Archivo para 29 agosto 2011

“Los bancos y tarjetas intensifican su batalla de beneficios para conquistar clientes VIP”

Bancos y tarjetas intensifican su batalla de beneficios para conquistar clientes VIP

Los nombres son de los más variados: tarjetas “Premium”, “Platino”, “Premier”, “Plus” o “Black”, entre otros.

Son aquellas destinadas a clientes de alto perfil socio-económico ya que, en algunos casos, es condición necesaria demostrar ingresos superiores a los $25.000 o incluso $30.000 mensuales.

Quienes pertenecen a este selecto “club” son atendidos en forma personalizada, por oficiales de negocios especialmente capacitados, en oficinas lujosamente decoradas yalejadas del bullicio de las cajas.

Los clientes a las que les son ofrecidas reciben un paquete de productos que, tal como reza la publicidad, “no les aseguran la felicidad, pero los pueden ayudar a conseguirla”.

Muchas de las entidades de primera línea que operan en el mercado local ya habían picado en punta aunque luego, con el paso del tiempo, se han ido sumando otras.

Sin embargo, este interés suele enfrentar un grave problema: la casi totalidad de los candidatos potenciales ya cuentan con servicios similares ofrecidos por otros bancos.

Entonces la pelea por captar su interés se intensifica. Y obliga a los responsables de marketing a buscar nuevas alternativas para cautivarlos.

“Hoy la competencia entre las firmas por captar a estos individuos es muy grande. Si bien hay bancos que se han ocupado de brindar servicios exclusivos para el sector Premium, hayvarias entidades que planean competir en los próximos meses por ocupar un espacio en este segmento”, Federico Gulland, vicepresidente de Producto de MarterCard.

En este sentido, Macro es una de las entidades que se suma a la carrera. Desde este banco adelantaron a iProfesional.com que “próximamente se realizará el lanzamiento de las tarjetas MasterCard BlackVisa Signature y Visa Platinum, tres plásticos del segmento VIP orientados a clientes de altos ingresos”.

“Estas tarjetas, que desembarcaron en los últimos tiempos en el mercado local, cuentan con una serie de beneficios exclusivos, entre los que se destacan el servicio de VIP Lounge y el Concierge”, señalaron desde Macro. Y agregaron que “para acceder se requiere deingresos por 15.000 pesos”.

En tal sentido, el listado de ofertas actual incluye propuestas como:

  • Una cuenta gratis por un período de tiempo (Santander Río).
  • Bonificaciones en las comisiones (HSBC).
  • El acceso a centros exclusivos de atención (Exclusive Banking) y prioridad absoluta en cajas de sus sucursales, con opción de caja privada (Standard).
  • Promociones exclusivas y beneficios, que incluyen invitaciones a las más variadas gamas de eventos, por ser clientes de “Banca VIP” (BBVA).

“Es un modelo de atención diferente. Contamos con Mastercard Black, Visa Platinum y ahora estamos sumando Visa Signature”, apunta Rodolfo Lazzaron, gerente del Standard Bank.

“En nuestro caso detectamos que una de las principales peticiones es la de recibir atención personalizada en forma permanente”, señala.

“Secretaria” virtual
Ya son varias las entidades que habilitaron para sus clientes el novedoso sistema de “concierge”.

En líneas generales, se trata de un servicio de “call center”, que hace las veces desecretaria personal, cuyo objetivo es el de brindar todo tipo de asesoramiento.

“Telefónicamente, desde el país u otro lugar del mundo, las 24 horas, ofrecemos la ayuda de un asistente personal para cualquier tipo de gestión. También se facilita el envío de documentación, transmisión de mensajes urgentes y hasta la contratación de secretarias, intérpretes y traductores”, señalan desde el Galicia.

En el caso del Standard, lo asocian al “servicio de una secretaria, que ayuda a gestionar compromisos laborales y personales”.

La mayoría de las entidades ofrecen Visa, Mastercard y American Express, en sus versiones tradicionales.

Sin embargo, a la hora de hacerse fuertes en el segmento ABC1, las más selectivas -conocidas bajo el nombre de Gold, Premium, Platinum o Black– adquieren un mayor protagonismo.

Mastercard
“Como se trata de un segmento que viaja con mucha frecuencia, brindamos un servicio especial en Ezeiza. Una persona espera al viajante que tiene acceso al salón VIP y unagente se encarga de hacer los trámites necesarios, mientras éste descansa. Este es sólo un ejemplo de las formas de atención personalizada a la que se tiene acceso, una vez que un cliente de un banco solicita la Mastercard Black“, afirma Gulland.

La empresa, como parte de sus propuestas dirigidas a este target, ofrece:

  • La asistencia telefónica online, las 24 horas, para dar respuesta inmediata frente a lapérdida de equipaje. Contempla la búsqueda y la indemnización en caso de extravío, a razón de u$s60 por kilo y con tope en u$s1.200.
  • Asistencia en la localización de artículos que resultan difíciles de encontrar.
  • Facilitar la reserva en hoteles, restaurants y la compra de tickets para eventos de alta demanda (recitales, espectáculos deportivos, entre otros).
  • El alquiler o contratación de limousines, autos de lujo, departamentos o viviendas vacacionales. También de embarcaciones y hasta de aviones particulares.
  • El upgrade de habitaciones y late check out.
  • La invitación a eventos exclusivos, conocidos bajo el nombre de “Black Events”.
  • La cobertura médica en cualquier lugar del mundo, si el usuario se encuentra a más de 100 km de su domicilio: hasta u$s40.000 en otro territorio y u$s500 ante urgencias odontológicas.
  • Master Seguro de Viajes: cobertura de hasta u$s1 millón en el caso de muerte accidental en el exterior.
  • Master Seguro de Autos: protección de hasta u$s75.000 para alquileres de vehículos (hasta 31 días) contra daño o pérdida.
  • Master Global Services: atención mundial, en todo momento y lugar, para cancelación y reemplazo ante el robo o extravío de tarjetas.

Además de los servicios mencionados incluye la posibilidad de hacer llamadas mediante tarjetas desde cualquier teléfono público y asistencia personalizada en castellano (24 hs.),cobertura al titular del plástico hasta 90 días por robo, daño o pérdida y la membresía para las salas VIP en 450 salones de aeropuertos internacionales.

Visa
En tanto, Visa -dentro del programa Visa Luxury Collection- ofrece a los portadores de Visa Platinum, Signature e Infinite beneficios en los mejores hoteles del mundo.

