“Volvieron hábitos de consumo propios de la crisis”

Lejos de vislumbrar una recuperación del consumo, los comercios mayoristas proyectan una profundización de la recesión para lo que resta del año y alertan que la baja en las ventas es acompañada por el regreso de hábitos de consumo típicos de momentos de crisis.

Si bien los empresarios del sector son muy enfáticos a la hora de aclarar que la situación es mucho menos preocupante que la que se veía en 2001, a la vez reconocen que en los últimos meses los consumidores están retomando algunas prácticas que se popularizaron en plena crisis de la convertibilidad, como el avance de las segundas marcas, las compras más acotadas, la preponderancia de las categorías más básicas en los changuitos y la multiplicación de las familias visitando los comercios mayoristas.

Los distribuidores y supermercados mayoristas son un buen termómetro para analizar la marcha del consumo y anticipar lo que puede pasar en los próximos meses, no sólo porque sus clientes son los pequeños comercios minoristas -desde los quioscos y almacenes de barrio hasta los autoservicios chinos-, que controlan más del 40% de las ventas de alimentos y bebidas a nivel nacional, sino también porque se trata del canal con un acceso privilegiado a la base de la pirámide, que históricamente no visita las grandes cadenas de supermercados.

“Está claro que la situación actual está muy lejos del contexto caótico que se vivía en 2001, pero en materia de consumo hay muchas características parecidas. Las compras son más pequeñas y están ganando terreno las segundas marcas, en especial en el interior del país, porque las economías regionales están muy golpeadas”, advirtió Alberto Guida, presidente de Cadam, la cámara que reúne a los supermercados y distribuidores mayoristas.

A la hora de explicar las causas de la caída del consumo, la primera razón que salta a la vista es la inflación. “Los aumentos de precios están afectando el poder adquisitivo de la gente. En nuestro caso, trabajamos como distribuidores con más de 10.000 pequeños comercios. Hasta hace unos meses, esos clientes buscaban stockearse para protegerse de la inflación, pero hoy ya no pueden hacerlo y se siente en las ventas. El primer semestre cerró con una baja del 8% en volumen y para la segunda mitad del año esperamos una profundización, con un descenso del 10 o 12%”, explicó Lucio Di Santo, presidente de Micropack, uno de los distribuidores mayoristas más grandes del interior.

Los mayoristas además advierten que el poder de compra de los hogares también se ve afectado por otros factores adicionales a la inflación, como la mayor presión impositiva vía Ganancias y la quita de subsidios en los servicios públicos, que golpean con fuerza a los clientes que tenían más resto para gastar en sus locales. “La primera mitad del año no fue buena y creemos que la segunda va a ser mucho más floja”, sostiene Rodolfo Vaccaneo, socio de la cadena Masivos, que cuenta con dos locales mayoristas en Mataderos y Devoto. “Las economías familiares están muy afectadas por los aumentos de precios, los impuestos y factores más nuevos como las subas en las boletas de gas y, próximamente, en las de la luz”, agregó el empresario.

En el interior, además, alertan sobre el impacto en el consumo que empieza a tener el factor empleo. “Los despidos y las suspensiones se sienten en especial en algunas plazas muy ligadas a la industria automotriz. Para nosotros, el primer semestre cerró con una baja del 3% en unidades y un crecimiento de la facturación del 27%, es decir, claramente por debajo de la inflación”, señaló Carlos Novillo, socio de Líder, un autoservicio mayorista de perfumería con base en Rosario y que atiende a todo el país.

La recesión de la que dan cuenta los mayoristas también se ve reflejada en los relevamientos de ventas que realizan las principales consultoras del sector. Kantar Worldpanel, que pertenece al grupo WPP, la mayor multinacional de publicidad y marketing del mundo, informó que el primer semestre del año cerró en el mercado argentino con una baja del 1,6% en el volumen de compras. “El consumo en el 80% de los hogares se contrajo más de 2%, y toda la caída se dio en el interior del país”, explica Juan Manuel Primbas, director de Kantar Worldpanel. “La expectativa para 2014 es que la caída del consumo represente el 3 o 4%, generando una mayor incertidumbre para 2015. En este contexto, la clave sigue siendo intentar anticipar cambios de hábitos, donde se destacan dos fuertes tendencias: que el interior del país es hasta el momento el más golpeado por la recesión y el enfriamiento del consumo, y que el consumidor prioriza gastos, y los productos de mayor valor se vuelven realmente prescindibles”, puntualiza.

