Archivo para 25 febrero 2013

Descuentos “light”: los bancos se ajustaron el cinturón y las rebajas “adelgazaron” diez puntos en menos de dos años

Aliadas indiscutibles de los compradores argentinos, las tarjetas bancarias se convirtieron en un instrumento clave a la hora de salir de shopping y conseguir descuentos.

De hecho, hasta pueden resultar determinantes al momento de elegir el local al que se va a ingresar por las promociones que se ofrecen con cada plástico.

En este escenario, desde la CAME aseguraron a iProfesional.com que este comportamiento está tan instalado que, en la actualidad, “los clientes realizan el 70% de sus compras con tarjeta”.

Esta modalidad de pago cobra mayor relevancia, especialmente, en un contexto en el que el consumo se fue enfriando, ya que es en sí misma una herramienta para seducir compradores.

Es por ello que cuando trascendió que muchos bancos comenzarían a disminuir los porcentajes de las rebajas la noticia generó un gran revuelo.

Y si bien algunas entidades bancarias salieron al cruce para “aquietar las aguas” y afirmaron que no recortarían beneficios, lo cierto es que en sus páginas de Internet ya se pueden ver promociones con descuentos del orden del 15% mientras que el año pasado, en la mayoría de los casos, rondaban el 20 por ciento.

“Un 15% no es un número que genere un gran impacto en el consumidor”, destacó Emiliano Schwartz desde la consultora Tomadato.

Es que tanto a los comercios como a los mismos bancos -que cubren en conjunto las promociones- se les hace cada vez más cuesta arriba mantener bonificaciones que superen ese “humilde” porcentaje.

No obstante, hay que tener en cuenta que existe un tercer jugador, nada menos que el Gobierno, que estará atento -con más razón en un año electoral- a que el nivel de compras no se retraiga a niveles no deseados.

“El Ejecutivo va a querer sostener más que nunca el consumo interno caliente“, indicó Schwartz.

De esta forma, las próximas semanas serán clave porque los argentinos develarán el interrogante sobre qué porcentajes de descuentos acordaron finalmente los shoppings y los bancos para este 2013.

Promos, cada vez menos “generosas”
Es indudable que los argentinos ya se habituaron a revisar sus tarjetas de crédito y débito antes de ir de compras.

Pero, si bien las entidades financieras no han podido prescindir de esta poderosa herramienta para potenciar el consumo, ya es evidente que se aplicaron recortes en los porcentajes de rebajas.

En este sentido, los números son contundentes. Si se efectúa un análisis de las cifras se advierte que, año tras año, los bancos fueron reduciendo en un 5% los beneficios otorgados.

En 2011 promediaban un generoso 25%, en 2012 disminuyeron un 20% y, en lo que va de 2013, ya se pueden ver varios casos en los que sólo se ofrece un “humilde” 15 por ciento.

iProfesional.com dio cuenta del escenario de descuentos con el cual se encontraban los argentinos cuando salían de compras en 2011:

El año pasado, en cambio, los bancos ya se mostraban un poco menos “generosos” a la hora de ofrecer promociones conjuntas con los shoppings a sus clientes. Algunos de ellos ya empezaban a otorgar rebajas del 20%, tal como se aprecia del cuadro adjunto a continuación:

En tanto, las promociones entre bancos y shoppings para 2013 aún se están definiendo, pero ya hay algunos claros indicios que hacen pensar que el porcentaje de rebajas que se ofrecerá quedará lejos de aquel generoso 25 por ciento.

Tiempos de recortes
Una de las evidencias sobre un escenario más acotado en materia de promociones surge de las mismas páginas web de los bancos.

Allí, se advierte cómo algunas de las principales entidades financieras ya comienzan a difundir porcentajes de beneficios inferiores a los de otros años.

Por ejemplo, al visitar el sitio del Santander Río se puede observa que éste promociona un“Olorcito a ahorro” de tan sólo un 15 por ciento.

En la imagen se ve también que las seis cuotas sin interés que solía ofrecer la entidad hoy se transformaron en tres:

Otro de los bancos que ya anuncia con bombos y platillos las rebajas del 15% es el Standard Bank. Así se observa en la página de la entidad:

¿Por qué bajan los porcentajes?
Los descuentos que los bancos aplican en conjunto con los shoppings, en general, soncubiertos por ambos.

Y, si bien la estrategia trae beneficios recíprocos -a las entidades financieras porque estimula el uso de sus plásticos y a los centros comerciales porque les genera tráfico de consumidores-,cada vez son más las complicaciones que ambos encuentran para mantener tan amplios porcentajes.

En el caso de los comercios, el problema tiene que ver con los gastos que deben soportar. “La presión de los costos de alquiler y el pago de sueldos va en aumento y llega a un punto en el que no dan los números para hacerse cargo de las rebajas“, explica a iProfesional.comSchwartz desde Tomadato.