En el caso de Visa Signature incluye:

  • Seguro para autos alquilados: cubre el costo total del vehículo, reparaciones o reemplazo ante una colisión o robo.
  • Seguro ante accidentes en viaje: al pagar el pasaje con esta tarjeta, no sólo el titular sino además el cónyuge e hijos menores de 23 obtienen cobertura médica automática.
  • Seguro por pérdida de equipajes: al abonar el ticket aéreo con este plástico, la empresa brinda hasta u$s1.000 en caso de contingencias.
  • Seguro de Garantía Extendida: incrementa hasta en un año el período de garantía o reparación ofrecida por el fabricante, siempre que la misma esté escrita y sea menor a tres años.
  • Seguro de Protección de compras: al pagar con Visa Signature, se ofrece cobertura automática y gratuita contra daño o robo, durante un período de 90 días a partir de la fecha de la compra.

Pertenecer tiene sus costos
Como suele suceder en otros tantos terrenos, todas estas ventajas tienen sus costos.

En promedio, los gastos de mantenimiento de un paquete de los conocidos como de “alta gama” ronda los $150 mensuales, aunque el más caro, que corresponde al HSBC para su línea Premier, alcanza a $200 por mes.

Le sigue, en orden descendente, el “Infinity Platinum”, del Santander Río ($195), y “Prefer Platinum” del Galicia ($193).

Estas comisiones por mantenimiento corresponden, según el Banco Central, a los meses de mayo y junio.
Cuánto se debe ganar
Como es de prever, la puerta de acceso para entrar al “mundo VIP” son los ingresos mensuales ya que, según los mismos, los paquetes que se ofrecen son distintos.

En este sentido, la brecha entre las entidades es muy amplia.

En promedio, los bancos solicitan que los aspirantes demuestren un ingreso mensual del orden de los 8.000 pesos.

Según información del Banco Central, el primer lugar -en cuanto a exigencias- lo ocupa elBanco Industrial que, para su paquete Zafiro, exige un mínimo de $30.000 por mes.

Curiosamente, en segundo lugar se ubica un banco público: el Nación, en donde se deben demostrar ingresos por $25.000 para acceder a su paquete “Estilo Platino”.

A la caza del cliente Premium
Los clientes “Vip” representan menos del 10% del mercado total de plásticos. Sin embargo, resultan ser los más buscados por las entidades.

No sólo por su elevado nivel de consumo. También, porque captar este target les significauna puerta de entrada muy grande para luego colocar otros productos, desde seguros hasta préstamos personales.

Según un estudio de la consultora CCR dentro del segmento conocido como ABC1 el más “apetecible” es el AB, que representa el 3% del share y que posee un ingreso superior a los $33.000 mensuales.

“Los clientes VIP son los más buscados por los bancos y la competencia entre entidades es permanente”, agrega Lazzaron.

Desde una entidad nacional, líder en este segmento, su gerente de marketing resalta: “Una característica que hace atractivo a este segmento es que sus hábitos de consumo no cambian significativamente en momentos de crisis“.

“El perfil de usuarios de tarjetas Premium es claramente ABC1C2 y tienen entre 35 y 54 años“, destaca un reciente informe de la consultora Mindshare.

¿Cuánto debe gastarse para subir gratis al avión?
Su nivel y estilo de vida hace que valoren mucho los programas de millaje, a través de los cuales suman puntos para ticket aéreos por los consumos que realizan con sus plásticos.

El siguiente cuadro da cuenta de la proliferación de acuerdos entre bancos y aerolíneas:

Las dos modalidades más comunes son: acumular millas, directamente en la cuenta del viajero, o sumar puntos en el programa de fidelidad del banco para luego canjearlos por paquetes de millaje en una compañía aérea.

A modo de ejemplo -y tal como puede apreciarse en el cuadro -para acceder a un viaje a Brasil se necesita registrar un consumo promedio de u$s1.000 durante 7 meses(Patagonia), 11 meses (Galicia), 12,5 (American Express) y casi 20 con el BBVA Francés.

Para obtener un pasaje a los Estados Unidos -si se considera un consumo mensual similar- se requiere, en el mejor de los casos, de unos 18 meses.

Cada banco y aerolínea posee un plazo máximo distinto a la hora de sumar de puntos.

  • TAM mantiene las millas acumuladas durante 4 años.
  • Aerolíneas por 3 años, para luego ir dándolos de baja en forma escalonada.
  • LAN, American Airlines y United Airlines los van postergando a medida que se van acumulando más millas o kilómetros.
  • En tanto, en el caso de American Express, no tienen fecha de caducidad.

Estudios recientes señalan que una de las cuestiones que más valoran los usuarios de este segmento es la atención personalizada.

Le siguen, en orden de importancia, la imagen de la entidad, la red de sucursales y cajeros y la simplicidad del sistema de Home Banking.

IProfesional

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“Bancos y tarjetas buscan seducir a ricos y a pobres”

SEGMENTACIÓN. LOS CLIENTES DE ALTOS INGRESOS LES ASEGURAN A LOS BANCOS Y A LAS TARJETAS UN NIVEL DE CONSUMO SUPERIOR A $7.000 POR MES, CUANDO LA MEDIA ES DE $4.000.

En la Argentina hay 1 millón de personas que ganan más de $14.000 por mes. El tope de la pirámide se ha transformado en un bocado deseado por buena parte de los bancos y tarjetas que pujan por los consumos y los depósitos de los clientes de mayor poder adquisitivo. Pero también los sectores populares representan una oportunidad atractiva de negocios para las entidades que lanzan promociones para captar a quienes se incorporan al mercado.

Los productos dirigidos a los usuarios premium incluyen tarjetas de crédito sin límite de gasto, trato preferencial en las sucursales, atención telefónica las 24 horas, asesoramiento personalizado en inversiones, upgrade en hoteles, salas vip en aeropuertos y descuentos y promociones para asistir a eventos exclusivos. En ese mercado desembarcó días atrás el banco Galicia con Eminent, un producto definido como “un banco dentro del banco” y pensado para clientes con ingresos mensuales superiores a $14.000 o con depósitos por encima de $300.000.

La expectativa del Galicia es sumar a Eminent 60.000 usuarios a principios de septiembre, agregar 10.000 más a fin de año y duplicar la cartera en los próximos tres años. “El objetivo es llegar en 2013 a ser el número 1 de los bancos con clientes de alta renta”, dicen en el banco. Los competidores directos del Galicia son el Citibank y el HSBC. El atractivo de estos clientes no está sólo en el nivel de gasto sino también en la captación de depósitos. Mientras la financiación al consumo crece 44% (ver infografía), los depósitos suben más lento –37%–, por lo que a los bancos se les achica el colchón de liquidez.

