Archivo para 28 diciembre 2011

“Llega a los supermercados la segunda ola de descuentos”

Las grandes cadenas de supermercados fracasaron en su intento de terminar con el esquema de descuentos armado con las tarjetas de los bancos. A mediados de año, los principales jugadores del rubro tomaron la iniciativa de dar por finalizadas las promociones con los bancos que habían jugado un papel clave en la recuperación del sector tras la crisis de 2002. Bajo esta premisa no fueron renovados los principales acuerdos que unían a Carrefour con el Banco Santander Río, al grupo Cencosud (Disco, Jumbo, Vea) con el BBVA Banco Francés y a Coto con el Galicia. Sin embargo, estos convenios fueron reemplazados por una segunda ola de descuentos, en la que participan bancos que quieren dar pelea en el segmento minorista y que hasta ahora cuentan con redes más reducidas.

“Hace unos meses intentamos salir de este tipo de acuerdos, pero la verdad es que el mercado no reaccionó y tuvimos que volver a trabajar con el sistema de descuentos con los bancos”, reconocieron en Carrefour. La cadena de origen francés fue en los últimos años la que marcó el ritmo en materia de descuentos a partir del acuerdo que con el Santander. Este convenio se terminó en junio último y al poco tiempo fue reemplazado por otro con el Citibank. Carrefour además tiene acuerdos especiales para las compras en cuotas con el Macro y Tarjeta Naranja.

La historia se repitió con Coto y el Galicia. Los descuentos de hasta el 20% que tenían los clientes del banco en todas sus compras fueron reducidos al rubro electrodomésticos, pero en paralelo se multiplicaron los convenios con otras entidades, como el HSBC, Standard Bank y Credicoop. Cencosud, en cambio, decidió poner el foco en las promociones y descuentos con su propia tarjeta (Más) y hasta el momento es el único que se mantiene al margen de las promociones con los bancos.

Walmart, por su parte, que se había mostrado como la cadena más reacia a cerrar este tipo de acuerdos, hoy es la más activa y tiene una docena de convenios con una lista de entidades que incluye al Citibank, Comafi, Hipotecario y Supervielle y al Club LA NACION.

La cadena de tiendas de descuento Día% era otra que había militado contra los descuentos e incluso el presidente de la firma, Antonio Coto, había hecho pública su crítica a este modelo de negocios. “Las promociones del 20 o 25 por ciento de descuento con alguna tarjeta o banco que se aplican en la Argentina no se ven en ningún otro lugar del mundo”, había disparado el presidente de Día% hace un año y medio. Sin embargo, durante 2011 cerró un acuerdo con la Tarjeta Shopping para ofrecer un descuento del 10% y cuotas en sus compras. “El acuerdo con Día% forma parte de los convenios que tenemos con más de 1000 comercios, que nos permiten hacer foco en el segmento medio y medio bajo al que apunta Tarjeta Shopping”, señaló Néstor Rueda, gerente comercial de Tarshop, la empresa dueña de Tarjeta Shopping.

Otra de las novedades en materia de descuentos fue la decisión de los bancos públicos de presentar batalla en este negocio. Los bancos Ciudad y Nación cerraron acuerdos con Coto -con descuentos del 20% en toda la compra-, mientras que el Provincia está financiando con la misma cadena la adquisición de electrodomésticos y productos de bazar y textil. El Nación además está ofreciendo 50 cuotas con Carrefour en electrodomésticos, y el Ciudad, con Walmart, en televisores LCD y notebooks.

Además de avanzar con los nuevos acuerdos con los bancos, los supermercados también buscan potenciar el uso de tarjetas propias. Carrefour, por ejemplo, ofrece los martes un descuento del 15% cuando las compras se hacen con su propio plástico, mientras que Cencosud ya anunció que durante 2012 relanzará su tarjeta Más, con nuevo nombre (Cencosud) y propuestas más agresivas de descuentos. Coto, por su parte, otorga un 15% de descuento con el uso de su tarjeta TCI casi todos los días.

CUPONES PARA TODOS

La otra gran apuesta de los supermercados son los cupones de descuento, como los Jumbochecks y los cheques de Carrefour, que funcionan como vales para la próxima compra. “Los cupones son la última estrella de los supermercados porque aseguran mayor rotación, generando fidelidad, y a la vez les permiten a las cadenas manejar las promociones en forma directa, sin la intermediación de los bancos o las tarjetas”, explicó Emiliano Schwartz, de la consultora Tomadato, que releva los descuentos y las ofertas que promocionan las principales cadenas.

Más allá del cambio de las entidades que ofrecen los descuentos, lo que se mantuvo inalterable fue el esquema económico de los acuerdos. En el caso de las grandes cadenas, la inversión se comparte en partes iguales entre el súper y el banco. Por ejemplo, si el descuento que se ofrece a los clientes que paguen con una tarjeta determinada es del 10 por ciento, un 5% es aportado por el banco emisor del plástico y la otra mitad, por la cadena.

En el acuerdo entre las dos partes se fija un monto máximo para la inversión del banco. Si se supera esa cifra, porque la afluencia de público es superior a la esperada, todo el descuento pasa a ser absorbido por el supermercado.

La Nación

“El ritmo actual de los consumidores: entre compras online y la experiencia sensorial”

El ritmo actual de los consumidores: entre compras online y la experiencia sensorial

En un contexto de fiestas de fin de año se ven largas filas en los locales y multitudes invadiendo shoppings.

Las promociones suelen publicarse por doquier y las marcas esperan ansiosas la llegada de los clientes pero, ¿cómo se puede “navegar” entre tanta oferta?

El enfoque de Havas Media Research en este artículo describe las nuevas tendencias en la forma de comprar, y muestra cómo las empresas introducen nuevas tecnologías que reestructuran la interacción de las marcas con el consumidor en el acto de compra.

Además, realiza un análisis de cómo es el comprador argentino.

Ocio, relax y entretenimiento
Para un gran número de consumidores alrededor del mundo, “ir de compras” es una actividad de ocio: un modo de relajarse, una fuente de entretenimiento o una oportunidad para verse con amigos y compartir experiencias.

De hecho, cuando los consumidores van de compras a los locales están esperando sentir o experimentar algo que no pueden hacer online: un espectáculo irresistible, productos exclusivos, la posibilidad de probar y sentir cosas.

Es por éste mismo motivo que se da el incremento de tiendas y puntos de venta altamente experienciales.

Estamos viviendo en una era donde los servicios del consumidor tradicionales se mezclan con los digitales.

De esta manera, los compradores dentro de las tiendas pueden combinar interacciones online y en persona. Cada vez son más los comercios que están invirtiendo en plataformas móviles y digitales para hacer de la venta una experiencia perfecta.

Trato directo
Los clientes tienen la posibilidad de consultar precios y solicitar asistencia personaldesde la tienda o conocer a su vendedor antes que lo atienda.

