Archivo para 27 diciembre 2010

“Cómo cambian las góndolas en un año récord en ventas de productos masivos”



Tal como se esperaba, el año cierra con un récord de ventas de alimentos, bebidas, productos de limpieza y de tocador. Con un aumento del 4% del volumen con respecto al año pasado, un estudio de la consultora CCR indica que el consumo per capita se coloca en el nivel más alto de la historia. Y la tendencia en 2011, dicen los analistas, se mantendrá firme a pesar de la inflación y la tradicional incertidumbre que generan las elecciones.

Volumen de mercadoEl festival de consumo, el alza de precios y algunos cambios de hábitos de las personas frente a las góndolas son algunos de los datos salientes de un nuevo escenario en el que hay ganadores y perdedores. Entre otras cosas, la explosiva suba de la carne durante el año –por encima del 130% en promedio– modificó pautas en la mesa de los argentinos. “Se consume menos carne y más harináceos, arroz y productos de mayor practicidad, como los congelados y precocidos”, explicó Horacio Aranguren, gerente de Asuntos Corporativos de Molinos.

Desde hace ocho años en forma consecutiva que el consumo de productos masivos crece. De acuerdo con CCR, el acumulado de 2002 a la fecha, representa un aumento del 68%, medido en unidades. Y supera el máximo nivel anterior, registrado en 1994.

Las alimenticias y los supermercados tomaron nota de la composición de la nueva canasta, que podría resumirse así: más frutas, verduras, cereales y menos proteínas animales. Y entre los más destacados, despegan productos de mayor rentabilidad, como los jugos puros, puré listo, papas y verduras congeladas y las aguas saborizadas.

Daniel Moreira, director de CCR, señala que el mercado sigue creciendo a pesar del factor inflacionario. Al respecto, reflexiona: “Uno puede asumir que la gente se pasa a las marcas más baratas, pero no es así. Las primeras marcas siguen firmes, incluso por encima del año anterior. Y en líneas generales, los productos de mayor valor agregado y la cosmética anduvieron mejor que el resto”.

Los cambios son registrados puntillosamente por los supermercados y las industrias. “Ninguna empresa quiere perder el tren ni quedarse fuera del mercado. Habrá cuestiones de costos puntuales, pero en general, tratarán de abastecerlo”, dice Moreira.

En base a un relevamiento de unas 120 categorías distintas (que representan el 90% de los productos que venden los supermercados), CCR estima que los productos masivos crecerán en 2011 un 3,5%, un índice que podría quedarse corto, según los pronósticos de otras fuentes consultadas por iEco.

Más que un freno al consumo, Daniel Vardé, socio de la consultora Deloitte, dice que las elecciones es un factor que podría favorecer el boom. “Es muy probable que en un año electoral, el Gobierno inyecte fondos a la economía”. Para este experto, la actividad económica en general crecerá el año próximo un 6% y calcula una inflación cercana al 20%, “siempre y cuando las tasas se mantengan bajas, los precios agrícolas continúen en alza y que no haya desbordes en las exigencias gremiales”, aclara.

Son sensaciones parecidas, pero con otros matices, a las de Arcor, que produce para sus líneas de primeras y segundas marcas y que participa en 20 categorías de alimentos de consumo masivo. Y es una de las beneficiadas por la sustitución de la carne. “Este año tuvimos un crecimiento del 6%, en especial en la polenta, atún y conserva de vegetales”, dijo una fuente de la empresa. Otro de los factores, agregó, es el aumento de los precios en los restoranes, lo que impulsó “el consumo de comidas elaboradas”. En Arcor proyectan un índice de crecimiento para 2011 muy similar al de este año.

Aranguren, de Molinos, observa que la tendencia en el consumo se mantendrá en el tiempo. “Hay más confianza y el público se vuelca hacia productos más saludables y más prácticos. Esto explica el crecimiento de los congelados y los alimentos preelaborados”, dijo.

El changuito se agranda

Tales cambios en las conductas y las rutinas de las personas comenzaron a incubarse el año pasado, durante la crisis. Hernán Carboni, vocero de Walmart, destaca que “en 2009, los alimentos y los productos de primera necesidad fueron los que mayoritariamente llevaban los consumidores. Hoy, vemos que están incorporando otro tipo de artículos, que no están asociados al consumo primario”.