Créditos bancarios

“En un mercado financiero acotado, como el argentino, los bancos tenemos pocas posibilidades de contar con otros recursos que no sean los depósitos de los clientes”, señaló Daniel Llambías, gerente general del Galicia durante la presentación de Eminent. Por este motivo “tenemos que ser muy activos en la captación de depósitos”, dijo.

Desde 1994, el Citibank viene trabajando con Citigold, el producto para los sectores premium. “Somos líderes y pioneros en este segmento”, cuenta Eduardo Savastano, director de este programa que se segmenta en dos membresías, Premium y Elite. El primer nivel es para quienes tienen ingresos superiores a $20.000 y el segundo para los que están por encima de $35.000. “Somos el primer banco que cuenta con un acuerdo con Quintessencially, un club privado que ofrece servicios de concierge , con atención local y personalizada. El cliente cuenta con un asistente personal que está disponible para conseguir desde reservas de hotel hasta entradas para el partido del Barcelona y el Real Madrid”. Otro de los lanzamientos recientes del Citi fue la tarjeta Mastercard Black Women, que ofrece beneficios y descuentos en indumentaria, belleza y otros rubros demandados por el público femenino. “Buscamos conseguir que más mujeres sean titulares de tarjeta. Conseguimos ya sumar a este programa a 8.000 damas, de las cuales un tercio no era clienta del banco”.

“El segmento ABC1 ha sido y sigue siendo el segmento de clientes individuos más atractivo para los bancos, dado que es el de más alta rentabilidad. Por ende, la rivalidad competitiva últimamente ha sido muy fuerte en términos de lanzamientos” indica Christian Balatti, a cargo de HSBC Premier. “Creemos que esta tendencia se acrecentará en los meses venideros”, remarca. Al explicar las bondades del producto dice que “un cliente Premier de Argentina tiene la misma atención preferencial en cualquier parte del mundo en que se encuentre”.

Desde el Banco Provincia, el gerente comercial, Damián Otaegui, señala que la entidad “tiene una clientela bastante diversa”. El Provincia cuenta con 5.000 clientes premium y aspira a sumar otros 3.000 tras su reciente acuerdo con Visa para emitir la tarjeta Signature. “El gasto mensual por tarjeta en este segmento es de $7.000 para arriba, cuando la media son $4.000”, señala Otaegui.

Visa lanzó hace pocas semanas la tarjeta Signature, que sale a pelearle a Mastercard Black y a American Express Platinum. “Hubo una solicitud de los bancos que estaban necesitando algo más sofisticado que lo que teníamos con Visa Platinum. Apunta al máximo nivel de ejecutivos, empresarios y profesionales independientes”, cuenta Gustavo Carrasco, gerente de prensa y relaciones institucionales de Visa. La característica diferencial de Signature es que es una tarjeta sin límite preestablecido de gastos. “Lo que se recomienda es que el usuario tenga ingresos por encima de $30.000 mensuales, pero eso depende de cada banco”, puntualiza Carrasco y detalla que hay 10 bancos que ya listos para colocar esta tarjeta VIP.

“La competencia no es algo que nos preocupe. Le prestamos atención, pero no vemos que se esté dando una migración de clientes”, dice Ignacio Giménez Zapiola, director de Producto de American Express Argentina. La firma cuenta con dos plásticos de alta gama: Platinum y la exclusivísima Centurion. “Pocos usuarios entran de cero a Platinum: lo que generalmente hacemos es ofrecerles un upgrade a clientes ya conocidos en función de su conducta crediticia y del tiempo que llevan utilizando nuestros servicios”, dice. Aunque muchos clientes piden el up grade a Centurion, son pocos los que lo consiguen. “Somos muy estrictos en eso porque es la única forma de dar un servicio personalizado”, concluye Zapiola.

En la Argentina, Mastercard Black es emitida por 10 bancos. El precursor en la Argentina fue el Francés, en 2007. Pero la compañía tampoco descuida al segmento de menores ingresos. En ese contexto, este mes lanzó al mercado Mastercard Debit, en alianza con el Banco de Córdoba. Se trata de una tarjeta de débito que va a convivir con Maestro, el plástico con el que Mastercard cubría este segmento. La diferencia es que la nueva tarjeta permitirá operar con la firma, sin necesidad de volcar el PIN en cada transacción. Además puede utilizarse para comprar por teléfono o por Internet. Y la otra novedad es que por primera vez se apunta a la segmentación en este rubro: habrá tarjetas Standard, Gold y Platinum. El Banco de Córdoba salió al mercado con este producto ofreciendo descuentos del 50% en las compras y así busca colocar 50.000 tarjetas por mes.

En la provincia mediterránea fue donde empezó a hacerse fuerte Tarjeta Naranja. Hoy, con 4,5 millones de usuarios, es una de las principales emisoras de tarjetas de crédito del país, con 80 millones de operaciones anuales. Si bien hoy es multitarget, en sus comienzos, 25 años atrás, Naranja apuntaba a captar a los segmentos de menores recursos.

Al mismo público está dirigida la tarjeta de crédito de los supermercados chinos. Aunque ya está en fase de prueba, el lanzamiento oficial se hará a principios de septiembre. En una primera tanda saldrán a la calle 150.000 plásticos que se distribuirán a traves de convenios de la cámara que nuclea a los supermercados con mutuales, gremios y asociaciones de jubilados y otras entidades autorizadas a dar préstamos contra descuento de haberes de los afiliados . Y, además, cada súper tendrá la potestad de entregarle la tarjeta a sus clientes más fieles. El límite de compra oscila entre $500 y $2.500. “Apuntamos a segmentos que hasta ahora no han tenido acceso al crédito”, explica Miguel Angel Calvete, directivo de la cámara. La expectativa es llegar a tener medio millón de plásticos, que podrán utilizarse en 8.700 supermercados de todo el país.

Clarín

Cada vez menos ahorro y más deuda

Una de las conductas que le sacan dinero al consumo es el ahorro. Es decir, si el incentivo al ahorro está alto, pues el dinero se va allí y se posterga el consumo, sobre todo, de bienes durables. Pero los incentivos no están.

Según el índice de confianza del consumidor, ahorrista y familias para la Argentina -que comprende Capital, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Neuquén, Bahía Blanca y Tucumán- y que elabora la Fundación Mercado, las familias que ahorran son cada vez menos. “El porcentaje de familias que ahorran continúa cayendo a niveles sustancialmente más bajos que en los últimos años, combinando los efectos de mayor ingreso destinado a consumo por bajas rentabilidades de las alternativas de ahorro frente a la inflación, con reducción de ingresos en términos reales para algunos sectores de la sociedad”, dice el trabajo.