Luego de la compra, pueden evaluar tanto los atributos de la marca como el servicio brindado de manera online, e integrar esta información en blogs y/o sitios comparativos.

Para acercarse a los consumidores, las marcas renuevan constantemente sus formas de contacto e introducen al mercado nuevos modelos de comercio minorista que erosionan las fronteras de la vieja escuela de tiendas al por menor.

Además de las tiendas online que se encuentran ya posicionadas en la mente del consumidor, también están cobrando protagonismo las ventas sociales: a través de Facebook; y ventas grupales a través de cupones.

El fenómeno de la geolocalización
También encontramos las ventas y pagos a través de móviles, utilizando la geolocalización como principal ingrediente de diferenciación, y las ventas por video a través de YouTube.

Las marcas de indumentaria y accesorios introducen nuevos formatos de tiendas, como aquellas en las que se comparte el local con otras marcas.

También utilizan la realidad aumentada para la prueba de ropa, joyas, etc., otorgando así un servicio extra en sus ventas online para que el cliente pueda probar el producto antes de realizar la compra.

Ahora bien, éstas son algunas tendencias mundiales que ya se encuentran en el mercado argentino y que ninguna marca debiera obviar si su objetivo es estar a la vanguardia, pero cómo es el comprador argentino?

El encare de los jóvenes
Para entender mejor a los consumidores nacionales, se dividieron en dos grupos etarios: los “jóvenes” de 12 a 24 años y los “adultos” de 25 a 44 años.

Los jóvenes disfrutan cualquier tipo de compra y son buscadores de imagen y status.

Tratan de mantenerse al día con los cambios de moda y compran lo último en tecnología. Eligen productos en base a la imagen de marca, publicidad y recomendaciones; las celebridades tienen más influencia en su decisión de compra que en otros públicos.

Valoran aquellas promociones de gratificaciones inmediatas en vez de aquellas a largo plazo.

Este target prefiere comprar por Internet, o en tiendas a la calle, donde se profundiza su búsqueda de tiendas por cercanía.

¿Cuál es su relación con la tecnología? Tratan de mantenerse al día y de adquirir las últimas novedades tecnológicas. Son referentes del tema. El 71% son usuarios de Internet y el 55% de ellos accedieron en el día de ayer.

Los días de semana aceden desde su casa o desde la escuela, mientras que los fines de semana lo hacen en cybers o al aire libre. Navegan hasta altas horas de la noche. Son afines a sitios de autos, de shopping, de tickets de eventos, y de inmuebles.

Actitud adulta
Los adultos en cambio, eligen productos en base a la calidad y valor agregado. 
Creen en las publicidades de las marcas y buscan información.

Tratan de buscar nuevos productos para probar pero son fieles a una marca cuando les agrada. Son buscadores de ofertas pero planifican la compra de artículos costosos y pagarían lo que fuera por algo que realmente les gusta.

Este segmento prioriza la comodidad y prefiere comprar por Internet o por catálogo, o bien eligen espacios como galerías o shoppings para encontrar varias marcas en un solo lugar.

¿Cuál es su relación con la tecnología? El 56% son usuarios de Internet y el 64% de ellos accedieron en el día de ayer.

Los días de semana acceden desde la casa o el trabajo. Al mediodía suelen hacerlo desde bares/cafés. Son afines a sitios de reserva de viajes, de comparación de precios, de autos, de shopping, de libros y de supermercados y retailers.

Como conclusión, destacamos que el servicio brindado al consumidor es cada vez más importante como factor diferenciador.

El consumidor espera ser atendido de manera personalizada, casi única. Es por esto, que proporcionar innovación y comunicación en el punto de venta cumple un papel muy importante dentro de la oferta de las marcas.

De esta manera, las empresas han creado ofertas y experiencias que dejaron a los consumidores “con ganas de más”.

Las nuevas tecnologías acercan los productos a los consumidores y logran una mayor interacción con él antes y después de realizar la compra.

IProfesional

“Récord de descuentos para sostener las ventas navideñas”

RALLY DE PROMOCIONES. UN LOCAL DEL SHOPPING ABASTO AYER POR LA TARDE. LAS REBAJAS LLEGARÁN AL 40% MAÑANA A LO QUE SE AÑADEN LOS PLANES DE 3 HASTA 12 CUOTAS SIN INTERÉS CON TARJETA.

Este año, más que nunca, las ventas navideñas van a estar impulsadas por una lluvia de promociones y descuentos con tarjetas que -en algunos casos- llegan hasta el 50%.

Estos anabólicos del consumo, que cobraron impulso en el arranque de 2006 para motorizar las ventas, se fueron instalando en los hábitos de compra de los consumidores, a tal punto que hoy determinan los lugares y hasta el día de la semana en que la gente -hoy adicta a estos incentivos- decide ir a comprar.

Por otra parte, los descuentos, ayudan a sostener el consumo tanto en los shoppings como en los supermercados. Es que debido a la suba de los precios, a la ralentización de la actividad económica y a la incertidumbre acerca de cómo quedará el poder adquisitivo en 2012 (en gran medida por la inminente quita de subsidios en los servicios públicos) el consumo está creciendo a un ritmo menor.

Las consultoras especializadas en consumo masivo, por caso, estimaron un crecimiento del 3,5% de las ventas para el 2011, cuando el año anterior, orilló el 5%.

En este escenario, los comercios no pueden prescindir de las promociones. “Si bien el objetivo de los comerciantes es salir de este esquema de promociones hoy no pueden hacerlo porque la gente compra sólo si hay algún incentivo”, resume el analista Guillermo Neveu, de la consultora NCC.

Según un informe de la consultora Deloitte, las ofertas de los bancos a través de sus tarjetas y de los shoppings, junto con las empresas de cupones y ventas colectivas, hoy son las estrellas del consumo navideño.

Desde Noviembre, los shoppings vienen preparando esta artillería de promos que intentan aprovechar el espíritu consumista de las Fiestas.

Desde la Cámara de Shoppings Centers, comentaron que los centros de compra adheridos a la entidad, como los Altos (Palermo, Avellaneda) Abasto, Soleil y Dot, entre otros, aplicaron hasta hoy descuentos del 25% y 6 cuotas sin interés para los clientes del Banco Santander, por ejemplo. Hoy, en cambio, se van a aplicarbeneficios del 30% y tres cuotas sin interés a quienes tienen tarjetas del banco Galicia.

Particularmente, en esta época, concentra un interés especial, la famosa “noche de los shoppings”, una velada con súper descuentos que es esperada por los compradores que deciden los regalos a último momento. Así, desde las seis de la tarde de mañana, los locales estarán abiertos hasta las dos de la madrugada. “Durante toda la noche habrá descuentos del 20% y en los “happy hours” que proponen alternativamente los locales se puede comprar durante cinco minutos con descuentos de hasta el 40%”, señalaron en la cámara.