Esta razón llevó a muchos locales a buscar desesperadamente escapar de este esquema de promociones. Sin embargo, las veces que intentaron salirse de este sistema, advirtieron que estaban “entre la espada y la pared”.

Es que, tras varios intentos de hacerlo, los negocios aprendieron que este mecanismo -que hoy les resulta un tanto molesto- llegó para quedarse.

Según puntualizó Adrián Kittner desde eConsultora, “el comerciante hoy acepta el beneficio porque sabe que el banco lleva clientes por las publicidades y promociones”.

Aunque también ocurre que los argentinos ya se habituaron a las promos y, en la actualidad, un local sin descuentos pierde.

La situación de los bancos
Así como mantener las rebajas con los plásticos genera cada vez más inconvenientes para los comerciantes, la situación de los bancos -socios en materia de promociones- tampoco es muy alentadora.

Es que para las entidades financieras, la posibilidad de sostener las rebajas en 2013 en un 20%, como ocurrió durante el 2012, se complica.

En los últimos días surgieron versiones de que, a partir de los topes impuestos por el Gobierno para las comisiones, las entidades financieras estarían considerando acotar los beneficios a sus clientes.

Y esto no sería nada extraño ya que, como señaló Fabián Castillo desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), “lo que está ocurriendo con las rebajas es el resultado de una ecuación. Los bancos ahora están analizando qué gastos recortar porque no quieren ganar menos. Por eso, es probable que acorten los descuentos“.

En el mismo sentido, Schwartz indicó que “al reducirse el margen de ganancias de las entidades bancarias por el tope a las comisiones, éstas lo van a empezar a traducir al cliente. Entonces, una opción es que disminuyan las promociones”.

El consumo cada vez más lejos del “boom”
Si bien el escenario actual hace pensar que -lejos de las grandes promociones- las rebajas en los meses venideros serán menos generosas, también es cierto que el 2013 presenta ciertas características que hacen más difícil predecir qué va a suceder.

Sin embargo, de acuerdo con los especialistas consultados por este medio, se estima que losdescuentos más “humildes” podrían llegar a complicar aún más al consumo, que dista mucho de aquel “boom” que podía notarse tres años atrás.

“En diciembre, las ventas en los grandes shoppings no fueron como se esperaban. En general, en ese mes los centros comerciales explotan y en 1012 eso no pasó”, remarcó Castillo desde la CAME.

En este sentido, el empresario mencionó que “en el mercado ya hay una preocupación con respecto a lo que pasará con el consumo y con la producción”.

Es que los argentinos hoy no son los de 2010. Ahora racionalizan más el acto de compra y lo piensan dos veces antes de darse un gusto.

Y, para desgracia de los comerciantes, “mucha gente está acomodando sus bolsillos y resigna sus gastos”, indicó Castillo.

En tanto, otro aspecto que complica la situación es que, si bien los argentinos se han vuelto casi fanáticos de las ofertas y promociones con tarjeta, los empresarios ya no ven tan amigablemente a este sistema.

En este contexto, según el experto, “los comerciantes buscan desbancarizar sus ofertas yvaloran cada vez más el pago en efectivo”.

La pelea en un año clave
Si bien todos los factores parecieran indicar que este año el consumo se mostrará más frío de lo que shoppings, marcas y comercios quisieran, hay un aspecto que podría jugar a favor de una reactivación: las medidas que el Ejecutivo decida adoptar antes de las elecciones legislativas de octubre.

En este sentido, Schwartz sostuvo que el “2013, por ser un año electoral, es muy particular” ya que detrás de un tema aparentemente tan simple como son las promociones y tarjetas, agregó, “también cobran peso determinadas cuestiones de índole política y económica”.

Por lo tanto, no se descarta que -sobre todo a medida que se acerquen los comicios- el Ejecutivo haga todos los esfuerzos posibles por mantener el consumo a flote y “mueva ciertas fichas” en este sentido.

Así lo expresó el experto en diálogo con iProfesional.com: “El Gobierno va a querer sostener el consumo interno y es muy probable que tome distintas medidas para reactivarlo“.

En conclusión, las negociaciones con los bancos en materia de descuentos serán clave, así como también lo que ocurra con las paritarias.

“Esa va a ser la gran batalla este año. El Gobierno no quiere que se apague la llama del consumo y va a intentar incentivarlo como pueda“, finalizó Schwartz.

IProfesional

Anuncios

“Advierten de los riesgos del cepo publicitario”

La combinación de precios congelados y cepo publicitario afectará no sólo los hábitos de compra de los porteños, sino también a supermercados y empresas de consumo masivo, que en voz baja reconocen que las medidas impuestas por el Gobierno podrían provocar caídas en las ventas de productos que no son de primera necesidad.