El indicador da cuenta de que el 14,7% de las familias puede guardar unos pesos a fin de mes. El resto gasta todo. Sólo a manera de comparación, en mayo de 2009 ese porcentaje era de 23,2 por ciento.

Pero no sólo no se ahorra, sino que ha aumentado el indicador de personas endeudadas. En Abeceb, estiman que el nivel de endeudamiento de los argentinos está cerca de alcanzar su techo. “Hay un fuerte aumento del endeudamiento de los consumidores para financiar sus compras, sea mediante préstamos personales o tarjetas de crédito. Durante el primer trimestre de 2011, el stock de créditos creció un 40,6% con respecto al mismo período de 2010, promediando poco más de $ 70.000 millones”, dicen en la consultora.

Todo confluye en más y más consumo. Otros datos: la tasa de interés real es negativa. Dicho de otra forma, cuando un ahorrista coloca su dinero en el banco, el interés que la entidad le paga no logra ganarle a la inflación. ¿Qué pasó con ese dinero que en otro momento podría haber ido a colocaciones financieras? Pues al consumo. Allí encuentran explicación, por ejemplo, los números del mercado automotor. Durante los primeros siete meses del año se vendieron 3605 autos cero kilómetro por día, según la Asociación de Concesionarios (Acara). Ni los fabricantes ni los vendedores lo pueden creer. Menos aún cuando lo comparan con las ventas de 2010, el año récord para la industria. Entonces se vendían 2759 cada 24 horas, un 29,7% menos que en 2011.

Otro indicador que debe tenerse en cuenta es el aumento de los créditos al consumo. Entre 2010 y 2011, la modalidad de compra subió un 43%. Guillermo Francos, presidente del Banco Provincia, la entidad más fuerte en los distritos del conurbano bonaerense, donde el voto a Cristina Kirchner fue contundente, dijo esta semana que desde diciembre de 2007 hasta ahora el consumo con tarjetas de crédito aumentó un 400%, mientras que el uso de la de débito, un 300 por ciento.

Según la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), las ventas de electrodomésticos durante el primer semestre se expandieron 12,3%. “Las ventas de artículos para el hogar en valores corrientes treparon 12,3% interanual en los primeros seis meses de 2011, con un monto de $ 10.852 millones, y en valores constantes arrojan una suba del 5%, considerando el ajuste por los precios oficiales para el segmento”, dicen en la consultora. Claro que si tomamos los índices de las provincias, el incremento de este consumo quizá se evaporaría.

¿Qué es lo que más se vendió? “Los productos de mayor crecimiento fueron los equipos de computación, seguidos por las heladeras, los equipos de aire acondicionado, y por los de audio, todos ellos ubicados por encima del promedio. Por debajo de éste se ubicaron los lavarropas, en tanto que las cocinas mostraron una caída y los televisores se mantuvieron estables”, contestan en IES.

En los supermercados, la ola de compras no para. Según datos del Indec, el ticket promedio de compra pasó de $ 65,40 en enero de 2009 a $ 113 en diciembre de 2010. Luego hubo una caída para colocarse ahora en $ 109 por ticket.

Claro que según la consultora Abeceb, con ese ticket se compran cada vez menos productos. “Si se toma el salario promedio y se lo compara con el ticket promedio por distrito, se observa que en diciembre de 2008, con el salario promedio del país, se podían realizar 40 visitas al supermercado, mientras que, en diciembre de 2010, sólo unas 31 visitas. Esto quiere decir que la capacidad de compra se llegó a reducir en esos años 22,5%”, dicen en Abeceb.

La pregunta que sigue es saber hasta cuánto podrá seguir creciendo la deuda de los argentinos sin que haya un quiebre financiero.

La Nación

Revelan qué es ser hoy un “clase media”, cuánto se debe ganar y quiénes son los que motorizan el actual boom de consumo

Revelan qué es ser hoy un “clase media”, cuánto se debe ganar y quiénes son los que motorizan el actual boom de consumo

Cuando nueve de cada diez argentinos dicen ser “de clase media”, queda bien en claro quién estará en mejores condiciones de ganar las elecciones presidenciales: aquel candidato que comunique de manera convincente que la antigua aspiración de movilidad social ascendente seguirá garantizada por el modelo económico.

No obstante, y quizá el principal desafío, es cómo llegarles con el mensaje, habida cuenta de que este estrato social, a su vez, quedó subdividido en varios niveles.

Y entonces, los temas que son relevantes para unos pueden no serlo para otros.

Es que, con los cambios recientes en cuanto a niveles de ingreso, hoy las viejas categorías han ido quedando obsoletas.

De manera que, en la actualidad, en un mismo segmento de ingresos puede convivir un profesional junto con un trabajador del transporte, que disfruta del “efecto paritarias” y que pudo acceder a un nivel de consumo antes impensado.

Cada uno prioriza un tipo de mensaje. Para algunos lo central será la garantía de que nohabrá un enfriamiento de la economía, mientras que para otros lo fundamental será escuchar la promesa de que no quedarán desprotegidos ante la inflación y que seguirán recibiendo mejoras.

En tanto, también “cohabitan” aquellos que necesitan oir que el nivel educativo volverá a ser el valor central que garantice el ascenso social.

No obstante, a pesar de las diferencias, todos necesitan contar con la convicción de quepodrán conservar sus empleos, como valor superior.

Esta es la conclusión a la que llega Guillermo Oliveto, presidente de la consultora W y destacado referente del análisis socioeconómico y estratégico vinculado con el consumo.

“Con la estructura social actual no hay espacio para un enfriamiento del ritmo de actividad, por más que hubiera variables que así lo indiquen. De hecho, creo que ningún candidato está proponiendo eso”, afirma el experto.

Su visión es que en la Argentina se están produciendo cambios estructurales que desafían a las viejas categorías.

Y ello implica todo un reto, tanto para los políticos como para las marcas.  Así, ambos se ven obligados a replantear sus estrategias de comunicación para saber “quién es quién” hoy en la sociedad argentina y qué es lo que cada segmento quiere escuchar.

En este nuevo contexto, Oliveto observa que se están dando algunos fenómenos a primera vista extraños.

Así, hay algunos “reflejos noventosos” con una vuelta a la ostentación, pero mezclado con el aprendizaje del consumo de supervivencia, producto de los años duros de la crisis.

La nueva clase media
Rodeado de íconos e imágenes ligadas a las últimas tendencias en el consumo, el experto se dispuso a poner un poco de luz sobre los conceptos que rodean a la clase media.