Los datos de Kantar están en línea con los de CCR, que hace un par de semanas había informado que en el primer semestre las ventas había caído 1,3% y con una preocupante tendencia a que se profundice la baja, ya que en junio se había registrado un retroceso de 4,3 por ciento.

Vuelve el viejo atajo para enfrentar la inflación: el mayorista

Tendencia. Como si se tratara de un recuerdo de 2002, los hogares argentinos están encontrando en el supermercado mayorista una herramienta para hacer frente a la inflación y al deterioro del poder de compra de sus salarios. De acuerdo con el relevamiento que hace la consultora CCR, uno de cada cuatro consumidores argentinos visitó al menos una vez en los últimos treinta días una tienda mayorista, cuando hace dos años el porcentaje no superaba el 16 por ciento.

El principal atractivo que ofrecen cadenas como Makro, Vital, Diarco, Yaguar o Maxiconsumo pasa por el ahorro de entre 15 y 20% que se puede obtener comprando al por mayor, aunque en CCR destacan que la expansión de este canal se inscribe en un proceso más amplio de eliminación de las compras impulsivas y crecimiento del stockeo en especial en los hogares de clase media y media alta. “Los mayoristas son elegidos en forma casi exclusiva por los buenos precios que ofrecen y su peso cada vez mayor se explica a partir de la necesidad que tiene la gente de recortar gastos”, explicaron en CCR. “El recorte de gastos atraviesa todos los segmentos socioeconómicos y en el caso de la clase media alta s es acompañado por la incorporación de hábitos de compra típicos de la clase media y baja, como la incorporación de los mayoristas como lugar de visita”, agregan en la consultora.

TIEMPO DE VISITAS

En CCR precisan que los mayoristas no son los únicos beneficiados por los cambios en los hábitos de los consumidores y destacan que hoy los consumidores reconocen que están visitando en promedio 4,5 comercios distintos al mes contra los 3,6 de hace dos años. “Se rompieron las fronteras en materia de consumo. Cada vez se ve a más familias en los mayoristas, especialmente los primeros días de mes, y los que compran una vez vuelven, porque ven el ahorro en plata que logran. Pero como contrapartida también se ve que cada vez hay más comerciantes que buscan las ofertas de los grandes supermercados. Antes los comerciantes dedicaban el 90% de su tiempo a la venta y sólo un 10% a la compra. Ahora los porcentajes están mucho más equilibrados”, explican en Vital, una de las cadenas mayoristas que más se está beneficiando por la llegada de consumidores finales a sus locales.

CONVIVENCIA DE CLIENTES

El vuelco de los consumidores por las compras al por mayor es acompañado por un aggiornamento de las propuestas comerciales de los supermercados mayoristas, que están agregando líneas de caja, ampliando los horarios de atención al público e incorporando líneas de pago, que se suman al tradicional efectivo con que históricamente se movió el sector. “La convivencia entre los dos tipos de consumidores no es fácil, porque manejan tiempos muy diferentes, lo que nos obliga a reforzar las cajas para no perturbar a nuestro cliente tradicional, que son los comerciantes”, reconocieron en una cadena mayorista.

NUEVAS PROPUESTAS

El cambio en los hábitos en Córdoba ya se tradujo en la aparición de nuevas cadenas comerciales que combinan la venta mayorista y minorista bajo un mismo techo. El grupo Dinosaurio -del empresario Euclides Bugliotti- es el pionero en este formato con tres tiendas que ya funcionan con la doble propuesta de su cadena Súper Mami Dino. En Buenos Aires la mayor innovación llegó de la mano del grupo Carrefour, que ya lidera la venta minorista de alimentos y bebidas y ahora quiere poner un pie en el negocio mayorista. Con este objetivo, hace un par de años presentó su nueva cadena Carrefour Maxi, que hoy cuenta con tres locales en el segundo cordón del Gran Buenos Aires, apuntando tanto a familias numerosas de clase media y media baja como a pequeños comerciantes que no se pueden proveer directamente de las empresas.

La Nación

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Emiliano Schwartz

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