por otra parte, las promociones más agresivas y el financiamiento en cuotas sostuvieron el consumo. “No hubo grandes faltantes este año”, recordó además el presidente de GS1, Alejandro Rodríguez. “Cuesta mantener las ventas, y las empresas no pueden permitirse que el producto no esté” en góndola, explicó.
En ese marco, el índice que mide los faltantes cayó del 13% al 7,6% en el segundo trimestre del año, en comparación con 12 meses atrás.

Perfil

Anuncios

“Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total”

 Gana cada vez más peso el crédito al consumo: ya es 46,5% del total

La búsqueda de los individuos y familias por ganarle a la inflación y aprovechar el atraso cambiario siguió impulsando los préstamos personales, con tarjeta de crédito y prendarios, para captar las promociones, adelantar consumos y viajar, para hacerles ganar tres puntos porcentuales hasta representar el 46,5% del total a fines de octubre.

La contracara es el retroceso de medio punto en los créditos a empresas, pese a los incentivos oficiales, ya que los adelantos en cuenta corriente y los descuentos de documentos alcanzaban el 36,8% a esa fecha, según datos del Banco Central.

El aumento en la participación del crédito al consumo en el total es una característica de la economía kirchnerista. “Es la consecuencia de un régimen de alta inflación que se establece en el negocio bancario: a corto plazo y redituable con morosidad baja. Es lo que les permite a los bancos obtener rentabilidad. También porque la mayor parte del fondeo es de corto plazo, ya que el 70% es de un plazo menor a 30 días, y los plazos fijos remunerados ganan participación”, explicó Martín Polo, economista Jefe de Analytica.

El crecimiento del 53,5% anual (7,7% mensual en octubre) en tarjetas de crédito se debe principalmente al impulso del programa fomentado por el gobierno Ahora 12, sobre todo en el área de indumentaria, las campañas de marketing y promociones que ofrecen los bancos y la fuerte demanda en turismo, según explicó el responsable del sector en un banco privado. A fines de octubre los plásticos ya abarcaban el 22% del total.

Le acompañan un alza de un 36% (3,7% mensual) en préstamos personales hasta alcanzar el 21,8% del total. Y de la suba del 16,1% en prendarios (aunque un 50% se considera corporativo), un 5,4% de la masa prestada.

Para las empresas, las altas tasas de interés, la falta de inversiones y una economía que no crece no deja lugar para que el crédito crezca demasiado. Y aunque el gobierno creó varias líneas que incentivan el financiamiento subsidiado, como la Línea de Crédito para la Inversión Productiva, los adelantos en cuenta corriente crecieron 25,8% anual (1,7% mensual) y los descuentos de documentos, 37% (4,4% mensual).

Algunos de los balances al tercer trimestre presentados por los bancos cotizantes en la Bolsa muestran esta tendencia. En el Galicia, los préstamos a empresas bajaron del 44,9 al 41,5% de los $ 86,2 mil millones prestados respecto del tercer trimestre de 2014 y a individuos subieron de 54,3 a 57,8%. En el Francés sucedió algo similar: los corporativos bajaron de 33 a 31% de los $ 49,9 mil millones otorgados y los de consumo subieron de 46,9 a 51%. El Patagonia, en cambio, elevó un punto el crédito a compañías al 63,3% del total de $ 30 mil millones.

Se estima que 2015 será un buen año para el consumo, pero que en 2016 dependerá del ajuste económico -si se resiente el nivel de actividad, se retiran los subsidios, se devalúa y eleva la inflación-, lo que puede afectar el poder adquisitivo de las personas y el empleo.

“Este año vamos a terminar bien. Pero hay un cambio de gobierno. El año que viene depende mucho de las medidas que se tomen después de diciembre”, dijo el responsable de Tarjetas. “El consumo se siguió activando y la morosidad se mantuvo estable porque todos los años hubo paritarias, el sueldo fue acompañando a la inflación y permitió pagar lo que consumiste. Si no se sigue con el mismo esquema, la economía se va a resentir”, agregó.

Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

 Consumo en dólares con tarjeta marca otro récord en la víspera del ballottage

El consumo en dólares con tarjeta de crédito cruzó una nueva marca, que podría ser una de las últimas si la existencia del “dólar tarjeta” comienza a diluirse una vez pasadas las elecciones. Según datos del Banco Central, a fines de octubre, –último dato relevado por la entidad que conduce Alejandro Vanoli– el stock promedio se ubicó en u$s 505 millones, 16% por encima del dato promedio registrado el mes previo. Sin embargo, una comparación anual muestra un incremento del 49% contra el mismo día y mes del año previo.
Según un informe de la consultora Wait & See, el promedio de u$s 505 millones de stock que marca el mes es el más alto para un período desde noviembre de 2013, cuando el promedio ascendió a u$s 479 millones. Desde entonces, el consumo promedio en dólares con tarjeta de crédito vino descendiendo hasta que en 2015 comenzó nuevamente a elevarse.

A la hora de apuntar los motivos que impulsan el fenómeno, puede distinguirse por un lado, el atraso cambiario, “que parece haber incentivado a buena parte de los tarjeta-habientes, ya que el tipo de cambio que se aplica a esas compras resulta de la cotización oficial sumado al 35%”.

Por otro lado, sostienen que la cotización del dólar tarjeta sigue siendo inferior a la del dólar paralelo o blue. En rigor, mientras el dólar tarjeta (con el 35% adicional incluido) se ubica en $ 12,96, el blue ya marca valores cercanos a $ 14,70 aunque podría volver a escalar algunos centavos en las próximas horas.

“La demanda de dólares turistas a la AFIP se utiliza muchas veces para realizar el ‘puré’, es decir, comprar en el oficial y vender en el paralelo. Esta estrategia se aplica junto a un consumo importante con la tarjeta de crédito que reemplaza a las divisas”, señalan.

En este sentido, varios analistas de mercado marcan la existencia de una fuerte especulación de muchos argentinos que buscan anticiparse a un potencial ajuste en los valores que se manejan en el tipo de cambio a partir de diciembre y que también parece haber impactado en las compras realizadas con plásticos. De esa forma, muchos tarjeta-habientes adelantan sus consumos en moneda extranjera a niveles que son similares a los que empujaron a imponer un recargo del 35% a los pagos con plásticos. “Si no estuviéramos muy cerca de evidenciar cambios en el sistema, seguramente el Gobierno ya hubiera instrumentado algún tipo de restricción adicional”, dijeron en la City.

Como se mencionó más arriba, uno de los elementos más llamativos del repunte del consumo de dólar turista es que prácticamente ha hecho desaparecer el efecto de disuasión que en diciembre de 2013 tuvo la imposición de un recargo del 35% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales por cada dólar consumido fuera del país hecha por la AFIP.

Otro aspecto del fenómeno a tener en cuenta según el equipo de Wait & See es la pérdida de divisas por turismo. Este flujo amenaza con agravarse a medida que se acerca la temporada de verano, si bien las recientes restricciones podrían marcar una pausa en la tendencia. Es que uno de los principales destinos internacionales para los consumidores locales, Brasil, ha devaluado su moneda hasta llegar a las 4 unidades por dólar (más de 40% interanual), lo que coloca a la relación peso argentino – real brasileño en niveles de la década del 90.

Sólo en el primer semestre las salidas brutas de divisa por turismo crecieron 29% interanual hasta sumar u$s 4199 millones en el período.

Cronista

“Cuatro años sin crecer: el cambio de humor de la clase media desde la elección de 2011 a la de hoy”

Si hubo un sector de la sociedad que se posicionó como el gran ganador del modelo kirchnerista, este fue sin lugar a dudas aquel conformado por la clase media.

Si bien este segmento ocupó las calles con cacerolas en momentos de fuertes desacuerdos con el oficialismo y le quitó gran parte de su apoyo en las estas últimas elecciones al Frente para la Victoria, lo cierto es que el centro de la pirámide ha sabido dsifrutar de lo que propuso“el modelo”.