Y fue más allá, al brindar un panorama completo de cuál es la verdadera forma que hoy adopta la Pirámide Social Argentina, que es la que se puede apreciar en el siguiente cuadro:

1- Clase Top: los que circulan por “Scalectric”
Es la llamada Clase ABC1, representa un 7% de la población total y tiene un promedio de ingresos familiar mensual del orden de los 35.000 pesos.

La “puerta de acceso” a este segmento son unos $17.500 por mes.

Según Oliveto, se mueven en un “circuito tipo Scalectric”.  Funcionan como si se trasladaran por una pista cerrada que les asegura transitar tranquilos, por fuera de la inseguridad reinante en el exterior.

2- Clase Media Alta: los que “son” pero no tanto
Representa un 17% de la población argentina y es el grupo conocido como C2.

Tienen un nivel de ingreso familiar cercano a los $11.000 por mes. Aunque Oliveto, aclara que ello no incluye los aumentos salariales de este año.

El piso de este segmento lo da una entrada mensual de 6.100 pesos.

Tienen un perfil de compras equivalente al del grupo Top, sobre todo en marcas de consumo masivo, detalla Oliveto.

Claro que a la hora de orientarse a las de lujo sí se nota la diferencia de ingresos.

3- Clase Media Típica: se subieron a la moto
Es el segmento denominado “clase media media”, en sentido bien estricto y representa un 30% de la población.

Cuentan con un ingreso familiar promedio de $5.000, partiendo de una base mínima de $3.100 hasta $6.100. Son los llamados C3.

“Es el segmento más beneficiado por el modelo K. En los últimos ocho años se ha recuperado a mucha gente que había descendido a la clase baja y que tenía miedo de caer en la pobreza. Algunos serían los llamados clase media recuperada“, destaca Oliveto.

En su visión, “es un segmento muy pujante. Y hay un producto que los sintetiza que es la moto. El año pasado se vivió un boom de ventas de este vehículo y la pregunta no fue cuánto valía sino cuál era la cuota.”

4- Clase Media Baja: los que no quieren caer

Representa el 32% de la población, siendo el sector más importante, en términos porcentuales.

Disponen de un ingreso mensual familiar promedio de $2.300. El piso son los $1.400 y el techo los $3.100.  Se los conoce como D1.

“Mantienen conductas y aprendizajes de lo que es un hogar de clase media. Mucha gente tiene padres que fueron de este nivel socieoconómico. Hoy, tal vez por ingresos, ya no pertenecen. Pero en términos sociales, educativos y culturales tienen comportamientos similares. Es el grupo catalogado como D1″.

5- Clase Baja: la verdadera base
Representan al 15% inferior de la pirámide social. Son conocidos habitualmente como D2/E.

Tienen ingresos muy limitados que rondan los $1.000 por mes.

“Este último grupo está más despegado y recortado del resto“, epxlica.

“Hay mucho barrio, mucho conurbano, está el shopping de San Justo que hoy explota. No hay que estereotipar y hay que salirse del prejuicio, porque entre el grupo D1 y D2 se concentra casi la mitad de la población argentina”, destaca Oliveto.

Efecto de abajo hacia arriba 

Oliveto también analiza el fenómeno de la evolución de la Pirámide Social en los últimos años, considerando el período 2006 a 2010.

“La evolución de los sectores sociales fue positiva en la Argentina. La pirámide ha venidoempujando de abajo hacia arriba en los últimos seis años”, destaca.

Y remarca que “lo que más ha crecido fue el segmento C3, casi un 5%”, recordando que este estrato se compone de aquellos que ganan entre $3.100 y $6.100 y son claves para las marcas que apuntan al consumo masivo.

“Si se analiza la segmentación tomando el límite de la General Paz, la Capital Federalobviamente tiene una estructura muy diferente a la de Gran Buenos Aires. El 50% está representada por los niveles más altos. Al tiempo que en el GBA no llegan al 15%. En el conurbano hay mucha composición de niveles más populares, de C3 hacia abajo”.

Según analiza Oliveto:

  • Los pertenecientes a la “clase top” (7%), reciben un 37% de los ingresos totales del país.
  • A su vez, la clase media alta, (17%) dispone del 28% de los mismos.

Así las cosas, ambos estratos -que representan el 24% de la población- concentran el 65% del ingreso.

Si se toma el promedio de toda la población argentina casi la mitad de los gastos mensuales (43%) van a parar al changuito en forma de compras básicas.

“Cuando uno vende productos masivos hay que ver cuánto pesa en el gasto mensualque un argentino común realiza en lo básico, lo del supermercado, lo del chino o lo del almacén de todos los días”, enfatiza Oliveto.

“La pirámide de gastos en alimentos es sustancialmente diferente a la de ingresos. Cuando uno piensa en consumos masivos hay que considerar otra pirámide”, remarca Oliveto.

“Y eso hay que tenerlo en cuenta al vender productos como electrodomésticos, tecnología, o televisión por cable. Son elementos que se acercan cada vez más a lo básico”, asegura.

En esta consideración la clase top representa un 14% del mercado de alimentos, bebidas, cosméticos y belleza y no el 37%, como sí se veía en la pirámide según ingresos.

“La conquista del segmento C3 -es decir aquellos que ganan entre $3.100 y $6.100- es clave para las marcas, si buscan lograr masividad”, define con contundencia el experto.

Los pequeños lujos y el acceso a lo “prohibido”
“El segmento C3 es el que más creció en el último tiempo. Se permite ciertos lujos y es el que más empuja el boom de consumo“, destaca.

El cambio clave de este nivel socioeconómico se evidencia en la incorporación de electrodomésticos y bienes de movilidad, como autos o motos.”

“Otra cuestión que aparece como novedad es el ingreso a tecnologías que le estaban vedadas, acudiendo por ejemplo a la primer notebook o a pagar la televisión por cable”.

También, “el poder realizar algún viaje no previsto, comprar alguna marca de ropa que leresultaba lejana o acceder a una tarjeta de crédito, tal vez no bancarizada pero sí de un retail”, argumenta Oliveto.

Según el experto esto denota un cambio en el patrón de consumo de la clase media.

“Acceden a lo que está allí como deseos latentes que eran casi prohibitivos, al abrírseles la posibilidad. Y nada genera más deseo que la prohibición”, subraya.

Nueve de cada diez argentinos se sienten clase media
En los setenta había un gran componente de clase media y eso impulsó que se generara una fuerte pertenencia a este sector.

Hoy sigue vigente, destaca Oliveto, y casi todos se consideran de este estrato.

Nueve de cada diez argentinos se consideran de clase media“, resalta.

