“Consumo gasolero: diez señales que marcan cómo se impone el cuidado del bolsillo en el día a día de los argentinos”

Es indudable que el consumo viene exhibiendo en los últimos meses claras señales de enfriamiento.

Hasta quienes sostenían en 2013 que el nivel de gasto de los argentinos todavía mantenía una buena dinámica, en 2014 se vieron obligados a admitir que el escenario se fue complejizando y las expectativas para este año en materia de compras son poco optimistas.

“El 2014 es aún más complicado”, advierten desde la consultora especializada en consumo Kantar Worldpanel.

Y agregan que algunos signos de cautela en los supermercados ya se dejaban ver a fines del año pasado. Desde la firma aseguran que “en 2013, las categorías de valor agregado dejaron de crecer“.

Pero la baja no se dio en toda las mercaderías y rubros por igual. En algunos, la caída se hizo más evidente.

Según lo revela el informe Consumer Insights de Kantar Worldpanel, el impacto se hizo sentir másen determinados sectores: “Al hacer foco en el último trimestre del año, alimentos secos, cuidado personal y del hogar fueron los que desaceleraron su crecimiento”.

Desde el sector supermercadista vinculan esta tendencia con el incremento de los precios en los artículos de supermercado, que deja a los salarios atrasados.

“Hay una fuerte disminución del poder adquisitivo debido a la inflación”, dice a iProfesional Fernando Aguirre desde la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).

Y agrega que el 2014, además, vino “recargado” debido a la devaluación que tuvo lugar en el mes de enero. Éste, explica, “fue un factor de relevancia que acentuó el proceso inflacionario”.

10 señales de cautela
El impacto de la inflación en los bolsillos se hace evidente en los hábitos que los consumidores adoptan a la hora de ir de compras.

En este punto, los expertos hacen referencia a 10 signos que permiten identificar el mayor cuidado del peso por parte de los argentinos:

1. Más preocupación por el ticket
Según el informe de la consultora Kantar Worldpanel, la mirada atenta al comprobante de compra está motivada, principalmente, por los aumentos de precios.

2. Alternan puntos de venta
Otra de las señales de que los argentinos cuidan más el peso es que cada vez se hace más frecuente hacer un “combo” entre distintos supermercados para ahorrarse unos pesos, eligiendo en cada uno los artículos en promoción o a mejor precio.

Se espera que esta conducta se acentúe. Es así que “sumar más canales es una reacción esperable para el 2014″, sostiene el estudio mencionado.

3. Prefieren los súper de cercanía
Los formatos chicos han cobrado mayor protagonismo en este último tiempo. Desde la consultora destacan que la categoría “supermercados de cercanía también sigue ganando importancia“.

4. Hacen compras más chicas
Por efecto de la inflación, y a causa de que los salarios van quedando atrasados, muchos argentinos reemplazan los changuitos llenos por compras más pequeñas, más allá de hacer una puntillosa selección de los artículos que llevan.

“El poder adquisitivo se ve perjudicado y las compras se hacen más chicas”, apunta Comendeiro, desde Kantar Worldpanel.

5. Recorren más
En un escenario de encarecimiento de la mercadería, los argentinos caminan hasta encontrar las alternativas más convenientes para el bolsillo.

En palabras de Emiliano Schwartz, de la consultora Tomadato, los compradores hoy “recorren más, buscan mejores precios“.

6. Compran si hay promoción
Es cierto que la búsqueda de descuentos y beneficios ha sido una característica muy típica de muchos argentinos en los últimos años, pero los expertos destacan que en 2014 estos incentivos tendrán un rol protagónico.

Según lo advierte Comendeiro, “si el poder adquisitivo cae y no es contrarrestado con este tipo de acciones, la baja del consumo se profundiza más”.

7. Ya no adelantan consumo
Así como hace unos meses los argentinos anticipaban sus compras, conscientes de que los precios en las góndolas iban a seguir subiendo, hoy el panorama cambió.

Schwartz explica, en este sentido, que “los compradores que antes solían adelantar el consumo ahora muestran una mayor cautela“.

8. Antes de llevar un producto, se preguntan “si es necesario
Alejados de aquellos tiempos en los que no se resistían a los “gustitos”, ahora buena parte de la sociedad se muestra más pensativa en las góndolas y tiende a analizarlo dos veces antes de meter un artículo en el changuito.

“Hoy los compradores antes de llevar algo se preguntan si realmente es necesario“, destaca Schwartz en diálogo con iProfesional.