A dos semanas de la puesta en marcha del plan para combatir la inflación, los empresarios del rubro y los analistas coinciden en destacar que se trata de una situación inédita, y que al no existir antecedente de una prohibición para hacer publicidad resulta casi imposible anticipar qué puede pasar con el consumo.

Sin embargo, admiten que su principal temor es que la orden de no publicar anuncios en los grandes medios -diario, televisión y radio- perjudique las llamadas “compras de oportunidad”, que jugaron un papel clave en la reactivación del consumo en los últimos años.

“No van a desaparecer promociones y descuentos, pero las cadenas tendrán más dificultades para llevar estas acciones a cabo”, advierte Emiliano Schwartz, de la consultora Tomadato.

“Si estas medidas hacen que se pierdan las compras compulsivas o las de oportunidad, se va a sentir el impacto en las ventas. Después de años de movilizar a buena parte de la clase media a puro anuncio de cuotas y descuentos, se gestó un consumidor oportunista compulsivo, que compra sólo si siente que tiene una oportunidad más que una necesidad. Este tipo de consumidor se verá alterado, y si se restringen las ofertas, será más difícil captar su atención”, agrega Schwartz, uno de los mayores especialistas en el seguimiento de las ofertas de los supermercados y las cadenas de electrodomésticos.

Su colega Guillermo Oliveto coincide con el diagnóstico de que la orden de no pautar publicidad en los medios masivos puede tener un efecto búmeran para la política oficial de incentivos al consumo. “Creo que con el congelamiento de precios el Gobierno busca que no se repita lo del año pasado, cuando el consumo se vio muy afectado en el segundo trimestre del año porque no llegaban los aumentos de salarios pactados en las paritarias. Sin embargo, desde esta misma lógica cuesta entender la idea de limitar la publicidad, porque esto puede terminar desalentando el consumo”, señaló el número uno de la consultora W.

El presidente de una cadena de supermercados también se mostró preocupado por el impacto que puede tener en su negocio la falta de anuncios publicitarios. “No hay retail sin publicidad masiva. Siempre fue así en todo el mundo, y para pensar en una situación parecida no queda otra que retrotraerse a los modelos comerciales de la Unión Soviética”, explicó el ejecutivo.

Desde el punto de vista de los supermercados, los más afectados por las medidas son los grandes híper, que cuentan con una oferta muy extendida de lo que en la jerga del sector se conoce como mercadería non food (no alimentos), un término que abarca desde los electrodomésticos hasta los juguetes, pasando por textiles, bazar y artículos de librería. “Los hipermercados no se pueden dar el lujo de prescindir de la publicidad porque las ofertas son la única forma que tienen para convencer a la gente de que se tome un colectivo o agarre un auto para ir a hacer las compras. Por esta razón, las grandes cadenas nunca dejaron de hacer ofertas ni aun en las épocas de los saqueos”, explicó el publicista Omar Bello, que trabajó durante muchos años con Carrefour Argentina.

Bello también destaca que el cepo publicitario les quitará a las grandes cadenas herramientas comerciales fundamentales para su negocio. “Al restringir la posibilidad de hacer publicidad y publicar ofertas, las cadenas van a perder el control de su clientela, y además se va a diluir el valor de marca y el posicionamiento de cada empresa. Hay muchas cadenas que hacen de la comunicación de las ofertas su principal herramienta comercial. En otros casos, el impacto se va a sentir en la demanda de productos fuera de estación. Por ejemplo, para vender los equipos de aire acondicionado que no pudieron colocar durante el verano, a partir de marzo las cadenas dependen de la comunicación de sus ofertas, con lo cual este año se presenta como más complicado”, explicó el publicista.

El gran interrogante en el sector es si ante la orden que impartió Guillermo Moreno de no pautar en los grandes medios se consolidarán nuevos canales de comunicación. En este sentido, todas las miradas están puestas en las acciones promocionales en los puntos de venta y en Internet. “Estamos reforzando todo lo que sean promociones y ofertas online , pero la verdad es que no sabemos cómo será el resultado”, explicaron en otra cadena líder.

MÁS CRÍTICAS AL CONGELAMIENTO

Los acuerdos de precios “atacan superficialmente” la inflación, pero no la revierten y no resultan “creíbles” para frenar los reclamos salariales, según las consultoras Economía & Regiones y Ecolatina. “La situación social podría tensarse en una economía que casi no crece y una inflación que se acelera”, afirmó la primera. Para Ecolatina, “el Gobierno se muestra más enérgico en acotar los reclamos salariales que en hacer una política antiinflacionaria consistente”.