Guillermo Oliveto, director de W Consultora, uno de los principales referentes a nivel nacional en temas vinculados con el consumo, es categórico al afirmar que “la clase media, vote o no al Gobierno, aprovechó todos estos años la posibilidad de viajar al exterior y de comprar dólares“.

A pesar de que obtuvieron grandes ventajas del modelo K, los sectores medios de la pirámide hoy apuestan más por el “cambio” que por la “continuidad“.

Uno de los principales motivos por los cuales aquellos que no son ni “clase alta” ni “clase baja”restaron apoyo al oficialismo tiene que ver con el estancamiento de los sectores medios y el freno al ascenso social que había tenido lugar en los últimos tiempos.

En este sentido, Oliveto es claro: “Hace cuatro años que la clase media no crece“.

Si se compara el porcentaje de argentinos que se ubicaban dentro de este segmento once años atrás con el escenario actual, se advierte que se produjo un incremento del 10%. No obstante,de 2010 a esta parte la clase media creció apenas un 1,5% (ver cuadro).

Hay que tener en cuenta que, de acuerdo con el último informe publicado por W Consultora, 5 de cada 10 argentinos forman parte de este segmento, a pesar de que la sensación depertenencia a este estrato es mucho más alta.

Signos de estancamiento
Si bien es cierto que desde los inicios de la era K a esta parte se sumaron nuevos integrantes al centro de la pirámide social, el director de W Consultora indica que de 2011 a esta parte se produjo un freno en el ascenso social.

“Entre 2002 y 2015 la clase media creció en 11 millones de habitantes, pero desde 2011 hasta ahora, hay un claro estancamiento”, puntualiza Oliveto.

La explicación a este fenómeno está vinculada con la dura batalla entre los incrementos de precios y los salarios que se desató en los últimos años. “Los sueldos vienen peleando mano a mano con la inflación. En 2015 ganaron 5 puntos, pero es una lucha que se da todos los años“, señala el consultor.

Así, mientras que allá por 2011 los argentinos vivían aún el “boom” de consumo, este año se despedirá con un incremento en las compras de apenas un 1% en relación con 2014, según se desprende del último informe de supermercados presentado por la consultora Kantar Worldpanel.

Aspiraciones

Además de los cambios que protagonizaron los sectores medios vinculados con la batalla contra la inflación, durante la “década ganada” también se fueron modificando algunos de los aspiracionales típicos de este segmento social.

En este punto, Oliveto destaca que “hace diez años que los argentinos se dedican a comprar bienes y servicios que, en términos de precio, van desde autos hacia abajo”.

Las dificultades para acceder a los créditos bancarios y los consumos de tipo más cortoplacista son dos factores que explican por qué fue quedando cada vez más rezagado el sueño de la “casa propia”.

Habrá que ver si, con el cambio de Gobierno, se genera un cambio en esta tendencia al consumo de shopping y viajes para volver al ahorro en pos del techo propio, una de las grandes asignaturas pendientes que deja la “década ganada” en el país.

“Un factor que resultará decisivo es si en la próxima gestión se da la vuelta de los grandes créditos hipotecarios, algo que podría modificar mucho el escenario de consumo“, dice Oliveto.

Si bien en la actualidad, de acuerdo con los datos relevados por W Consultora, la clase media representa un 50% de la pirámide poblacional argentina, una característica propia de este país es que un 80% de las personas consideran que integran este estrato social.

Este es un punto que tanto Mauricio Macri como Daniel Scioli comprenden a la perfección y que deberá tener en consideración quien resulte elegido para ocupar el sillón de Rivadavia a partir del 10 de diciembre.

En este sentido, las palabras de Oliveto resultan más que claras: “En este país, históricamente, los problemas empiezan cuando se toca a la clase media“.

Iprofesional

“La Argentina, el país donde más pesan las promos”

Producto de la alta inflación, las promociones pasaron a ser “cuasi monedas” en la billetera del consumidor. La Argentina es el país de la región –seguido por México– donde la compra de artículos bajo acciones promocionales más subió: registró un alza del 55%, mientras que los artículos sin promoción subieron 31%, según un reciente estudio de la consultora Kantar Worldpanel.  Esto se observó en el segundo trimestre de 2015 con relación al mismo lapso del año anterior y se enmarca en una conclusión más general: en el 70% de los 10 países medidos de la región, los productos con promociones tienen un mayor crecimiento que aquellos que no la tienen.