“Hay mucha memoria: porque lo sos, porque lo eras, o porque tus padres o tus abuelos lo eran”, explica.

La Pirámide de las Tres Argentinas
Como cierre del análisis, Oliveto plantea que en verdad los sectores que conforman la pirámide podrían reagruparse en tres grandes segmentos. Y esto es clave para ver a quién hay que venderle.

“Eso constituye el 43% de los ingresos totales de un hogar medio, total país. Sin embargo, en uno de mejor capacidad de compra apenas supone un 10%. Esto muestra a las claras cómo la comida tiene una incidencia mucho menor”, destaca.

La clase media típica, la que potencia el boom de consumo
Un dato clave para Oliveto es analizar la Pirámide Social en función de cuánto representa cada sector en el gasto básico. Y ver en cuánto movilizan el consumo masivo.

“Esto es clave para saber cómo vender”, destaca Oliveto.

“La fragmentación social se traduce en una desproporción clara, reflejo de la agudización de la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen”, enfatiza.

Y, con una expresión contundente, concluye: “Un cuarto de la población maneja dos tercios de los ingresos”.

Llenando el changuito
Otra cuestión clave a considerar es en qué medida la capacidad de contar con dinero incide en el mercado masivo.

Analizando el peso del “Gasto Food” (que refiere a las compras básicas de alimentación, belleza y limpieza) se verifican ecuaciones diferenciales según el segmento.

“El interior, en promedio, es bastante más parecido al GBA, lo que más se separa es la Capital Federal”, destaca Oliveto.

Claro está que en el resto del país también hay zonas privilegiadas, a las cuales Oliveto las llama el corredor de la soja, del turismo y del petróleo donde allí sí hay una pirámide social que está mejor que en el resto del interior.

El 25% más rico
Analizar la Pirámide Social argentina sólo en términos de distribución porcentual de cada clase social no resulta del todo explicativo del fenómeno real, en tanto no se tenga en cuenta también qué volúmenes de ingresos se manejan.

Según analiza Oliveto:

  • Los pertenecientes a la “clase top” (7%), reciben un 37% de los ingresos totales del país.
  • A su vez, la clase media alta, (17%) dispone del 28% de los mismos.

Así las cosas, ambos estratos -que representan el 24% de la población- concentran el 65% del ingreso.

“Esto es clave para saber cómo vender”, destaca Oliveto.

“La fragmentación social se traduce en una desproporción clara, reflejo de la agudización de la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen”, enfatiza.

Y, con una expresión contundente, concluye: “Un cuarto de la población maneja dos tercios de los ingresos”.

Llenando el changuito
Otra cuestión clave a considerar es en qué medida la capacidad de contar con dinero incide en el mercado masivo.

Analizando el peso del “Gasto Food” (que refiere a las compras básicas de alimentación, belleza y limpieza) se verifican ecuaciones diferenciales según el segmento.

Si se toma el promedio de toda la población argentina casi la mitad de los gastos mensuales (43%) van a parar al changuito en forma de compras básicas.

“Cuando uno vende productos masivos hay que ver cuánto pesa en el gasto mensualque un argentino común realiza en lo básico, lo del supermercado, lo del chino o lo del almacén de todos los días”, enfatiza Oliveto.

“Eso constituye el 43% de los ingresos totales de un hogar medio, total país. Sin embargo, en uno de mejor capacidad de compra apenas supone un 10%. Esto muestra a las claras cómo la comida tiene una incidencia mucho menor”, destaca.

La clase media típica, la que potencia el boom de consumo
Un dato clave para Oliveto es analizar la Pirámide Social en función de cuánto representa cada sector en el gasto básico. Y ver en cuánto movilizan el consumo masivo.

“La pirámide de gastos en alimentos es sustancialmente diferente a la de ingresos. Cuando uno piensa en consumos masivos hay que considerar otra pirámide”, remarca Oliveto.

“Y eso hay que tenerlo en cuenta al vender productos como electrodomésticos, tecnología, o televisión por cable. Son elementos que se acercan cada vez más a lo básico”, asegura.

En esta consideración la clase top representa un 14% del mercado de alimentos, bebidas, cosméticos y belleza y no el 37%, como sí se veía en la pirámide según ingresos.

“La conquista del segmento C3 -es decir aquellos que ganan entre $3.100 y $6.100- es clave para las marcas, si buscan lograr masividad”, define con contundencia el experto.

Los pequeños lujos y el acceso a lo “prohibido”
“El segmento C3 es el que más creció en el último tiempo. Se permite ciertos lujos y es el que más empuja el boom de consumo“, destaca.

El cambio clave de este nivel socioeconómico se evidencia en la incorporación de electrodomésticos y bienes de movilidad, como autos o motos.”

“Otra cuestión que aparece como novedad es el ingreso a tecnologías que le estaban vedadas, acudiendo por ejemplo a la primer notebook o a pagar la televisión por cable”.

También, “el poder realizar algún viaje no previsto, comprar alguna marca de ropa que leresultaba lejana o acceder a una tarjeta de crédito, tal vez no bancarizada pero sí de un retail”, argumenta Oliveto.

Según el experto esto denota un cambio en el patrón de consumo de la clase media.

“Acceden a lo que está allí como deseos latentes que eran casi prohibitivos, al abrírseles la posibilidad. Y nada genera más deseo que la prohibición”, subraya.

Nueve de cada diez argentinos se sienten clase media
En los setenta había un gran componente de clase media y eso impulsó que se generara una fuerte pertenencia a este sector.

Hoy sigue vigente, destaca Oliveto, y casi todos se consideran de este estrato.

Nueve de cada diez argentinos se consideran de clase media“, resalta.

“Hay mucha memoria: porque lo sos, porque lo eras, o porque tus padres o tus abuelos lo eran”, explica.

La Pirámide de las Tres Argentinas
Como cierre del análisis, Oliveto plantea que en verdad los sectores que conforman la pirámide podrían reagruparse en tres grandes segmentos. Y esto es clave para ver a quién hay que venderle.

“Como la pirámide se cruza con la lógica del consumo se puede hablar de tres Argentinas o de tres países. Y creo que esto seguirá estando después de octubre, gane quien gane”, dice.

Agrupando los cinco segmentos de clase que figuran en la visión más clásica de la Pirámide Social se pueden llegar a distinguir tres grupos básicos de consumidores.