La Nación

“Por el acuerdo de precios, los súper dejan de publicar ofertas y promociones”

Las principales cadenas de supermercados e hipermercados del país comenzaron este fin de semana a evidenciar cambios en sus acciones de marketing vinculadas con las promociones y descuentos que ofrecen según el día de la semana. El objetivo es adecuarlas a la nueva realidad que, por lo menos, durante los próximos dos meses, deberán atravesar como parte del acuerdo para congelar precios que firmaron el lunes con el Gobierno y que vence el primer día de abril próximo.
Si bien, en todos los casos prometen mantener el festival de promos y rebajas con las cuales vienen peleando por la preferencia de los consumidores desde hace ya varios años, las estrategias dejarán de ser públicas, como son hasta ahora.
Es decir, aseguran que no continuarán publicitando este tipo de acciones por medio de canales masivos de comunicación como los avisos a página entera que se vienen apreciando los viernes, sábados y domingos en los diarios de mayor circulación. Tampoco habrá publicidades en radio o televisión.
“Lo que estamos haciendo es rearmando estrategias porque ya no tiene sentido hacer tanta publicidad con un acuerdo de precios por delante”, explicaron a El Cronista en Carrefour.
Recordaron que todos los productos deberán mantener los precios marcados al 1º de febrero y que, por lo tanto, no hay tanto margen para ofertas agresivas o puntuales. Pero aclararon que las promos de fin de semana no desaparecerán. De hecho, aseguraron que se podrán extender a otros días.
También reconocieron que han modificado las promos del 70% en la segunda unidad, por una rebaja menor, del 50%, aunque explicaron que se trata de “una rotación en las estrategias que vamos realizando”.
Sin embargo, es cierto que el cambio no favorece tanto a los consumidores que, en todo caso, verán reducido en un 30% el precio que pagan por el segundo artículo adquirido mediante este tipo de promociones.
En Walmart también esperan un menor protagonismo de las ofertas y rebajas frente al acuerdo de precios que el lunes pasado firmaron todas las cadenas nucleadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por 60 días. Sus voceros igualmente prefirieron la cautela. “Habrá que esperar unos días para ver cómo evoluciona este convenio”, agregaron.
Si bien no fue posible ubicar a voceros de Jumbo, Disco y Vea, fuentes cercanas a las tres marcas propiedad del grupo Cencosud coincidieron en que todo el sector supermercadista comenzará a partir de ahora una etapa de análisis y cambios en las estrategias de promociones y descuentos.

Los súper recurren a Internet para publicar ofertas

Los supermercados tuvieron en Internet un aliado para sortear la prohibición de hacer publicidad de las ofertas y descuentos en los medios de comunicación impuesta por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Desde el viernes pasado, y aprovechando el fin de semana largo de carnaval, las cadenas más grandes publicitaron sus promociones diarias a través de banners que aparecieron las webs de los diarios Clarín y La Nación.

Los días más fuertes fueron el domingo y el lunes, cuando colocaron piezas publicitarias en las webs de La Nación y Clarín.

Un ejemplos es Carrefour, que el lunes informó desde el sitio clarin.com sobre sus promociones como la llamada Feria de Frescos, que permite comprar los lunes lácteos con descuento, los martes fiambrería y rotisería, los miércoles carnicería y pescadería y los viernes panadería y verdulería.

La cadena también informó sobre ofertas 3 por 1 en varios productos como gaseosas y hasta ventas en cuotas y con descuentos mayores al 25% ofrecidas por los bancos que, a pesar de que se sostenía que iban a desaparecer, los acuerdos siguen vigentes. Incluso el firmado con el Banco Nación, que permite a los jubilados acceder a descuentos pagando con la tarjeta Argenta, de la Anses.

Lo mismo ocurrió con Walmart, que publicitó sus descuentos puntuales con banners en la página web lanacion.com, durante varios días.

De esta forma, ambos hipermercados lograron continuar de manera virtual con la publicación de sus anuncios gráficos en los diarios Clarín y La Nación de los fines de semana que fueron retiradas tras haber recibido amenazas de Moreno.

La semana pasada, luego de conocerse la firma del acuerdo entre el Gobierno y los súper para congelar los precios por 60 días, se supo que el funcionario había llamado a los ejecutivos de los grupos supermercadistas para advertirles que debían dejar de hacer publicidad en los diarios de sus promociones y ofertas.

Si bien la prohibición no consta en ningún documento oficial, trascendió que fue el propio Moreno, fiel a su estilo, quien les advirtió a los representantes de los supermercados que no podían hacer publicidad en diarios y televisión por lo menos hasta el final del congelamiento de precios. Además, les comunicó que quienes no obedezcan serán pasibles de represalias y sanciones que no aclaró, pero que seguramente rayan lo antidemocrático y carecen de todo tipo de ética para el cumplimiento de los deberes de un funcionario público.