“De las distintas promociones en el mercado, como producto con regalo, 2×1, 3×2 se destacan los descuentos en precios (79%)”, comenta Flavia Amado, gerente de Shopper & Retail Latam en la consultora. “La ecuación costo-beneficio es la que muchos canales supieron aprovechar y les impactó en un importante crecimiento. Un ejemplo son los discounts que crecieron globalmente, en Europa y países como Argentina, Chile, Colombia y México al ofrecer un surtido limitado, precios bajos y marcas propias”, señaló la analista.

Los mayoristas –que ofrecen precios bajos por más cantidad de productos– se posicionaron  como el tercer canal con el mayor gasto en Latinoamérica, en el que Brasil y Argentina impulsaron el crecimiento, según el informe con datos de 10 países latinoamericanos. “Estas herramientas son parte de otra tendencia: 8 de cada 10 hogares está enfocado a hacer rendir su presupuesto” señaló Ariel Martínez, country manager de Kantar.

“Promociones: claves de una herramienta táctica fundamental”

En promedio, las marcas destinan alrededor del 19% de sus ingresos a promociones comerciales y tan sólo un 7,5% a publicidad. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con las acciones publicitarias, son pocas las compañías que realizan análisis para medir la efectividad de las promociones.

Algunas de las causas de la ineficiencia de las promociones están asociadas con las dificultades que se presentan en Ia medición de los resultados, la distancia entre el plan estratégico y la ejecución táctica; así como entre el plan de promociones y su proceso de gestión.

El mercado argentino no es ajeno a esta situación. Un análisis de Nielsen (completo para bajar, al pie de la nota) ha demostrado que el nivel de efectividad de las acciones promocionales en este mercado difiere significativamente por familias de producto e incluso por categorías dentro de una misma familia, por lo cual resulta clave comprender cada escenario en particular para desarrollar estrategias eficientes.
En |os últimos 10 años, las empresas de todo el mundo han duplicado la cantidad de dinero que destinan a sus promociones comerciales. Hoy se gasta alrededor de un billón de dólares al año en este tipo de actividades y todo indica que este número no retrocederá, ya que las compañías emplean todos los recursos que se encuentran a su alcance para mantener la competitividad en la difícil economía actual.

Identificando las causas de la ineficiencia

Tomando como base el aprendizaje obtenido de la colaboración con numerosos fabricantes de consumo masivo, Nielsen ha identificado algunos problemas fundamentales que llevan a la ineficiencia promocional.

1-Dificultades de la medición

La medición no es tarea fácil; si bien los fabricantes saben lo que gastan, determinar el retorno de la inversión es complejo para ellos. Para empezar, los datos que reciben acerca de lo que los consumidores compran procede de varias fuentes, que incluso hasta pueden diferir en la unidad de medida (como el caso de unidad de consumo).

También se vuelve complicada la alineación de las fechas de las promociones entre el fabricante y los comerciantes, pues con las miles de promociones que una empresa de consumo masivo ejecuta cada año, se genera un escenario de tal magnitud que es complejo analizar.

2-Planificación estratégica vs. realidad táctica
El correcto resultado de una promoción no depende sólo de datos y estadísticas, sino que también se trata de la diferencia entre el verdadero plan de la empresa y lo que sucede finalmente en eI mercado. La mayoría de las compañías planifican las estrategias de precio y promoción una o dos veces aI año incluso utilizando sofisticadas herramientas de análisis predictivo para evaluar alternativas y decidir el “mejor” plan de acción.