  • Segmento Alto: es el de alto consumo. El promedio de ingreso familiar es de $18.000 mensuales y representa el 25% de la población (suma del ABC1 y C2).
  • Segmento Medio: fuerte consumo con obligación de optar. Es el segmento típico de la clase media, pero que también se desparrama a los sectores de clase baja alta. Dispone de un ingreso promedio de $4.000. Se compran distintos tipos de bienes y servicios pero, en general, no pueden adquirirlos todos al mismo tiempo y van viendo y optando en cada ocasión.
  • Segmento Bajo: las compras están acotadas a lo más básico. Cuentan con un ingreso mensual promedio de $1.250, con lo cual se ubican en situación de pobreza.

Rompecabezas para armar
Así, Oliveto concluye que hoy tres cuartas partes de la población, los segmentos altos y medios, están consumiendo fuerte. Y lo seguirán haciendo, más allá de la coyuntura electoral.

En este “mapa social” hay que ver en cuál de estas tres Argentinas se ubican las marcas.

Y como cierre dispara: “Hay tres cosas que son parte de la misma imagen de la Argentina:fragmentación social, crecimiento economico y decrecimiento fuerte del desempleo.

Son piezas del mismo rompecabezas. La asignatura pendiente es saber mover las piezaspero, según Oliveto, la “foto” del tablero es clara y hay algo que no se puede tocar: el empleo.

IProfesional

“Las urnas no detienen la fiebre del plástico: hay 3,6 millones de nuevas tarjetas”

Las urnas no detienen la fiebre del plástico: hay 3,6 millones de nuevas tarjetas y los expertos revelan si ya se llegó al límite de endeudamiento

¿Hay límite? Es la pregunta que se hacen analistas y expertos en consumo al observar la lluvia de tarjetas de crédito que cae sobre los argentinos.

Es que las compras y el financiamiento con plásticos parecen no tener techo a la vista.

Hablar de 3,6 millones de nuevas tarjetas en apenas un año es un dato no menor.

Actualmente, la cantidad de plásticos emitidos por las propias emisoras, bancos y compañías financieras ya superó los 31,2 millones, cuando, un año antes era de 27,6 millones (junio 2010- junio 2011).

Por otro lado la apertura de nuevas cuentas (bancarias y no bancarias) -en ese lapso- fue de 2,2 millones.

¿Qué significa esto? Que 2,2 millones de personas se sumaron a la fiesta consumista.

También, que 1,4 millones de argentinos aumentaron sus tenencias, bajo la forma de tarjetas adicionales.

En la actualidad existen 1,5 plásticos por resumen, es decir, por titular de cuenta bancaria y no bancaria (en este último grupo se ubica Falabella, Coto, Italcred, Provencred, Favacar, entre tantas otras).

Negocio para ambos
Los motivos que impulsan esta fiebre son muy variados.

Pero, básicamente, este auge se potencia porque termina siendo un negocio “redondo” para ambas puntas:

• Por el lado de los bancos, porque al no poder ofrecer créditos de largo plazo (hipotecarios) concentran toda su artillería en financiar las compras de corto. Y así ganan con los intereses que cobran de aquellos que no pueden pagar el total del resumen a fin de mes.

• Por el lado de los usuarios, porque sienten que hacen negocio gastando su dinero, recurriendo a las compras en cuotas fijas para así licuar posteriormente ese pago mensual, vía aumentos salariales.

Así se presenta la realidad de hoy en día, que muestra cómo quedó plasmado el “GEN K” en buena parte de la sociedad: consumo a pleno, satisfacción inmediata y pocos incentivos para el ahorro, vía colocaciones bancarias.

Shopping, supermercados, automotrices y fabricantes de electrodomésticos festejan. Y el Gobierno -que hizo del boom de compras un “dogma de fe”- también.

“Los empresarios en la Argentina viven en un estado de comodidad. El hiperconsumo lo opaca todo“, se anima a decir Javier Casas Rúa, flamante titular de PWC.

Las estadísticas parecen darle la razón. En los últimos doce meses, el nivel de compras promedio se incrementó un 40%, es decir, casi el doble que la suba de precios no oficial.

El siguiente cuadro es más que elocuente:

Del mismo se desprende un dato significativo:

• El gasto promedio por titular ha venido creciendo a la par de la inflación.

• Pero la deuda de las familias con las entidades bancarias escaló al doble de ritmo.

¿Qué significa esto? Que las compras efectuadas no se han cancelado en su totalidad a fin del período de pago, más aún en momentos en los cuales “todo se financia“.

Así, el stock de deuda total con los bancos ya perforó el techo de los $33.000 millones.

De modo tal que, el escenario actual muestra a más argentinos “tarjetas en mano” y que están con más deuda sobre sus espaldas.

¿Se llegó al límite?
El boom del plástico plantea la gran cuestión de si el mercado argentino puede soportar los niveles de endeudamiento que se están viendo hoy. O si ya se está cerca de una saturación.

Los analistas ya no ocultan su sorpresa por el vigor que aún siguen mostrando las líneas para financiar el consumo ya que –desde hace un año– vienen advirtiendo sobre elescaso margen que les queda a las familias para seguir asumiendo nueva deuda.

Pero lo cierto es que, lejos de mostrar un enfriamiento, el mercado no da señales de freno.

En efecto, los saldos prestados por las entidades siguen creciendo aproximadamente 20 puntos por encima de la inflación.

¿Hay techo? Sí, pero para los bancos éste aún está muy lejano.

Desde el Banco Hipotecario, uno de los que más agresivamente ha apostado a este mercado, indican que en la Argentina la relación histórica (pago mensual vs. ingreso familiar) es del 30 por ciento.

Si bien hay una mayor demanda de créditos por parte del público en general, todavíaestamos muy lejos de llegar al tope“, afirman desde la entidad.

Sobre este punto, también desde el Banco Galicia señalan que, en la medida en que se van produciendo incrementos salariales que acompañan a la inflación, también son revisados los límites al monto de endeudamiento.

“Nuestros clientes tienen margen para seguir creciendo y no notamos que estén llegando a un límite“, indican desde el Galicia.

¿Cuál es, entonces, ese límite para el endeudamiento? Guillermo Barbero, experto en financiamiento del consumo de la consultora Deloitte, aporta algunas estadísticas al respecto.

Señala que el nivel de deuda histórico estuvo en torno de los dos meses de ingresofamiliar.

No obstante ese indicador -que fue el que caracterizó a la década de los años ’90– fue superado en 2008, cuando se llegó a los 2,2 meses de ingreso.

Según el experto de Deloitte, este nivel tuvo un retroceso durante la recesión de 2009. Luego comenzó a repuntar con el crecimiento de la economía -que motorizó el crédito- pero al día de hoy está por debajo de su potencial.