De hecho, el domingo, la Comisión Empresaria de Medios de Comunicación Independientes (Cemci), publicó una solicitada en la cual se denuncia que el Gobierno, a través del secretario de Comercio Interior, “presiona” a supermercados y cadenas de electrodomésticos para “no hacer publicidad en diarios, radio y televisión”.

“En esta página encontrabas las ofertas del día. Ahora, por presión oficial, vas a comprar a ciegas”, advirtió la Cemci a través de la solicitada en la cual también se asegura que “sin publicidad, es imposible que te enteres de cuáles son los precios de los productos y servicios que te interesan, ni que sepas si una cadena de supermercados ofrece una oferta especial, ni que accedas a la información cabal y cierta sobre los precios del mercado”.

Los rostros de un hombre y una mujer con los ojos vendados con una cinta negra graficaron la solicitada de la entidad que representa a más de 3000 emisoras gratuitas de radio y televisión, a más de 700 operadores de cable, a más de 300 diarios y revistas, y a más de 600 canales locales de cable.

Lo que el Gobierno no parece haber tenido en cuenta en este avance contra las libertades es que el uso de Internet afortunadamente aun es libre y supera cualquier tipo de barrera impuesta por los poderes políticos.
De este modo, no sólo las webs de los diarios apuntados para no recibir la publicidad gráfica recibieron las promociones y descuentos. También las propias los sitios webs de los supermercados ofrecen a los consumidores todos los catálogos diarios de descuentos. Sólo basta con visitar las páginas http://www.carrefour.com.ar; http://www.coto.com.ar o http://www.walmart.com.ar para poder conocer las promos y descuentos de cada una de las cadenas.

Cronista

Plan “precios congelados”: los analistas ya anticipan los fuertes cambios que vienen en la forma de comprar de los argentinos

¿Cómo reaccionarán los argentinos a la hora de comprar, con esta suerte de “promoción extendida” de precios congelados durante casi 60 días? Este es el interrogante que se plantean, y al que tratan de dar respuesta, directivos de compañías, gerentes de marketing y expertos en consumo.

Y tienen fundamentos para preguntarse qué puede pasar, habida cuenta de que buena partedel volumen de ventas hoy por hoy está vinculado a compras de tipo compulsivas.

Es decir, aquellas en las que influye -más que la necesidad puntual- el 2×1, el 50% en el segundo artículo, el descuento ofrecido por un súper en un día específico, el “sólo por hoy” o bien la rebaja de un determinado producto en una casa de electrodomésticos con una tarjeta en particular.

No significa que vayan a desaparecer, pero lo cierto es que las cadenas encontrarán más dificultades para llevar estas acciones a cabo, si es que tienen que congelar precios en un contexto de permanente suba de costos.

Por lo pronto, estas estrategias de marketing -que han sido generadoras de buena parte de las compras- permitían que los particulares sintieran que “hacían un buen negocio comprando”.Ahora, el plan “congelamiento para todos” amenaza con alterar la vigencia y efectividad de estas promos.

“Si esto hace que se pierdan las compras compulsivas o las de oportunidad, vamos a sentir el impacto en las ventas”, arriesga un directivo de una de las principales cadenas de electro.

Tiene sus razones para estar preocupado, ya que el plan oficial puede alterar los hábitos de consumo. Justo ahora, en momentos en los que las ventas vienen desacelerándose.

A esto se suma esta suerte de “cepo publicitario”, que anula o al menos limita la cantidad de anuncios en medios de comunicación masivos. Es decir, los avisos de ofertas que han venido siendo utilizados como un incentivo para disparar las compras compulsivas.

“Es un escenario raro, porque la difusión de las promociones y ofertas en diarios lleva años en el país“, explica Emiliano Schwartz, desde la consultora Tomadato.

El consumo oportunista, también congelado
Los expertos en consumo temen que haya desincentivos para potenciar las llamadas “compras de oportunidad”.

Al menos, durante este tiempo y hasta los días previos al vencimiento de esta suerte de “promo extendida”, que inicialmente concluiría el 1° de abril.

Este temor está fundado en los cambios que se han venido sucediendo en los hábitos de compra a lo largo de este último tiempo.

En efecto, tras años de movilizar a buena parte de la clase media a puro “anuncios, cuotas y descuentos” se gestó lo que los expertos denominan “consumidor oportunista compulsivo”.

Es decir, aquel que compra sólo si siente que tiene una oportunidad más que una necesidad.

“La gente habitualmente ve un aviso y se moviliza en busca de las promociones”, comenta Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb, en relación a distintos tipos de adquisiciones que no son de primera necesidad.