Carboni agrega que en 2010 la tendencia se consolidó y que para la cadena, que ya inauguró varios locales Changomas para las compras diarias para competir con los autoservicios chinos, “ha sido un año muy bueno en todo lo referido a las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador”. Sobre las perspectivas para el año próximo, el ejecutivo anticipó que “son muy buenas, creemos que el consumo se va a sostener y que hay espacio para seguir creciendo”.

Y en ese repunte en un contexto cruzado por la inflación y las subas salariales, se observan otras situaciones inéditas. Moreira, de CCR, apunta que a pesar de los costos más altos, los productos premium (congelados, precocidos, aguas saborizadas) crecen más en los niveles socioeconómicos más bajos. “En líneas generales, al no poder acceder a bienes de alto valor (autos, casas, etc.) una de las pocas satisfacciones para las personas de bajos recursos es consumir primeras marcas”, dice el consultor. Son pequeños gustos personales que la góndola permite.

La inflación impacta en el poder adquisitivo, en especial a los sectores bajos, pero la asignación universal por hijo y las recomposición salarial actuaron como contrapesos. Pero para Moreira, lo único que puede modificar la tendencia alcista el año próximo es el desempleo. “Y no hay indicadores que marquen problemas en ese sentido”, concluyó.

Clarín

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“Para estas fiestas, los bancos apuestan a menos cuotas pero con mayores descuentos”

El objetivo parece ser el mismo para todos: “emborrachar” a los clientes en la previa a estas fiestas con descuentos y ofertas y en una mayor cantidad de rubros que el año pasado, pero ser menos generosos a la hora de conceder cuotas y financiamiento a largo plazo.

En el esfuerzo por ampliar el destino de sus promociones, las entidades se prepararon en los últimos días para reforzar sus beneficios en indumentaria, tecnología y supermercados y acercar descuentos que van del 10% al 40%.

“Estaremos más enfocados en los descuentos porque el mercado en sí está tendiendo a demandar menos cuotas. Nos damos cuenta de que, en realidad, el cliente tiende más a capitalizar una rebaja mayor, de entrada, para comprometerse luego a una menor cantidad de pagos”, comentó a este diario el responsable de Marketing de individuos del Standard Bank, Rodolfo Lazzarón.

Su entidad ofrecerá rebajas de hasta el 25% para la compra de electrodomésticos en Rodó, Megatone y Musimundo, y pondrá especial atención, esta vez, en indumentaria: “Es un rubro de demanda continua, en donde el consumo es menos fuerte que en electrodomésticos, y donde se valoran más los descuentos que las cuotas. Este año quisimos estar más presentes allí”, agregó Lazzarón.

La preferencia que muestran los consumidores por las rebajas al contado también estuvo siendo percibida en el HSBC. “Para las fiestas se está dando una tendencia en el mercado a ampliar la gama de ofertas, con más descuentos. Se ve que lo de las cuotas fue mundialista y no sirve para el tipo de compras que se suele hacer en las fiestas. En estas fechas, el consumo es más corto que estacional: la gente no compra heladeras, sino cosas más de consumo”, explicó una ejecutiva de esa entidad.

Con esta premisa, en el área de marketing de esa entidad resolvieron acercar rebajas de 20% para las compras en la cadena Fallabella y en una larga lista de marcas de indumentaria; y de hasta 30% para el consumo en Galerías Pacífico.

El ejecutivo de marketing de otra entidad privada justificó la poca disponibilidad de cuotas en el mayor endeudamiento que se percibe a esta altura en los clientes.

“Comprar algo en 50 pagos es incorporar un gasto en la tarjeta por demasiado tiempo, que puede dejar muy incómodo al cliente si el producto que adquirió se torna obsoleto. Eso se dio mucho en el último tiempo. De ahí que ahora se esté prefiriendo tomar plazos más cortos y acceder a un descuento mayor”, comentó.

La misma percepción es compartida por los banqueros del Santander. “Para estas fechas el público hace mucho foco en los rubros de consumo masivo, como supermercados, electrodomésticos e indumentaria. Necesita de los ahorros para poder aprovechar las compras. Tenemos muy buenas expectativas para este año”, comentó Adriana Alesina, gerenta de Marketing de ese banco.

Entre lo más destacado que ofrece el Santander, para esta Navidad, se encuentra el 20% que pueden ahorrarse sus clientes en indumentaria, los días miércoles; el 20% de rebaja que pueden encontrar en Carrefour y las 30 cuotas sin interés que mantendrá para Garbarino y Compumundo.