Cambio de Paradigma
“El consumo con tarjeta tuvo un rol protagónico en este último tiempo. El público financió todo lo que pudo y en el mayor plazo posible”, destacan desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En un reciente informe la entidad remarcó que “los consumidores se mueven prestando atención a los descuentos y, en muchos casos, hasta salen a comprar exclusivamente ofertas“.

En la misma línea, desde la consultora Abeceb, liderada por Dante Sica, señalan que “las ventas en supermercados y centros de compra se han expandido fuertemente, impulsadas por una inflación creciente que fomentó el gasto en vez del ahorro“.

La gente construye su identidad en base al consumo. Le da una sensación de pertenencia”, señala Moiguer, quien augura que la actual fiebre consumista continuará por ser un fenómeno estructural.

Y así lo explica: “Cada tanto se agota una manera de pensar la realidad. Estamos asistiendo a una transformación fenomenal. No se hace un análisis complejo del largo plazo. Ahora se busca la satisfacción inmediata. Cuando se tiene, se consume, sin pensar qué va a ocurrir mañana. Ya no hay largo plazo“.

Consumidor compulsivo, tarjetas que “arden”
Los analistas califican al actual escenario como el de “sobredosis de consumo“.

Es un boom transversal donde cada uno compra más, ya sea un auto importado, uno nacional o una moto. Lo que sea. Lo importante es darse el gusto“, explica Guillermo Oliveto, experto en la materia y presidente de la consultora W.

Para el especialista, el actual contexto ha dado lugar a un “nuevo argentino” que él define como el “consumidor oportunista compulsivo“.

Oliveto, experto en identificar perfiles de comportamientos en la población, explica que es lamezcla del típico “compratodo” de los años ’90, con el “aprovechador serial” de promos y descuentos que floreció en estos últimos años.

Y esto es un factor común de todos los segmentos, no excluye niveles ni clases sociales.

Y esta sobredosis de shopping se ve reflejada en los mecanismos disponibles para financiar esta gratificación inmediata, como son las tarjetas.

Las tasas son altas, ¿importa?
Desde el lado de la oferta, el dato del monto total que actualmente está siendo financiadopor los bancos cobra una gran relevancia, habida cuenta de que es sobre dicho monto sobre el cual aplican los cargos administrativos y las tasas de interés.

En tal sentido, existe un amplio abanico, que depende básicamente de la calificación de cada particular, de la tarjeta que utiliza y de la política comercial de las entidades.

De los más caros a los más baratos, el ranking es encabezado por el Banco de Servicios y Transacciones, que aplica una tasa del 65% anual, seguido por Capital del Plata, con el 59% y GE, un punto por debajo.

Así, la lista va convergiendo hacia niveles levemente superiores al 33%, que es el promedio que cobran los principales bancos que operan en el sistema financiero local.

En el caso de las entidades de primera línea, el listado lo encabeza el Citi, con el 36,5% anual, seguido de cerca por el Standard, el HSBC y el Patagonia, con un rango que va del 35,5% al 34,5 por ciento.

Los “dueños” de los plásticos de los argentinos
En el ámbito local convive un buen número de tarjetas internacionales, regionales e incluso locales.

Sin embargo, el grueso del share se concentra en un pequeño grupo de ellas.

Tal es así que las cinco primeras cinco aglutinan el 70% del mercado, con una clara preeminencia de Visa que, según fuentes del mercado, reúne casi el 40% del total.

Le siguen, en orden de importancia, el conjunto de empresas que conforman las llamadasTarjetas Regionales (12%) y, más abajo, MasterCard, con el 11 por ciento.
Si el análisis se realiza en función de las entidades bancarias, el líder del mercado es el Santander Río (2,8 millones de plásticos), seguido por el Galicia (2,6 millones). Completa el podio el BBVA, con 1,7 millones.

En este punto es interesante detenerse en la política implementada por cada banco en cuanto a la emisión de tarjetas adicionales.

Así, el ranking lo encabeza el Nación, con 3,1 plásticos por cuenta seguido, muy de lejos, por el Santander y el Credicoop, cuyo índice es de 2,4.

Esta mayor demanda, vía consumo, se ve reflejada en la forma en que se han ido incrementando mensualmente los saldos financiados.

Para lo que resta del año, desde el sector privado se destaca que esta tendencia continuará firme, apuntalada por las ofertas y descuentos de bancos y tarjetas que no harán más que inyectarle una mayor temperatura a esta fiebre consumista.

IProfesional

“Las dos caras de la misma moneda”

En la actualidad, las ventas en los supermercados y en los centros de compra se han expandido fuertemente, impulsadas por el aumento en la confianza de los consumidores, una inflación creciente que fomentó el gasto en vez del ahorro y los planes de cuotas más extendidos.

Los niveles de consumo están respaldados con promociones y descuentos en la compra con tarjetas.

A los descuentos de hasta el 15% por las compras con tarjetas de débito, según el banco, ahora se sumaron los descuentos por las compras de dos o más productos similares.

Por ejemplo, en la principal cadena retailer del país, el 60 por ciento de las ventas se hace con tarjetas de crédito y débito (cada una se lleva la mitad) y el 40 por ciento es en efectivo. Históricamente la tendencia era al revés, pero la realidad es que hoy en día las ventas se mueven al ritmo del descuento.

Desde la perspectiva del consumidor, se puede empezar a sentir que se está perdiendo poder adquisitivo por la inflación, pero la situación se va a empezar a revertir con el aguinaldo y los incrementos salariales de las paritarias. Los aumentos de sueldos comienzan a llegar al bolsillo de los argentinos. Se suma el efecto aguinaldo.

Rápidos de reflejos, los bancos no perdieron tiempo y están saliendo a ofrecer tarjetas y créditos personales para captar esa sobredosis de dinero.

Así, los argentinos van a volver a recibir nuevas inyecciones de dinero para sus bolsillos. Y el “consumo recargado” recobrará un nuevo impulso, de cara al segundo semestre.

Los bancos lo saben. Y no dudan en echar mano a cuanta estrategia tengan a su alcance para que las tarjetas de crédito “exploten”.

Y para que el combustible necesario para fogonear el nivel de compras sea el suficiente, avanzaron en ampliar el límite de financiamiento, que llega a ser de hasta 3 o 4 veces el ingreso del asalariado.

De cara al tercer trimestre, la palabra “enfriamiento” parece no figurar en el diccionario de los grandes comercios.

Como conclusión, en los tiempos que corren podemos definir el comportamiento de la demanda interna bajo el lema del “no ahorro, si al consumo”.

Emiliano Schwartz

*Esta columna de opinión fue publicada por la Revista ASARETAIL edición Julio 2011 


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Emiliano Schwartz

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