En otros paseos de compra como el Solar de Las Cañitas hubo regalos -hasta ayer- para las facturas que superaran los $400 y descuentos de hasta el 50% para quienes trasnochen haciendo sus compras previas a la Nochebuena.

En el Tortugas Open Mall, los locales van a permanecer abiertos mañana, hasta las 4 de la madrugada y los descuentos irán entre el 20 y el 50% según lo que dispongan los locales adheridos y que anunciarán en forma sorpresiva por los altoparlantes del shopping.

En cuanto a la perspectiva del consumo navideño de este año, desde IRSA, la empresa dueña de la mayoría de los shoppings, señalaron: “Estimamos que durante diciembre habrá un crecimiento en ventas de entre un 25 y 30% con respecto al mismo mes del año anterior”.

“Con respecto al año pasado podemos observar hasta el momento que estádisminuyendo la venta de electrodomésticos . Pero, por otro lado aumentó la venta de electrónica y se mantiene el rubro indumentaria, uno de los más fuertes en esta época del año”, señalaron.

Según un informe de la consultora Claves, durante este año, los shoppings facturaron un 50% más que el año pasado, pero el aumento del volumen fue del 7% : el resto se debió a la suba de los precios.

En cuanto a la rentabilidad de estos grandes paseos de compra, según Claves, promedió el 12%. “Las mas favorecidas fueron las grandes cadenas que, a pesar del aumento de los alquileres y de los costos, crecieron a tasas superior al 20%, debido a la mayor demanda en los locales de primeras marcas”, apuntaron en la consultora.

Finalmente, además de las compras tradicionales en los locales comerciales, una tendencia creciente en este 2011 son las compras por Internet, particularmente en los sitios de cupones y de compras colectivas.

Este año se lanzaron más de 30 empresas de este tipo, que — si bien todavía no logran tener masividad en su llegada a los consumidores– también esperan ver abultadas sus ventas navideñas.

19, 20 y 21 de diciembre en shoppings: 25% y 6 cuotas en locales adheridos / 10% y 6 cuotas en perfumerías y joyerías.

Clarín

¿Cómo son los consumidores de los supermercados chinos?

“Voy al chino y vuelvo”, “¿Te hacés una escapada al chino que me olvidé de comprar leche?” “Capaz conseguís en el chino, que cierra tarde”. En los últimos años, los llamados supermercados chinos se expandieron por el paisaje de los barrios y se metieron cada vez más en la cotidianeidad de los vecinos. Esta tendencia se repite en toda la Argentina: mientras que en el 2000 había 1000 autoservicios asiáticos, hoy llegan a 7200.

Estos autoservicios representan un canal de compras muy relevante, que es valorado por los clientes por su cercanía, comodidad y rapidez, entre otros atributos.

¿Quiénes compran en los supermercados chinos?

Según un estudio cualitativo realizado por POPAI Argentina, la mayoría de los clientes son hombres solos y mujeres que vuelven de trabajar y compran para la cena familiar. En tanto, en los autoservicios ubicados en zonas de oficinas, la mayoría de los clientes son empleados.

Por otra parte, la investigación destaca la existencia de un campo de oportunidad muy grande para el desarrollo del material pop, ante consumidores que, la mayoría de las veces, realizan las compras en forma inconsciente, y que son permeables a todo aquello que llame la atención y rompa con la rutina de la compra cotidiana.

¿Cómo se compra?

En los autoservicios asiáticos suelen realizarse compras complementarias a la compra importante en supermercados, compras pequeñas de menos de 10 productos y productos de uso cotidiano o para la comida del día.

Además, la compra no suele estar planificada, pueso los clientes recorren el local para recordar qué necesitan comprar. Y también es impulsiva: muchos consumidores adquieren los productos ubicados cerca de la caja.

¿Se aprovechan las características de los consumidores?

En los autoservicios el espacio de influencia no siempre está bien aprovechado. El material POP es escaso o mal utilizado: se utilizan exhibidores de una marca con productos de otra, la disposición de los productos es desprolija y parte del material promocional está viejo o deteriorado.

En un ámbito con mucha contaminación visual, es importante para el consumidor que esté prolijo y ordenado.

Si bien existe poco POP en los autoservicios, el estudio realizado en la Ciudad de Buenos Aires constata que éste colabora en la decisión de compra del cliente de una manera inconsciente. Aún sin registrarlo, los clientes se dirigen a los espacios más prolijos y llamativos. Una persona se detiene frente a una góndola de snacks y luego de mirar toma el paquete de la marca que tenía material POP. Al consultarle, menciona “agarré el primero que vi”.

Materia Biz

“Promociones: con menos presencia de los bancos en los súper,el nuevo negocio son los cupones de descuento”

Los bancos están cada vez menos presentes en los supermercados. Ahora, son los propios híper que tratan de fidelizar al público. Bajo esa premisa, hoy muchos de los descuentos que otorgan Carrefour, Jumbo y Disco son con vouchers para compras futuras.
Claro que no para los fines de semana, sino por lo general de lunes a miércoles, los días de menor afluencia de público. Algunos tickets pueden ser usados recién tres semanas después de la compra que se hizo. Corolario: la mitad de la gente se olvida y no los utiliza. Y quienes sí lo hacen, terminan comprando por mucho más de lo que dice el voucher, por lo cual terminan poniendo mucha más plata encima de lo que le dieron de descuento.
Para el consumidor habituado a ir al súper con mejor oferta, y que acude únicamente los días de descuento, lo ideal es que utilice estos tickets solamente para comprar aceite, azúcar o los cortes de carne del gobierno, que son los productos que están excluidos de las promociones de todos los supermercados. Y fijarse bien los precios para no tentarse y gastar más de lo que dice el ticket.
Desde luego, hay que anotarse bien en la agenda el día que se podrá utilizar el voucher. O mejor dicho, los vouchers, porque Jumbo, por ejemplo, ofrece productos al 100% de descuento con vales de compra, pero lo desdobla y da la mitad para una semana y la otra para la siguiente. Además, no dicen todos los productos que están al 100%, de modo que el consumidor deba recorrer las góndolas, para así tentarse con otros productos.
“Con este tipo de estrategia, los híper se aseguran que el cliente que antes pisaba la tienda una vez al mes, ahora lo haga como mínimo tres veces, siempre cuando quiera optimizar el descuento al máximo”, explica Emiliano Schwartz, director de Marketing de la consultora Tomadato.
Para Leonel Sist, titular de tu-alacena.com, “este tipo de acciones de marketing tiene como objetivo primordial generar más demanda en el público, fidelizarlo y provocar que vuelva”.
Ariel Baños, presidente de Fijaciondeprecios.com, asegura que este método provoca un gran beneficio financiero para los hipermercados, al no aplicar el descuento en forma inmediata, sino trasladarlo como compra futura, sabiendo que muchos cupones luego se darán de baja.
Baños compara esta modalidad con el de las empresas de cupones de descuento, donde la tasa de redención (el remanente que no se usa, denominado breakage en la jerga), representa entre el 20% y el 30% del total.
Por eso, los descuentos que aplican los hipermercados son mucho más efectivos entre el público cuando se hacen directamente en la línea de cajas, que siguen existiendo.
Incluso, Carrefour empezó a aplicar los viernes un mix de ambos: otorga un 20% de descuento, la mitad en el momento y el otro 10% en vouchers para próximas compras. Y los sábados y domingos sigue aplicando el 100% de descuento para la compra del tercer producto de algún sector en especial, que se aplica al instante.