3-Plan de promoción, gestión y ejecución
Dado el gran número de programas de promoción que |os fabricantes ejecutan en diversas categorías, minoristas y puntos geográficos, es vital que se utilice un enfoque coherente con el fin de asegurar que los productos adecuados se encuentran en stock el momento adecuado, incluso si un vendedor cambia de opinión en el úItimo minuto y decide cambiar el tiempo, a|cance y el apoyo de una promoción. Nielsen ha encontrado que más de la mitad de los productos out -of-stock son causados por la mala planificación de las promociones.

Qué evitar y cómo implementar

Cuando observamos el panorama general, es evidente que la mayoria de los fabricantes necesitan mejorar la eficiencia de sus promociones. Hay, sin embargo, un puñado de casos de éxito que muestran un balance efectivo entre el tip o de promoci6n, frecuencia, duración, y productos a aplicar.

Nielsen ha identificado insights comunes cuando se trata de resultados de promociones:

1-El tamaño de la categoría no determina el resultado: Las oportunidades de rendimiento existen en todas las categorías. Incluso en aquellas categorías más pequeñas o nichos los impactos pueden ser superiores dado que aI no ser de consumo habitual, se pueden volver atractivas frente a una promoción.
2-La “salud” de la categoría no es un factor para discriminar: Las promociones ineficientes se dan tanto en categorías crecientes como en decrecientes.
3-El tiempo erosiona: Aproximadamente cada adicional del 5% en el tiempo una promoción se asocia con casi un 10% de la disminución en la eficiencia.

A su vez, Nielsen ha detectado tres tácticas que han demostrado la capacidad de lograr resultados positivos independientemente de la categoría.

a) La moderación es clave: Es recomendable eI uso selectivo de descuentos en productos con alta elasticidad en promoción y poca elasticidad regular, junto con evitar descuentos en productos con poca elasticidad promocional.

b) El canal es una consideración critica: Dado que en cada canal las categorías tienen una importancia distinta -así como las misiones de compra- es clave activar promociones de manera selectiva sólo en aquellos canales donde se logre mayor incremental o retorno de la inversión.

c) No responder con la misma moneda: Las marcas y productos dentro de una misma categoría responden de manera muy diferente ante similares tipos de promociones, con lo cual el buscar recuperar el nivel de participación de mercado ante una promoción de la competencia (imitando la activación) no suele ser la mejor alternativa.

Perspectivas del mercado argentino

En un análisis realizado sobre 45 categorías de producto de supermercados en Argentina, se encontraron bajo una promoción de descuento en promedio en el 21% de las semanas del año, concentrando aproximadamente el 28% del volumen vendido en dicho año. (Es importante aclarar que en estos resultados no está incluido todo el resto de actividades promocionales).

Esto presenta algunas diferencias si hacemos un análisis por familias de producto, donde observamos que la familia de Perfumería es la que muestra una mayor ejecución promedio por ítem (23% de las semanas) mientras que Frescos es la que menos ejecuta (18% semanas en promedio).

Asirnismo, si analizamos la relación entre el porcentaje de semanas promedio en promoción versus el porcentaje de volumen promedio vendido en promoción, quien presenta el más bajo resultado es la familia Frescos, seguida por la de Alimentos. En cuanto al porcentaje de descuento efectivo promedio que se ejecutó, a nivel general rondó entre el 10% y 20%, siendo la familia de Bebidas la más agresiva con poco más del 29% de los descuentos concentrados entre el 20%-30%.

Pese a que su agresividad fue mayor, la relación de porcentaje de facturación bajo promoción y el porcentaje de volumen bajo promoción de Bebidas no es el más bajo, Io que habla de que logra en parte cubrir por mix lo que cede por precio. Las familias que mejor relación presentan en este sentido son Limpieza y Perfumería, siendo Alimentos quien lo hace en menor medida.