Escepticismo de economistas
La iniciativa oficial de congelar precios por 60 días fue interpretada por los analistas como unintento para influir en las negociaciones salariales que se llevarán a cabo en estos dos meses y como una forma de generar un cambio en las expectativas.

En general, los economistas se mostraron muy escépticos respecto de que la medida pueda servir de algo.

“Es una manera de engañar a los trabajadores y a los dirigentes sindicales”, sentencia el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

Y agrega que la medida tendrá vigencia “durante febrero y marzo, que es cuando se realiza el grueso de los acuerdos salariales, pero, a partir del primero de abril, la inflación se transformará en incontrolable”.

“El acuerdo con supermercados aparece como una medida solitaria. Puede funcionar en elcorto plazo, por la capacidad del Gobierno para imponerle disciplina a los comerciantes, peroluego volverá todo a la normalidad y los precios volverán a subir”, señala el analista Jorge Todesca.

También se muestra escéptico Lorenzo Sigaut (h), economista jefe de Ecolatina: “Es probable que el pacto fracase si no hay un plan que contenga el gasto público. Es un dique de contenciónque, si no se frenan las causas, se verá superado más temprano que tarde”.

Tiempos de cambios
Además de la lectura económica y política, los directivos de empresas hacen una tercera lectura: la del “mostrador”, conscientes de que los argentinos compran a partir de ofertas y anuncios.

“Hasta ahora, la gente veía una promoción en el diario y se movilizaba al súper o a la casa de electro”, señala Schwartz.

Según este analista, es probable que esta conducta se modifique: “Si las promociones no se difunden, se pierde parte del estímulo”.

Schwartz explica que “hoy el argentino es oportunista y si no se permiten avisos o se restringen ofertas será más difícil captar su atención”.

El experto asegura que este desincentivo puede ocurrir tanto en la compra de alimentos como en la de electrodomésticos: “El que necesita algo lo va a ir a comprar. Pero el que no, se va a vermenos tentado a ir a un shopping o a un súper“.

Lamothe asegura que la merma del “consumo impulsivo” tendrá un impacto mayor en laadquisición de bienes durables: “Estos son los que van a sufrir mayores consecuencias”.

Otro aspecto en el cual se esperan alteraciones en el comportamiento de los consumidores es en el manejo de la agenda de compras.

Es que, al no toparse con los avisos que anuncien “sólo por hoy”, “2×1”, o rebajas en el segundo producto y, además, al saber que los precios no variarán de una semana a la otra, es probable que los argentinos abandonen su arraigada costumbre de acomodar sus compras al ritmo de los beneficios que ofrecen los bancos. 

“Las nuevas medidas van a alterar claramente la organización de pautas de consumo de los argentinos”, advierte Schwartz.

Mientras que, hasta ahora, cadenas y bancos “dirigían” las visitas al súper o a los locales de electro, a través de sus avisos, a partir de las nuevas medidas se espera que los consumidores vayan de compras cuando ellos prefieran o tengan la necesidad de hacerlo.

“Ahora, se deja librado al azar cuándo ir al shopping o al súper”, pronostica Schwartz.

Directivos de cadenas, preocupados
Para cumplir políticamente, los directivos de las grandes cadenas tuvieron que aceptar la propuesta impulsada por Moreno, si bien eran conscientes de las dificultades que iba a implicar su implementación.

Juan Vazco Martínez, directivo la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) -que nuclea a Coto, Carrefour, Jumbo, Disco, Libertad, Vea, entre otros- condicionó el éxito de la medida a que losfabricantes de productos que proveen a las cadenas también congelen sus precios, algo que luce difícil de mantener en el tiempo en un contexto inflacionario como el actual.

“Esto sólo se puede sostener si todos actúan en forma coherente”, señala en diálogo coniProfesional.com. Y agrega: “Trabajamos con la hipótesis de que los proveedores tambiéncongelen sus precios”.

Los cierto es que analistas y empresarios anticipan algunos inconvenientes que les deparará la iniciativa oficial:

1. La falta de diferenciación: “A los supermercados esta medida no nos permite difundir los acuerdos que tenemos con los bancos y nos pone a todos en igualdad de condiciones”, asegura el ejecutivo de una cadena en diálogo con iProfesional.com.

2. La caída del consumo “compulsivo”: “Es probable que los compradores se vean menos tentados a comprar aquello que no tenían planificado”, afirma off the record, el director comercial de una de las dos principales cadenas de electrodomésticos.

3. Menor stock y desabastecimiento: “Seguramente haya escasez de algunos productos”, pronostica Schwartz. En igual sentido, Lamothe, de Abeceb, afirma: “Cualquier control de precios en un entorno de aumento de costos genera, tarde o temprano, faltantes de productos”.