La estrategia en el Banco Patagonia mostrará esta vez un mayor sesgo hacia los electrodomésticos.

“Nuestro objetivo principal es que el cliente tenga beneficios diferenciales en los rubros con mayores volúmenes de consumos para esta fecha. Trabajamos intensamente para asegurar promociones exclusivas en la semana del 13 al 19 de diciembre, para rubros como informática y tecnología, que otorgan descuento del 20% más cuotas en Sony Style, HP y Bangho, Carrefour y Ribeiro”, contaron en la entidad. Habrá, también, beneficios atractivos para quienes festejen estas fechas fuera del hogar: los días 24 y 31, los usuarios de la tarjeta de crédito de este banco contarán con un 20 % de descuento sobre sus cenas navideñas y de fin de año en cualquier restaurante.

En el Galicia redoblaron los beneficios en sus canales habituales con descuentos de hasta 30% en Coto, Falabella, Megatone, Cardon, Munchis y Prestigio. A la vez, duplicaron el límite de compra con tarjeta de crédito hasta el 31 de diciembre.

Todos los viernes de diciembre, el Credicoop ofrece 15% de ahorro en librerías y jugueterías de todo el país con sus tarjetas de crédito Cabal. También 25% de ahorro y 6 cuotas sin interés en Distal, Creciendo y otros comercios.

En el Supervielle, las rebajas se ubicarán en torno a 10% y 20% para electrodomésticos, juguetes, turismo, super e indumentaria, en Rodó y Walmart y otras cadenas.

En el Provincia ven a estas fiestas como una nueva oportunidad para ampliar la cartera de clientes. “El impacto de los descuentos ha sido tal que del año pasado a hoy crecieron un 50% los consumos con tarjetas de crédito”, explicó su presidente, Guillermo Francos. Su entidad ofrecerá un descuento especial de 40% en un pago y sin tope en Musimundo, sólo para este lunes (hoy) en la compra de TV, LED y LED 3D.

EL CRONISTA

El país vive una “sobredosis de shopping” y los expertos ya hablan de consumidores oportunistas compulsivos

Lejos de encontrar un freno, las proyecciones para 2011 anticipan que la actual euforia consumista continuará.

El hiperconsumismo y la democratización del consumo
Atraídos por el hecho de sentirse “más ricos en dólares”, producto de las fuertes subas salariales -frente a un billete verde que permanece quieto- muchos argentinos comienzan a experimentar un “revival noventista”.

Tal como diera cuenta iProfesional.com, los viajes al Caribe vuelven a ser percibidos como accesibles y la compra de productos electrónicos importados ha cobrado un protagonismo como no se veía desde hace muchos años.

Y otro aspecto a destacar del actual contexto es algo que muchos expertos definen como “la democratización” del consumo.

Esto es, el tener un buen LCD, el gozar de un maravilloso equipo de audio y disponer de laúltima tecnología en celulares u otros productos electrónicos ya dejaron de ser elementos distintivos de una clase social encumbrada.

El acceso a determinados bienes se fue facilitando y, tal como afirma Javier Casas Rúa, analista de PWC, el tener un par de zapatillas Nike de $600,contar con un teléfono móvil de última generación no significa que el que lo posea esté, necesariamente, en una muy buena posición económica.

Además de esta democratización, los analistas en esta materia hablan de una “sobredosis de consumo”.

Para Casas Rúa, los argentinos están inmersos en lo que él define como un “hiperconsumismo“, que se extiende a los distintos segmentos de la pirámide socioeconómica.

“La sociedad está envuelta en lo que viene a ser una señal de la era post-moderna, que es el hiperconsumo, que tiene como característica saliente la de atravesar a todas las clases sociales“, explica el analista.

Esta tendencia está en pleno auge y su comportamiento será evolutivo.

Según Casas Rúa, la tendencia es creciente por varios factores:

• Por un lado, por el financiamiento que se ofrece vía tarjetas de crédito, bancarias y no bancarias, retailers y mutuales de crédito que, de alguna manera, permite el acceso a los distintos segmentos socioeconómicos.

• Por otro, por la naturaleza del consumo asociado a la era de la globalización: las familias se preocupan cada vez más por atender y satisfacer el deseo personal de cada uno de sus integrantes.