“Consumo pre ballottage: estancado y aferrado a las promociones y descuentos”

Estancado en un escaso nivel de crecimiento menor al 2% anual y apuntalado en ‘aditivos’ como las ofertas, descuentos, promociones y cuotas, el consumo durante la etapa pre ballottage que abrió la elección presidencial del domingo pasado no evidenciará grandes cambios hasta el próximo 22 de noviembre, cuando finalmente se defina si será Daniel Scioli o Mauricio Macri el sucesor de Cristina Fernández.
El escenario, con sectores sufriendo caídas de ventas en volúmenes, es lejano al prometido por el ministro de Economía, Axel Kicillof, a los candidatos oficialistas antes del inicio del raid electoral que derivará en un cambio de presidente a partir del 10 de diciembre. Y forma parte de la agenda de asignaturas pendientes que deberá resolver el nuevo Jefe de Estado y que se completa con la necesidad de saber qué sucederá con la inflación; los salarios; las cargas impositivas; los subsidios a las tarifas de servicios públicos; las restricciones a las importaciones; el mercado cambiario y la deuda en default, entre otros temas. Se trata de un ‘combo’ de incertidumbres que potenciará las decisiones de compra de los argentinos, que vienen utilizando las góndolas como resguardo de valor de la moneda frente al incremento casi diario del costo de vida. Sin embargo, el nivel de endeudamiento está llegando a su límite, por lo cual la evolución del consumo en este próximo mes estará atada a un eventual cambio de humor en la sociedad a partir de la llegada de un nuevo gobierno. En este sentido, ya se nota un freno a la hora seguir ahorrando en alimentos, por ejemplo, que se inició con el calendario electoral de este año. Para Guillermo Olivetto, titular de la consultora W, el escenario de las ventas que se plantea a partir de ahora puede ser considerado “tibio” con gente “que no está festejando pero tampoco está tan asustada o deprimida como el año pasado”.
Al respecto, un relevamiento de la consultora CCR conocido ayer indica que el consumo masivo de alimentos y bebidas registró en septiembre una suba de 2,1% frente al mismo mes de 2014 en el llamado canal modernos, que comprende hipermercados, supermercados y comercios de cercanía; como en el canal tradicional, que abarca a los autoservicios y almacenes de barrio. La encuesta comprende 144 categorías de artículos entre los que se destacan alimentos secos envasados; los de heladera y freezer; golosinas; bebidas sin y con alcohol; limpieza y cosmética y tocador. El informe también se advierte una contracción de la demanda del 0,5% en los primeros nueve meses de este año como consecuencia de los índices negativos que presentó el primer semestre del año. En el caso de los rubros que mostraron subas, como el de bebidas con alcohol, fue producto de las fuertes acciones promocionales que llevaron a cabo las cadenas comerciales. “Para sostener este ritmo de demanda, el canal presentó actividades promocionales sumamente creativas y variadas acciones promocionales de descuentos diarios cubriendo diferentes rubros, promociones semanales y acciones específicas de fin de semana”, destaca el trabajo de CCR.
Para apuntalar estas conclusiones, las cadenas de supermercados e hipermercados continuarán aplicando las agresivas estrategias de descuentos y ofertas que se lanzan, en especial durante los fines de semana y que también están atadas a la posibilidad de financiar el pago en hasta 12 o 18 cuotas.
Al respecto, otro informe, esta vez de la consultora comercial y financiera Ingemp Argentina, estima que el consumo minorista ‘no debería verse afectado a corto plazo‘ por la realización de las elecciones presidenciales gracias a “estímulos” gubernamentales como son el cierre de negociaciones paritarias, el aumento de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, las jubilaciones y los planes como Ahora 12 o SUBEneficio. A esto se añaden iniciativas de los propios comerciantes para sostener las ventas como liquidaciones más agresivas y duraderas. El trabajo también advierte que el clima electoral genera “bastante incertidumbre”, y considera que esa será “la foto” para el próximo mes.
En los centros comerciales la situación es similar. Los locales y las marcas apuntalan su ‘supervivencia’ a las promos y descuentos semanales en sociedad con los principales bancos. Desde inicios de este mes regresaron los carteles de “Vamos los jueves”, el “Supermiércoles de la mujer” y el “Viernes de moda” para ofrecer descuentos de hasta el 40% en indumentaria casi como si fuese un commodity. En las empresas prometen continuidad a esta estrategia mas allá de los resultados del 22 de noviembre.

Cronista


Autor

Emiliano Schwartz

Categorías

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 57 seguidores

Archivos

Twitter