En busca de un “plan B”
Ante la imposibilidad de difundir sus ofertas en medios de comunicación masivos, las grandes cadenas saldrán a buscar otras vías para dar a conocer las promociones vigentes.

“Se van a buscar formas alternativas de llegar con las promociones a los consumidores”, asegura Lamothe.

Schwartz afirma que es posible que las compañías afectadas enfoquen su estrategia, principalmente, en dos frentes: los propios puntos de venta e Internet.

“Seguramente los supermercados incentivarán a sus clientes a través de campañas en nuevos canales de comunicación y aumentarán la difusión de ofertas en el interior de sus locales“, destaca.

¿El “efecto freezer” funciona como una promo?
Este jueves la subsecretaria de Defensa del Consumidor, María Lucila “Pimpi” Colombo, aseguró que el congelamiento de precios por dos meses tiene un efecto similar al de las promociones, algo que es puesto en duda por los expertos en consumo.

“Hoy la promo principal para todo el mundo es que tenemos un acuerdo nacional para todos los productos en todas las sucursales de todas las cadenas nacionales de supermercados. Los precios del primero de febrero al primero de abril no van a cambiar”, indicó entusiasmada.

Y agregó que no va a tener sentido publicitar porque el hacerlo bajo estas condiciones sería “más aburrido que chupar un clavo”. 

Sin embargo, los expertos en consumo aseguran que es difícil que esta medida tenga un impacto similar al de las ofertas que las cadenas mantienen durante lapsos de tiempo determinados.

“En principio, no tiene el mismo efecto que una promoción porque no funciona como una rebaja“, sostiene Lamothe.

No sólo los analistas ponen en duda la medida oficial: “La gente también descree del congelamiento”, afirma el experto de Abeceb.

Algunas consecuencias ya comenzaron advertirse. Como la restricción a la compra de más de un producto en determinados artículos o el faltante de algunas etiquetas de las llamadas segundas marcas.

Por lo pronto, los argentinos se encontrarán frente a un escenario diferente en el que las cosas valdrán lo mismo al menos durante un lapso corto tiempo, si es que se cumple el acuerdo.

De ser así, sentirán que compren donde compren todo será igual. Un gran desafío para el“oportunista y compulsivo”, después de tantos años de leer las ofertas, mirar los plásticos de su billetera e ir en busca de las promos.

IProfesional

“Los supermercados congelan sus precios hasta el 1° de abril”

Los supermercados nacionales congelarán precios durante dos meses

A las cadenas de supermercados les pidieron alguna propuesta para que los precios no sigan alimentando la inflación. Y la propuesta que armaron le gustó al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Se trata de un “congelamiento” de precios. Es decir que, durante que hasta el 1° de abril, estarán vigentes los mismos precios que estaban en las góndolas desde el viernes pasado (1° de febrero).

Voceros de las compañías confirmaron que esta decisión comprende a todas las cadenas de súper e hipermercados, como Carrefour, Disco, Jumbo, Walmart, Coto, Vea y La Anónima. “Será para todo lo que está en el súper”, agregaron. Desde electrodomésticos hasta productos de primera necesidad, como lácteos, verduras, frutas, panificados y artículos de limpieza.

En los supermercados no quisieron darle interpretación política a este acuerdo. Pero implica una señal del Gobierno de cara a las paritarias. Como los gremios vienen pidiendo subas de acuerdo con la “inflación del changuito”, un congelamiento por dos meses en los supermercados contribuirá a moderar las expectativas de incrementos de sueldos.

Los dos meses de precios sin subas coinciden con los momentos en que se negocia la mayoría de las paritarias. Algunos empresarios creen que el Gobierno está tratando que los sindicatos no firmen convenios que superen el 20% de aumento. Y esta decisión de los supermercados los ayudaría en esa búsqueda.

Hay una gran dispersión de precios según el barrio y el tamaño del local

El congelamiento de precios que le propusieron los supermercados al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no servirá para frenar la dispersión de precios que existe en el mercado. El valor de los alimentos y artículos de primera necesidad varía tanto según el barrio y el comercio que se elija que resulta imposible establecer si un artículo es barato o caro. Es más, en una misma cadena se pueden encontrar precios diferentes según el tamaño del supermercado o su localización. Según explican desde las empresas, los valores cambian en función de los costos que tiene cada sucursal y la posibilidad de negociar con los proveedores. Para conseguir los mejores precios habría que tomarse el trabajo de recorrer toda la Capital Federal.

Según un relevamiento elaborado por este diario el kilo de tomate puede variar un 60% según la cadena en al que se compre. En el Coto de Once cuesta $9,90, mientras que en el Disco ubicado en la intersección de las calles Las Heras y Austria, el precio se eleva a $15,90.