El consumidor oportunista compulsivo
“Hoy se trata de la búsqueda de la satisfacción rápida. Y esto contribuye a que las personas que quieran cumplir con sus deseos ya no pertenezcan a un determinado segmento social en particular”, sostiene Casas Rúa.

Guillermo Oliveto, presidente de la Consultora W, también da cuenta de este fenómeno, caracterizado por un consumo que se “democratiza” hacia todos los sectores socioeconómicos.

“Es un boom transversal donde cada uno compra más, ya sea un auto importado, uno nacional o una moto. Lo que sea. Lo importante es darse el gusto”, explica.

Para Oliveto, el actual contexto ha dado lugar a un “nuevo argentino” que él define como el “consumidor oportunista compulsivo”.

Oliveto, experto en identificar perfiles de comportamientos en la población, explica que es la mezcla del típico “compratodo” de los años ’90, con el “aprovechador serial” de promos y descuentos que floreció en estos últimos años.

Y esto es un factor común de todos los segmentos, no excluye niveles ni clases sociales.

Tal como diera iProfesional.com, justamente son los consumidores pertenecientes al sector socioeconómico más alto los que más buscan aprovechar las rebajas.

“Contrariamente a lo que se piensa, el cliente ABC1 valora mucho las promociones. Para ellos, son tanto o más importantes que para los llamados masivos, porque es un consumidor racional que evalúa con mayor detenimiento las conveniencias a la hora de pagar”, explica Ignacio Capparelli, gerente de Marketing del Citi.

En el mismo sentido, Mariela Mociulsky, directora de la consultora de investigación de mercado Trendsity, coincide en la alta valoración de las acciones promocionales entre quienes más pueden: “Los sectores más altos y bancarizados son los que planifican mejor sus gastos y aprovechan más las promociones“.

“En 2010 creció mucho el interés de los segmentos más acomodados por hacer las compras los días de ofertas” destaca Silvina Neder, de la consultora que lleva su nombre.

Al respecto, una investigación de la firma Insight Tex revela que 7 de cada 10 consumidores del nivel socioeconómico medio-alto manifiesta conocer en detalle qué día su banco ofrece descuentos específicos y los tiene muy en cuenta a la hora de comprar.

El juego de las diferencias por clase
Una de las incógnitas que aparece con este hiperconsumismo es cómo se comportarán los distintos segmentos que conforman la llamada clase media, en esta época donde determinados bienes -como los descriptos anteriormente- no marcan la diferencia.

Y esta situación se hace evidente especialmente en lo que se refiere a la “convivencia” entre la llamada clase media típica y la clase media trabajadora.

A la hora de interpretar cómo se da esta convivencia, y el rol que juegan la necesidad de diferenciación y el intento por mantener el status, Oliveto da algunas pistas.

Según el experto, aparece la búsqueda de cierto grado de sofisticación por parte de la clase media tradicional, que ya no tiene que ver con lo que puede comprar, sino con la cultura y el conocimiento.

“Vos podés tener el mismo ingreso de dinero que yo. Pero yo puedo interpretar y saber de algunas cuestiones culturales que quizá vos no entenderías nunca”, ejemplifica Oliveto.

Y este fenómeno también representa un desafío para las empresas, dado que aparecen nuevos perfiles de clientes a los que no están acostumbrados.

“Cada día nos enfrentamos a mayores niveles de personalización del consumo. Y eso tiene que ver con el individuo, y ya no con la clase social”, apunta Casas Rúa.

Por otro lado agrega: “Es un nuevo anclaje que deben buscar las marcas, no generar segmentación. Hoy el ser humano está globalizado, democratizado”.

Para Guillermo D´Andrea, especialista en Consumo de IAE, el ser humano siempre desea diferenciarse: “Es casi una constante de la naturaleza. Se buscan símbolos como elementos de expresión y de distinción”. Y la adquisición de algunos bienes contribuye a tal fin.

En este sentido, algunos sitios elitistas, como por ejemplo lugares para cenar o reunirse, son utilizados ahora con mayor énfasis que antes para establecer esa diferencia, que ya no la marcan otros bienes, como los artículos electrónicos o la indumentaria que, producto de los planes en cuotas, se han “commoditizado”.

“No va a ir a ‘ese’ restaurante una persona de la nueva clase media. Pero sí lo hará el tradicional que siempre quiso parecerse al de clase alta”, ejemplifican los analistas.