Nuevo nicho: mercado de seguros

Otro de los negocios es su propia tarjeta de crédito, que la tienen Carrefour, Makro, Coto, Walmart y Jumbo-Disco (ambos de la cadena Cencosud). Pero el último nicho en que se metieron los híper fue en el mercado de seguros.
Walmart trabaja con Liberty para Auto y Hogar, y con Assurant & Lawsa para garantias extendidas. “Estamos en un periodo de maduración del negocio, somos una opción de elección de nuestros clientes al momento de cotizar un seguro; y somos consistentes en el crecimiento del negocio de garantías extendidas”, advierte Hernán Carboni, director de Relaciones Institucionales de Walmart.
En el rubro seguros de autos captan modelos con una antigüedad mayor que el promedio del resto de las compañías, y en cuanto a garantías extendidas están incluyendo un amplio surtido de productos, para tratar de sacarle mercado a las casas de electrodomésticos, que tienen muy desarrollado este canal.
Carrefour, en tanto, hizo una alianza estratégica con Cardif, del grupo BNP Paribas, para ofrecer seguro de protección de bienes, que implica una protección ante robo y daño accidental de todos los bienes adquiridos con la tarjeta de crédito con la que se abona el seguro.
En el caso de pequeños electrónicos, la cobertura es sobre el riesgo de robo y daño accidental a consecuencia del robo. Por otro lado, la cadena ofrece seguro de bolso protegido, protección ante robo de cartera o bolso y los objetos personales que estén dentro. Además, incluye como protección extra robo en cajeros y uso fraudulento de la tarjeta de crédito con la que se abona el seguro.

El Cronista

“Las diez claves del consumo en 2011 y para el año próximo”

Así como 2010 podrá ser recordado en materia de consumo como el año de los televisores de LCD en 40 cuotas y los descuentos con tarjetas en los supermercados, en el año que está a punto de terminar los nuevos motores de la demanda pasaron a ser los portales de compras grupales, los supermercados y shoppings de barrio y los teléfonos celulares inteligentes.

Durante 2011, las grandes cadenas además intentaron reemplazar los descuentos con tarjetas con ofertas propias y las marcas chinas decidieron instalarse en Tierra del Fuego, apuntando a satisfacer la demanda interna de productos de electrónica y eludir las trabas cada vez mayores que pesan sobre la importación.

1. La pelea por el barrio

La avanzada de los autoservicios chinos, que este año cruzaron la barrera de los 10.000 locales en la Argentina, provocó que las grandes cadenas de supermercados reformularan sus estrategias de negocios. El grupo Carrefour fue el que picó en punta con el lanzamiento de su cadena de minimercados Carrefour Express, mientras que Walmart ya anunció que también lanzará una propuesta de tiendas más chicas en los barrios, comenzando con dos aperturas en el barrio de Caballito. Detrás de estas propuestas, se encuentra un cambio en los hábitos de los consumidores argentinos, que tienen menos tiempo y, por lo tanto, priorizan la cercanía a la hora de elegir un lugar de compra.

2. Shoppings populares

En los próximos dos años se inaugurarán 21 nuevos centros comerciales en todo el país, con una inversión de 700 millones de dólares. En el sector reconocen que para encontrar un ritmo de aperturas similar hay que retrotraerse a la década del 90. Sin embargo, también precisan que, a diferencia de lo que ocurría en tiempos del 1 a 1, hoy la clase media alta porteña dejó de ser el principal motor de la demanda y su lugar pasó a ser ocupado por los consumidores de la base de la pirámide. El potencial del negocio fue descubierto por la desarrolladora Continental Urbana, que hace dos años inauguró el San Justo Shopping, en pleno centro del partido de La Matanza, y en el corto plazo ya están programadas otras aperturas en las localidades de González Catán, Benavídez y General Pacheco.

3. Compras grupales

De acuerdo con las estimaciones de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el comercio electrónico cerrará el año con un crecimiento de ventas superior al 50 por ciento. En el sector reconocen que gran parte de esta expansión se explica a partir del boom de las empresas de compras colectivas que ofrecen cupones de descuento y que se convirtieron en la puerta de ingreso al e-commerce para miles de consumidores. En la actualidad, se estima que en el país hay más de 40 firmas de compras colectivas con descuentos, aunque el proceso de concentración es incipiente y los cinco portales líderes ya concentran más del 90 por ciento de los 30 millones de pesos mensuales que mueve este negocio.

4. La hora de los chinos

Siguiendo los pasos de las grandes compañías coreanas de electrónica, que en poco tiempo pasaron de tener una imagen de producto barato a estar asociados con la idea de última tecnología, las marcas chinas ahora buscan un reposicionamiento en el mercado argentino, a través de acuerdos de asociación con los fabricantes nacionales. La pionera en instalarse en el país fue TLC, que hace unos años cerró un convenio con Radio Victoria, mientras que en las últimas semanas se anunciaron nuevos acuerdos entre Hisense y BGH para comenzar a fabricar televisores de LCD y LED en Tierra del Fuego, y Midea y Carrier -con el foco puesto en el rubro de los aire acondicionado-, con lo cual se espera que, a partir de 2012, las casas de electrodomésticos se llenen de marcas chinas.

5. Smartphones para todos

Tras el boom de las pantallas de LCD por el Mundial de fútbol, este año el producto estrella en las casas de electrodomésticos fueron los teléfonos inteligentes ( smartphones ). A pesar de que las restricciones oficiales a las importaciones no ayudaron, la demanda de este tipo de terminales volvió a superar todas las expectativas de la industria. En el primer semestre, las ventas desmartphones crecieron un 80% y su penetración se multiplicó por cinco, con lo cual se estima que uno de cada cinco aparatos que se venden en el país corresponde a los modelos más caros.

6. De carne eramos

Después del fuerte aumento que pegó el precio de la carne vacuna en los primeros meses del año pasado, el consumo doméstico nunca se pudo recuperar. De acuerdo con la última medición de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), en los primeros meses de 2011 el consumo se ubicó en 53 kilos anuales, lo que implica una baja del 7,7% respecto del mismo período de 2010 y un 22% por debajo de los niveles de 2008. La baja en el consumo de carne, a su vez, se tradujo en la definitiva popularización de propuestas como el sushi -en el último año se consolidaron media docena de cadenas, como Sushi Pop, Che Sushi, Fly Sushi, Sushi Phone- y los restaurantes de comida peruana.