Otro tanto sucede con los lácteos, que no hay dos supermercados en los que cuesten iguales. La leche entera en sachet La Serenísima vale un 23% más en un autoservicio del barrio de Constitución (Solis al 1800), que en la sucursal antes mencionada de Disco en Recoleta. Algo similar ocurre con los quesos. El paquete de 210 gramos de reggianito rallado Sancor cuesta $ 23,65 en el Carrefour de Avellaneda, $28,99 en el Coto de Once, $ 29 en Disco Recoleta y $ 15,5 en el super Chino.

La carne es otro de los productos que mayor variación registra.

Mientras en las cadenas de supermercados el kilo de bola de lomo para milanesas oscila entre $ 41 y $60 pesos, en las carnicerías de barrio se consiguen precios más de un 50% más económicos. Por ejemplo, en la granja de Av. San Juan y Saavedra el costo es de $ 33,90. En cambio, si se recurre a una carnicería de cadena como “Avicar”, ese valor asciende a $58,99.

El pan merece un capítulo aparte. El kilo de francés oscila entre los $ 9,50 y $18,60 según el supermercado, es decir, que la dispersión el 95%.

Lo que resulta insólito es la diferencia de precios en una misma cadena según el tamaño del local. Mientras que en un hipermercado Carrefour un paquete de tallarines Luchetti cuesta $6,80, en un comercio “express” de esta firma el mismo producto vale $7,15.

Clarín

“Cuatro súper manejan más del 60% del mercado”

El sector supermercadista, uno de los mas concentrados del país se vió beneficiado por por las medidas oficiales de impulso al consumo y el mercado interno: las ventas en supermercados aumentaron 26,3% en 2012 respecto de 2011. Los beneficios fueron así para un sector de la economía oligopólico, donde cuatro cadenas manejan más del 60% de las ventas, de acuerdo con datos privados.

En el crecimiento del 14,1% registrado en el último mes del año resultaron clave las fiestas de fin de año y la decisión oficial de eliminar el pago de Ganancias por única vez sobre el medio aguinaldo de diciembre.

Las cifras las difundió ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en 70 supermercados distribuidos en todo el país. Según el Indec, las ventas a precios corrientes con estacionalidad en diciembre último registraron una mejora interanual del 26,4% y un aumento del 27,5% con respecto a noviembre de 2012.

Así las cosas, en diciembre, las operaciones comerciales totalizaron los $11.727,3 millones -en noviembre habían alcanzado los $9.201,2 millones- con ello el año cerró con una mejora del 26,3% en comparación con los 12 meses de 2011.

Un negocio concentrado

Lo cierto es que las ventas durante el 2012 estuvieron alentadas por las grandes campañas de descuento que hicieron los supermercados, alguna de manera propia, otro ligadas a tarjetas bancarias. Pero lo que mas alentó sin duda la demanda agregado fue el esfuerzo fiscal del Gobierno, hizo durante el mes de diciembre, al inyectar al mercado $2.162 millones, que fueron directamente al consumo. Es decir, un “costo fiscal” que terminó en gran parte engordando la facturación de los cuatro grandes supermercados.

Esta política de ofertas y promociones y la concentración de la oferta fue lo que alentó también una suba en la facturación de los grandes centros de compra del 22,5% durante 2012.

Con todo esto, los 36 shoppings relevados por el organismo, 18 de ellos en la Ciudad de Buenos Aires, y el resto en el Conurbano bonaerense, facturaron en diciembre ventas por $2.558,5 millones, un 23,4% mas que en igual mes del 2011, y un 67,2% por encima de noviembre. Medido a precios constantes y desestacionalizados, el aumento de diciembre contra igual mes de 2011 fue del 6,4% y con relación a noviembre del 1,3%.

Uno de los rubros que impulsó las ventas fue el de los productos electrónicos, incremento vinculado esencialmente con los planes de pagos de hasta 12 cuotas con tarjeta de crédito.
La concentración preocupa a todo el sector

En el sector supermercadista las quejas contra los cuatro supermercados mas grandes del país, Wal Mart, Jumbo, Coto y Carrefour es muy fuerte. Y la queja de los supermercadistas Pymes se centra en la concentracion y en especial en a las marcas propias de los supermercados, un tipo de producto que las grandes cadenas encargan a sus proveedores para ofrecer productos con diferencias de precio hasta 25% o 30% más bajos que los de las marcas líderes. Con un enojo, fuentes del sector supermercadista Pyme dijeron a BAE Negocios que “hay una concentración en donde 28 empresas multinacionales producen el 80 % de todo lo que consumimos o utilizamos para limpieza del hogar o higiene personal y el otro 20% se divide en 30000 pequeñas y medianas empresas”.

Diario BAE


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Emiliano Schwartz

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