“Diferenciarse hoy pasa por consumir mayores bienes de lujo, que ofrecen no sólo gratificación sino además distinción. Basta observar el auge que están teniendo las marcas Premium, utilizadas por la clase media tradicional para diferenciarse de la clase media trabajadora“, explica Daniel Vardé, socio de Deloitte Argentina.

Perspectivas
Si bien va quedando atrás el fenómeno de la “puesta al día”, es decir, el avanzar en compras que habían sido pospuestas en 2008 y 2009, la sensación de enfrentar un 25% de inflación -con la ayuda de las 30 o 50 cuotas- hacen que el consumidor no sienta culpa en desenfundar su tarjeta.

El impulso consumista va a seguir fuerte en 2011. Tal vez se busquen otras fórmulas de financiamiento u ofertas (tipo combos de bienes) para generar aún más atracción, pero el ritmo seguirá su marcha“, comenta Vardé.

En el mismo sentido, D´Andrea coincide en que las familias mantendrán esta suerte de premisa de “ahorrar consumiendo” bienes durables, utilizada en el presente.

También Oliveto, considera que el consumo será igual en 2011, y no prevé que la tendencia vaya a modificarse.

“Ayer eran los LCD. Hoy son los televisores LED. Con el tiempo serán los LED 3D. Pasó con las notebook, que luego dieron lugar a las netbooks y posteriormente a las tabletas. En cada segmento (TV, PC, telefonía) la situación es igual. Los adelantos tecnológicos permiten que la rueda consumista no se detenga“, menciona Vardé.

En este contexto, las financiaciones seguirán ejerciendo un rol clave. Tal como anticipan los expertos, el nivel de deuda de los argentinos resulta aún controlable, en comparación con el de otros países.

“Cuando nos comparamos con niveles internacionales, la verdad es que nuestro endeudamiento es casi nada. Los inmuebles prácticamente no tienen crédito, al igual que las compras de autos. La única deuda que aparece en los consumidores es la del plástico”, destaca Vardé.

Fuertes descuentos por comprar con tarjeta, planes de entre 30 a 50 cuotas para adquirir desde un LCD hasta un 0 Km, salarios altos en dólares y argentinos que buscan ampararse en los shoppings para ganarle a la inflación. Así se presenta el actual contexto, que lleva a buena parte de la sociedad a experimentar una “sobredosis” de consumo que, además, dejó de ser elitista al no hacer distinciones entre clases.

Iprofesional

“Descuentos y cuotas sin interés, lo más valorado de las tarjetas de crédito”

¿Usted dejaría de usar su tarjeta si no le ofrece descuentos y promociones?

La tarjeta de crédito se convirtió en una herramienta insoslayable para sostener el consumo. Pero la masividad que alcanzó entre la gente también la transformó en un medio de pago del que se hace difícil abstenerse. Más con la instalación de los descuentos, las promociones para comprar en cuotas sin intereses y los descuentos puntuales que se ofrecen en los shoppings.

Un reciente estudio-encuesta realizado por el Centro de investigación sobre crédito y consumo (CICyC) entre 600 usuarios de tarjetas del área metropolitana da cuenta de ello.

Para responder cuáles son los beneficios de las tarjetas de crédito más valoradospor los usuarios, el 72% de los entrevistados señaló que los descuentos en supermercados son el principal atributo que se reconoce en el “dinero plástico”.

La pasión por el seguimiento de los descuentos, las promociones y las cuotas se entiende mejor a partir de que este estudio consigna que más de la mitad de los usuarios de tarjetas de crédito están ubicados en los niveles de ingresos medio-bajo (44%) y bajo (8% ).

“Es que la tarjeta de crédito hoy resulta una necesidad más que un complemento accesorio, que se puede o no usar”, le dijo a este diario el sociólogo Enrique Paredes, fundador de CICyC.

De hecho se estima que sólo el 3% de los consumidores argentinos podría afrontar todas sus necesidades de consumo sin financiarse con la tarjeta.

Tan importantes hoy resultan las promociones, los descuentos y las cuotas sin intereses –instalados en el centro del escenario del consumo desde 2003–, que la encuesta revela que a los bancos o a los comercios les resultaría prácticamente imposible prescindir de esas herramientas de promoción .

De hecho, el 49% de los consumidores hombres y el 59% de los usuarios mujeres estarían dispuestos a dejar de usar la tarjeta de crédito frente a la posibilidad de eliminación de los descuentos .