7. Descuentos complicados

Si en 2010 antes de ir al supermercado había que consultar qué día había descuento, este año el calendario fue reemplazado por la calculadora como la herramienta indispensable a la hora de salir de compras. La mayoría de las cadenas optó por abandonar los descuentos en toda la operación con una tarjeta puntual y en su lugar apuestan a fórmulas más complejas como “seis productos al precio de cuatro” o “la segunda unidad con el 70% de descuento”.

8. El motor interior

De la mano de las economías regionales, el consumo en el interior del país crece a tasas que más que duplican a las de Buenos Aires. Según CCR, en los primeros nueve meses del año las ventas de alimentos acumularon un alza del 3,4% en el Interior, mientras que la suba en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires llegó al 1,6 por ciento. En el sector además destacan que el crecimiento es aun mayor en las ciudades de menos de 100.000 habitantes, que registran un incremento promedio del 4,1 por ciento.

9. Made in tierra del fuego

Durante 2011 el gobierno intensificó las trabas para frenar el ingreso de productos importados y el principal beneficiario de esta política proteccionista fue la industria electrónica en Tierra del Fuego. La ciudad de Río Grande se convirtió en la nueva capital industrial (o si se quiere, ensambladora) de la Argentina, a partir de la radicación de las empresas internacionales que no podían seguir importando, y de acuerdo con los datos oficiales, durante este año se concretaron inversiones por US$ 570 millones en la isla.

10. Adiós a los importados

La contracara del resurgimiento industrial en el Sur fueron las dificultades cada vez extendidas que viven los consumidores argentinos para conseguir productos y artículos importados. La lista de los faltantes incluye desde el iPhone -Apple es el único fabricante de celulares que, por lo menos hasta ahora, no aceptó instalar una línea de producción en el Sur- hasta libros de texto, pasando por reproductores de DVD, bicicletas, autopartes, computadoras, cámaras digitales y todo tipo de repuestos.

La Nación

“Redes Sociales: ¿cómo convertir un fan en comprador?”

Las redes sociales no son un canal de venta, las campañas de venta en redes sociales no están teniendo suficiente éxito. El objetivo de las redes sociales es crear un medio de comunicación con el usuario, fidelizar dar apoyo a la marca, y a la larga se convierten en la cara visible de atención al cliente.

La viralidad es la mayor fuerza que tienen las redes sociales. Facebook y Twitter, son un canal de comunicación más al alcance de las tiendas que además generan confianza en el consumidor y dan la posibilidad de feedback.

Las tiendas tienen internalizados los trabajos de social media por un motivo obvio: la tendencia convertirse en una herramienta más del servicio de atención al cliente, lo que limita la posibilidad de externalización del servicio: personal ajeno al funcionamiento de la empresa, puede comprometer su reputación.

Estas fueran algunas de las conclusiones destacadas a las que diferentes profesionales llegaron en uno de los debates durante el I Encuentro de responsables y gestores de Grandes Comercios Electrónicos, organizado por Networking Activo este mes de noviembre en Madrid, que también nos dejarón algunas recomendaciones interesantes.

    • Considera las redes sociales lo que son: evidentemente tenemos que estar en ellas, pero no son un puro canal de venta.
    • Las redes sociales fidelizan a tus clientes, se vinculan más a tu marca.
    • Tus primeros fans son tus clientes.
    • Un beneficio de tus fans: sus amigos.
    • La venta debe realizarse desde un lenguaje diferente.
    • Si el objetivo principal de estos canales no es la venta, esta claro que escuchar a los clientes y atender sus necesidades, te abre las puertas a desarrollo de productos que, al final, devengan en ventas.
    • Sólo podremos tener posibilidades de éxito en Social Media si tenemos un servicio o producto de verdadera calidad
    • Un ejemplo de venta a través de redes sociales es a través de embajadores online que recomienden tu marca.
    • Busca a los que más influyan en tu sector. Los preceptores y los líderes de opinión empujan la venta, si tienes: masa crítica, una marca consistente, y una comunidad.

Vinculando Email marketing y Social Media

    • Sobre mi base de Datos:  En los envíos de boletines, incorporar la posibilidad de que sean los propios clientes / usuarios quienes compartan las promociones en sus redes sociales, incorporando un “share“ en los envíos.
    • Desmitifiquemos ¡!! Nadie da nada por nada ( win to win ): Regálales un descuento, un 2 x 1, mejor precio en transporte: Para todos aquellos que lo compartan.

Posteriormente a la campaña podrás conocer 2 informaciones

    • Quien de mi base ha compartido las promociones. Puedes llegar a tener Embajadores por comunidades autónomas, hacerles partícipes de esta condición y ofrecerles un trato preferente
    • Quien de mi base, es socialmente más activo / influyente. Puedes llegar a conocer , cuántos de los amigos de tus clientes / usuarios han visualizado tu promoción en el Social Media.

Otro de los debates desarrollado paralelamente, abordaba las tendencias detectadas ante una saturación de players del Comercio Electrónico, donde los clientes responden en un menor % a cualquier campaña o promoción.

En este sentido, algunas de las conclusiones basadas en diferentes estudios y analisis, revelaron que la tasa de apertura de emails cada vez son menores. Están cayendo de un ratio del  20% a ratios del 10, llegando incluso al 5%, pero a pesar de esto sigue siendo una herramienta de comunicación efectiva.

Para minimizar este descenso del ratio de apertura, una propuesta es preguntar al usuario la frecuencia con la que quiere recibir nuestros emails. Sin embargo para ciertos comercios queda claro que a más mails enviados más ventas, con lo cual esto puede no ser una solución válida. El cliente siempre tiene la posibilidad de darse de baja.

Hay malas prácticas por parte de los players (envíos masivos a bases de datos que saturan la bandeja de entrada de los usuarios e inciden en las tasas de apertura y conversión).

Los agrupadores de ofertas tienen recorrido en el mercado, ya que uno de los problemas detectados es que los clientes están saturados de emails.

Aunque se habla mucho de segmentar para hacer campañas más eficientes, se ha comprobado que no funciona en todos los casos. Para ser eficaz hay que conocer al cliente Muy bien. ¿Intereses? No se puede encajonar a un cliente simplemente por las compras/comportamiento que ha demostrado hasta el momento.

Incluso existen casos donde se nota una bajada de las ventas tras segmentar. Cada tienda debe conocer su base de datos y testear como responde a la segmentación.

Una buena solución es personalizar las newsletters según el comportamiento del cliente. Estos tests nos pueden indicar el camino a seguir; qué quieren realmente los usuarios, cuáles  sus gustos, sus preferencias y cómo mi tienda online puede satisfacerlas y crear para él una experiencia de compra.