9. Evitan las tentaciones
Esa es una de las razones que impulsa a los consumidores a optar por los formatos más chicos o de cercanía.

En este punto, Schwartz indica que “una de las ventajas de estos puntos de venta es que, al contar con un menor surtido de mercadería, los particulares se tientan menos”.

10. Priorizan el precio en las góndolas
Es sabido que los argentinos son esencialmente “marqueros”, pero en estos días los consumidores se muestran particularmente atentos a los precios.

Y, si bien por ahora no se puede hablar de un fuerte traspaso a las segundas marcas, Schwartz sí detecta que “se percibe un fuerte corrimiento hacia productos más baratos“.

Del consumo impulsivo al de reposición
Una de las modificaciones más importantes que los analistas detectan en relación con los hábitos de los consumidores en el supermercado tiene que ver con un cambio de paradigma: en los últimos años empezaron a perder protagonismo las compras “impulsivas” o “inmediatas” y empezaron a crecer aquellas “de reposición”.

Así lo revela el informe de Kantar Worldpanel, que arroja que el consumo “de reposición” se incrementó en casi 3 puntos, mientras que el “inmediato” cayó casi 6.

En esta línea, Schwartz apunta que “la gente ya no se stockea como antes” y agrega que, a la hora de hacer las compras, “se tiende a consumir lo que hace falta”.

Este cambio revela una marcada diferencia con los tiempos en los que se hablaba de “boom” de compras.

En esos momentos, indica el consultor de Tomadato, “la compra impulsiva era la que calentaba el consumo”.

Promos y cuotas: necesarias, pero escasas 
En un escenario como el actual, resulta evidente que las promociones y los planes de financiamiento se vuelven esenciales.

No obstante, ambos beneficios se han ido achicando en los últimos meses.

Es así que, por ejemplo, “las cuotas bajaron mucho y hoy el promedio que se ofrece en el mercado es de 6 sin interés“, dice Schwartz.

En cuanto a los planes de pago en los que se que cobra recargo, el consultor destaca que “cambiaron las condiciones y subieron mucho las tasas“.

En tanto, en relación con los descuentos, el panorama no es mucho mejor. Si bien hay ofertas puntuales más “generosas”, la regla general de los supermercados son las rebajas del 15%.

Un “respiro” por las paritarias
Si bien los expertos advierten que 2014 será un año “complicado” en materia de consumo, también remarcan que, una vez que se estampen las firmas en las negociaciones salariales, se producirá un pequeño “respiro”.

“Va a haber un efecto rebote”, afirma en esta línea Schwartz.

Aunque aclara que no se tratará de una reactivación real, por un simple motivo: los sueldos este año estarán por debajo de los incrementos de precios.

En palabras del consultor, “hay que ver si los salarios le ganan a la inflación, pero esto va a ser muy difícil“.

Por otra parte, los expertos mencionan que los incrementos en las remuneraciones también formarán parte de un “círculo vicioso”, ya que a su vez tendrán su impacto en las góndolas.

“Cuando se acomoden los sueldos, los costos de los productos también van a subir”, explica a este medio Aguirre.

Y agrega que, “sin lugar a dudas, este incremento se va a trasladar a precios”.

De hecho, el ejecutivo de la CAS especifica que en los supermercados la masa salarial representa entre un 25% y un 30% de los costos y esto impacta en los valores de la mercadería en góndolas.

Otros factores
Además de la carrera inflacionaria, los expertos en consumo hacen referencia a otra cuestiónque también genera preocupación entre los argentinos y tiene impacto en las compras: lasexpectativas en relación con el escenario laboral.

En este punto, Comendeiro señala que “el empleo es uno de los indicadores que más pesa en el consumo”.

Y este año, los compradores están atentos a lo que ocurre en esta materia.

En la misma línea, José Ignacio Amodei, director de Trade de la consultora CCR, apunta que “la base del consumo se sustenta en el salario, el contexto y las expectativas“.

Además, detecta que hoy “hay una mayor preocupación” en relación con el empleo.

En un contexto con estas características -alta inflación, sueldos “viejos”, promociones más escasas, incertidumbre-, los argentinos acentúan su costado más cauteloso, a la espera que se concreten los incrementos salariales.

Aunque quienes saben de consumo advierten que, en la pelea entre sueldos y precios, el resultado ya es casi cantado. En palabras de Aguirre, “las paritarias hoy lo único que hacen es que el salario recupere un poco de terreno“.

IProfesional

 

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