El tema de las cuotas sin interés resultó un tema de fuerte discusión entre los comercios y los bancos. Las grandes marcas, sobre todo de indumentaria, buscaron frenarlas o acotarlas pero finalmente no se llegó a la interrupción total. Las tarjetas, por su parte, mantienen diferenciadas las campañas. Suelen mantenerlas más tiempo en el interior del país, donde la pelea entre las marcas globales (Visa, Master) y las regionales, es muy dura.

Con todo, este año se vivió el “boom” de las cuotas sin interés con las ventas de televisores LCD a propósito del mundial de fútbol. Con las campañas de “50 cuotas sin intereses” se rompieron todos los récords de venta de televisores.

Sin embargo, el CICyC subraya que “nadie regala nada”.

El informe señala que “casi siempre se pagan intereses, pero no se los ve porque están implícitos en el precio de los productos”. Es decir, se remarca el precio de un producto incluyendo en el valor “de lista” los intereses correspondientes a las cuotas “sin interés” que se ofrecen como promoción.

Son herramientas que igual funcionan, porque ponen al alcance de gente de bajos ingresos bienes que sino serían inalcanzables.

Clarín

“Revelan 5 tendencias que influirán en los hábitos de compra los próximos años”

Revelan 5 tendencias que influirán en los hábitos de compra los próximos años

Los cambios de hábitos en el consumidor son cada vez más constantes, y las marcas deben estar atentas a las nuevas necesidades.

Según un estudio de Kantar Worldpanel, hay cinco claves para tener en cuenta a futuro, las cuales dirigirán las compras de los clientes.

Entre las destacadas se encuentran la compra inteligente, la sostenibilidad, la búsqueda de precios, la salud e Internet como canal de venta que moverán el consumo, según Marketing News.

Cada uno de estos ítems se definen como:

– El “smartshopper” como administrador de forma inteligente de los presupuestos.

El 63% de los hogares planifica la compra (frente a un 60% que lo hacía en 2002), y la mitad (51% frente a 46% en 2002) prepara una lista antes de salir de casa y se ciñe a ella una vez en la tienda. El objetivo: reducir riesgos y tentaciones a la hora de comprar.

Pero el consumidor no es sólo más planificador, sino también más racional: un 36% de las amas de casa declara seguir un presupuesto estricto a la hora de la hacer la compra, cuando hace ocho años lo hacía un 32%, y controla más lo que compra, a través de realizar más visitas a las tiendas (+2,5% respecto al año anterior) pero adquiriendo menos cantidad de producto en cada ocasión (-5,9% respecto al año anterior).

De este modo es capaz de comprar solamente lo que necesita en ese momento y en la cantidad que necesita.

Por otra parte, la necesidad de optimizar su presupuesto destinado a la compra lo hace más ahorrador: un 73% compara precios para aprovechar ofertas y un 44% dice comprar productos de marca sólo cuando están en oferta.

– El consumidor exige un low-cost de calidad.

Para un 25% de las amas de casa el precio es el factor más importante a la hora de hacer la compra.

Sin embargo, el valor del precio se ha modificado en los últimos años y el consumidor ya no busca solamente precios bajos, sino que quiere más por el mismo precio o lo mismo a un precio menor.

Busca en cada acto de compra un retorno individual y quiere sentirse inteligente. Así, ha crecido el número de hogares que prefieren ahorrar en algunas compras para gastar más en otras: un 54,6% declara que “ahorra para lo que quiere”, frente a un 51% en 2006.

– El consumidor es ecológico, pero no a cualquier precio.

Cada vez más amas de casa utilizan contenedores de reciclaje y compran productos que no dañan el medio ambiente.

Sin embargo, pocas estarían dispuestas a pagar más por estos productos, lo que demuestra que existe predisposición por parte del consumidor pero espera una oferta adaptada a sus convicciones.

– Internet se expande como canal de compra.

Internet como canal para realizar las compras ha crecido en los últimos dos años,

– El consumidor comprará salud.

La demanda de salud y bienestar es y será una demanda legítima de consumidor. Siete de cada diez amas de casa declaran buscar productos sanos (71%), y el 51% opina que los productos sin aditivos saben mejor.

Cada una de estas tendencias se irán manifestando a ritmo diferente en cada país, pero son el futuro que deberán mirar de cerca las marcas.

IProfesional


Autor

Emiliano Schwartz

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