El utilizar la tecnología de captura de comportamiento como factor de personalización de bases de datos, permite al Marketer llegar hasta el nivel más bajo de segmentación de dicha base y de esta manera, conseguir ratios de aperturas de emails crecientes debido a que una vez que el usuario recibe un correo que le interesa, seguirá abriendo los restantes contribuyendo a aumentar el ratio de apertura.

Otra solución posible en los casos en los que los usuarios están ya saturados de emails, sería utilizar estrategias de remarketing. Esto es una tecnología que permite montar un listado de los visitantes a mi web, y luego llego a ellos a través de banners gráficos mientras están navegando por internet – ie. Ya no dependo de que lean mis emails para anunciar campañas o promociones, sino que puedo anunciarlas con una estrategia de display que sólo va a llegar a usuarios que anteriormente me visitaron.

PuroMarketing

“El consumo, un motor que pierde fuerza: el reinado de las compras se siente amenazado”

Hay un motor que mueve la rueda de la economía argentina y que en los últimos años funcionó como el más afinado de los violines, con una melodía que encantó a los consumidores -votantes al fin- y propulsó un buen ritmo de crecimiento. Se trata del consumo, que en 2003 explicaba 66% del crecimiento del producto bruto interno y actualmente es responsable de 72,4 por ciento de ese indicador. Pero de pronto comienza a fallarle un pistón y se hace evidente que ya no podrá sostener el vértigo: mientras que en lo que va de 2011 subió 8,2%, se estima que el año próximo deberá hacerlo a menos de la mitad de esa velocidad.

Es justo en este momento cuando el mecánico, en este caso la presidenta Cristina Kirchner, insiste en mantener el pilar del modelo kirchnerista. En un acto en Berazategui, donde inauguró un parque industrial, pidió el miércoles a los empresarios que ajusten costos para no complicar el consumo. Un día después, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, también se aferró a esa idea y lanzó un paquete de medidas con ese objetivo. Pero, en tiempos en que las condiciones ya no son las mismas que en el pasado reciente, ¿se puede exigir aún más el motor?

Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein y Asociados, dice que la posibilidad de impulsar el consumo al ritmo de los últimos años, con una tasa de interés de la mitad de la inflación, no está más. “Eso no significa que el consumo no pueda seguir creciendo, pero lo hará a menor ritmo”, explica la economista, que estima una tasa de 3,5% para 2012. Hace, de todos modos, una distinción entre bienes durables, más sensibles al ciclo económico, y los no durables. “Los primeros exhibirán una desaceleración, pero los otros no creo”, opina.

Hasta ahora hubo dos anclas para sostener una política de consumo febril y una economía con tasas de crecimiento de 8% anual. Uno fue el tipo de cambio estable y otro, los subsidios que plancharon las tarifas de los servicios públicos. Las dos dieron señales de resquebrajamiento en las últimas semanas: la fuga récord de divisas (US$ 18.350 millones en 2011, según el Banco Central) llevó a imponer controles cambiarios, mientras que el recorte de los subsidios evidencia que la capacidad para financiarlos llega a su límite.

Una foto tomada a mediados de este año por la consultora Analytica (sobre la base de datos del Indec) mostraba un país en el que el crédito a través de planes en cuotas con tarjetas crecía 24% anual, el doble que en Brasil; el patentamiento de automóviles, 26% (7% en el principal socio del Mercosur); las ventas en supermercados, 3%, y la facturación en shoppings, 9 por ciento.

La imagen que se prevé para 2012 es otra. Desde la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericana (FIEL), el economista Daniel Artana estima previsible una desaceleración del PBI y del consumo, debido a un peor contexto externo (menor precio de la soja y menor crecimiento en Brasil); un ajuste fiscal procíclico vía aumento de tarifas, y una tasa de interés menos negativa en términos reales.

Si bien los recortes a los subsidios son por ahora más anuncios que otra cosa, sólo se quitó menos del 10% ($ 5000 millones de los 75.000 millones totales), cualquier rebaja afectará el consumo, porque impacta en los ingresos de los usuarios, que destinarán a gas, electricidad y transporte parte de lo que volcaban a sus compras. ¿Se puede evitar ese costo? Dal Poggetto responde que es imposible si la quita se hace de golpe; pero que si se instrumenta gradualmente, se la puede compensar con racionalidad fiscal (tipo de cambio que se mueva poco y un menor gasto público).

Lo que está claro es que, si igual se acicatea el consumo en un escenario como el actual, la consecuencia será más inflación, porque la demanda no hallará, al menos a corto plazo, una oferta que pueda satisfacerla. Para Camilo Tiscornia, de Castiglione & Tiscornia, esto sucede porque, a diferencia de lo que ocurría en los comienzos del kirchnerismo, ya no queda capacidad ociosa en las fábricas. “En este contexto, fomentar mucho crecimiento del gasto interno, del que fuere, redunda en suba de precios”, afirma.

La encrucijada para la Presidenta, que pide que se consuma más (aunque toma medidas que recortan la capacidad de compra), es que, si se apaga el motor consumista, cruje todo el sistema que sustentó el crecimiento. Por ejemplo, una de las cajas que se resentiría sería la de los fideicomisos, que se alimentan del boom del consumo. Un análisis de la Cámara Argentina de Fideicomisos (Cafidap) muestra que en 2003 el monto de valores fiduciarios colocados en el BCRA era de US$ 451 millones, cifra que siguió creciendo (salvo en 2009) hasta alcanzar los US$ 4694 millones actuales.

Fabián Bóveda, director financiero de Garbarino, una de las principales casas de electrodomésticos del país, señaló el jueves en un congreso organizado por Cafidap que los grandes jugadores del mercado de créditos de consumo usan este instrumento para financiarse. En 2011 su empresa efectuó emisiones en fideicomisos por $ 1600 millones; en 2003 habían sido sólo $ 90.000.

Se trata de todo un andamiaje que puede sufrir, si se agudizan las variables que recortan el consumo, como, por ejemplo, el aumento de las tasas de interés, al que, según Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), apelarán los bancos para evitar que los clientes dolaricen sus carteras. “Con rendimientos más altos por tener su dinero en depósitos bancarios, la gente consumirá menos y ahorrará más”, analiza Argañaraz. La tasa Badlar, referencia para depósitos superiores a $ 1 millón, ya escaló del 11 al 19% este año.

La suba de la tasa en pesos hace pensar que difícilmente vuelvan las financiaciones a 24 y 36 meses, que hubo hasta hace poco. La mayor parte de las promociones conjuntas entre bancos e hipermercados o cadenas de electrodomésticos vencen a fin de mes, y no hay expectativas, en las condiciones actuales, de que vuelvan los plazos más largos.

Por el lado de los salarios no se vislumbran perspectivas más halagüeñas, ya que se estima que el año próximo aumentarán en promedio 18%, seis puntos por debajo de 2011. Si ante este freno a los ingresos de los asalariados igual se insiste en fogonear el consumo sin pagar con la moneda de la inflación, lo que aumentarán serán las importaciones.

No parece buen momento para una suba de las compras al exterior, justo en tiempos cuando la cuenta corriente ya está en cero y la gran fuente de financiamiento, que hasta aquí fue la exportación de commodities agroalimentarias, no da signos de mejorar en 2012. “Ante esto, lo que queda es financiar por crédito o ir a un parate”, analiza Dal Poggetto.

Ante esta manta corta (si se tapan los pies, queda al aire la cabeza), economistas consultados sugieren que habría que fomentar la inversión para aumentar la capacidad instalada y, a mediano plazo, incrementar la oferta. Claro que ese “mediano plazo” transcurriría con un consumo más calmo, para dar tiempo a que maduren esas inversiones sin presiones inflacionarias.

“No conviene profundizar el modelo sustentado en el consumo, sino ir hacia un esquema liderado por la inversión”, opina Tiscornia. El camino por seguir, si se elige esa línea, tampoco estaría libre de espinas. Según el economista, los impulsores de la inversión desde 2003 fueron el crecimiento de la economía local, en medio de un mundo que no estaba tan bien, y algunas fortalezas macroeconómicas que exhibía el país; pero hoy esas fortalezas ya no están.

El crédito externo sería una opción para seguir alimentando el motor del consumo, pero sin un acuerdo con el Club de París las posibilidades son escasas. Para peor, el jueves se conoció que, por presión del gobierno de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, el Banco Mundial postergó un desembolso para el país de US$ 80 millones.

72,4% 
Es el porcentaje del crecimiento del producto bruto interno (PBI) que será explicado por el consumo en 2011, según datos elaborados por la consultora Abeceb. Los principales rubros que apuntalan la expansión son electrodomésticos, automóviles y alimentos, bebidas y limpieza.

Los rubros que lideran el boom

El crecimiento de una casa de electrodomésticos quizá sea uno de los indicadores más prácticos para ilustrar el boom del consumo en la última década. Mediante una presentación en un foro sectorial, el ejecutivo de una reconocida firma del rubro detalló cada uno de sus hitos empresariales en la época kirchnerista: fábrica de PC de marca propia, desarrollo de productos de alta tecnología, lanzamiento de la división “viajes”, apertura de fábricas en Tierra del Fuego, un centenar de sucursales y más de medio millar de empleados.

No es para menos. Desde 2002 hasta la actualidad, la venta de electrodomésticos creció 740 por ciento, según un análisis comparativo de la consultora W, fundada y presidida por el analista de consumo Guillermo Olivetto.

Otras que pueden exhibir una gran sonrisa en este período son las automotrices, ya que las ventas de automotores se incrementaron 766% entre 2003 y este año. Con evoluciones más bajas, se encolumna el turismo al exterior, que creció 77%, y alimentos, bebidas, cosmética y limpieza, con una suba de 67 por ciento.

¿Seguirá el viento de cola? Antes de las elecciones presidenciales, la confianza del consumidor daba una pista: según Abeceb.com, estaba en 59,3% en septiembre, su nivel más alto desde 2007. Claro que aún no se conocía la quita de subsidios.

La Nación

Los argentinos “post-corralito”: ¿qué miedos aún persisten en la mente de los consumidores?

Los argentinos "post-corralito": ¿qué miedos aún persisten en la mente de los consumidores?

El 1 de diciembre es una fecha muy particular para los argentinos. Diez años atrás, se tomaba una de las medidas más salvajes que muchos recuerdan con angustia y hasta bronca: el “corralito”.

Se trata de una decisión que alteró profundamente los hábitos del clase media y que aceleró la debacle del 2001.

El “corralito” generó dudas, incertidumbre y desesperación. Aquellos que tenían sus ahorros en los bancos comenzaron a verlos como enemigos y a las entidades financieras les costó años recuperarse de ese desprestigio.

En este contexto, iProfesional.com dialogó con especialistas para conocer cuáles son los rastros que aún se sienten de aquella fecha nefasta, cómo varió la situación a una década de la medida y cuáles son los miedos que permanecen en una clase media que aún tiembla ante cualquier rumor que implique a sus ahorros.

El impacto del temor en las marcas
Los expertos consultados por este medio coinciden en que uno de los principales efectos que tuvo el “corralito” en los compradores argentinos fue el paso generalizado a las segundas marcas.

En este sentido, afirman que se trató de una situación más que excepcional, ya que los consumidores nacionales tienden hoy a evitar resignar sus firmas favoritas, siempre que les sea posible.

Pero, en aquel entonces, Diego Gizzi, integrante del equipo de Nielsen Internacional Solutions, explica que “los miedos en el consumo masivo llevaron a los argentinos a adaptarse a utilizar otro tipo de marcas”.

Siguiendo esta línea, el consultor explica que el pase de las líderes hacia otras firmas se dio principalmente en dos sentidos:

• Hacia las “B Brands” o segundas marcas.
• Apuntando a las marcas blancas o propias de supermercados.

La tendencia de los retailers en ambos casos era muy clara: ofrecer una calidad más baja, pero a un precio también menor.

Según Gizzi, este viraje obligado, a partir de la situación económica, no respetó segmentos sociales.

“Esto ocurrió en todas las clases. Como Argentina sigue siendo un país marquista por excelencia, abandonar a las compañías líderes generó un malestar dentro de los hogares de los consumidores”, explica.

¿Cuándo retomaron la punta las líderes?
Si bien durante los años más duros las segundas marcas y las propias de los súper resultaron una “salvación” a la hora de recorrer las góndolas, el experto señala que su reinado tuvo un final ni bien la economía nacional comenzó a volverse un poco más estable.

En ese momento, los compradores que se habían despedido a regañadientes de sus marcas favoritas tuvieron su tan esperado reencuentro con las número uno.

“Entre el año 2005 y 2006, se consolidó la vuelta de las primeras marcas“, apunta Gizzi.

Y agrega que “por la estabilidad social y económica, la gente empezó a dejar de temer“.

Según el experto, una vez que las número uno retomaron su liderazgo, aquellas que habían sido creadas por los supermercados se vieron forzadas a replantear su estrategia.

Por eso, explica: “Muchos de los retailers intentaron mejorar sus productos propios para poder subirles el precio, pero igualmente hoy no llegan ni al 10% del mercado porque la gente no va a buscarlos”.

Si bien su situación fue complicada, las segundas marcas la pasaron aún peor. De hecho, de acuerdo con Gizzi, las B brands se vieron más perjudicadas que las de los supermercados.

“En 2009 los retailers se plantearon volver a dar fuerza a las segundas marcas. Sin embargo,el consumidor siguió optando por las líderes“, recuerda el especialista.

De hecho, lo curioso es que en ese punto Argentina fue una excepción a nivel internacional.

“El resto del mundo optaba por las marcas propias, pero en el país seguían insistiendo con las primeras“, enfatiza Gizzi.

El reinado del placer y el “hoy por hoy”
Pero, además de los cambios marcarios, los expertos consultados por iProfesional.comaseguran que uno de los efectos de la situación creada por el corralito fue un fuerte vuelco del consumo hacia los productos de uso personal.

“La gente comenzó a adquirir más cosas vinculadas con la satisfacción individual”, señala en este sentido Gizzi.

Una de las explicaciones que dan los especialistas a este fenómeno es que, después del golpe bajo que para muchos había representado el “corralito”, la posibilidad de comprar daba a los argentinos la sensación de que todo aquello por lo que habían tenido que pasar había quedado atrás.

Un consumidor más maduro y advertido
Otra de las lecciones que la crisis de 2001 dejó a los consumidores es un cierto comportamiento de desconfianza o alerta, que los volvió más difíciles de convencer.

En este punto, Gizzi resume que “el comprador maduró después de ese momento. Hoy no es tan fácil de convencer, porque está más capacitado y ya no se deja engañar por la letra chica“.

Por su parte, Emiliano Schwartz de Tomadato coincide y asegura que las características que definen a los consumidores post 2001 son principalmente dos: planificación y racionalidad.

Además, esa “inteligencia” aplicada al consumo va acompañada de una gran afición a los descuentos y promociones.

“Como la gente no quiere resignar marca, prefiere utilizar los artilugios y beneficios antes que dejar de comprar en sus locales favoritos”, resume Schwartz.

Ante este nuevo tipo de consumidor, más advertido y alerta, son dos los jugadores del mercado que se vieron desafiados: las marcas y los bancos.

Las firmas, porque los compradores se “acostumbraron” a los descuentos y acomodan sus consumos a este tipo de variables, lo cual les genera una presión en la cual, quien no ofrece beneficios, queda “fuera”.

Desconfianza hacia los bancos, pese al esfuerzo de ellos
Pero otra de las características del comprador post corralito es que, a pesar de los 10 años que pasaron, aún desconfía del sistema financiero, al que vio como traidor durante el tan terrible 2001.

“No le creen a los bancos”, arriesga Gizzi.

Y agrega que “la gente ya no confía en ellos como institución. Por eso, el dinero circula tan libremente por la calle”.

En este punto, para el especialista, la ecuación de los consumidores de hoy es clara: “Si guardo el dinero en el banco, no sé si mañana lo tengo. Entonces, consumo”.

Pero, si bien el “boom consumista” se vincula con la actitud de desconfianza de los argentinos hacia el sistema financiero, los bancos también lograron sacar provecho del asunto, y comenzaron a desarrollar estrategias para recuperar sus clientes.

Una de ellas fue la de generar alianzas con los distintos retailers, tanto con las marcas más importantes, como en los distintos supermercados.

Esas alianzas hicieron que hoy la billetera de la mayoría de los argentinos no esté completa sin las tarjetas de los bancos y sus promociones.

El dinero en la calle, lejos del largo plazo
En cuanto al manejo de la economía de los argentinos, Gizzi advierte que el resguardo que hasta hace unos años estaba en el dólar y en la compra de ladrillos, hoy desaparece.

Sobre el tema, iProfesional.com consultó también al economista Fernando Moiguer, quien explicó que una de las secuelas más fuertes del “corralito” en la clase media tiene que ver con la merma de los proyectos económicos a largo plazo.

“Antes la gente tenía proyectos de corto, mediano y largo plazo”, distingue Moiguer.

En cambio, asegura, “hoy se vive el día a día, aunque a mucha gente le es casi imposible comprarse una casa. Es que en el momento del corralito, la gente iba a propiedades o tierras y hoy no tiene esa opción”.

Según Moiguer, lo que ocurre es que, como cada vez es más difícil guardar dinero para los bienes durables, por eso se destina principalmente a tres rubros:

• Viajes.
• Indumentaria.
• Tecnología.

“Por eso, las casas en estos últimos 10 años se reequiparon con tecnología”, afirma el economista.

Otro de los motivos, según él, es que una vez recuperados de los golpes de 2001, los consumidores se lanzaron con fuerza a comprar.

“Después de ese terrible panorama, la mayoría de la gente pensó que jamás iba a volver a la situación en la que había estado”, asevera.

El desempleo, un fantasma lejano
Según los expertos, uno de los principales miedos de los consumidores durante la crisis fue el de la pérdida de su fuente de trabajo.

En este punto, Schwartz explica que “en ese momento, el fantasma más fuerte en la clase media era el desempleo”.

Una vez alejado ese temor, la gente se volcó al consumo de un modo fuerte y cortoplacista.

En cuanto a la situación hoy en día, Gizzi resume: “Mientras que no haya desempleo, la gente está tranquila”.

Los miedos de hoy
Alejado el fantasma del desempleo, los argentinos que optaron en su momento por el consumo, hoy también tienen otros miedos.

Sobre este tema, iProfesional.com consultó a Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb.

“El principal temor que tienen los argentinos hoy está vinculado con los precios y la inflación. Este tema siempre está latente”, explica.

Según los expertos consultados, otros de los miedos más recientes son aquellos que fueron generados a partir de las recientes medidas económicas.

El tema financiero del dólar y el recorte de los subsidios generaron cierta incertidumbre“, explica Schwartz.

Y agrega que, a pesar de que no se nota un freno abrupto en el consumo, “se advierte una actitud más conservadora en las compras después de las elecciones”.

De hecho, Lamothe explica que “la clase media tiene un poco de temor y empezó a retirar sus dólares”.

Un “manual” bajo el brazo
Pero todos coinciden en que, después de los “golpes” recibidos en 2001, los argentinos vivieron una “lección” y hoy están más cautos.

“El consumidor aprendió y tiene un manual muy fuerte de lo que fue ese momento”,explica Schwartz.

Este manual, explica el experto, está latente aunque, advierte que “aún no hizo falta desempolvarlo”.

Es que, acostumbrado a comprar y a vivir el “hoy por hoy”, ese comptador está dispuesto a muchas cosas, pero no a resignar su consumo.

“Trata de no perder lo que ya ganó: su valiosa capacidad de compra”, resume.

En este punto, coincide Moiguer, quien afirma que “el tema de los subsidios va a afectar, pero la gente va a defender sus hábitos de consumo con uñas y dientes”.

Según el economista, la clase media tiene temor de que esto se acabe y quiere a toda costa que esto se mantenga en el tiempo.

También tiene miedo al futuro, por el hecho de que muchos alquilan”, agrega.

Por eso, concluye: “Antes, el ahorro daba tranquilidad y se pensaba que eso era para siempre. Pero hoy ya no se cree en este concepto. El futuro asegurado, pilar de la clase media de hace 10 años, no existe más”.

IProfesional


Autor

Emiliano Schwartz

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